Algarve, aguas cálidas y serenas
Portugal
El Algarve son playas de arena fina y dorada, grandes, pequeñas, tranquilas, bravas, con olas o con calma, para toda la familia, o de difícil acceso tal vez para enamorados...
Els Blaus de Roses

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SOL Y MAR, VERDADEROS PLACERES DE LA VIDA

Los cuerpos moldeando la blanda y dorada arena, empapándose de sol. Las gotas de agua brillando en la piel bronceada después de unas brazadas en un mar cálido, transparente. La risa alegre de los niños jugando seguros a la orilla del mar. El descanso que revitaliza. La sensación de descubrir nuevas dimensiones para la alegría de existir.
Así son las vacaciones en el Algarbe, en playas que se esconden entre coloridas escarpas. En arenales que se extienden hasta perderse de vista. En un ambiente cosmopolita o en el reencuentro de la romántica soledad a dos. Para el auténtico placer de vivir.

NATURALEZA, LA OTRA DIMENSIÓN DE LAS VACACIONES

Playas y mar son el Algarbe que todos conocen. Sin embargo, existe otro Algarbe esperando a quien lo descubra. Donde los flamencos revolotean sobre las aguas del Parque Natural de la Ría Formosa. Riachuelos discurren por las verdes altitudes de Monchique. Una vegetación silvestre cubre los acantilados de la Costa Vicentina, al norte de Sagres.
El Algarbe cuenta también con otros encantos. Las curvas suaves de las sierras con fragancias de jara y romero. El arco iris de las flores que comienza, en enero, con el blanco de los almendros en flor. Los matices del verde de los pinos, higueras, naranjos que cubren la planicie litoral. El placer de los paseos oyendo el canto de los pájaros. Reencuentro con la naturaleza calentada por el sol.

LA HISTORIA DEL MUNDO SE HIZO EN SAGRES

La epopeya de los Descubrimientos nació en el Algarbe. De ahí partieron las primeras carabelas que dieron “nuevos mundos al mundo”. En Sagres, el Infante D. Enrique oyó los relatos de marineros audaces que hablaban de extrañas costumbres, paisajes exóticos, islas desconocidas. Siga los pasos de esa epopeya en Sagres, lagos y otras localidades algarvias. Descubra los tesoros artísticos dejados pro los romanos en coloridos mosaicos. Evoque la presencia de los árabes en los castillos de Silves, Aljezur y Alcoutim, en las poderosas murallas de Faro. Extasíese con el brillo de la talla dorada, de los azulejos en las iglesias barrocas. Así sus vacaciones adquieren una dimensión histórica.

LA HERENCIA MULTICOLOR DE LAS TRADICIONES

El blanco resplandeciente de la cal de las fachadas, trepando hasta chimeneas de artísticos arabescos. El azul intenso recortando ventanas y azoteas, donde sabe tan bien pasar las calientes noches de verano. Los rojos, verdes y amarillos de los barcos pesqueros secándose en la arena dorada. El marrón de las faldas girando al ritmo endiablado del corridiño.
Colores del Algarbe y de sus tradiciones preservadas con cariño. Mantenidas en su interesante artesanía. En la alegría contagiosa de las fiestas y romerías siempre populares. En el bullicio de los mercados, donde todo se vende y se compra. Para unas vacaciones coloridas, diferentes.

LAS CUATRO ESTACIONES DEL DEPORTE

Mar transparente y cálido significa la oportunidad de practicar todos los deportes náuticos. Desde la observación submarina de grutas iridiscentes excavadas en las rocas blandas de las escarpas al windsurf. Desde la pesca de peces de gran envergadura al esquí acuático, al “para sailing”, a la vela, los surfistas encuentran sus olas favoritas en la costa al norte de Sagres.
Vacaciones activas en el Algarbe son, también, las horas intensas de una partida de tenis. El placer de golpear una pelota blanca en el verde césped de dos decenas de campos de golf. El cadenciosa trote de un caballo por entre la sombra de pinos perfumados. Porque durante los 365 días del año, en el Algarbe es siempre temporada de deporte.

VIDA Y ALEGRÍA, RECUERDOS QUE PERMANECEN

Momentos románticos vividos a dos, apreciando los buenos sabores de la cocina algarvia. Bailar hasta la madrugada en una discoteca. Saborear una bebida en un bar acogedor mientras el piano toca una música suave. Olvidarse de la hora en un colorido espectáculo. Es éste el ambiente de las noches del Algarbe, donde nunca para la música.
El día trae nuevas emociones. Cruceros a lo largo de la costa dejan al descubierto bellezas ignoradas. Los parques de atracciones animan a jóvenes de todas las edades. Ir de compras es la oportunidad de encontrar precios atractivos. Las playas esperan a los amantes del sol y del mar. Las vacaciones en el Algarbe son vacaciones que se recuerdan para siempre.

ALGARBE DE LA A A LA Z

Algarbe
Región del sur de Portugal con cerca de 200 kilómetros de costa y con algunas de las playas más bonitas del mundo. Destino turístico preferido por aquellos a los que les gusta el sol, las aguas cálidas y las vacaciones completas. También muy apreciado por los que ansían las flores y la temperatura amena de la primera en pleno invierno.

Alojamiento
Hoteles de fama internacional. Pensiones acogedoras y familiares. Chalets rodeados de jardines. Camping sombreados por pinos. Apartamentos confortables cerca de las playas y de mar. Es fácil encontrar en el Algarbe el alojamiento para las vacaciones con que Ud. Sueña.

Artesanía
Las tradiciones seculares se mantienen en la cerámica, las cestería, el tejido manual, el cobre amartillado. Para conservar un recuerdo genuino de las vacaciones.

Deportes Náuticos
Los puertos deportivos de Lagos y Vilamoura son centros de navegación internacional en yate. Vela, windsurf, esquí acuático, parasailing y submarinismo se practican en todo el litoral algarvio. Los amantes del surf tienen en las playas al norte de Sagres sus olas favoritas.

Gastronomía
Deliciosas sardinas asadas. Una suculenta langosta. El perfume de una “cataplana” de pescado y marisco. Placeres de la cocina típica algarvia a la que se unen los dulces de higo y almendra, el embriagador vino de Lagoa, el perfumado aguardiente de madroño. En el Algarbe también puede apreciar las sabrosas recetas tradicionales portuguesas o, si lo prefiere, la variedad de la cocina internacional. Para que cada comida sea un descubrimiento del arte del bien comer.

Golf
Todo el año es época de golf en el Algarbe, pero es sobre todo apreciado el invierno, por los días de sol, las temperaturas que rondan los 16 grados. Cerca de 20 campos de golf permiten encontrar nuevos desafíos cada día.

Historia
Los vestigios humanos más antiguos datan del Paleolítico. Los fenicios y los griegos tuvieron factorías en el Algarbe atraídos por los puertos seguros y el comercio con la población. La presencia romana dejó huellas en Milreu, Faro, Boca do Rio, Vilamoura.
El dominio árabe (desde el s. VIII al s. XIII) es evocado en los monumentos de Silves, Tavira, Faro y un poco por todo el Algarbe, en el blanco resplandeciente de las casas, en las azoteas donde secan los frutos, en las chimeneas de arabescos. Lagos fue importante encalve de comercio con Africa en los siglos XV y XVI. En la costa algarvía tuvieron lugar, durante los siglos XVII y XVIII, importantes batallas, navales como la del Cabo de San Vicente (1797), de la que resultó vencedor el Almirante Nelson. Actualmente el Algarbe es un centro turístico internacional, con una economía dinámica en creciente diversificación.

Naturaleza
El Parque Nacional de la Ria Formosa y el Area de Paisaje Protegido de la Costa Vicentina ocupan cerca de dos tercios del litoral algarvio. El estuario del río Guadiana abarca la Reserva Natural del Sapal de Castro Marim y Vila Real de Santo Antonio. Pruebas de la preocupación por la protección de la naturaleza y, al mismo tiempo, oportunidad de conocer una flora y una fauna interesantes, en las que no faltan plantas endémicas, el rosa vivo de los flamencos, el grito de las aves marinas, la presencia siempre airosa de las cigueñas. El interior del Algarbe, con sus extensas serranías cubiertas por árboles, es el marco natural para el reencuentro con el canto de los pájaros, del colorido y el perfume de las flores silvestres.

Niños
Las playas del Algarbe son ideales para los más jóvenes. Porque en ellas se juntan la atmósfera yodada y vivificadora del Atlántico y la tranquilidad de las aguas cálidas y serenas.

Pesca
Algarbe es tierra de pescadores. El pescado y el marisco capturados por los barcos de vivos colores hacen las delicias de los apreciadores de la buena mesa.
Los pescadores deportivos eligieron la costa al norte de Sagres como su paraíso, por la abundancia y la variedad de peces: sargos, corvinas, besugos, meros, róbalos, congrios, doradas, caballas y muchos otros. El “big game fishing” también tiene sus entusiastas atraídos por peces de gran tamaño, como el “blue marlin”, de más de 700 kg, capturado a 8km de Faro en 1993, record en el Océano Atlántico.

Playas
Son el principal encanto del Algarbe. Desde los amplios arenales que se extienden desde Vila Real de Santo Antonio hasta Albufeira, a las conchas de arena anidadas entre coloridas escarpas que se prolongan hasta Sagres. Hacia el Norte, en la Costa Vicentina, las playas interrumpen, aquí y allí los acantilados donde anidan las aves. Albufeira, armacao de Pera, Carvoeiro, Lagos, Monte Gordo, Praia da Rocha, Quinta do Lago, Tavira, Vale do Lobo y Vilamoura son algunos de los nombres que ya forman parte del vocabulario internacional de vacaciones.

Sagres
Símbolo de la participación del Algarbe en los primeros viajes de los Descubrimientos en el s. XV. Fue lugar de residencia del Infante D. Enrique el Navegante, y puerto de partida y llegada de las carabelas.

Vida nocturna
Bares y discotecas acogen a los que prefieren la convivencia, la música, el baile. Los espectáculos salas de juego de los casinos, el sonido nostálgico de las guitarras entonando el fado, el color y la animación del folklore algarvio, son parte del calidoscopio alegre de las noches algarvías.

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