Segovia, arte en todos sus rincones
Segovia - Castilla y León
Segovia, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, tiene una excepcional oferta monumental como consecuencia de la amplia relación de sus bienes patrimoniales. No te pierdas Segovia, sus rutas y sus bellas panorámicas
Els Blaus de Roses

segovia - castilla y león , segovia, arte en todos sus rincones

SEGOVIA. TURISMO MONUMENTAL


Segovia, declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, tiene una excepcional oferta monumental como consecuencia de la amplia relación de sus bienes patrimoniales. Pero no sólo la capital es poseedora  de esta riqueza artística, sino que también por todo el área provincial hay cuantiosas y ricas muestras de arte, que permiten la realización de rutas diferentes, según las aficiones o los gustos del visitante, del turista.

Como es lógico, iniciamos nuestro recorrido en la propia capital, que junto a sus tres joyas de talla mundial -Acueducto, Catedral y Alcázar- guarda abundantes muestras también del románico, del gótico, del mudéjar... Asimismo su arquitectura civil es muy notable.

El punto de partida de nuestro recorrido tiene que ser, forzosamente, el Azoguejo, es decir, la plaza del zoco, antaño escenario de reunión de mercaderes y pícaros (presente está en la memoria el Don Pablos de “El Buscón”),  que  preside  el impresionante Acueducto,  monumento  único  en  el mundo en su género, gracias a su estructura, a su maravilloso equilibrio (“ceniza en vilo” le llamó el poeta segoviano Luis Martín García Marcos) y a su buen estado  de  conservación.  La conducción  de agua que corona su parte superior culmina un recorrido de casi 15 kilómetros desde La Acebeda; en la ciudad entra directamente el monumento junto a la avenida del Padre Claret, pasando por un pequeño edificio de piedra, el desarenador, en cuyo interior se hacía la distribución del agua. Aquí arranca la construcción propiamente dicha, con unos arcos bajos que van aumentando en altura hasta llegar frente al antiguo Convento de San Francisco, hoy Academia de Artillería, donde se inicia la doble arcada que le da la determinante e impresionante figura mundialmente conocida, porque en el Azoguejo alcanza los 28 metros; en este punto hay dos hornacinas, una a cada lado, y bajo la que mira al Azoguejo se conservan los huecos que albergaron letras que se supone podrían revelar el nombre del emperador que ordenó la construcción. Los expertos aún no han conseguido descifrar el misterio. Hay que destacar que las grandes piedras no están unidas por ninguna clase de argamasa.

POR LA POPULAR CALLE REAL

Bien; sigamos nuestro camino por la vía más popular de Segovia, la Calle Real, conformada por varios tramos con los nombres de Cervantes, Juan Bravo, Plaza del Corpus y Calle de Isabel la católica, hasta desembocar en la Plaza Mayor. En este itinerario hay que hacer un alto en el Mirador de la Canaleja, para contemplar parte del barrio de San Millán, con su gran y majestuoso templo románico, de interior muy bello; al fondo, la Sierra de Guadarrama con la pintoresca figura de la Mujer Muerta. En este punto de la calle se encontraba la desaparecida Puerta de San Martín, derribada en 1883, a la que seguía el edificio de original fachada que es conocido como Casa de los Picos, hoy sede de la Escuela Oficial de Arte y Oficios. Seguidamente, a la izquierda, aparece el Palacio del Conde de Alpuente, con detalles góticos e interesante esgrafiado  (ésta  es una  característica muy peculiar y presente en numerosas fachadas de la ciudad), y continuando por un callejón se llega a La Alhóndiga, edificio del siglo XV y antiguo almacén de cereales; hoy es Archivo Municipal y sala de exposiciones. Una escalinata nos da acceso a la Plaza de Medina del Campo, uno de los más bellos conjuntos urbanos europeos, en la que se encuentra la iglesia románica de San  Martín; al lado, la estatua del comunero Juan Bravo y en la plataforma superior, o Plaza de San Martín, una fuente que en tiempos pasados ocupaba el espacio de la estatua. El conjunto está delimitado también por edificios relevantes, como la Casa del Siglo XV, el Torreón de  Lozoya  -cuyo  palacio está dedicado a sala de exposiciones-, las casas de Solier y de Bornos... Al fondo  del  escenario, el  Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente. Seguido a este conjunto aparece  el  edificio  de  granito llamado Cárcel Vieja, en cuya prisión estuvo retenido Lope de Vega; hoy está ubicada aquí la Biblioteca Pública.

Llegamos a la Plaza del Corpus Christi, nombre que lleva la iglesia allí existente, que fue Sinagoga Mayor y cuyo interior ha sido rehabilitado recientemente, recuperándose la decoración propia de su primera condición judía. Y ya a un paso, la Plaza Mayor, pintoresco conjunto que cierran edificios como la impresionante Catedral, del último periodo del gótico; el Ayuntamiento, el Teatro Juan Bravo, la iglesia de San Miguel (desplazada desde su primitiva ubicación en el centro de la plaza, donde fue proclamada reina Isabel la Católica) y varios edificios de singular estructura. Por supuesto, la visita al interior de la Catedral es obligada, porque además de su bellísima traza, conserva cuantiosos tesoros artísticos y un rico archivo con medio millar de incunables, entre ellos el primer libro impreso en España, concretamente en Segovia, el “Sinodal de Aguilafuente”, realizado por el impresor alemán Juan Parix, llamado a esta ciudad por el entonces obispo Arias Dávila.

Siguiendo por la calle del Marqués del Arco se puede contemplar la fachada principal de la Catedral, sobre el espacio llamado enlosado, con su alta y esbelta torre; y al otro lado de la calle, el estrecho Callejón del Mudo, que da acceso a uno de los pocos vestigios de corrales del barrio judío, cuya superficie urbana se inicia por estos lugares para seguir, en descenso, hasta la Puerta de San Andrés, corazón de este barrio que conserva el trazado de algunas calles de la época. Seguimos caminando hasta la Plaza de la Merced, con la iglesia también románica de San Andrés, donde se inicia la calle  de  Daoíz, que  conserva  portadas románicas y desemboca en los jardines de acceso al Alcázar, otro de los monumentos cuya visita al interior es imprescindible. A su lado está el edificio de la antigua Casa  de  la  Química (donde  hoy  se adquieren los billetes de acceso al monumento), en la que tuvo su laboratorio y descubrió la ley de las proporciones definidas el científico francés Louis Proust.

BELLAS PANORÁMICAS

Desde los jardines de la fortaleza se pueden contemplar muy bellas panorámicas; de un lado, la Catedral, junto a la muralla la Casa  del Sol (hoy Museo de Segovia) y en la hondonada, el Valle del Arroyo Clamores (hoy cubierto) con su espesa arboleda de grato paseo; por el lado opuesto, en lontananza el pintoresco barrio de Zamarramala (que acoge a la tradicional fiesta de las aguederas) en lo alto, y en el valle, la Alameda con los santuarios de la Virgen de la Fuencisla, Patrona de Segovia y su Tierra, y de los PP. Carmelitas, donde se encuentra el sepulcro con el cuerpo de San Juan  de la Cruz; al lado, el caserío del barrio de San Marcos, con templo románico, y por encima, la iglesia de la Vera Cruz o de Los Templarios, de original planta dodecagonal. Más a la derecha aparece el Monasterio de Santa María de El Parral, de grande y bellísima iglesia gótica,  cenobio  de  los monjes  jerónimos;  más  cerca de  nosotros,  las ruinas de  la Fábrica de  la Moneda, edificio considerado como el más antiguo de Europa de carácter industrial. Al lado de la fábrica arranca el paseo  de La Alameda, seguido al cual se encuentra el Monasterio de  San Vicente el Real, de monjas de San Bernardo, desde el que se llega al pintoresco y popular barrio de San Lorenzo, en cuya plaza principal se conservan algunas casitas con su primitiva estructura junto a la iglesia románica con torre de ladrillo dedicada al titular de la barriada.

Desde la mencionada  Alameda, por un empinado  camino se llega al antiguo edificio de Santa Cruz la Real, con una muy bella portada y valiosos restos en su interior, ocupado ahora por la IE Universidad, edificio de la época de los Reyes Católicos, cuyo lema figura en letras de piedra en uno de los laterales del templo; al lado de éste, la cueva en la que hacía penitencia Santo Domingo de Guzmán, a cuya orden perteneció el convento.

Saliendo de los jardines del Alcázar se asciende por la Calle de Velarde, donde estuvieron la Casa de la Imprenta y la de la Inquisición, para llegar a la Puerta de la Claustra, única que se conserva de las tres que en tiempos cerraron el barrio de las Canonjías, residencia entonces de los canónigos de la primitiva catedral, que ocupaba los cercanos jardines de la fortaleza. Hay en este barrio varias callejuelas cuyos edificios se están remozando, y en una de ellas, la de los Desamparados, está la casa-museo que habitó el poeta Antonio Machado durante su estancia en Segovia como profesor de francés. Cerca de ella, una amplia plaza con la románica iglesia de San Esteban, de esbelta torre, y la extensa fachada de piedra del Palacio Episcopal. En  las inmediaciones, otro templo  románico,  el  de  San  Quirce, sede  de  la  Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, y al lado, el convento de las MM. Dominicas, con el histórico Torreón de Hércules; en la misma recoleta plaza del templo de este convento hallamos la iglesia de la Santísima Trinidad, otra bellísima muestra del románico en Segovia.

OTROS EDIFICIOS CIVILES

Desde este punto, el turista puede desviarse por varias calles y plazas para poder contemplar algunas de las muestras de la arquitectura civil, como son el Palacio de Mansilla (sede  universitaria),  el  Torreón de Arias Dávila, los restos del Palacio de Enrique IV, cuyo destino aún no está definido,  la  también románica iglesia de San Sebastián y los palacios del Marqués de Lozoya, de Quintanar, del Conde de Cheste, de  la Diputación Provincial...  Detrás de ésta, la ex iglesia románica de San Juan  de los Caballeros, donde tuvo su famoso taller el ceramista Daniel Zuloaga y donde radica su museo; también es sede  de exposiciones  de la Junta de Castilla y León.

POR EXTRAMUROS

Descendemos hacia el Acueducto después de nuestro recorrido por el recinto amurallado. Pero quedan varias posibilidades para completar el conocimiento del patrimonio monumental de Segovia. Siguiendo el Acueducto hacia su origen, se encuentra el antiguo Convento de San Francisco, hoy Academia de Artillería, que tiene un bello patio con dos pisos de arcadas; luego, las iglesias románicas de San Justo (con unas bellísimas pinturas románicas de la misma época) y de El Salvador y frente al punto donde arranca “la puente”, el Convento de San Antonio el Real, de monjas clarisas, que fue finca de recreo de Enrique IV, donde se conservan estancias con la decoración original; una joya.

Desde el mismo Azoguejo se puede enfilar la Avenida de Fernández Ladreda para contemplar la iglesia románica de San Clemente que dispone de un meritorio ábside, y la ya mencionada majestuosa de San Millán, en pleno barrio de este nombre donde también hay edificios históricos como la Casa  de la Tierra y otra del siglo XV convertida hoy en un lujoso hotel.

Si desde estos lugares se enfila la Calle de José Zorrilla, la de mayor longitud de la ciudad y asimismo muy comercial, se encuentra la iglesia de Santa Eulalia y en sus inmediaciones, el Convento de Santa Isabel.

RUTA DE LOS CASTILLOS

PATRIMONIO MONUMENTAL EN LA PROVINCIA

Si denso e importante es el patrimonio monumental en la ciudad, también la geografía provincial está llena de valiosas muestras, que en una pequeña parte, y sólo como ejemplo, podemos conocer a través de algunas de las varias rutas que pueden realizarse.

Naturalmente, hay que tomar el Alcázar segoviano como primera referencia de esta ruta. Saliendo de la ciudad hay que dirigirse hacia la villa episcopal de Turégano. Aquí, en un altozano que domina el caserío, se encuentra la fortaleza, cuya restauración se ha efectuado muy recientemente, aunque no ha afectado al primer recinto de muralla, casi desaparecido, y sí se encuentra mejor la segunda muralla. En el interior, el castillo propiamente dicho, con una característica muy especial: el primitivo patio de armas fue cubierto en 1474, siendo obispo Juan Arias Dávila, para ampliar la capilla, con lo que el centro del edificio quedó convertido en iglesia. Una espadaña muy relevante da carácter singular al conjunto de torres y murallas. Personajes de la historia han pasado por este lugar: Alfonso I el Batallador y Doña Urraca, Juan II, Don Álvaro de Luna, Fernando el Católico y el secretario de Felipe II, Antonio Pérez, que estuvo prisionero aquí durante dos años. En Turégano también se pueden recorrer algunos  espacios  que  conservan  edificios  antiguos de muy original estructura.

Un tercer castillo se nos aparece en la medieval villa de Pedraza de la Sierra, también amurallada y con una sola puerta de acceso al caserío, que conserva muy bien bastantes de sus antiguos edificios y casas solariegas. En una gran explanada se encuentra el castillo, del que únicamente se conservan los altos muros y otros contados restos, así como la Torre del Homenaje, de tres plantas y forma cuadrada; es hoy propiedad de los descendientes del pintor Ignacio Zuloaga, del que se conservan algunas obras en este torreón.  En el castillo estuvieron prisioneros los hijos de Francisco I de Francia, tomados como rehenes en la batalla de Pavía. A corta distancia de La Velilla, localidad desde la que se accede a Pedraza, existe una muy bella iglesia románica bajo la advocación de la Virgen de las Vegas, construida en el siglo XIII sobre un mausoleo paleocristiano.

Desde  Pedraza  hay  un  corto camino  hasta el Castillo  de  Castilnovo, situado en un gran y arbolado  parque; es de planta cuadrada, con un amplio patio central; ha sido sometido a una adecuada  restauración  y hoy  es  propiedad   de  la Asociación  Cultural  Hispano-Mexicana,  que  le cuida con esmero. Fue erigido por los Reyes de Aragón y posteriormente perteneció a Don Álvaro de Luna y a los Reyes Católicos.

A ocho  kilómetros  se  encuentra  la  villa de Sepúlveda, una de las más pintorescas de la provincia, en la que sólo quedan algunos restos, sobre su muralla, del  antiguo castillo, mirando  a  la  Plaza  de España. Pero la visita a este lugar hay que completarla con la visión de su conjunto urbano y de monumentos tan ejemplares como las románicas iglesias de El Salvador, Nuestra Señora de la Peña y San Bartolomé. Sería bueno extender un poco más nuestro itinerario y desde Sepúlveda llegar a la pequeña localidad de Duratón donde, apenas cruzado su puente romano, contemplaremos una maravillosa iglesia, con esbelta torre y un meritorio conjunto de capiteles.

También  desde  Sepúlveda,  la Villa de  los Fueros,  se puede viajar hasta Villaseca como punto de acceso a la ermita de San Frutos, Patrono de la Diócesis de Segovia, de estilo románico y enclavada en un agreste e impresionante paraje sobre las Hoces del Río Duratón, en cuyas márgenes se contemplan los restos del Monasterio de la Hoz.

La Ruta de los Castillos sigue hasta Cuéllar, la segunda población con más habitantes de la provincia. Su castillo de los Alburquerque es un formidable ejemplo de las fortalezas castellanas; bien restaurado después de años de destinarse a usos varios, incluso a prisión, hoy alberga también un centro de enseñanza y el archivo de los Alburquerque. Fue edificado por Don Beltrán de la Cueva, favorito de Enrique IV, y ofrece de entrada un enorme patio de armas con columnas y doble galería. Pero en Cuéllar hay que ampliar la visita al resto del conjunto urbano, en el que se conservan viejos palacios y edificios singulares, así como una valiosa muestra del arte mudéjar contenido en varios templos; el de San Martín sirve ahora como Centro de Interpretación del Mudéjar.

A un paso de la Villa se ubica el muy famoso Santuario de la Virgen de El Henar.

Acabamos la visita a los castillos con el de Coca, edificado por el arzobispo Alonso de Fonseca a principios del siglo XV, entre los ríos Eresma y Voltoya; se le considera el ejemplo más destacado de la arquitectura militar mudéjar. Es todo de ladrillo y está rodeado de un ancho y profundo foso. En la Villa también pueden contemplarse la puerta de acceso y otros monumentos destacados; la historia cuenta que Coca es la patria del emperador Teodosio. Hijo también destacado, ya en nuestro siglo, ha sido el que fue mundialmente popular Cándido, Mesonero  Mayor de Castilla.

RUTA DE LOS REALES SITIOS

Tres lugares de la provincia destacan como integrantes de esta ruta de Palacios Reales, entre los que el de Valsaín es el que se lleva la peor parte, porque sólo se mantienen en pie algunos de los paredones de lo que fue un edificio de gran austeridad y belleza, destruido por un incendio en 1697, por lo que muchas de sus piedras fueron utilizadas en la construcción del Real Palacio de San Ildefonso (lugar también conocido como La Granja), cuyas obras se iniciaron en 1721  por deseo de Felipe V e Isabel de Farnesio. Muy bien conservado exterior e interiormente desde siempre, es una muestra ejemplar de residencias palaciegas reales. Junto a él está la bella Colegiata que guarda el panteón real. La visita a este Palacio hay que completarla con un recorrido por sus amplios, originales y umbrosos jardines, por los que se esparcen numerosas  y  artísticas fuentes cuyos  juegos  de agua son de una sorprendente belleza.  Un paseo por el pueblo, nos descubre algunos grandes edificios que sirvieron para albergar servicios de la corte; en dos de ellos (Casa de Infantes y Cuartel de la Guardia de Corps) son actualmente un parador de turismo y un centro de congresos y convenciones. No hay que olvidar tampoco la visita a la Real Fábrica de Cristales, un ejemplar edificio industrial de sobresaliente arquitectura, cuya restauración se ha llevado a cabo, con todo mérito, en la mayor parte de su superficie; hoy alberga también el Centro Nacional del Vidrio y ofrece continuas exposiciones de artistas españoles y extranjeros.

El último palacio a visitar es el de Riofrío, emplazado en medio de un amplio bosque de encinas por el que campan libremente ciervos y gamos. El Palacio, cuadrangular, posee una majestuosa escalera y valiosas obras de arte, como asimismo un interesante y curioso museo de caza.


Estás leyendo: Segovia, arte en todos sus rincones

Hay más capítulos de este reportaje:
Cap. 1 Segovia, arte en todos sus rincones
Cap. 2 Segovia, turismo monumental



Dónde alojarte en Segovia

Poblaciones del reportaje
Tipo de viaje
Guárdame en el móvil