Albacete - Hellín, sus campos
Castilla - La Mancha
La ciudad se originó alrededor de su castillo árabe, pero se conocen asentamientos en la zona desde época prehistórica, prueba de ello son las Pinturas Rupestres de Minateda y otros yacimientos arqueológicos...
Els Blaus de Roses

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¿ QUE VISITAR?

Al sureste de Castilla la Mancha, la planicie abandona sus infinitos horizontes, para configurar una comarca de variedad y rica orografía, limítrofe con la provincia de Murcia.

Estamos en la comarca CAMPOS DE HELLÍN, que engloba a los términos municipales de Fuenteálamo, Otur, Albatana, Hellín y Toborra. Desde la Mancha seca a la marisma mediterránea, esta comarca forma el eslabón entre la alta Meseta y las depresiones y cuencas murcianas.

Que duda cabe que la comarca que engloba a estos cinco municipios, es una realidad variada tanto desde el punto de vista histórico, como desde el punto de vista natural, si bien existe un fondo común que los une.

La existencia de un pasado que los aglutina y un territorio unido a través de la historia, hace que podamos ofrecerle un interesante viaje a través del tiempo.

La oferta es un viaje al pasado, acompañados por personajes históricos nos lleven de la mano, a lo largo de estas rutas que les preponemos. A lo largo de ellas podrán contemplar desde amplios valles y llanuras semiáridas, que sacan de sus entrañas impresionantes campos de viñedos almendros y olivares, hasta las zonas montañosas y húmedas de su parte sur bañadas por los ríos Mundo y Segura.

Acueducto de Albatana.
Enclavada al sur de la provincia de Albacete, la comarca tiene una extensión de más de 1.250 kilómetros cuadrados y una población cercana a los 40.000 habitantes.

El planteamiento que les hacemos, siguiendo las rutas propuestas, es que conozca nuestra cultura y nuestro arte, que conozca la naturaleza y el medio ambiente de nuestro entorno y que sepa de nosotros, de nuestras fiestas y de nuestras costumbres.

La presencia del hombre y sus realizaciones, desde tiempos inmemoriales, han dejado en nuestra comarca numerosos vestigios de su protagonismo en la historia.

Así pues, cultura, historia, naturaleza y gastronomía, conforman un rico y variado patrimonio que ofertamos al visitante, unido todo ello al carácter acogedor de nuestras gentes.

EL CAMINO MEDIEVAL DE AL-UDRÍ.


La Carretera Nacional 301 que enlaza Madrid con Cartagena, nos permite acceder a la primera ruta que proponemos. El motivo principal de ésta es conocer, gracias a medievales almohades, las poblaciones de Tobarra y Hellín, así como otros lugares de interés en sus alrededores. Desde Albacete enfilamos la carretera para pasar por Pozo Cañada y llegar al estrecho de Tobarra, lugar a partir del cual, comienza a apreciarse el cambio de paisaje entre el llano albacetense y la Comarca de los Campos de Hellín.

Río Segura
En Tobarra podemos contemplar el Museo de Semana Santa, enclavado en la antigua Iglesia de La Purísima, que es una visita obligada.

La Iglesia Parroquial de la Asunción ofrece una primera perspectiva de arte sacro comarcal, que se complementa con la Ermita de la Encarnación, con su camarín barroco. Rodeando esta ermita se adivinan aún los restos de las murallas de tapial del castillo de época almohade de la población. Un paseo por el casco antiguo de la villa, permite contemplar diversas casas blasonadas, que nos hablan del pasado.

Desviándonos hacia la pedanía de Sierra por la carretera local de Cordovilla, llegamos a uno de los más impresionanes conjuntos medievales islámicos de Albacete: la aldea y castillo del Castellar, con diversas estructuras defensivas de la época almorávide y almohade. Cerca podemos contemplar el saladar de Cordovilla, la Laguna de Alboraj, una de las zonas naturales más peculiares de la comarca, y el eremitorio visigodo e hispanomusulmán de Alborajico.

La segunda parada, en Hellín, debe comprender diversos elementos de interés, que esta ciudad ofrece al visitante. Comenzando en la plaza de la iglesia, lugar en el que se ubica la Oficina de Turismo, nos dirigiremos a la Parroquia de la Asunción, para contemplar uno de los más bellos templos en donde la transición entre el gótico tardío y el Renacimiento clasicistas se manifiestan de una forma clara y rotunda. Desde aquí enfilaremos Plaza de las Monjas, en donde se localiza el Convento de las Claras, en el siglo XVII, hoy Casa de la cultura.

Fachada blasonada, Tobarra
El obligado paseo por la ciudad árabe, nos evidencia el paso de esta cultura, cuya impronta está marcada en la misma organización de su trama urbana. Callejuelas frescas y estrechas, llenas de vericuetos y callejones ciegos, los llamados "aderves", conforman un casco histórico que ofrece al paseante un ambiente sugestivo y acogedor, lleno de sabor y belleza.

En la parte alta aún se conservan diversos lienzos de las murallas del castillo almohade, de planta poligonal con torres salientes de planta cuadrada. En otros casos las propias viviendas se adosan a la base de las murallas, enmarcando gran parte de su trazado.

A su lado, la Ermita de la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad es una muestra más de la arquitectura ecléctica de influencia neogriega, realizada por Justo Millán, uno de los más soberbios arquitectos del sureste español, destacando en su interior por la hermosura e ingenuidad de sus pinturas, el camarín de la Virgen.

Si seguimos hacia la Plaza de los Franciscanos, por la plazuela llamada "Portalí", llegamos al convento de esta orden, edificado hacia la mitad del siglo XVI, en lo que fue extrarradio de la villa renacentista. De arquitectura simple y sencilla, las porciones y los materiales utilizados hablan de la regla de pobreza de esta orden monástica.

En la zona del Rabal, la calle principal de la ciudad antigua, lugar en el que se ubica el Ayuntamiento, se observan diversos ejemplos de viviendas del siglo XIX. Más adelante, en la calle Benito Toboso, se encuentra el Museo Comarcal, en el que se muestran colecciones de materiales de diversos yacimientos arqueológicos de la comarca, así como una amplia representación de etnografía y cultura popular.
Ermita de la Virgen del Rosario, Hellín

EL CAMINO DE ANÍBAL.


A partir de ahora la ruta propuesta deja de ser urbana, para entrar de lleno en la naturaleza y la antigua historia. La zona sur del municipio de Hellín, frontera de la región con Murcia, nos ofrece diversas posibilidades de turismo activo, tanto cultural como medio ambiental. Y esta ruta tiene como mentor especial, el personaje de Aníbal.

Comenzaremos destacando la visita al parque arqueológico del Tolmo de Minateda, al que se llega por la carretera Nacional 301, distante unos 10 kilómetros de Hellín, localizado en el cruce con la carretera a Minateda y Agramón.

Emplazado en una posición de excepcionales condiciones estratégicas, el Tolmo reúne en un solo lugar más de 2.500 años de historia del hombre en la comarca.

Habitado desde la Edad del Bronce, ofrece una serie de restos monumentales entre los que destacan las murallas de época visigoda y romana, y la basílica visigoda de más de 25 metros de eje mayor. Es seguramente la antigua llunum romana, dos veces milenaria.

Desde allí debemos ir a la aldea de Minateda, en donde se localizan los abrigos de las pinturas rupestres del mismo nombre, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Tolmo de Minateda, Basílica Visigoda
Volveremos a coger el camino para dirigirnos hacia Agramón, donde podremos visitar el Volcán de Cancarix, declarando Monumento Natural.

Siguiendo ruta en dirección a Las Minas, nos desviamos por un camino de tierra para acceder al valle del Tesorico, en donde se localiza el santuario visigodo e islámico de la Camareta. Se trata de un eremitorio excavado en la roca, con diversas dependencias, localizado a unos cuatro metros de altura sobre la base de la montaña, a orillas del Pantano de Camarillas.

El propio pantano ofrece diversas posibilidades de realización de deportes acuáticos. El Canal del Azaraque y su playa permiten el uso de piraguas hasta la llegada a la cola del pantano, en el que es imposible la pesca.

Algo más al sur podremos contemplar el Poblado de los AImadenes, que se localiza sobre  una pequeña meseta, controlando el cañón del mismo nombre. Un entorno natural de primera magnitud, en donde el pino doncel y carrasco, y el esparto, son la vegetación característica, a la vez que nos ofrece la perspectiva de unos paisajes de impresionante belleza.

Las Minas de Hellín es una aldea de remotos principios, siempre en relación con la explotación del azufre, el cotizado alcrebite rojo citado por AI-Zurhi. De supuestos orígenes romanos, no se tiene constancia de su explotación es estos momentos, pero queda la presencia de grandes conjuntos de hornos, galerías y pozos de extracción de este mineral.

EL CAMINO DE LA SIERRA.

Entrando desde Montealegre del Castillo por la carretera que nos lleva a Hellín, llegamos a la población de Fuente Álamo, que nos servirá de punto central para conocer los diversos lugares del municipio. De ella destaca la iglesia neoclásica de Dionisio Aeropagita, de una sóla nave, con una cúpula decorada por el pintor murciano Muñoz Barberán. Hacia el sur podemos ir a conocer el Cerro Fortaleza, un yacimiento arqueológico, que podemos considerar como Ia cuna de la población es estos lugares, con una impresionante muralla curva y los restos de una senda de acceso.

Siguiendo camino hacia Ontur llegamos a una población que tiene en su haber el primer aeródromo deportivo de Albacete, especializado en vuelo sin motor, aprovechando unas condiciones climáticas excepcionales para la práctica de este deporte. Tiene su acceso por la carretera local que conduce a Tobarra.

Albatana es el lugar en que se ubica una de las obras hidráulicas más peculiares de la provincia: el acueducto del Molino de Arriba, fechado en el siglo XVIII. A su lado quedan los restos de otro acueducto más antiguo realizado en mampostería de piedra.

En la población se puede visitar la sencilla iglesia neoclásica de San Ildefonso, que preside un lateral de la plaza del Ayuntamiento, en las cercanías del parque. Es un templo de una única nave con portada adintelada en sillería y campanario adosado.

Paisaje del Río Segura
Continuando por la carretera comarcal llegaremos a la aldea de Sierra, lugar en que se tiene que visitar el asentamiento almohade y almorávide del Castellar. En la parte alta del cerro se localiza el castillo y la muralla, así como una torre, llamada la "chimenea" y una serie de cisternas para el almacenaje de agua.

Después llegamos a Hellín para enfilar hacia la Laguna de los Patos, un humedal refugio de fauna acuática, protegido por su importancia ecológica.

En lsso se puede admirar la Iglesia de Santiago Apóstol, con un altar pintado en trampantojo por Pablo Sistori en el siglo XVIII. Al otro lado de la plaza podemos contemplar los restos de la fortaleza almohade, y en sus cercanías, el área natural del arboreto, con un jardín botánico de primer orden en Castilla la Mancha.

Continuando el camino por la carretera que conduce a la Sierra, localizaremos el conjunto medioambiental y cultural de los Puentes de lsso, en las márgenes del río Mundo. El puente Mayor es una obra que se ha considerado tradicionalmente romana, aunque es más probable que se feche en el siglo XVIII. Siguiendo el curso de las aguas, se encuentran los restos de otro puente que sólo conserva el ojo derecho, y que es sin duda el que se utiliza desde época medieval.

A partir de aquí entramos en la zona natural mejor conservada de la comarca y la de mayor valor ecológico, cuyos protagonistas son los ríos Mundo y Segura, las sierras de Los Donceles y El Baladre y el pantano del Cenajo. El pino Doncel y carrasco, los arbustos silvestres como el romero y el tomillo, la fauna y el paisaje, son dignos de admirar y conservar por su poderoso atractivo.

Acueducto del Molino de Arriba, Albatana
¿QUE SENTIR?

Semana Santa

Tamboradas: El sonido de la historia.
Las tamboradas de Hellín y Tobarra constituyen una manifestación antropológica de primer orden. Escuchar a más de treinta mil tambores atronando a ritmos ancestrales es un espectáculo que sólo se puede calificar como grandioso. El mestizaje entre lo religioso y lo pagano es una de sus señales de identidad mas características. El sentido mágico e iniciático abierto a todos hace que este acontecimiento valla más allá de la fiesta popular. El vino , la comida, el tremendo zumbido que permanece ininterrumpido durante casi una semana, se convierte en un abrazo que acoge a cuantos vienen a compartir este fenómeno sin paragón que cada año atrae a más visitantes y que ha sido declarado como de interés nacional e internacional.

Procesiones. La pasión según la escultura.
La imaginería escultórica ofrece un amplio programa iconográfico de la pasión y muerte de Jesucristo, con esculturas magnificas: Fernández Andes, Coullaut Valera, Víctor de los Ríos,… El Cristo Yacente de Mariano Benlliure, en la procesión del silencio de viernes santo por la noche se puede considerar como una obra cumbre de nuestro siglo. Las procesiones revelan de especial manera una emoción de la que es difícil sustraerse. Viernes santo de Tobarra: el silencio grandioso y unánime de más de cien mil personas congregadas en el Calvario para recibir la bendición de Cristo.

¿QUÉ COMER?

Comer en la Comarca Campos de Hellín es casi una obligación para el visitante.

El mestizaje de culturas es una comarca de encrucijadas como es la nuestra, ha dado lugar a una singular riqueza gastronómica. Venir a conocerla es motivo que de sobra justifica el viaje a nuestra tierra.

Resulta arriesgado tener que seleccionar, pero como orientación te sugerimos que no dejes de probar cualquiera de las siguientes propuestas:

Para empezar, un mojete, o también un rin-ran, a base de pimientos, bacalao, aceitunas, aceite de oliva,… o un zarangollo, que es una sencilla delicia consistente en un sofrito de calabacín, cebolla y patatas.

Los platos fuertes tienen sus más ineludibles protagonistas en el arroz con conejo y caracoles, o en el arroz con collejas.

Pero no podemos dejar de mencionar platos tan importantes como el conejo patagorrina o el encebollado de toro. Por no hablar de los clásicos ajo mataero y migas con caldo valiente.

Los postres son muchos y buenos todos, pero los panecicos dulces con piñones son absolutamente inexcusables.

¿DÓNDE ALOJARSE?

Turismo rural y turismo cultural se dan de la mano en la Comarca de los Campos de Hellín. Nuestra tierra esta despertando con fuerza como destino turístico emergente, mostrando sus tesoros, ancestrales y modernos, para gozo de todos en cuanto nos visitan.

La planta hostelera tradicional, que aquí ofrecemos, esta preparada para cubrir las necesidades del viajero, junto a casas rurales de recién apertura, cuyo número se verá incrementando en breve y que no tardarán en incorporarse a la oferta de esta modalidad de alojamiento turístico.

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