Aquitania, el buen sentir del sur
Francia
La fuerza de las aguas, de la arena y de la vegetación. El aspecto actual del litoral aquitano surgió de un combate de titanes entre estos tres elementos, iniciado hace aproximadamente 15.000 años. ¡Un paraje natural único en Europa!
Els Blaus de Roses

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GRANDIOSA. LOS ESPACIOS NATURALES

La fuerza de las aguas, de la arena y de la vegetación. El aspecto actual del litoral aquitano surgió de un combate de titanes entre estos tres elementos, iniciado hace aproximadamente 15.000 años. ¡Un paraje natural único en Europa!

¡Una playa de 250 Km de largo!

Azul, blanco, verde. Visto desde el cielo, el litoral aquitano es una línea recta entre el estuario del Gironda y España, formando una playa de 250 km en un único trazo. Son las arenas depositadas por las corrientes marinas durante milenios y los vientos los que han construido esta muralla de dunas. Tras ella, se han formado una sucesión de estanques y lagos, favoreciendo el crecimiento de la vegetación, vistiendo el perfil redondeado de las dunas con bosquecillos de árboles y hierba verde... Las condiciones ideales para ofrecer a los golfistas para construir unos excepcionales campos de golf.

Courant d’Huchet. Aquitania, Francia
¡La duna más alta de Europa!

Con sus 117 metros de altura, la duna del Pyla es el "paraje natural" más visitado de Aquitania. Si bien es cierto que su escalada, facilitada por un camino acondicionado para ello, constituye en cierto modo una hazaña deportiva, la panorámica de la Bahía de Arcachon, del océano y el bosque que se nos ofrece en su parte superior recompensan ampliamente el esfuerzo realizado.

El mayor bosque de Europa

En el siglo XIX, para luchar contra la invasión de la arena y desecar los humedales, el hombre inició unas gigantescas obras de drenaje y plantación. Eligió para ello un árbol que no teme ni a la arena ni al calor: el pino marítimo En la actualidad, estos árboles forman una masa forestal de un millón de hectáreas y forman un paraje natural sorprendente, surcado por numerosos senderos especialmente acondicionados para la observación y el descubrimiento de la vegetación y la fauna. En el corazón de esta masa forestal, el microclima creado por las aguas del Leyre ha dado lugar a un extraño bosquegalería poblado de helechos gigantes que es posible descubrir a bordo de una canoa.

La "Bahía", la excepción natural...

Mar interior de 150 km2, la bahía es también un medio natural amorosamente protegido, reino de la ostra y fabulosa reserva natural para las aves procedentes de todo el Norte de Europa. Tres maravillas naturales se han convertido en imágenes emblemáticas por su fascinante belleza: La Duna del Pyla, el Banco de Arguin, la Isla de los Pájaros y sus cabañas "tchanquées" (es decir, construidas sobre pilotes), que se pueden ver sobre el mar...

El mundo de las aguas

El mayor estuario de Europa

Con sus 625 km2 de superficie, 170 Km de riberas, 10 km de ancho en su embocadura, la Gironda es una especie de Mekong que la marea cubre hasta más allá de 100 Km tierra adentro. Aunque los más prestigiosos viñedos de Bordelais han conquistado desde hace siglos sus dos orillas, no ha perdido su carácter salvaje con sus corrientes y sus islas: Islas de Patiras, de Bouchaud, Verte, du Nord y de Cazeau, a las que se accede en barco o en gabarra. Bordeado de humedales, salpicados de "esteys" (estuarios de pequeños ríos) y de puestos de pesca, el estuario es el reino del camarón blanco, del sábalo, de la lamprea, de la anguila y de sus crías, las míticas angulas.

Los lagos y las filigranas formadas entre ellos

A lo largo del litoral aquitano, la barrera de dunas ha producido una sucesión de grandes lagos, unidos entre sí por pequeños arroyos. Rodeados por inmensos bosques de pino marítimo, estos espacios acuáticos son un verdadero paraíso para el baño familiar en sus apacibles aguas, para la práctica de cualquier deporte de vela o para la pesca. De norte a sur, los lagos naturales más importantes son los de Carcans-Hourtin (el mayor lago de Francia), Lacanau, Sanguinet, Parentis, Soustons.

Siguiendo el curso del río Leyre, entre Mios y la Bahía de Arcachon

¡Es un lugar mágico! Aquí, las frescas aguas del Leyre, al salir de la sombra del bosque-galería, se encuentran con las del mar, bajo una luz resplandeciente. De este encuentro nace un amplio delta, increíble maraña de islotes, prados salinos, cañaverales y canales donde brincan los caballos, se deslizan martas, nutrias y otros visones de Europa, y descansa el inmenso ejército de zancudas, palmípedas y demás aves migratorias.

Entre suaves ondulaciones y picos vertiginosos

Iraty: La meseta de la felicidad

Encaramado entre Larrau y Sainte-Engrâce, a dos pasos de España, el bosque de Iraty despliega sus miles de hectáreas de frondosa espesura salpicada de prados y crestas rocosas de entre 1200 y 1500 metros de altitud. Un auténtico paraíso para la observación de las aves migratorias, la pesca, el senderismo, el esquí de fondo durante el invierno. En el corazón del macizo podemos encontrar confortables refugios para cobijar a los montañeros en cualquier época del año.

Un gran gigante tutelar llamado "Jean-Pierre"

Desde sus 2884 metros de altura, dominando los tres grandes valles bearneses, el Pico del Midi d'Ossau, familiarmente llamado "Jean-Pierre", es el gran gigante bonachón al que todos sin embargo respetan. El sendero que rodea su macizo y que permite su ascensión forma parte de las grandes y clásicas marchas de los Pirineos. Una ocasión de ensueño para admirar sus magníficos paisajes, sus lagos de alta montaña, sus secretas cañadas pobladas de rebecos y caballos salvajes.

Los parques naturales:¡La conservación de la belleza!

El Parque Nacional de los Pirineos.

Agujas de roca cristalina, miríada de lagos, gargantas, circos, pastos de verano y valles boscosos... Del valle de Aspe al valle de Aure, el parque ofrece todas las bellezas de la montaña. Verdadero santuario para la flora y la fauna, se pueden observar allí rebecos, marmotas y grandes rapaces.

El Parque Natural Regional de Las Landas de Gascuña.

De la Gran Landa a la Bahía de Arcachon, el Parque se extiende por 41 municipios a lo largo de los dos brazos del Leyre. Propone circuitos de senderismo, marchas temáticas, bases náuticas para el descenso del Leyre en canoa, eco-museos, albergues y casas de turismo rural.

El Parque Natural Regional Périgord-Limousin.

Al norte de Dordoña, este parque cuenta con 1.800 km2 de espacios preservados para los enamorados de la naturaleza y de la cultura. En medio de un paisaje boscoso jalonado de ríos y lagunas, descubra iglesias y castillos, herrerías y molinos, fiestas y actividades artesanales.

El barranco de los buitres

En el corazón de la montaña de Aste-Béon, en el valle de Ossau, el barranco de los buitres es al mismo tiempo reserva natural, que ha de ser visitada con un guía montañero y un lugar privilegiado para observar a las grandes rapaces. La instalación de cámaras teledirigidas cerca de los nidos encaramados en el barranco ofrece una oportunidad única de observar en pantalla gigante la alimentación de los polluelos, la iniciación al vuelo, la construcción del nido.

INTENSA. DEPORTES Y ACTIVIDADES

Nieves perpetuas, torrentes, bosques hasta el infinito, campos escondidos y procesiones de dunas... ¡Es la belleza y la grandiosidad de sus elementos naturales lo que hace de Aquitania el mejor y más propicio lugar para la práctica de todos los deportes!

Vértigos del surf

Es una cultura inspirada en los modelos polinesios, californianos, australianos. Pero pronto encontró aquí su estilo propio, instauró sus héroes fundadores, creó sus propias competiciones, sus escuelas... Su principal punto a favor, el espacio, sinónimo de libertad. 250 km: el litoral aquitano es un campo de juegos infinitamente variado, con olas ideales para practicar todas las disciplinas, desde el body al longboard, emborracharse de ozono en la ola en tubo o realizar mil equilibrios en los beachbreak de sueño En la actualidad, totalmente integrada en el circuito mundial, Aquitania cultiva sin complejos su cultura específica, la del surf, que une en una misma filosofía de vida, en una misma estética en el vestir, a surfistas de mar y nieve, a aficionados al skateboard y a los patines.

El top de la adrenalina

Aquitania es un paraíso para los adictos a las sensaciones fuertes. ¿Gusto por las alturas? Hay magníficos recorridos para escaladas que se ofrecen por todas partes, desde el Pico de Anie al de Ossau, acompañados de guías, practicantes veteranos. ¿Sed de rápidos y desniveles? Vaya a los numerosos lugares en los que se practica rafting, canyonning, recorridos en kayak por los torrentes pirenaicos. ¿Deseo de libertad? Parapente y Kite-surf esperan a aquellos que dominan con igual maestría las olas y los vientos.

¡Vuele sobre el océano!

Sobre la duna del Pyla, determinadas corrientes de aire, sobre todo en verano, favorecen el aprendizaje y la práctica del vuelo libre, en parapente o en ala delta. Desde lo alto de la duna, basta simplemente con correr algunos metros para despegar sin esfuerzo y realizar un vuelo mágico sobre las aguas y las luces de la Bahía. Allí mismo, una escuela le ofrece las diez horas indispensables de aprendizaje para descubrir por sí mismo la embriaguez del cielo desde la duna más alta de Europa.

Marchas a pie de ensueño

El mítico GR 10

Desde la playa de Hendaya a las orillas del Mediterráneo, a través de los Pirineos, el camino está hecho: 385 km en línea recta para el que vuele... pero 870 km para el que camina a pie, por montes y valles, siguiendo la marca roja y blanca del sendero... Reino de los senderistas de largo recorrido, el GR 10 es un recorrido mítico con su maravillosa distribución de desfiladeros de renombre - Aubisque, Tourmalet, Peyresourde, Aspet, Puymorens... - sus valles y mesetas, sus refugios y pueblos.

En su tramo atlántico, el GR 10 atraviesa en 17 etapas el País Vasco y sus colinas, bordea el pico de Anie y las Agujas de Ansabère, atraviesa el valle de Aspe, rodea el Ossau antes de llegar por Gourette a L’Aubisque y a Le Soulor.

2000 Km de pistas para bicicletas y senderos para las BTT

Bici-paseo, con los ojos bien abiertos para disfrutar del paisaje o las maravillas de la ciudad, Bici-marcha, para emborracharse de aire puro y sensaciones fuertes, Bicideporte para vencer los desniveles o disfrutar en los pequeños senderos... Aquitania le ofrece todas las bazas posibles para su "pequeña reina": la bicicleta. ¿Sus mejores cualidades? Una magnífica red de pistas para bicicletas desplegada desde la Punta de Graves hasta Bayona. Las innumerables carreteras rurales de Dordoña, Lot y Garona, Béarn y el País Vasco. Los 2.000 Km de pistas para BTT señalizadas y catalogadas por niveles en las 5 provincias.Última maravilla para los cicloturistas: En la pista para bicicletas de Roger Labépie, la estación para bicicletas de Créon, primeraárea de descanso para bicicletas de Francia, inaugurada en el 2003. Un lugar mágico donde usted podrá alquilar una bicicleta, reparar la suya, descansar, distraerse y, por supuesto, descubrir mil nuevas ideas para paseos en torno a la pista.

Golf: todo empezó allí.

Pau fue la primera ciudad de Francia que viera nacer la práctica del golf, en el año 1856.
Desde entonces, los aquitanos se han convertido en unos verdaderos aficionados a este deporte. Hasta tal punto que en la actualidad existen 50 campos de golf en la región. Desde los links de Moliets frente al océano (centro de entrenamiento del equipo de Francia) hasta el Golf de Médoc donde se organizó el Open de Francia de 1999, pasando por los famosos greens de la costa vasca, el golf se ha convertido en el deporte predilecto de los aquitanos. La verdad sea dicha, los más bellos campos de golf se encuentran en Aquitania. Constituyen una visita obligada para todos los adeptos al swing, cualquiera que sea su nivel.

Los caminos de Santiago

Caminos de espiritualidad, pero también senderos para vivir una gran aventura, estos caminos que datan de la Edad Media, siguen hoy fascinando a los hombres. En los 6 caminos que pasan por Aquitania y convergen en los Pirineos, se pueden encontrar peregrinos de todos los países, creyentes y ateos, amantes de la belleza y deportistas. Hay que señalar que desde la Vía Litoral a la de Arles, pasando por los caminos de Tours, Vézelay o el Puy, el viajero en camino hacia Santiago no puede menos que quedarse maravillado ante las ciudades y los pueblos milenarios, las iglesias y las abadías cuya piedra esculpida nos hablan del cielo y el infierno. Sin hablar del esplendor del paisaje a lo largo de todo su recorrido. El camino de Santiago: ¡El gusto de la aventura, de vivir una experiencia única!

Senderismo en Aquitania. Camino de Santiago. Francia
El Périgord Verde a bordo de un carromato

¡Le garantizamos un paseo totalmente novedoso! Al paso de un caballo de tiro, tan tranquilo como bien adiestrado, siga una apacible carretera rural a bordo de un confortable carromato con literas para 4 personas, salón y cocina equipada. Escenario: El Périgord Verde, con sus bosques de castaños, sus tranquilos ríos, sus tesoros arqueológicos y arquitectónicos (Gruta de Villars, Castillos de Brantôme y de Puyguilhem...). Al final de cada jornada, podrá usted descansar en un lugar en el que está todo previsto para su confort y el de su caballo, con la posibilidad, por lo general, de encontrar un restaurante en las inmediaciones. Alquileres por semana durante la temporada estival, y posibilidad de alquiler para fin de semana mediante solicitud, fuera de la temporada alta.

Al galope por tierra ecuestre

Aquitania es la tierra soñada de los amantes de la equitación, los apasionados del enganche o de las vacaciones activas. Aquí le esperan miles de kilómetros de pistas señalizadas, granjas ecuestres, clubs hípicos, haras, casas de turismo rural, circuitos que nos sumerge en la historia, arquitectura, gastronomía y en general la filosofía de la buena vida. ¡Vamos! ¡a caballo!

SORPRENDENTE. EL PATRIMONIO

Viaje en el tiempo y en el espacio... Con sus yacimientos prehistóricos, sus castillos y sus pueblos, sus ríos y sus canales, Aquitania le invita a redescubrir las rutas milenarias del hombre y a construir en ella su propio sueño.

Piedras y hombres

Apacibles a la orilla de los ríos, encaramados sobre las rocas o escondidos en las lindes del bosque, los pueblos de esta zona le mostrarán el placer que los Aquitanos por la camaradería y todos los sabores de la vida. Venga a probar la frescura de nuestras plazas sombreadas, a compartir los acentos cantarines y los buenos productos de la zona en nuestros mercados, a descubrir las habilidades de nuestros artesanos en sus talleres de pueblo, a conocer nuestra historia y a vivir con nosotros nuestra intimidad, quedándose por lo menos una noche en una habitación en una pensión.

La Aquitania de los pueblos posee también un maravilloso patrimonio de piedras y tejas, de paredes con entramados de madera y de tejados de piedra local, iglesias, viejos mercados, antiguos lavaderos y callejas repletas de geranios y rosales... Aquí tiene solo algunos nombres, entre tantos, para animarle a venir a respirar este goce de lo simple: La Roque-Gageac en Dordoña, Saint-Macaire en Gironda, Marquèze en Las Landas, Meilhan en Lot y Garona, Ainhoa en el País Vasco o Lescun en Béarn.

La felicidad al borde del agua. Los ríos y canales.

Por estos "caminos que andan" circularon durante siglos los vinos, la sal, el aceite, la harina, las especies, los encajes... En la actualidad, se viene aquí para descubrir una nueva forma de viajar, de moverse lentamente, con la sensación extraña y deliciosa de entrar en las ciudades y los pueblos, por caminos escondidos, como si fuéramos intrusos. Garona, Dordoña, Lot, Baïse, el Canal del Garona, son las palabras clave de esta forma silenciosa de conquista de la tierra. Todo pasa por un ingenioso juego de esclusas, canales, puentes admirables, gracias a los cuales se puede navegar de un río a otro, cruzarlos, tomar el ascensor hacia el paraíso. Le esperan cruceros de un día o paseos guiados en Castets-en-Dorthe, Meilhan, Agen, Nérac, Clairac, Fumel o Pont des Sables. Navegar tras los rastros del buen rey Henri y de sus lances amorosos, arribar al pie de las ciudades y burgos milenarios, gozar de la frescura de las sombras del canal, de la escapada a las pequeñas aldeas, de simpáticos albergues en los que se asa el mejor magret de pato y brilla el buen vino... ¿no cree que es hermosa la vida al borde del agua?

40.000 años de presencia humana

En Dordoña, a lo largo del valle del río Vezère, casi veinte yacimientos nos muestran la vida de los pueblos cazadores... ¡de hace 40.000 años!
Son las magníficas pinturas policromadas de Lascaux, Font de Gaume en Les Eyzies, los grabados de Bara-Bahau, de Saint-Cirq-Le Bugue o de las Gorges d'Enfer, las innumerables herramientas y restos descubiertos en los yacimientos de Castel Merle, el Moustier, la Ferrassie, Cap Blanc, Laugerie....
A este conjunto de yacimientos del Périgord se añaden otros tesoros aquitanos: La gruta de Pair Non Pair cerca de Bourg sur Gironde, enteramente adornada con caballos, cabras montesas, mamuts... Sin olvidar en Chalosse, en el sur de Las Landas, una obra de arte esculpida hace 22.000 años: ¡La Dama de Brassempouy!

Lascaux II

Descubierto en 1940 por cuatro adolescentes que buscaban un perro extraviado, la gruta de Lascaux en Montignac es "La capilla Sixtina" de la prehistoria. Y su "fac-símil", construido a 200 metros del original, ha permitido salvar las fabulosas pinturas del yacimiento prehistórico y al mismo tiempo seguir ofreciendo al mundo una de las visiones más sorprendentes del arte parietal. Precedido de una "cámara museográfica", Lascaux II reproduce a la perfección la famosa Sala de los Toros así como los caballitos y los diferentes dibujos simbólicos presentes en el "divertículo axial".

Castillos en Périgord y los burgos medievales de Aquitania...

En Périgord, los castillos pocas veces fueron construidos para el placer. Basta visitar Beynac, Bourdeilles, Mareuil, Biron o Lanquais para convencerse de ello. ¡Es esencial la calidad defensiva del lugar! Construidos entre el siglo XII y el XIII, estas fortalezas han resistido lasúltimas grandes invasiones y las mil y una peripecias de la Guerra de los Cien Años. También, posteriormente, cuando la región pudo respirar un poco más tranquila, muchas de estas fortalezas medievales se suavizaron con ventanas de parteluces, se adornaron con espléndidas escalinatas e imponentes chimeneas, se ampliaron con elegantes residencias e incluso se rodearon de soberbios parques y jardines como en Eyrignac y Hautefort.

Con sus imponentes puertas de piedra, sus calles cortadas en ángulo recto, sus mercados y plazas bordeados de casas con arcadas ¡no se las pierda! Construidos entre los siglos XIII y XIV, los burgos son esas ciudades nuevas creadas por los señores feudales y las gentes de iglesia siguiendo un mismo esquema repetido.

A 700 años de distancia, es bonito constatar como estos burgos han sabido recuperar su encanto y su vitalidad: Están animados durante todo el año con florecientes mercados y sus casas de arcadas albergan hoy a numerosos artesanos y comerciantes.

Monpazier. Aquitania, Francia
Algunos burgos para visitar: Sauveterre-de-Guyenne y Cadillac en Gironda, Monpazier y Villefranche-de-Périgord en Dordoña, Vianne, Villeneuve-sur-Lot, Puymirol y Villeréal en Lot y Garona, Geaune y Labastide d'Armagnac en Las Landas, Labastide-Clairence en el departamento de los Pirineos Atlánticos.

La fortaleza de Bonaguil

Al nordeste de Fumel, en la confluencia de las carreteras del Agenais, del Périgord y del Quercy, Bonaguil es el arquetipo de la fortaleza medieval francesa.
Construida entre 1480 y 1520, tiene más de trece torres y torretas que refuerzan a su gran torreón que domina todo el conjunto de inmensas salas, galerías y subterráneos.
Diseñada para la guerra"moderna", la fortaleza imita la forma de la proa de un barco para ofrecer un mínimo de superficie de exposición a las balas de cañón y demás proyectiles. Su dispositivo defensivo es tan impresionante que la fortaleza nunca llegó a ser tomada. El castillo, iluminado por periodos, domina un paisaje de bosques grandioso.
Todos los veranos se celebra aquí un festival de música y de teatro.

Entre mar y estuario: Cordouan y la Ciudadela de Blaye

¡Son dos auténticas joyas del patrimonio aquitano! Una, anclada en las rocas frente a las aguas del océano y el estuario, alumbra y guía a los barcos desde sus 67,5 metros de altura desde 1584. Construido en piedra tallada, el faro de Cordouan posee unos magníficos ornamentos y esculturas. La parte interior de la torre, con sus aposentos reales, su capilla, sus escalinatas, le ha dado el sobrenombre de "Versalles del mar".

Frente al Médoc y a la isla Paté, las rocas de Blaye son, desde la época de los Romanos, un emplazamiento estratégico de máxima importancia. Ellas abren, en efecto, el acceso marítimo a Burdeos y a otras ciudades de la antigua Guyana. En 1680, Luis XIV pide a Vauban que construya sobre ellas una ciudadela. Con sus 22 hectáreas, la obra es una auténtica ciudad fortificada con sus murallas, sus torres, sus puertas monumentales, pero también sus calles, sus plazas, sus jardines. Obra de arte de la arquitectura militar del siglo XVII, la Ciudadela de Blaye alberga en la actualidad un barrio de artesanos en donde se celebran numerosas exposiciones y manifestaciones culturales.

DESLUMBRANTE. CIUDADES ANTIGUAS Y MODERNAS

Cada vez las ciudades cuentan con más adeptos. Es agradable visitarlas para impregnarse de su ambiente, admirar su patrimonio histórico, pero también para compartir con sus habitantes determinados eventos culturales o deportivos, o la complicidad de los mejores restaurantes o las mejores tiendas de moda o lugares para divertirse o pasear.

La ciudad como un embrujo

Tomemos como ejemplo la ciudad de Pau. El paseo por el Bulevar de los Pirineos y su cascada de palmeras, la visita al castillo del buen rey Henri son ineludibles. Y sin embargo, aún hay más en la actualidad. Vienen de todas partes a aplaudir a Elan Béarnais, la Sección Paloise, los espectáculos del Zénith. Además, Pau lo tiene todo para aquéllos que aman la vida. Se habla de su gastronomía tanto en Béarn, como en el País Vasco o en Andalucía. Los amantes de la bola y las máquinas tragaperras serán bien recibidos hasta la madrugada. Y las lujosas tiendas de moda de la ciudad vieja calmarán todas las "fiebres" de compra...

Se experimentará el mismo sentimiento en Périgueux, al pie de las cúpulas bizantinas de la catedral de Saint-Front. Con la gran riqueza de su vieja ciudad medieval simbolizada por la torre Mataguerre, de su barrio galo-romano de Vésone, y sus mercados de delicias, Périgueux se ha convertido en el lugar ineludible para los acontecimientos culturales y artísticos de gran dimensión, como Mimos, la Trufa de Plata, el Festival Internacional de Música Barroca o el Salón Internacional del Libro Gastronómico.

Reina de los años 30 y de la "Belle Époque", Biarritz ha sabido retomar impulso con el despliegue de sus alicientes golfistas, su papel de capital mundial del surf, su forma de vida
típica, en la convergencia entre las influencias vascas e ibéricas. Diferentes ambientes que hay que ir a respirar por la zona de los bares del puerto de pescadores, en las bodegas del centro o en las alturas de Ilbarritz.

Más al norte, Burdeos, la capital de Aquitania, se ha visto transformada totalmente al finalizar sus obras del Tranvía. Resplandeciente con las obras que han realzado la belleza de sus antiguos edificios, embellecida con los amplios espacios peatonales a lo largo de sus antiguos muelles, la ciudad desvela nuevas perspectivas sobre sus barrios históricos de Sainte-Croix, Saint Michel y Saint Pierre, sobre la Ópera y los magníficos inmuebles del "Triangle".

Desde 1998, Burdeos se inventa una nueva vida festiva que se materializa en las Fiestas del Vino y del Río, las cuales festejan alternativamente los dos "pilares" de riqueza de la ciudad con un estallido de músicas, bailes y comidas de fiesta, con la apertura de las"guinguettes" (merenderos con música para bailar) en ambas orillas del Garona y con el nacimiento de una nueva generación de restaurantes de moda en torno a la dársena, en Bacalan. Burdeos, la bella, Burdeos, la festiva: una ciudad abierta y acogedora que le arrastrará en su alegría de vivir.

Bajo el encanto de...

Las callejuelas de Saint-Émilion

Construido en semicírculo al borde de su célebre meseta vitícola, Saint-Emilion destila todos los sabores de una joya medieval, con sus viejas calles empedradas, sus murallas cercadas por la viña, sus edificios religiosos, sus casas en pendiente hacia la llanura de la parte baja. Al recorrer sus callejuelas en cuesta percibimos los diferentes estratos de la ciudad. El estrato primitivo, con la gruta de la ermita, las catacumbas, la iglesia monolítica. El estrato enológico, con kilómetros de bodegas subterráneas en las que envejecen los mejores caldos de su denominación de origen. El estrato epicúreo, con las tabernas bajo los árboles, las mesas gastronómicas, las bodegas de mil caldos, las galerías y talleres de arte, los deliciosos "macarons" (pastelerías típicas)... Subir, bajar: ¡SaintÉmilion es una golosina que ha de ganarse a golpe de tacón!

El Parque Morisco de Arcachon

El momento ideal para disfrutar del Parque Morisco es en la frescura de la mañana o en la dulzura del anochecer. En esos instantes privilegiados en los que, en el aire yodado, se mezclan los olores balsámicos del pinar y las fragancias de las mil flores de sus parterres. Diseñado como un precioso entorno de vegetación entre el famoso casino morisco, hoy desaparecido, y las soberbias mansiones de la Ciudad de Invierno, el Parque muestra por sus esencias el gusto del siglo XIX por todo lo exótico. Bosquecillos de cedros, plátanos orientales, ginkgos bilobas, palmeras, que se escalonan a lo largo de las avenidas adaptadas a los desniveles del terreno. Es una auténtica delicia venir a caminar y sentarse aquí para escapar por unos momentos de la fiebre estival...

Sarlat. Aquitania, Francia
Las escalinatas, los patios secretos de Sarlat

Podrá usted descubrir algunas de las maravillas del viejo Sarlat empujando sin vacilar algunos de los grandes portalones de sus casas y penetrando en los patios interiores: Escalinatas de balaustradas, fuentes medievales, balconcillos, torretas, atalayas, ventanas y fachadas con parteluces... le damos algunas pistas: La rue des Consuls, la place du Marché-Aux-Oies, el Passage Henri de Segogne, las cours des Fontaines y des Chanoines, el Présidial y las calles próximas.

La place Louis XIV en San Juan de Luz

No hay paseo nocturno, a la vuelta de un restaurante o del cine, que no pase por esta emblemática plaza de la ciudad, ¡en ella los pintores descubren desde siempre una inagotable fuente de inspiración! En el centro de la plaza, el kiosco de la música es el punto focal de todas las animaciones. Allí se presentan a lo largo del verano grupos de bailarines vascos, orquestas de jazz, grupos musicales. Y para dar ambiente ¿qué mejor que un toro de fuego, una batalla de confeti o un gran baile? Ya el nombre lo dice: San Juan de Luz. La vida nocturna tiene que ser aquí forzosamente luminosa.

El "Domaine" de Abbadia y la cornisa vasca

El "domaine" de Abbadia es un lugar extraordinario, nacido del talento de la naturaleza y la voluntad de un hombre, científico y explorador, que se hizo construir allí, en pleno siglo XIX, un extraño castillo. Abierto al público, el parque de Abbadia, constituye un destacado paraje natural. En él, a lo largo de un sendero que atraviesa landas de aulagas y brezales, descubrirá un paisaje salvaje de altos acantilados batidos por las rocas, calas y puntas rocosas en las que retozan numerosas aves sedentarias y migratorias. En el "Domaine" de Abbadia, la naturaleza goza de todos sus derechos ¡para nuestro gran deleite!

Vesunna. El nuevo museo galo-romano de Périgueux

Descubierta en 1959, en el barrio galo-romano de Périgueux, la casa Vesunna revela perfectamente los restos de sus diferentes habitaciones en torno a su patio central. Este magnífico conjunto inspiró al célebre arquitecto Jean Nouvel un fabuloso proyecto museográfico abierto a principios del verano de 2003. Vesunna parece un inmenso patio de paredes de vidrio en el que se insertan los restos de la residencia, así como una parte del jardín dominado por un magnífico roble verde. Gracias a un juego de pasarelas de madera se puede pasear por dentro de la casa, descubriendo objetos y maquetas que evocan la vida cotidiana en la época de la antigua Roma.

FASTUOSA. LOS VINOS Y LA GASTRONOMÍA

En Aquitania, la viña es la reina desde siempre, o casi. Para ella se han construido los"châteaux", desbrozado las colinas y los bosques e inventado mil técnicas e instrumentos que constituyen el orgullo del viticultor. El sol y el talento de esta tierra han hecho el resto. Aquí, desde la zona del“Bordelais” hasta los collados que dominan el río Baïse, desde la zona del “Bergeracois” hasta las colinas de Irouléguy, el amante del buen vino, de los grandes encuentros y los bellos paisajes se cree en el paraíso.

Viaje en paisajes

El primer gran talento de la viña de Aquitania es la de engendrar, por sus ritmos y su geometría, una inmensa variedad de paisajes y sensaciones. En Médoc, ondula como un océano, del que emerge, de vez en cuando, la proa de un "château". Por la zona de Saint-Emilion, la viña juega divertida al escondite tras viejos muretes de piedra. En otros lugares, tapiza el flanco de los collados, sestea en estrechas terrazas, ciñe los muros de las iglesias y de los pueblos. Venga y descubra la viña con todas sus creaciones. Siga el trazado caprichoso de las colinas de Duras, de Marmande o de Buzet, en la suavidad de una luz que evoca la Toscana. Tome las pequeñas y sinuosas carreteras que bordean las viñas del “Bergeracois” o del Tursan, entre pueblos, viejos burgos e iglesias románicas. Bordee los torrentes y los valles para descubrir los caldos del Bearn y del País Vasco.

Viaje por la gran historia

En Aquitania la viña fue introducida por los romanos. Desde el siglo I de nuestra era, echó raíces en las puertas de Burdigala, ciudad que más tarde tomaría el nombre de Burdeos, y en las alturas de Saint-Émilion, en la zona de Blaye y en Dordoña... Esta brillante civilización del vino duró hasta el siglo V, época en la que fue destruida por las grandes invasiones bárbaras. A partir del siglo VII, algunos monjes comenzaron a desbrozar terrenos y las gentes de iglesia hicieron renacer los viñedos. Pero su verdadero gran impulso llegó en 1152 con la unión de Alienor de Aquitania y de Henri Plantagenêt, futuro rey de Inglaterra. Esta alianza hizo surgir un importante comercio de vinos hacia Londres y los puertos Hanseáticos. Esto favoreció la extensión de las superficies consagradas a la viña y la prosperidad de los puertos de Burdeos, Bergerac y Bayona. En la actualidad, numerosos tesoros del patrimonio aquitano dan testimonio de esta larga historia: Abadías de la Sauve-Majeure, Geaune en Tursan, Saussignac, "Châteaux" históricos como el de Monbazillac, La Brède, Buzet, Duras...

La iniciación en la degustación

Invitación al descubrimiento de los hombres y los tesoros de la tierra, la degustación del vino interesa cada vez a más visitantes de nuestra región. Entonces ¿Cómo iniciarse en las sutilezas del lenguaje, de los colores, de los aromas y de los sabores? Primero: siguiendo las "rutas del vino" que surcan estos viñedos. Muchos viticultores ofrecen degustaciones comentadas de sus vinos. Algunas bodegas y "châteaux" organizan también sesiones de degustación, animadas por un enólogo para una verdadera iniciación en los gestos y en el lenguaje de los profesionales. Por su parte, las dos grandes denominaciones de origen de Aquitania: Bordeaux y Bergerac, han creado escuelas del vino, que ofrecen a los aficionados diferentes ciclos de iniciación y perfeccionamiento en la degustación.

Viaje por tierras de pasión

Al viticultor de hoy le gusta compartir su pasión. Por eso, Aquitania le ofrece numerosas casas rurales "Bacchus" en las que usted se alojará en el corazón del viñedo y será generosamente invitado a visitar las viñas y las bodegas, a degustar los diferentes tipos de vinos de la propiedad. ¿Qué es lo que cada viticultor desea compartir con usted? El amor y el respeto que él tiene por su tierra, por su viña. Los esfuerzos que realiza cada año para introducir en su bodega las mejores uvas posibles. El estrés que le domina a la hora de las vinificaciones porque se lo juega todo. La atención y los cuidados que prodigará durante largos meses para conseguir la expresión de su vino. La viña, el vino, el viticultor. Todo lo encontramos aquí, sin trampa ni artificio posible. Estas experiencias humanas son insustituibles.

Nuestras papilas están de fiesta...
Pequeño abecedario del gourmet de Aquitania

Cordero de Pauillac
Hasta el siglo XIX, durante el invierno, los pastores pirenaicos tenían como costumbre llevar a sus ovejas a pastar a las viñas del Médoc. De esta práctica ancestral nació la idea de reintroducir la cría de ovejas en los pastizales de los alrededores de Pauillac. De ahí nació este cordero "gran reserva".

Espárrago
¡Más que la golondrina, el espárrago es el que anuncia la primavera en Aquitania! Sus mejores ejemplares proceden de la región de Blaye y de las Landas. Tierno, simplemente aderezado con un puntito de vinagreta, el espárrago blanco es el rey de los entrantes. El secreto del gourmet: degustarlo mojándolo en un huevo pasado por agua, como si fuera pan.

Buey de Bazas
Durante mucho tiempo utilizado como animal de tiro en Bazas y en Las Landas, este magnífico ejemplar vestido de gris vuelve con fuerza como raza para carne. En efecto, produce una carne oscura y entreverada, de una fina textura, ¡tan tierna como sabrosa!

Pato para el foie gras
Es el cruce entre el pato de Berbería y el pato de Pekín. Es la estrella indiscutible del Suroeste. Criado en grupo en grandes espacios, alimentado y cebado con maíz de granja, constituye una auténtica mina de delicias culinarias: foie gras, magrets, muslos, lonchas de lomo, corazón, molleja, suculenta grasa. ¡Todo se come en el pato para foie-gras!

Cannelé
Este pequeño flan típico caramelizado se realiza en un molde que le da su forma característica. Es una especialidad bordelesa apreciada por su delicioso gusto a vainilla y su suave crema del interior, escondida bajo un caparazón crujiente.

Seta de Burdeos
Con su cabeza marrón oscuro y su pie lleno y bulboso, es considerada como la reina de las setas. "Boleuts edulis" se distingue de las otras setas por su inigualable perfume y su exquisita carne. Cocinada nada más recogida, debe dejarse muy poco tiempo en la sartén. En nuestra región se suele poner en la tortilla o utilizar para acompañar un entrecot

Ostra de Arcachon - Cap Ferret
El clima de la Bahía de Arcachon asociado a la calidad de sus aguas convierten este lugar en uno de los mayores productores de ostra en Francia. Criadas durante 4 años en las 800 hectáreas de parques de cría en el mar, "Arcachon" y "Cap Ferret" son ostras deliciosamente yodadas que se degustan todos los domingos del año.

Jamón de Bayona
Era el preferido de Rabelais y del buen rey Henri IV. En la actualidad, etiquetado y protegido por una IGP europea, el jamón de Bayona es indiscutiblemente el más fino de Francia. Debe su sabor y su aroma sutil a su forma de salarse con sal de la bahía de Adour y a su larga cura en secaderos expuestos a los vientos del sur y del oeste.

Melón de la zona de Agen
Los collados de la zona de Agen y del País de Albret constituyen una maravillosa tierra para cultivar el melón charentés. La variedad "bordada" es una de las más apreciadas. Da un melón de pulpa firme con deliciosas notas caramelizadas.

Pimiento de Ezpeleta
Herencia de la conquista del Nuevo Mundo por los Españoles, el pimentón de Ezpeleta se cultiva en Bearn y en el País Vasco desde finales del siglo XVI. Recogido bien maduro, es atado con cuerdas por grupos de 20 a 90 pimientos para ser secado, después se asa y se muele para convertirlo en polvo fino. Potente y perfumado, el pimiento de Ezpeleta es la especia reina de la "garbure" (sopa de legumbres y pato), de los pescados, del jamón y de toda la charcutería vasca.

Ciruela pasa de Agen
La ciruela producto de un injerto, traída de la región de Damasco por los Cruzados, ha dado lugar a la célebre ciruela pasa de Agen. Cogida en su madurez, secada sobre rejillas o con estufas, la ciruela pierde progresivamente su agua para convertirse en esta delicia que además es una fuente concentrada de salud. En efecto, la ciruela pasa de Agen es muy rica en fibra, fructosa, oligo-elementos y vitaminas anti-oxidantes.

Trufa
Asociada al roble del Périgord, la trufa es el más misterioso de los hongos porque no se sabe nunca cuándo y dónde va a aparecer. Para encontrarla, se necesita el olfato inigualable de un cerdo trufero. El perfume y el gusto del "diamante negro" fascinan a los hombres desde siempre. ¡Sólo unas migas bastan para hacer de un foie gras, un ave o una tortilla, un plato de reyes!

Los grandes mercados de ocas y patos de Aquitania

Périgueux, Ribérac, Thiviers, Tocane-Saint-Apre en Dordoña; Aire-sur-Adour, Hagetmau, Montfort-en-Chalosse, Pomarez, Villeneuve-de-Marsan en Las Landes: A estas plazas y mercados de estas ciudades vienen los criadores de ocas y patos para foiegras desde hace dos siglos a ofrecer su mercancía. Lugares muy frecuentados por los industriales del sector, los restauradores y los aficionados bien informados.

CÁLIDA. FIESTAS Y REUNIONES

Bayona, Dax, Mont-de-Marsan... En Aquitania, estas tres ciudades se han convertido en las citas ineludibles de todos los amantes de la fiesta de Francia y Navarra. Desfiles, cabalgatas, baile, música, deportes, juegos taurinos... Aquí España invade en cierto modo la zona para unir a la multitud en una misma alegría.

Todos lo años, lo mismo. A las 12 del mediodía en punto, en la plaza del Ayuntamiento, la multitud viene a despertar a León, el "rey de Bayona" para el gran desfile por la ciudad en compañía de los buenos y malos genios de la mitología vasca.¡Es la señal! Las fiestas han empezado. Aquí se dice "las fiestas", no"la fiesta". ¿Por qué? Simplemente porque hay mil fiestas dentro de la fiesta. La de la cabalgata de Orai-Bat, con sus cabezudos, y el desfile de carros del Corso luminoso. La de los tiovivos y las atracciones. La de los
encierros de vaquillas en las plazas y calles, las carreras landesas, las corridas, los concursos de pelota vasca. La de los grupos de bailarines, de músicos de todos los estilos, las "bandas fabulous" y las "tamborradas". La de la marea humana que llena las plazas y calles, que canta, baila, se divierte, enloquece hasta la madrugada.

Para animar la fiesta, todas las asociaciones, bares, restaurantes, bodegas de la ciudad están en pie de guerra, tanto de día como de noche. Cada día, se trasiegan toneladas de bocadillos, kilómetros de salchichas, inmensas cazuelas de chipirones, de callos o de ventresca, hectolitros de sopa de ajo sobre las 5 de la mañana. Por supuesto, durante todo este tiempo, corren ríos de vino tinto, rosado, cerveza...

¿Cuál es entonces el verdadero milagro de estas fiestas? Seguramente este clima de buen humor que mezcla los acentos del norte y el sur traspasando nacionalidades. Pantalón, camisa o camiseta, pañuelo y boina roja... El traje de"Festayre" es el símbolo de unión de estas ganas de vivir plenamente la fiesta, de hacer explotar la alegría y la locura, pero sin
desbordamientos ni desvíos. ¡Esto es lo que da a estas fiestas su carácter único!

La carrera landesa: ¡Un gran arte!

En la carrera landesa, el enfrentamiento entre el hombre y el animal es un juego. Aquí no hay combate ni muerte sino una especie de torneo en el que los hombres rivalizan en destreza, flexibilidad y bravura frente a los cuernos de una vaca de la misma raza que los toros de lidia. Las principales figuras de la carrera landesa son el quiebro, la finta y el salto. El que hace el "quiebro", debe provocar la carga del animal y hacerlo pasar lo más cerca posible de su cuerpo. El saltador, es un auténtico gimnasta capaz de encadenar saltos de ángel, saltos arriesgados y figuras acrobáticas por encima de los cuernos del animal. Como la corrida, la carrera landesa tiene sus "aficionados", sus tradiciones. Enraizada aquí desde el siglo XII, es inevitable en las fiestas, tanto en las de Dax, de Mont-de-Marsan o de cualquier modesto pueblecito.

Aquitania, tierra de creación artística

Festival del Périgord Negro. Julio / Agosto

Desde hace más de veinte años, el Festival del Périgord Negro asocia la magia de los lugares excepcionales a las obras de arte de la música barroca. Estos maravillosos encuentros, en los que se presentan solistas y orquestas de talla internacional, ofrecen al público una veintena de conciertos en marcos tan fascinantes como la abadía de Saint Amand de Coly, las iglesias de Plazac, Auriac, Rouffignac, Sarlat o en el invernadero de naranjas de la mansión de Eyrignac. El Festival ha engendrado también una academia de música antigua que realiza un curso de una semana para los mejores instrumentistas del mañana.

Mimos en Périgueux. Agosto

Creado en 1996, Mimos viene cada año a revelar la extraordinaria creatividad de una forma de expresión universal que utiliza la cara, el gesto, el cuerpo. Aquí, la élite mundial del mimo invade las calles del centro histórico de la ciudad y otros muchos lugares. Encuentros mágicos, ¡con un público cada año más entusiasta!

Las Noches Atípicas de Lango. Agosto

Conciertos, exhibiciones, cursos, talleres, encuentros-debates, exposiciones, artesanía... La gran aventura de las Noches Atípicas consiste en la urgencia y la exigencia de una manifestación única y múltiple, en la encrucijada de todas las formas de arte, de música y de expresión del mundo. Aquí, durante cuatro días y cuatro noches, un ferviente público comunica con los artistas en un ambiente de fiesta.

Las Noches Líricas en Marmandais. Agosto

El teatro de Marmande, las ciudades vitícolas de Beaupuy y de Cocumont son los tres escenarios de un concurso internacional de canto que recibe a solistas del mundo entero que vienen a probar suerte ante un jurado de 15 directores de teatros líricos de Francia y otros países. Durante todo el tiempo que dura el concurso, una importante programación hace brillar todas las facetas del arte lírico a través de recitales, óperas y operetas.

Tiempo de amar. Biárritz. Septiembre

Es el festival de la danza, de todo tipo de bailes. Clásica, jazz, tango, tecno, o hip hop Los bailarines estrellas se unen aquí a compañías locales, a grupos y ballets internacionales
Cada año, el "tiempo de amar" realiza una programación que abarca todos los gustos... apasionadamente, ¡hasta la locura!

Festival de Flamenco de Mont-de-Marsan. Junio-Julio

Desde hace 15 años, es la cita más conocida de todos los apasionados del "flamenco puro". Una semana de inmersión absoluta en tierras andaluzas, esa tierra ardiente de sol cuya danza y cante gitano - el cante jondo- expresan tan bien los ritmos, los embrujos, la fuerza, y a veces, la violencia. En Mont-de-Marsan, bajo la dirección artística de Javier Puga, vienen cada año, para volver siempre, los más grandes: Camarón de la Isla, Paco de Lucia, Familia Fernández para el cante y la guitarra, Farruquito, Antonio Canales o Joaquín Cortés para el baile...

 

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