Barcelona, la ciudad del modernismo
Barcelona - España
Son muchas las cosas que describen la capital condal, pero sin duda uno de los elementos más representativos son sus edificios y monumentos. Visita Barcelona y no te pierdas todas estas maravillosas obras modernistas que la hacen única y muy especial.
Els Blaus de Roses

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Son muchas las cosas que describen la capital condal, pero sin duda uno de los elementos más representativos son sus edificios y monumentos. Visita Barcelona y no te pierdas todas estas maravillosas obras modernistas que la hacen única y muy especial.

Son muchas las cosas que identifican la capital condal, pero sin duda uno de los elementos más representativos son sus edificios y monumentos modernistas. Esta corriente que se da en toda Europa a finales del siglo XIX y principios del XX busca romper con los criterios tradicionales y permite a todos sus seguidores expresarse de una manera abierta y particular. En el caso de Cataluña, se llega a desarrollar este estilo pero con características propias del denominado “modernismo catalán”. Así pues, permitió a una generación de artistas expresarse y crear obras que escapan de la arquitectura industrial y se centran en la Naturaleza cuidando especialmente los elementos decorativos, tanto interiores como exteriores.

Aunque este estilo se ha dado en todos los ámbitos; pintura, literatura, música, etc. en Barcelona sobre todo destacan las obras arquitectónicas que podemos encontrar recorriendo sus calles. Sin embargo, no podemos hablar de este movimiento sin citar a algunos de sus principales artistas. Arquitectos como Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch y pintores como Ramón Casas, Santiago Rusiñol, Joaquín Sunyer, Miguel Utrillo y Pablo Picasso, entre otros, nos han permitido poder percibir esta corriente y seguir asombrándonos de sus obras. 

Con un total de  115 obras, entre ellas palacios, casas, hospitales, templos, farmacias, tiendas y farolas, la capital del modernismo nos ofrece una visita inolvidable y diferente. Además de esto, cuenta con unas baldosas especiales, de color rojo y con un símbolo, que sirven como indicador de las obras que forman la Ruta del Modernismo  y sirve de guía para todas aquellas personas que optan hacer este recorrido por libre. Escapando de este recorrido, nosotros os proponemos un listado de algunas de las obras más significativas que merece la pena visitar.

No te vayas de Barcelona sin haber visitado…

Sagrada Familia. No engañaríamos si dijéramos que este templo es uno de los principales símbolos de  Barcelona. Esta basílica católica, diseñada por Gaudí se empezó a construir el 19 de marzo de 1882, pero no es hasta el año siguiente que se encarga Gaudí de la construcción hasta su inesperada muerte en el año 1926. Después de este magnífico arquitecto, varios han sido los que han seguido con la construcción de la Sagrada Familia, que actualmente sigue sin ser acabada. Hemos de destacar que durante toda su historia, este templo se ha ido levantando a base de donativos y quizás esta curiosidad hace más atractiva esta basílica. Son muchos los elementos que la forman y que la hacen única, tanto exteriores como interiores. Detenernos delante de la magnífica fachada del Nacimiento con sus torres campanario, sus tres portales, observar las esculturas de la Fachada de la Pasión y la Fachada de la Gloria, con estilos diferenciados. De la fachada del ábside no nos podemos perder las siete capillas con sus esbeltos ventanales recordando a un estilo gótico que Gaudí perfeccionó. No menos importante es el interior con sus ventanales que permiten entrar a la luz de tal manera que posibilita dar una agradable ornamentación, sus altísimas columnas y sus escaleras en forma de caracol.

Sagrada Familia (3). Turismo Barcelona
Casa Milà o La Pedrera. Esta extraordinaria casa data del año 1906. Es también obra del arquitecto Antonio Gaudí por encargo de Pere Milà, un joven promotor urbanístico. Podríamos decir que esta casa con sus singulares curvas es uno de los edificios más conocidos de esta época, ya sea por su innovación constructiva y funcional. Actualmente, además de ser declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO desde  el año 1984, es la sede de la Fundación Catalunya-La Pedrera. Es llamada popularmente como La Pedrera por su parecido al de una cantera. La casa cuenta con dos bloques de viviendas adosados e independientes pero con una única  fachada común. A lo largo de sus seis plantas podemos observar diferentes elementos y detalles ornamentales marinos que la caracterizan. Todas las viviendas que forman el conjunto de la casa se presentan con estructuras diferentes. Además de poder disfrutar de la casa en sí, durante todo el año se realizan diversas exposiciones, muestras artísticas y talleres. En su exterior podemos observar un total de 33 balcones decorados con hierro forjado con motivos abstractos y 150 ventanales que no siguen una estructura única. Sin duda, uno de los elementos más llamativos es la azotea situada sobre el desván. Allí encontramos las salidas de escalera, las torres de ventilación y las 30 chimeneas que enseguida nos recordarán por sus originales formas a soldados, cascos de guerreros y copas de árbol.

La Manzana de la Discordia. Es el nombre que recibe el perímetro de Paseo de Gracia que se sitúa entre las calles de Aragón y Consejo de Ciento. Compuesto por un conjunto de cinco edificios: la Casa Batlló de Gaudí, la Casa Amatller de Josep Puig i Cadafalch, la Casa Bonet de Marcel·liàCoquillat, la Casa Mulleras de EnricSagnier y la Casa Lleó Morera de Lluís Domènech i Montaner y es de allí que surge este curioso nombre, debido a la rivalidad profesional entre estos grandes arquitectos. La primara casa que formó este conjunto fue la Casa Amatller, encargo del chocolatero Antoni Amatllera Josep Puig i Cadafalch. El arquitecto utilizó diversas fuentes de inspiración como el neogótico catalán en las ventanas, pero sin duda el elemento más sorprendente es la parte más alta de la fachada que está escalonada, por un lado nos recuerdan a las casas flamencas del siglo XVIII y por otro lado, a una tableta de chocolate. Otro componente que no pasará desapercibido es el magnífico balcón del primer piso  hecho por el artesano Manuel Ballarín. Sólo podemos visitar la primera planta de este edificio ya que el resto es propiedad privada. Seguidamente entre los años 1902 y 1905, Lluís Domènech i Montaner realizó la reforma integral de la casa que ya existía por aquel entonces de la Familia Lleó Morera. La casa con el mismo nombre, Casa Lleó Morera, cuenta con un elevado número de artistas y artesanos que colaboraron con el arquitecto para conseguir esta espectacular edificación. Del exterior no pasarán desapercibidos sus balcones curvados con una abundante ornamentación y la cúpula sostenida por ocho columnas. Del interior, aunque no se puede visitar, se conservan importantes muestras de esta época, como mosaicos, esculturas, vitrales, entre otros. Además podemos observar los muebles originales del comedor familiar expuestos en el Museo Nacional d’Art de Catalunya. Finalmente, el otro edificio que representa el modernismo catalán es la Casa Batlló. Ésta fue construida entre 1904-1906 por Gaudí que recibió total libertad de acción por el empresario textil Josep Batlló. El elemento estrella de esta casa es su magnífica fachada donde a lo largo de los años se ha interpretado de diferentes maneras. Una casa muy simbólica donde destacamos la gran tribuna que sobresale en la primera planta o planta noble para ver y ser vistos. Encontramos además columnas de piedra, grandes ventanales ovalados y balcones que podemos interpretar como máscaras y los colores que vemos de los retales de vidrio y discos de cerámica como confeti. Cuenta con un tejado muy peculiar formado por 600 grandes escamas, simulando un dragón, lo que muchos interpretan como la lucha de San Jorge contra el dragón y la torre que sobresale con una cruz de cuatro puntas representa la espalda clavada en éste. El interior está abierto al público y se pueden realizar diferentes actos y celebraciones. Del interior destaca el vestíbulo, la espectacular escalera, el desván  y el patio central que con sus azulejos de 5 tonalidades de azul representa el mar.

Palacio de la Música Catalana. Recorriendo el barrio gótico de la ciudad nos podemos topar con un sinfín de joyas del modernismo, pero uno seguro que nos sorprenderá, por un lado por la ubicación tan recóndita y por otro, por el gran valor arquitectónico que tiene. Si duda,  estamos hablando del Palacio de la Música Catalana. Construido por Lluís Domènech i Montaner entre los años 1905 y 1908 y declarado Patrimonio Mundial  por la UNESCO  sigue siendo hasta nuestros días un punto de encuentro de la vida cultural y social de Cataluña. Actualmente, este palacio es la sede del OrfeóCatalà. Es imprescindible su visita guiada donde podremos observar la integración de los muros de cristal y de todas las artes como mosaico, escultura, forja y vitrales que introdujo en la construcción el arquitecto. En la fachada principal además de motivos de la naturaleza representados mediante mosaicos encontramos, a manera de proa, el grupo escultórico La cançó popular catalana, donde podemos observar San Jorge y una mujer rodeada por diferentes personajes que representa a la clase baja y la clase alta de la sociedad, indicando que este palacio era para todos. De su interior no podemos dejar de admirar la Sala de conciertos con su lucernario central que nos dejará asombrados, el órgano y diversas figuras relacionadas con artistas internacionalmente conocidos, asimismo elementos de la naturaleza. Además de esta sala, también podemos encontrar el PetitPalau que es un moderno auditorio y  la acogedora Sala de Ensayo del OrfeóCatalà.

Palau Güell. Este edificio fue el primer encargo importante a Gaudí. Su construcción se realizó entre los años 1886 y 1890 y fue un encargo de Eusebi Güell. Aunque todo el conjunto de este palacio es impresionante, destacaríamos sus dos puertas con forma de arco  hechas de hierro forjado y representando dos serpientes que con su cola forman la letra G de Güell. En medio de éstas podemos localizar otra pieza decorativa, también hecha de hierro y adornada con el escudo de Cataluña y un dragón. Del interior destacamos el gran recibidor central con su doble cúpula que representa la época orientalista del arquitecto. Todas las plantas son adornadas ricamente, conservando muebles y obras de arte de la familia Güell. La azotea es otro de los lugares interesantes, adornada con un total de 20 chimeneas en colores vivos  y diferentes formas y la linterna que corresponde a la cúpula central y que mantiene elementos como una cruz griega o rosa de los vientos.

Hospital de la Santa Cruz i Sant Pau. Este edificio que alberga el hospital de Santa Cruz y San Pablo es otra de las obras de Lluís Domènech i Montaner y su hijo Pere Domènech i Roura construido entre 1902 y 1930. Aunque no se ha podido llevar a cabo el proyecto original, este es uno de los mayores conjuntos modernistas catalanes. Consta de un edificio central y 27 pabellones más, cada uno diferente pero guardando sus tonalidades rojas y unidos subterráneamente. Se pretendía realizar un espacio monumental que ayudara a los pacientes en su curación. Es impresionante la fachada del edifico central, donde encontramos diferentes estilos que utilizó el arquitecto y cuatro esculturas de Pablo Gargallo. Tenemos la oportunidad de realizar visitas guiadas y aprender sobre su historia, su presente y su futuro. También podemos optar por visitarlo libremente y poder observar todos los detalles que lo caracterizan.

Palau Montaner. Este llamativo palacio con rasgos italianos fue un encargo  de Ramón Montaner al arquitecto Josep Domènech i Estapà quien lo inició pero finalmente fue acabado por Lluís Domènech i Montaner. De su fachada resaltan los elementos decorativos y el gran mosaico vidriado en alegoría a la invención de la imprenta, debido a que este edificio iba a ser la residencia de los dos propietarios de la Editorial Montaner i Simón. El interior se caracteriza por espectaculares ventanales con decoración vegetal y la escalera de honor bajo la claraboya del edificio. Finalmente, también podemos remarcar los adornos esculpidos en piedra, los mosaicos de mármol que decoran el suelo o las esculturas que escoltan las puertas. 

Casa Terrades o “Casa de les Puntas”. Con una peculiar forma, recordándonos a un castillo medieval, este edificio de pisos se presenta ante nosotros para ser admirado. Fue diseñado por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch y se pretendía unir tres inmuebles propiedad de las hermanas Terrades. Esta edificación ocupa una manzana triangular y cuenta con seis torres que terminan en forma cónica acabada en punta, lo que le dio el nombre popular esta casa. Destacamos que el trabajo con ladrillo se combina a la perfección con el hierroforjado que se ha utilizado para los balcones. Podemos apreciar en algunos de los lados de la casa, paneles de cerámica con motivos religiosos y patrióticos. Aunque no podemos visitar el interior debido a que es propiedad privada, su exterior es una magnífica obra maestra.

Caixa Forum. Esta antigua fábrica textil hoy en día alberga el Museo de la Ciencia, donde tendrán la oportunidad de disfrutar tanto niños como adultos. Este centro social y cultural de la Obra Social "la Caixa” fue un encargo a JosepPuig i Cadafalch. De su exterior podemos admirar las magníficas torres de base cuadrada que dan la impresión de un castillo medieval. Hoy en día disfrutamos de una perfecta unión entre ladrillo tradicional y hierro forjado en su exterior y de las diferentes exposiciones que se realizan en su interior.  En el año 1976 fue declarado Monumento Histórico de Interés Nacional.

Park Güell. Situado en la parte alta de Barcelona se encuentra uno de los parques más famosos y más bonitos de la ciudad de Barcelona. Obra de Antonio Gaudí, este parque ofrece a los visitantes un recorrido entre la naturaleza, pero con elementos decorativos modernistas que lo hacen único. Fue un encargo del conde Güell al arquitecto para planificar una aristocrática urbanización, pero finalmente no se llegó a acabar y hoy en día podemos disfrutar de este magnífico parque. Una vez en la entrada de este espacio un tanto espiritual para Gaudí, podemos disfrutar de la puerta de hierro, dos pabellones con una decoración propia de este arquitecto que sin duda nos sorprenderán, un refugio para los carruajes y la escalinata. Podríamos decir que es el elemento más conocido del parque, un símbolo más de la ciudad de Barcelona, donde se encuentra el famoso lagarto y donde todos los visitantes del parque aprovechan para hacerse una fotografía. Subiendo las escaleras nos encontramos ante una gran sala abierta que sostiene una plaza de ochenta y seis columnas. Podemos encontrar elementos en forma de medallón que decoran el techo. Este lugar había sido pensado para ser mercado de la ciudad jardín, pero no se llegó a construir. Encima de este porche, encontramos la plaza que está delimitada en forma de serpiente de una baranda decorada íntegramente de diferentes colores. Encontramos tres viaductos de estilos diferentes, pero todos ellos suficientemente grandes como para poder transitar carruajes. Además, en la parte más alta del parque encontramos “Turó de les tres creus”, donde encima de una colina de piedra se sitúan tres cruces. En el parque también hay dos edificios, uno,Casa- Museo Gaudí que pertenece a la asociación Amigos de Gaudí y el otro, a una escuela. Muchos puntos del parque ofrecen unas increíbles panorámicas de Barcelona por lo que tenemos una ocasión perfecta para hacer fotografías y disfrutar del paisaje mientras recorremos una verdadera obra de arte ubicada en plena naturaleza que forma parte de su belleza. 

Pabellón de entrada del Park Güell. Turismo Barcelona
Igualmente modernismo
Como hemos visto, podemos disfrutar del arte modernista simplemente paseando por la calle, pero si queremos profundizar en este tipo de movimiento que ha marcado un antes y un después en la capital condal, tenemos una visita obligatoria en el Museo Nacional d’Art de Catalunya y en el Museo de Modernismo catalán. En el primero, podemos encontrar una colección de arte moderno donde predominan tanto pintura como escultura, mientras que en el segundo incluye además mobiliario de importantes artistas catalanes de esta época. Todo este conjunto de obras nos muestran de una manera diferente este periodo y nos permiten acercarnos y explorarlo profundamente.  

Sobre la ornamentación del Paseo de Gracia, y sin dejar este movimiento,  podemos destacar sus baldosas y los bancos–farolas. Las baldosas del pavimento de toda la avenida fueron diseñadas por Gaudí, y producidas por la empresa Escofet. Es un pavimento hidráulico diseñado para  el suelo de la Casa Batlló, y que finalmente se pusieron también al suelo de las cocinas de los apartamentos de La Pedrera. Son hexagonales, monocromos y de temática marina. En un conjunto de seis se pueden observar un pop, un tornillo marino y una estrella de mar, además de espirales dinámicas, flores y seis curvas que retoman la simetría hexagonal perdida.

Por otro lado, en el año 1906, el arquitecto Pere Falcara y Urpí diseñó los famosos bancos-farolas de quebradizo distribuidos a lo largo del paseo, y el 1909 añadió seis farolas más al cruce con la Diagonal, pero estas fueron retiradas el febrero de 1957 porque obstruían el tránsito y ahora constituyen la Avenida de Gaudí. Da un paseo por la avenida observa este bonitos paseo, sus emblemáticos edificios y sus famosas tiendas y comercios. 

Dónde alojarnos
La ciudad también nos brinda la oportunidad de alojarnos en alguno de los múltiples hoteles modernistas que se han persistido durante los años. Sin duda, uno de los más famosos es el Hotel Casa Fuster, elegido también por el director Woody Allen como uno de los escenarios de rodaje su película “Vicky, Cristina, Barcelona”. Esta obra arquitectónica fue realizada por Lluís Domenech i Montaner y hoy en día alberga uno de los hoteles más importantes de Barcelona, con una categoría de 5 estrellas Gran Lujo Monumento. Este ha sido y sigue siendo un punto de reunión de artistas como de turistas y ciudadanos que buscan un lugar extraordinario pero al mismo tiempo que ofrezca tranquilidad y calidad en su servicio. En el corazón del barrio gótico de Barcelona encontramos el Hotel Nouvel otra muestra más de este estilo, donde podemos hospedarnos en alguna de sus habitaciones o degustar una cocina de autor en su restaurante La Lluna que se ubica en una agradable sala modernista. Y aunque la lista de hoteles que actualmente se encuentran en edificios modernistas es infinita, por último destacaríamos el Hotel Bagués. Este palacio se encuentra también en el barrio gótico, pero sobre todo destaca por ser el antiguo taller-joyería Bagués-Masriera. En honor a eso, en cada una de las habitaciones podemos encontrar una pieza de joyería, asimismo cuenta con diversas piezas de arte repartidas por todo el hotel y un pequeño museo para los amantes de las joyas, lo que lo hace tan exquisito y especial. 

Dónde comer
Otra visita sin lugar a duda son los múltiples bares, restaurantes y confiterías que se conservan intactas manteniendo su elegante decoración y siguen siendo un punto de reunión tanto de barceloneses como de turistas. Cada detalle en estos lugares, como mesas, sillas, puertas echas de hierro forjado, decoración en llamativos colores, entre otros,  nos permitirá trasladarnos en el tiempo.El bar modernista por excelencia sin duda es “Els 4Gats”, fue lugar de reunión de muchos famosos artistas, arquitectos, músicos y escritores entre ellos el mismo Picasso quien realizó su primera exposición en la sala grande y además hizo el cartel que se utilizó como portada del menú. Este bar, restaurante y cervecería cuenta con una decoración propia del modernismo donde se aprecian los elementos florales y geométricos. Otro prestigioso restaurante que también ocupa un edifico modernista es la Casa Calvet. En este edificio realizado por Gaudí podemos degustar en algunos de sus comedores semiprivados  innovadores platos con base tradicional mediterránea. Otro lugar frecuentado por importantes artistas es Esta taberna conserva su decoración original y ofrece a sus visitantes disfrutar de música en directo todas las noches.

Visita Barcelona y no te pierdas todas estas maravillosas obras modernistas que la hacen única y muy especial. Bienvenidos a la ciudad del Art Nouveau.

Fotos y Texto Miroslava Mihaylova Topalova - AbcViajes.com

Dónde alojarte en Barcelona
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