Bilbao, guía para recorrer la ciudad
País Vasco
Bilbao, la ciudad que se dio a conocer gracias a su asentamiento a orillas del río Nervión y a su importancia en los avances industriales, hoy en día es una villa cosmopolita y moderna.
Els Blaus de Roses

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Bilbao, la ciudad que se dio a conocer gracias a su asentamiento a orillas del río Nervión y a su importancia en los avances industriales, es hoy en día una villa  cosmopolita y moderna. Perdernos por sus calles nos permitirá explorar una urbe con mucho que ofrecernos, ciudad histórica, cultural, de ocio y con unos magníficos paisajes dignos de contemplar.

La nueva ciudad

Nos permitimos hacer un recorrido no tan tradicional como de costumbre, entrelazando lo moderno con lo antiguo en un agradable paseo, que disfrutaríamos sobre todo si nos acompaña un día soleado. Con el crecimiento de la ciudad se ha tenido que abrir más allá de la zona cercana a la ría y expandirse formando el llamado Ensanche. Una zona moderna precedida por edificios que albergan diferentes bancos e instituciones, además de un elevado número de tiendas y boutiques. Empezando por su final, alejado del centro, encontramos el Sagrado Corazón de Jesús, un monumento situado en la plaza con el mismo nombre y con una altura de 40 metros que representa un obelisco de roca caliza y la figura de Jesús en bronce. Aunque podemos optar por tomar diferentes caminos, nos centraremos en la parte izquierda, donde se sitúa el Parque de Doña Casilda de Iturriza. Este jardín, de estilo inglés, cuenta con un estanque donde podemos observar diferentes especies de patos, cisnes y pavos reales además de una pérgola donde se ofrecen espectáculos acompañados por una fuente cibernética con luces y sonidos. Además encontramos el Museo de Bellas Artes de Bilbao, famoso por la gran diversidad de obras y manifestaciones artísticas que contiene. Si nos gusta disfrutar del buen arte, este es nuestro lugar.

Exposición Museo Guggenheim
Seguidamente, nos adentraremos en la zona Abandoibarra donde hallamos el Museo Marítimo Ría de Bilbao, el Palacio de Congresos y de la Música, y en la zona verde que rodea la Plaza Euskadi, con el Paraninfo de la Universidad del País Vasco y la Biblioteca de la Universidad de Deusto. Sobresale, además, la Torre de Iberdrola, siendo este edificio el más alto de Bilbao y dedicado enteramente a oficinas. Podemos obtener una buena vista panorámica desde el Puente de Deusto de toda la zona, razón por la cual se recomienda su visita. A poca distancia de todos estos destacables edificios, encontramos el Museo Guggenheim obra de Frank Gehry. Símbolo de la ciudad desde su construcción, el Museo ofrece a sus visitantes la colección permanente llamada La materia del Tiempo, con un total de siete esculturas, obra de Richard Serra y que se unen a la obra Serpiente que hizo el artista para la inauguración del museo. Las demás exposiciones que ofrece cambian frecuentemente y contienen obras realizadas principalmente en el siglo XX. A lo largo de sus 19 galerías que configuran el museo podemos observar obras pictóricas y esculturas. Pero su interior no es lo que más nos llamaría la atención, sino el innovador edificio en el que se emplaza, compuesto por formas curvilíneas y retorcidas, cubiertas de piedra caliza, planchas de titanio y cortinas de cristal. No podemos perder la oportunidad no solo de visitarlo, sino observar todos los detalles que forman el conjunto final. Dos de los elementos a destacar son Puppy, en perro gigantesco formado por diferentes flores que adorna la entrada del Museo, mientras que por la parte posterior de Guggenheim nos topamos con Mamá, una escultura  de arte contemporáneo que representa a una araña  realizada por Louise Bourgeois. Si nos fijamos en el museo desde el río podemos sorprendernos por la similitud del edificio a un barco, rindiendo homenaje a la ciudad portuaria de Bilbao.

Puppy, el perro de flores
Para llegar hasta nuestra próxima parada, el Casco Viejo, tenemos dos opciones diferentes. Podemos seguir el curso del río Nervión y disfrutar de un agradadle paseo, con unas preciosas vistas sobre el río y la zona cercana, mientras que por otro lado, podemos introducirnos por las calles de Ensanche, curiosear sus tiendas y sus edificios hasta llegar a nuestro destino.

Con sabor a pasado: historia y tradición

Una vez crucemos el puente del Arenal, nos encontramos ante las puertas de la parte más antigua de la ciudad, su Casco Viejo, que desde el siglo XV se caracteriza por sus Siete Calles, las únicas de alineación rectilínea. Una vez nos adentremos en nuestra aventura por el Casco Viejo nos toparemos con la historia de la ciudad, con las costumbres de su gente y la tradición de un pueblo. Toda esta zona se caracteriza por pequeñas callejuelas, plazuelas y cantones en los cuales podremos encontrar un gran abanico de pequeños comercios y encantadores rincones ocultos. Por falta de seguridad en el pasado el casco viejo estaba rodeado por murallas, pero debido a la expansión de la ciudad se tuvieron que derribar. Hoy en día podemos descubrir todos los emblemáticos edificios que aguarda muy fácilmente gracias a la buena señalización que ofrece.

Situándonos en el Arenal podremos disfrutar de unas agradables vistas sobre el río y el paseo que lo acompaña, como de algunos edificios que destacan en la cercanía. Alguno de estos son el Teatro Arriaga con un estilo neobarroco de finales del siglo XIX que fue dedicado al compositor bilbaíno Juan Crisóstomo de Arriaga. También encontramos la Estación FEVE con sus colores verdes y amarillos que seguro que nos llamarán la atención. Por la parte derecha del Arenal, justo enfrente de la Plaza Arriaga, también hallamos el Palacio Gómez de la Torre y la Iglesia de San Nicolás de Bari, patrón de los navegantes, con un estilo barroco del siglo XVII.

Iglesia de San Nicolás de Bari
Nos adentramos por las calles del barrio antiguo hasta llegar a la Plaza Nueva con un estilo neoclásico. Debido a la gran oferta de bares y restaurantes es un punto de reunión de muchos bilbaínos y embriaga siempre con un agradable ambiente en cualquier hora del día. Muy cerca de esta plaza localizamos la solemne Iglesia de los Santos Juanes. Los jesuitas fueron los que promovieron su construcción en el siglo XVII que además se formula en tres calles. Siguiendo hasta el corazón de este barrio, nos encontramos con la Plaza de Santiago, lugar donde emerge la Catedral Basílica de Santiago. De estilo gótico, encontramos esta majestuosa catedral de finales del siglo XIV, con 16 capillas y un elegante claustro, el único de estilo gótico que podemos hallar en Vizcaya. Además la catedral dispone de 3 puertas y esta declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional desde el 3 de junio de 1931.

Después de esta lista de monumentos y lugares imprescindibles, aun nos quedan por localizar algunos componentes que acaben de formar la historia de la ciudad, como es el Puente de la Merced de 1883, reconstruido en el año 1937 o la Iglesia de la Merced, hoy en día restaurada totalmente y convertida en sede de "Bilborock", sala de teatro y música juvenil. Por el cruce de la ria, la ciudad cuenta con un elevado número de puentes, otros dos que merecen ser visitados, son el Puente de la Ribera en forma de gran arco de hierro y el emblemático Puente de San Antón, siendo este uno de los símbolos de la ciudad y con una gran importancia histórica, ya que fue el primer puente que cruzaba la ría. Cerca de este encontramos la Iglesia bajo el mismo nombre, San Antón, que fue construida bajo las ruinas del antiguo Alcazar de la ciudad, a finales del siglo XIV. Del interior de esta iglesia destacaríamos el retablo Mayor, que consta de un total de 12 elementos, siete pinturas del artista Iñaki García Ergüin e, intercaladas entre ellas, cinco motivos escultóricos. Tocando, casi con esta iglesia, nos topamos con el Mercado de La Ribera, de un estilo ecléctico donde sobresalen sus hermosas vidrieras. Desde sus inicios hasta nuestros días es el lugar por excelencia para encontrar una buena oferta de pescados y marisco, honorando a la que fue una de las principales actividades de la ciudad.

Por último y no menos importante, otros edificios de interés que podrían ser una visita recomendable son los palacios de Yhon, Gortazar o Allendesalazar, la Biblioteca de Bidebarrieta o el Museo Arqueológico, Etnográfico e Histórico Vasco que nos permitirá volver al pasado y descubrir desde otra perspectiva la ciudad.  

Las otras riquezas de la ciudad

Biblioteca de Bilbao
Una vez recorrido algunas de las principales zonas que forman la ciudad de Bilbao, seguro que no nos quedaremos indiferentes ante las abundantes propuestas gastronómicas que ofrece. Al entrar en la mayoría de los bares y restaurantes nos encontramos ante “escaparates” llenos de diferentes “pintxos” de todos los sabores y bolsillos, que se pueden combinar con el “txikitos” o los “zuritos”, vasos pequeños de vino y cerveza, respectivamente. No sería exagerar decir que la capital vizcaína es el lugar para mimar el paladar. Los principales platos se configuran a partir de productos de la zona, predominando los de mar y de la temporada. Como platos obligatorios, para conocer desde la tradición la cocina vasca, son el bacalao al pil-pil, la merluza en salsa verde, los chipirones, el marmitako, entre un sinfín de otros. Si de bebidas se tratase, destacaríamos el chacolí y el vino blanco con Dominación de Origen Bizkaiako Txakolina. Estas y muchas más razones han hecho que la gastronomía vasca se conozca mundialmente y que el buen comer sea sinónimo del pueblo bilbaíno.

Para los más curiosos, no podemos irnos de la ciudad sin haber visitado el Puente de Vizcaya o conocido también por muchos como el Puente Colgante. Siendo el primero de su tipología en el mundo, este puente transbordador permite a coche, motos y personas cruzar la ría del Nervión en pocos minutos. Diseñado por Alberto de Palacio y Elissague y construido entre 1887 y 1893, podemos observa como este se acopla entre los edificios de la villa de Portugalete y el barrio de Las Arenas en perfecta armonía, aunque no por eso no nos sorprenderemos de lo singular que es.

Tradición. Esto es lo que hace que la ciudad sea un destino perfecto para cualquier gusto. Sus paisajes, su historia y su diversidad harán que disfrutemos al máximo de nuestra visita y permitir abrirnos a un nuevo mundo gastronómico.

Fotos y Texto Miroslava Mihaylova Topalova - AbcViajes.com

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