Albacete, sierras de Alcaraz y Segura
Castilla - La Mancha
Esta ruta se adentra en los abruptos parajes de las Sierras de Alcaraz y su vecina del Segura, situadas entre el Sistema Ibérico y la Cordillera Bélica, uno de los enclaves paisajísticos más desconocidos y de mayor interés de la región.
Els Blaus de Roses

castilla - la mancha, albacete, sierras de alcaraz y segura

SIERRAS DE ALCARAZ Y SEGURA


Esta ruta se adentra en los abruptos parajes de las Sierras de Alcaraz y su vecina del Segura, situadas entre el Sistema Ibérico y la Cordillera Bélica, uno de los enclaves paisajísticos más desconocidos y de mayor interés de la región.

Perfecta simbiosis entre la acción humana y la Naturaleza, con una arquitectura adaptada al medio natural que aquí se muestra casi intacto.

Tierras fronterizas que conservan numerosos restos de su intensa historia, con una rica artesanía y una gastronomía sorprendente.

Especialmente concebida para los amantes de la Naturaleza y todos aquellos que deseen realizar actividades al aire libre.

Comenzamos esta ruta como no podía ser de otra manera en ALCARAZ. Importante población de la zona serrana de la provincia de Albacete, rodeada por altas montañas de la sierra de su mismo nombre, suma a la belleza de su entorno natural su gran riqueza histórica y artística, recuerdo sobre todo de la antigua prosperidad de su industria textil en el s. XVI.

Torres gemelas. Alcaraz
Sus orígenes son muy antiguos, encontrándose en sus alrededores las pinturas rupestres de los Batanes y la necrópolis de El Santo. Fue un enclave ibero con el nombre de Urcesa y muy importante centro para los árabes, que la ocuparon durante más de 300 años. Alfonso VIII la conquistó en 1213. Jaime I de Aragón y Alfonso X de Castilla se reunieron en ella en 1265 para repartirse los territorios conquistados a los árabes. Convertida en concejo de realengo, con un fuero propio similar al de Cuenca, Alcaraz tiene desde el primer momento un importante valor militar, ya que desde ella se domina el territorio y las fronteras con los reinos de Murcia, Jaén y Granada. Sin embargo, esta importancia estratégica no se vio acompañada por una similar en lo demográfico y económico. Como su cercana y gran rival, Yeste, encomienda de la Orden de Santiago, la villa no tuvo demasiado éxito en la repoblación de su extenso territorio. Tras la conquista cristiana del reino de Granada, Alcaraz pierde su valor estratégico y se inicia una larga decadencia. Carlos I dio Alcaraz en señorío como regalo de bodas a Isabel de Portugal.

Pese a todo, en el s. XVI vive un auténtico apogeo artístico y cultural gracias a la industria de alfombras y tapices, construyéndose la magnífica Plaza Mayor, con bellas lonjas; nacen personajes como Vandelvira, Miguel Sabuco ... y se levantan la mayoría de los palacios y edificios notables. Todavía en la Guerra de Independencia, la ciudad juega un importante papel en la región. Por su fácil defensa, las autoridades de la provincia de La Mancha, que proclaman la Constitución de 1812, se refugian en ella y desde allí dirigen la resistencia contra el invasor. También se aborda la edición de una Gaceta que es el primer periódico que circula en tierras albaceteñas.

Casa de la aduana. Alcaraz
Tiene su seña de identidad en las dos torres gemelas que se alzan en su plaza: la de la Trinidad y la del Tardón o del Reloj. Ambas son de planta poligonal, la de la Trinidad algo más baja y menos esbelta, la del Tardón con cinco cuerpos, mucho más decorada y rematada con esculturas de infantones en los ángulos. La iglesia parroquial de la Santísima Trinidad, gótica del s. XV, bella portada, tres naves en el interior y claustro renacentista, conserva una importante colección de obras de arte en el pequeño museo de su sacristía: grupo escultórico Llanto por Cristo Muerto, s. XV, dos tablas del Maestro de Albacete, una Piedad del s. XVI, una cajonera plateresca, un retrato de Fray Fermín de Alcaraz, de Vicente López. La parroquia de San Miguel, el Convento de San Francisco y el monasterio de la Magdalena son algunos de los destacados edificios religiosos de esta ciudad. Hay importantes portadas blasonadas en la calle Mayor y adyacentes: la de los Galianos, la del Ahorí o aduana... Es frecuente encontrar patios porticados barrocos de gran belleza.

En los alrededores, a 6 km., se encuentra el Santuario de Nuestra Señora de Cortes, patrona de Alcaraz, enclavado en una colina desde donde se divisa un bello paisaje. En el interior, magnífico retablo barroco y el rico camarín de la Virgen (imagen tardo-románica) y una gran riqueza en tallas y retablos.

En este importante centro romero, famoso y venerado en todo el entorno desde la Edad Media, el 28 de agosto se traslada a Alcaraz la imagen de la Virgen, que será devuelta el 8 de septiembre. Los romeros acuden andando, algunos van descalzos según la tradición, a cumplir los votos realizados durante el año y traer limosnas.

En el cementerio podrá ver la tumba del famoso bandido "El Pernales", en la que dicen que nunca falta una flor.

Partimos de Alcaraz por la N-322 y a 10 km. encontramos REOLID, población que posee dos pequeños balnearios de gran tradición en la provincia y muy frecuentados; muy cerca se encuentra el estrecho del Hocino, un paisaje de excepcional belleza producido al encajarse el río en un profundo barranco. De aquí seguimos camino al bonito pueblo de EL SALOBRE, situado en un fértil valle entre los ríos Salobre y Ojuelo. Este lugar, desde antiguo, ha estado vinculado a la explotación de mina, y herrerías. En el s. XVIII se instaló una filial de las fábricas de San Juan de Alcaraz de Riópar. Es famoso por su riqueza frutícola, por ser sus ríos un gran atractivo para los pescadores y por la posibilidad que ofrece a los amantes de la naturaleza para realizar interesantes excursiones.

Nacimiento del Río Mundo. Riópar
Más adelante nos encontramos, al cruzar el puerto de las Crucetas, el pico de la Atalaya, de 1.452 m. desde el que se divisa un magnífico paisaje. Y llegamos a RIÓPAR, villa medieval enclavada en un bellísimo entorno natural en la sierra de Alcaraz, muy próxima al nacimiento del río Mundo. Posee un castillo-fortaleza del que subsisten algunos torreones y en su interior el cementerio; y la iglesia del Espíritu Santo, construcción del s. XV -gótico rural- con una cubierta con motivos ornamentales mudéjares. Del viejo centro urbano subsiste el trazado y algunas casas populares.

Riópar Nuevo, o fábricas de Riópar, son las antiguas fábricas de San Juan de AIcaraz (1773), a cuyo alrededor se concentró la población que abandonó el viejo Riópar medieval. En estas fábricas hasta fechas recientes se han fabricado latón y bronces que le han dado gran fama y que hoy se fabrican en pequeños talleres artesanos.

Gran atractivo tiene todo el entorno de Riópar, lugar privilegiado para los amantes de la naturaleza con cumbres de ascensión inolvidables; cursos de agua adecuados para la pesca deportiva, paisajes inusitados y un centro de educación ambiental; el Calar del Mundo, los Chorros y, para los practicantes de la espeleología, la Cueva de los Chorros (más de 24 km. de galerías).

El nacimiento del río Mundo es una espectacular cascada del agua de lluvia y nieve filtrada del extenso calar situado encima de una cueva, a más de 100 m. de altura. El Calar del Mundo es una plataforma kárstica de forma elíptica de casi 15 km. de largo por 4 de ancho.

Liétor
Tomamos la CM-412 que nos va permitir visitar algunos pueblos serranos de gran belleza. La primera parada la haremos en la aldea de MESONES para gozar de una gran panorámica; de aquí a MOLINICOS en el corazón de otro de los múltiples valles de la zona, rodeado de parajes realmente sorprendentes que invitan a hacer excursiones o buscar setas.

Continuamos hasta ELCHE DE LA SIERRA, o Elchecico, como se cita en los documentos históricos, cabeza de la comarca y situada en el tránsito a las sierras del Segura. Es el centro de la actividad económica y comercial de la zona. Posee una interesante iglesia-colegiata de Santa Quiteria, importante edificio neoclásico de cuidadas proporciones, construida a finales del s. XVIII. Durante el reinado de Fernando VII, durante el Trienio liberal, se independizó como municipio, construyéndose en esa época su Ayuntamiento, en el que figura una inscripción que dice: Unión, constancia y afán, hicieron este edificio / el pobre con su servicio / el rico con su caudal.

Pero el pueblo es realmente conocido por sus fiestas y sobre todo por el Corpus, declarada de interés turístico regional, y sus alfombras multicolores de serrín teñido, con las que se tapizan las calles y plazas por las que ha de pasar la procesión. Otras fiestas de interés son sus famosos encierros de vaquillas que se celebran del 14 al 20 de septiembre; la procesión de antorchas de las Ánimas Benditas (2 de noviembre); las hogueras de romero el 13 de diciembre y 17 de enero y para San BIas los concejales van por las casas pidiendo para los Rollos del Santo. Se conserva la tradición artesana de trabajos en esparto típicos de la comarca. Elche de la Sierra es un interesante enclave gastronómico donde siguen ofreciéndonos los platos más tradicionales de la zona.

En sus alrededores se hallan las simas de hoya Nevada y la Cueva Encantada, lugares de gran interés espeleológico.

Tomando la carretera que va a Albacete y a 8 km. nos desviaremos a la derecha para ir a LIÉTOR. Enclavado el núcleo urbano en la ladera de una montaña sobre el espectacular cantil de un peñasco dolomítico elevado a cien metros de altura sobre el valle del río Mundo, ofrece un atractivo paisaje, donde el trazado de sus calles estrechas y de notable sabor popular, refleja una estructura medieval e islámica muy bien conservadas.

La parroquia de Santiago Apóstol, obra que conserva importantes restos góticos, combinados con otras partes de los siglos XVI al XVIII, cuenta con un interesantísimo museo parroquial y en su coro un órgano de finales del XVIII, que es utilizado en los cada vez más frecuentes conciertos.

Otros edificios destacables son el convento de Carmelitas Descalzos y la bellísima ermita de Belén del s. XVI, que conserva unas muy peculiares pinturas murales populares del s. XVIII; junto a algunas casas blasonadas como la de los Rodríguez de Escobar, de los Tabarra ...

No marcharse de Liétor sin probar su rica miel. Aquí además enlazaremos con la Ruta del Campo de Hellín y Tobarra.

Regresamos a la CM-3203 para, tras recorrer unos 25 km. en dirección a Ayna, reencontrarnos con el río Mundo. Pararemos en el mirador de Royo-Odrea para contemplar los majestuosos relieves de la Peña, al oeste y de la Peña del Pico, al este, a cuyos pies se abriga el caserío de Royo-Odrea.

Y llegamos a AYNA, localizada en lo más profundo de la garganta que forma el río Mundo en un precioso y abrupto enclave natural y en su conjunto es uno de los más bonitos de la zona. Sus orígenes son muy antiguos y en sus inmediaciones se encuentra la Cueva del Niño, con pinturas rupestres paleolíticas. Dependía históricamente de Alcaraz, de donde se segregó en 1565. En el Ayuntamiento se guarda el privilegio otorgado por Felipe II, ricamente miniado. Se conserva una antigua ermita de Nuestra Señora de los Remedios, cuyo interés se centra en el artesonado de tradición mudéjar que cubre su nave.

En las proximidades se encuentran los restos de una fortaleza de origen islámico, el viejo castillo de la Yedra.

Ayna es otro interesante enclave gastronómico de la zona. Aquí también se celebran encierros, en honor de Nuestra Señora de lo Alto. Es interesante observar el aprovechamiento para diversos cultivos de las terrazas excavadas en las laderas del monte, como consecuencia de la reducida superficie disponible.

A la salida del pueblo encontraremos el Mirador del Diablo que ofrece una incomparable vista, característica imagen de Ayna.

Tras pasar los pueblos de LA DEHESA Y EL GRIEGO, típicamente serranos, llegamos a BOGARRA, situada en pleno valle de tierra arcillosa y montes repletos de frutales, que ofrecen unos contrastes sorprendentes, y cruzada por el río que lleva su nombre. Fue también aldea dependiente de Alcaraz hasta que Felipe II le concedió en 1573 el Privilegio de Villazgo. Durante la Edad Media fue una de las principales fortalezas que defendían los pasos de la sierra frente a las incursiones de los moros de Granada. Su parroquial de la Asunción es del s. XVIII, curiosa iglesia barroca de tres naves.

Esfinge de Haches. Bogarra
En su término se encuentra la torre de Haches, de origen almohade, cerca de la cual se ubica el yacimiento donde se encontró la famosa Esfinge de Haches que se exhibe en el Museo de Albacete. Desde su famoso Cerro del Padastro (1.503 m.), los días despejados proporcionan una grandiosa vista del entorno.

Siguiendo el cauce del Bogarra, cuyo valle plagado de almendros posee miradores con espléndidas vistas, llegamos a PATERNA DEL MADERA, enclave excepcional rodeado de pinares, encinares y una magnífica vega de árboles frutales. Situada en el extremo más septentrional de la Sierra del Segura, su principal fuente de riqueza es la madera que produce, complementada con la explotación ganadera.

Paterna es un buen punto de partida para múltiples excursiones. Aquí las fuentes brotan por todas partes. Cerca se pueden encontrar lugares de gran belleza paisajística, como la Fuenfría, el Encebrico, la Fuente Lisa o los Cortijillos.

Al noroeste de la población se encuentra una meseta calcárea que se conoce como el Calar de la Osera, que ha dado lugar a alguna leyenda.

Y ya de camino a Alcaraz, nos desviaremos a la izquierda para acercamos al lugar conocido como Batán del Puerto, muy próximo a la aldea del río Madera; aquí se juntan el río de las Hoyas y el de los Endrinales y se forma el Madera. El paraje que lo rodea es impresionante por los cortados rocosos que unen el Cerro del Pimpollar y Peñalta.

Iglesia de San Sebastián. Vianos
Desandamos el camino y volvemos a tomar la carretera para dirigirnos a VIANOS, cuyo conjunto urbano posee un peculiar encanto debido a su emplazamiento, entre la llanura y el cañón sobre el que se asienta, colgado sobre el abismo de un altísimo escarpe, que le proporcionan unas vistas excepcionales. Su edificio más significativo es la iglesia parroquial de San Sebastián, del s. XVI, con una mezcla de gótico y renacimiento.

De vuelta a Alcaraz podremos enlazar, dirigiéndonos a Villanueva de los Infantes, con la Ruta de los Caballeros y el Vino.

Ahora vamos a continuar con la segunda parte de nuestra ruta. Tomando como punto de partida la ya mencionada Elche de la Sierra, nos vamos a adentrar en plena Sierra del Segura. Tomamos la CM-3203 para recorrer otra zona de similar interés paisajístico y natural. Nos dirigimos a FÉREZ, situada en un bello entorno, entre el Segura y el canal de Tarbilla. Conquistada por Fernando III fue cedida junto a otras poblaciones a la Orden de Santiago, en la encomienda de Socavas y se hizo villa en 1488.

Su centro urbano mantiene la traza moruna con calles estrechas y retorcidas de gran ambiente medieval. El edificio más interesante es su iglesia parroquial de la Asunción, obras del s. XVI, época de la que sólo conserva la cabecera con bóveda gótica de crucería; en ella podemos ver una Santa Ana Triple del s. XVI y un órgano de excelente calidad de fines del s. XVIII del mismo autor que el de Liétor. Hay varias tallas del taller de Salzillo. Por las calles y durante las fiestas se celebran encierros de toros el primer domingo el octubre. Otro de los atractivos del pueblo es su rica repostería.

En las afueras nos encontraremos interesantes rincones como el paraje del Atajadero o la zona recreativa del Arroyo de la Mora. En la carretera que va a Hellín se encuentra el Puente de Hijar, donde hay una zona de baños y pesca y podemos admirar el paisaje del río. Aguas abajo se encuentra el paraje conocido como La Alcantarilla de Jover; estos terrenos de fértiles huertas hoy se cubren con las aguas del pantano del Cenajo. Aquí se puede practicar el piragüismo, el "surf", la vela y la pesca.

Desandamos el camino y nos acercamos a Socovos. Varios hallazgos arqueológicos prerromanos y romanos, así como anteriores pinturas de tipo esquemático, atestiguan la antigüedad de la presencia humana en su zona. Fue una población musulmana conquistada luego por Fernando III y cedida a la Orden de Santiago, llegando a ser cabeza de la encomienda, que incluía Letur, Férez, Liétor y la Abejuela. Alfonso X le concedió el privilegio de Villazgo. En la actualidad, quedan en pie los restos de un antiguo castillo de base almohade y terminación cristiana en su torre del homenaje; la Iglesia de la Asunción, del s. XVI, de una sola nave con cubierta de madera y un interesante púlpito plateresco. En la iglesia moderna se guardan algunas tallas: un San Sebastián del s. XVII y obras del taller de Salzillo como una Dolorosa de vestir, un crucificado, una Virgen del Pilar y un San Antonio.

En Semana Santa, aún se puede tomar el guisado de trigo, antiquísimo plato que se degusta en pocos sitios.

Los alrededores están plagados de bellos e interesantes lugares para ir de excursión como los puntos de interés arqueológico de la Solana del Molino, Peña Bermeja, el Cerro del Prado o la Peña de Santa Bárbara. El área recreativa de El Cañar, la Cañada Buendía, o los Santicos son otros interesantes lugares de paseo.

Letur
Desandamos unos tres kilómetros y tomamos una carretera local que nos conduce a LETUR, «Pueblo fresco y deleytable, alegre, de mucha agua y frescuras», como se definía en la Relación de 1578. Su intrincado trazado urbano ha sido declarado conjunto Histórico Artístico, permanece casi intacto y es uno de lo mayores atractivos de esta población.

Cuenta en su término con interesantes pinturas rupestres de tipo levantino de época neolítica. Fue romanizada y se fortificó el cerro en el que hoy se encuentra ubicado. Su castillo se construyó en el s. XII. Fernando III la dona como otras de su entorno a la Orden de Santiago perteneciendo a ésta hasta mediados del s. XIX. Constituye el conjunto árabe más importante de Albacete.

Podemos visitar su iglesia de Santa María (s. XVI), conjunto gótico a excepción de la portada renacentista, el Ayuntamiento, muy clásico del s. XVI; no lejos de allí, en una de las calles que rodean la plaza, se encuentran las pinturas medievales, únicas en la provincia de Albacete. Del s. XVI son las ermitas de la Concepción y de San Sebastián, son algunos de los atractivos de esta población que conserva además de su patrimonio una tradición artesana de ebanistería artística en muebles de madera.

En su entorno hay interesantes miradores, muchos de ellos localizados en bellísimos parajes con fuentes.

La misma carretera que corre paralela al río Tarbilla nos conduce hasta Nerpio; podremos desviarnos desde las Carillas de la Dehesa por un carril que sale cerca de Vetas para visitar una de las atalayas árabes mejor conservadas, la de Vizcable, situada junto a una necrópolis iberorromana.

NERPIO se encuentra situada en el extremo montañoso sud occidental de la provincia, muy cerca de la divisoria con Andalucía y Murcia. Su enclave es muy pintoresco, así como tortuoso el trazado de sus calles que nos recuerdan su pasado musulmán. En su población destaca la iglesia parroquial de la Concepción, barroca, con un curioso cobertizo que forma el camarín de la Virgen sobre la calle. En su término hay importantes restos fortificados, como la atalaya musulmana de Tarbona o Tarbilla.

Nerpio
En su agreste sierra, muy visitada por los amantes del senderismo de montaña y la espeleología, con indescriptible paisajes como el Molino de las Fuentes o el Zaralar, encontramos importantes restos prehistóricos en sus numerosas cuevas y abrigos con pinturas rupestres de tipo levantino-esquemático y naturalista, destacando los conjuntos de Las Bojadillas y Solana de las Covachas, además del poblado del Bronce II y de transición a la Edad del Hierro del Macatón. Cuenta con más de 60 estaciones de arte rupestre, siendo la mayor concentración existente en la región. Las escenas representadas son de caza, bélicas y de danza. En la actualidad es un parque cultural del que deberemos informarnos en el Ayuntamiento antes de aventurar nos a su visita.

Aquí también se celebran los tradicionales encierros. En Navidad las cofradías de Ánimas recorren el pueblo con sus instrumentos interpretando sus cantos tradicionales y recogiendo limosna. Si es amante de la buena mesa, aquí encontrará exquisitas muestras de la gastronomía de la zona.

Desde Nerpio emprendemos el regreso hacia Letur por otra carretera que más al norte pasa por las aldeas de La Cabeza, Vetas de Abajo y Sege. Poco antes de llegar a Casas del Pino, tomamos un desvío que nos conducirá, bordeando el Embalse de la Fuensanta hasta YESTE. Fue población musulmana, reconquistada en tiempos de Fernando III; estuvo amurallada y con un fuerte castillo de origen árabe que ha sufrido diversas transformaciones en el tiempo. Situado en el centro de la villa, sobre un promontorio, tiene un irregular patio de armas con galería y una hermosa ventana gótica.

La parroquia de la Asunción, curioso edificio con aspecto de fortaleza, construido en el s. XVI con una parte gótica y otra renacentista, conserva varios retablos de interés, entre ellos uno de Pedro de Orrente, y relevantes obras de escultura y pintura. El Ayuntamiento, renacentista, tiene una sobria fachada con arquería y las armas de Carlos I.

Otros edificios destacables son la ermita de Santiago, la de la Concepción, ambas del s. XVI, y el convento de San Francisco, del s. XVII, costeado por los condestables de Castilla, reformado y que conserva un magnífico claustro del S. XVIII.

Yeste
Merece la pena recorrer sus calles, en especial el Barrio del Infierno, con restos de la antigua muralla, la calle de los Guerreros, con dos interesantes casas con patios y la calle de la Cava, con la magnífica Casa del Vicario.

Otros atractivos de Yeste son su gastronomía y sus fiestas. En la noche del 23 al 24 de agosto, con motivo del Patrón San Bartolomé, se celebra la procesión de las antorchas, llevando al santo hasta la ermita, situada al norte de la población sobre un cerrillo; los dos días se celebran encierros.

Muy próximo se encuentra el embalse de la Fuensanta, ideal para los aficionados a la pesca, y el antiguo balneario del Valle del Tus, situado en una garganta a cuya espalda se abre un pequeño valle; tienen su origen en un manantial situado a 880 m. sobre el nivel del mar. Las instalaciones están en la margen izquierda del río Tus y se accede a ellas por una carretera local que pasa por la aldea de Boche. Sus aguas están especialmente recomendadas para afecciones de la piel, hígado y reuma. También podremos visitar las torres fortificadas del Llano de la Torre y Morepeche; interesantes recorridos para los amantes del senderismo de montaña.

Regresamos a Elche de la Sierra pasando por Rala, pequeño y encantador pueblo de casas encaladas y excelentes miradores: Cortijo de la Juliana, Peñarrubia y el Entredicho. Desde aquí podemos dirigirnos a la capital, Albacete, y enlazar con otras rutas que nos permitan seguir descubriendo los encantos y secretos de Castilla-La Mancha.

Valle de Tus