México - San Luis de Potosí, descubra su región centro
México
la capital potosina es el testimonio de generaciones que han tenido la aspiración firme por levantar una ciudad orgullosa de su cultura, de su historia, de su gente, y es en el Centro Histórico donde mejor se manifiesta.
Els Blaus de Roses

méxico, méxico - san luis de potosí, descubra su región centro

REGIÓN CENTRO DE SAN LUIS POTOSÍ


Fundada en 1592, la capital potosina es el testimonio de generaciones que han tenido la aspiración firme por levantar una ciudad orgullosa de su cultura, de su historia, de su gente, y es en el Centro Histórico donde mejor se manifiesta. Los atractivos que aquí se concentran se hallan tan cercanos entre sí que puedes conocerlos mediante un gratificante recorrido peatonal.

Recepción de lujo

Armoniosa y apacible, la Plaza de Armas es una invitación para empezar a conocer, entre fuentes, jardines y aromas de cantera, el temperamento de la ciudad. Arropada por edificios de alcurnia, a un costado encontrarás la máxima joya arquitectónica potosina: la Catedral Metropolitana, que data de 1670-1730 y cuyo estilo barroco atesora un repertorio de arte sacro, como las esculturas de los doce apóstoles, esculpidas en mármol de Carrara. Aledaño, visita el Palacio Municipal, construido en 1835, y conoce de viva voz su agitada historia mediante los recorridos guiados que ofrece de lunes a viernes la Dirección de Turismo Municipal anexa.

A pocos pasos, la portada monumental del  Palacio de Gobierno te abre sus puertas para que descubras espacios que narran pasajes relevantes de la historia mexicana, como el Salón Ponciano Arriaga, donde el presidente Benito Juárez estableciera, en 1863, el Supremo Tribunal de Justicia.

DESAYUNO ARISTOCRÁTICO

Además de representar una pausa para saborear unas enchiladas potosinas, en la  Casa de la Virreina -hoy convertida en restaurante- te enterarás que ésta fue morada de doña Francisca de la Gándara, la única virreina mexicana, pues fue esposa de don Félix María Calleja, virrey de la Nueva España en 1813.

Vuelta a los orígenes

Distante a una calle te encontrarás con la emblemática Plaza de los Fundadores, eje de la ciudad cuando ésta se fundó en 1592. A su alrededor destacan construcciones que fueron trascendentales en el desarrollo político, económico, Intelectual y educativo de la entidad, como el  Edificio Central de la Universidad, donde en 1861 se fundó el Instituto Científico Literario, para después, en 1923, convertirse en la primera Universidad Autónoma de México. Adjuntas se hallan la Parroquia del Sagrario, que entre 1855 y 1866 ostentó el rango de catedral provisional, y la Capilla de Loreto, cuya portada barroca la llevó a ser considerada como el más hermoso templo construido por los Jesuitas en México; contraesquina y ocupando toda una manzana se localiza el  Edificio Ipiña, un ambicioso proyecto que se adelantó en diseño y funcionalidad a su época -se construyó entre 1906 y 1912-, ya que llegó a Integrar viviendas, oficinas, cine y estación de radio, entre otros propósitos.

Caja Real
Hacia el sur, tres edificios se reúnen para contarte historias que te sorprenderán: la  Caja Real, Monumento Nacional donde en el siglo XVIII se resguardaba el quinto real, impuesto aplicado a la minería; el Palacio Monumental, residencia de Francisco I. Madero en 1910, y donde se concibió el Plan de San Luis, documento precursor de la Revolución mexicana; y La Lonja, con sus interiores afrancesados en los que convive la alta sociedad potosina.

Remanso cultural

Refugio habitual de las familias potosinas, el Jardín de San Francisco te da la mejor recepción a otro banquete recreativo, empezando por su templo barroco, que atesora en su interior valiosas obras pictóricas y una bellísima sacristía. Contiguo, admira el  Edificio de la Secretaría de Cultura con su singular ornamentación en forma de galleta. A espaldas del templo, la explanada de la Plaza de Aranzazú se presenta como elegante vestíbulo para ingresar al Museo Regional Potosino, que además de exhibir piezas arqueológicas de la región, en la planta alta la Capilla de Aranzazú resguarda una pinacoteca.

Reviviendo tradiciones

Entre el bullicio de mercaderes y la frescura de su floresta, el Jardín Colón te enlazará a nuevos lugares de asombro. Por su largo y ameno andador saldrán a tu paso monumentos que son memoria de la ciudad, como el centenario reloj donado por la colonia española, la estatua de José María Morelos, y la Caja de Agua, funcional y artística obra de ingeniería que durante muchos años proveyó del vital líquido a la ciudad. Pero sin lugar a dudas lo que más llamará tu atención será el Centro de las Artes de San Luis Potosí "Centenario", Monumento Histórico que hasta 1999 fue centro penitenciario y que hoy está convertido en el más innovador proyecto educativo artístico de la ciudad. Galardonado con el Premio Nacional a la Conservación, además de ofrecer cursos de música, danza, teatro, pintura y literatura, entre otras disciplinas, presenta exposiciones artísticas y recorridos guiados que te revelarán su pasado carcelario cuando estuvo preso Francisco I. Madero. La terminación del adoquinado y prolongado trayecto por la Calzada de Guadalupe coincide frente al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, que aún se conserva con las torres más altas de la ciudad (53.2 metros).

RECUERDOS DE MI PUEBLO

No te vayas del Jardín Colón sin visitar la Casa del Artesano, donde podrás comprar las originales artesanías potosinas: trabajos en madera, piel, seda, palma, bejuco y un sinfín de materiales más. (Frente al Reloj Centenario).

Punto de encuentro

En el retorno al corazón del Centro Histórico te sugerimos hacer una escala para admirar el Templo de San Agustín (con su esbelta torre barroca del siglo XVIII), y después conducirte al espacio de mayor convergencia histórica, religiosa y artística en la ciudad: la Plaza del Carmen. Aquí, la tradición marca primero una visita al Templo del Carmen, Monumento Nacional de notable estilo barroco mexicano en su portada y destacando en su interior el churrigueresco retablo de Los siete príncipes. Al salir del templo, de inmediato te encontrarás a un costado con un edificio que formó parte del antiguo convento de la Orden Carmelita y que hoy da cabida al  Museo del Virreinato, el cual presenta una colección de pinturas religiosas, retratos antiguos, objetos suntuarios, piezas de hierro forjado y esculturas, así como conciertos y exposiciones artísticas temporales de distintos géneros.

El repertorio cultural de la plaza tiene otro representante de abolengo en el Teatro de la Paz, edificio porfiriano de estilo neoclásico con influencia francesa por el que desfilan los grandes espectáculos culturales de la capital. Compitiendo en majestuosidad, justo enfrente del teatro se abren las puertas del Museo Nacional de la Máscara, con su amplio muestrario permanente de máscaras mexicanas provenientes de todo el país. Elaboradas en distintas técnicas y materiales, todas han sido utilizadas en rituales funerarios, de agradecimiento o petición. Otra área del museo recrea con mobiliario original la ambientación de una residencia de finales del siglo XIX; mientras que una tercera sala te ofrece exposiciones artísticas diversas.

La travesía continúa

A corta distancia, versos, cuentos y novelas aún se dejan escuchar por los patios y pasillos de la  Casa-Museo de Manuel José Othón, donde vivió el ilustre poeta potosino y que exhibe objetos personales, libros y manuscritos de su autoría. Al salir, el encuentro con los grandes maestros del arte tiene una cita en el flamante  Museo de Arte Contemporáneo. Con seis salas dispuestas para dar cabida a todas las formas de libre expresión, constantemente sorprende con exposiciones de alta calidad. Dirigido a todo tipo de público, también ofrece cursos y talleres creativos.

No te habrás recuperado de la impresión, cuando en el Jardín de San Juan de Dios otra excelente manifestación de arte hará acto de presencia con el primer museo de escultura en México y el primero de escultura contemporánea en Latinoamérica: el Museo Federico Silva. Con once salas de exhibición, presenta obras en pequeño, mediano y gran formato, así como exposiciones temporales de consagrados artistas mexicanos.

Por cierto, no te retires de este rincón sin darle una visita al contiguo Templo de San Juan de Dios, uno de los de mayor afecto entre los potosinos y de gran lujo en el pasado.

Entre el ajetreo citadino y el paso vehicular que denotan el dinamismo de esta capital, frente a la Alameda obtendrás una buena recompensa en la antigua estación ferroviaria, hoy transformada en el  Museo del Ferrocarril "Jesús García Corona". Luciendo fotos, maquinaria, herramientas y mobiliarios originales, el paseo porsus cuatro salas representa un nostálgico viaje por la historia del ferrocarril en México. El lugartambién cuenta con áreas didáctico-interactivas y una galería con la temática del museo.

¡VIVE LA SEMANA SANTA EN LA CIUDAD DE SAN LUIS POTOSÍ!

Te invitamos a ser testigo de una tradición llena de misticismo y cultura: la Procesión del Silencio, un vía crucis viviente que desde 1954 se realiza cada Viernes Santo y en el que se representa la pasión y muerte de Cristo de una manera muy parecida a la Semana Mayor Sevillana. En esta muestra de fe y devoción, niños, damas y varones se dan cita por las calles adoquinadas de un Centro Histórico que se viste de luz, penitencia, dolor y un gran colorido.
Te esperamos en San Luis para que conozcas y vivas esta majestuosa tradición.

Más por conocer

Los sitios de interés que te ofrece la capital no se limitan al Centro Histórico. Distribuidos en el resto de la zona urbana, a corta distancia se localizan otros atractivos ampliamente recomendables que completarán el repertorio en tu visita por la ciudad.

Más de 400 hectáreas de espacios naturales sitúan al Parque Tangamanga I como uno de los más grandes bosques urbanos en el país. Su diversidad recreativa integra lagos artificiales con patos, ciclopistas, canchas deportivas, el misterioso Castillo Encantado y el parque acuático Tangamanga Splash. Como alternativa cultural da cabida al Teatro de la Ciudad y al Planetario.

Al darle la vuelta al parque, sensibilidad, creatividad y tu interés por aprender se activarán cuando conozcas el Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes. Proyectado para interactuar de manera lúdica con las expresiones artísticas y científicas, ofrece más de 160 exhibiciones en cinco salas temáticas. Además, cuenta con observatorio, animales de granja, foro al aire libre, exposiciones artísticas y proyecciones de cine en tercera dimensión.

A cinco minutos del centro, por la Avenida Carranza, el Museo Francisco Cossío Lagarde te da la bienvenida con una exhibición de fósiles, piezas arqueológicas de la Huasteca, obras de arte de distintas épocas, conciertos musicales y exposiciones artísticas temporales de pintura y escultura contemporánea.

El paisaje potosino se irá transformando conforme te vayas acercando a la Presa San José. Distante ocho kilómetros al noroeste de la ciudad, esta espectacular obra de ingeniería, situada entre cerros, flora y fauna distintiva, está convertida en un tradicional espacio de convivencia familiar. Acondicionado con todo lo necesario para un inolvidable día de campo, el sitio es perfecto para leer un buen libro, patinar, rapelear, pescar y muchas otras actividades más.

Negocios. Vanguardia y tradición

Para celebrar cualquier evento empresarial o un gran acontecimiento, San Luis Potosí es la mejor opción por ser una ciudad que reúne magia, historia, cultura y vanguardia, además de contar con una excelente infraestructura en vías de comunicación y combinar su tradicional belleza con modernas opciones de servicio.

Ubicada en una zona intermedia entre Guadalajara, Monterrey y el Distrito Federal, San Luis Potosí es una ciudad multitudinaria que ofrece todos los servicios para la comodidad de sus visitantes.

La Oficina de Congresos y Convenciones (OCC) le brinda asesoría profesional para desarrollar aquí su próxima reunión de negocios. El nuevo Centro   de   Convenciones   ofrece   múltiples áreas de convenciones, salas de exposiciones, salones, oficinas y la infraestructura más práctica, cómoda y de vanguardia para sus eventos, ya sean de tipo industrial, empresarial, comercial o de interés artístico y cultural.

Los Siete Barrios

A la fundación oficial de San Luis Potosí en 1592, los españoles se asentaron en el núcleo principal desplazando a sus ocupantes indios guachichiles y tlaxcaltecas, quienes formaron pequeños pueblos aledaños que fueron adquiriendo cohesión hasta adoptar una identidad propia y un notable desarrollo. La ciudad creció y pronto se vieron integrados al mismo conjunto urbano bajo el concepto de lo que hoy llamamos barrios. Los Siete Barrios perduran como pilares de una historia que habla de la vida del México colonial, sobre todo cuando llega el día de su santo patrono, en que sus plazas se siguen vistiendo de colores y alegorías propias del impacto, fusión y conciliación de dos mundos.

Fundado en 1597, el célebre Barrio de San Miguelito tuvo tal crecimiento que en 1820 llegó a ostentar la categoría de municipio. El Barrio de Tlaxcala fue el primero en fundarse (1592) y el que mayor importancia alcanzó por haberse construido aquí un convento franciscano en 1605. El Barrio de Santiago fue famoso en el siglo XIX por constituir un paseo obligado por los potosinos.

Aunque su templo original fue demolido en la Revolución, el Barrio de Tequisquiapam sigue siendo uno de los más concurridos, aunque no menos tradicional que el Barrio de San Cristóbal del Montecillo, que se fundó en 1600. Pero si de renombre se trata, el Barrio de San Sebastián fue muy reconocido por sus diestros canteros, quienes ayudaron a la construcción de la Caja Real y los conventos de San Francisco y del Carmen. El más 'nuevo' es el Barrio de San Juan de Guadalupe, que se fundó en 1676.

Pueblos de Añoranza

Buena parte de la amalgama cultural que identifica al Estado de San Luis Potosí tiene sus orígenes  en cada uno de los pueblos que, a lo largo de su desarrollo, han aportado esfuerzo, imaginación y una forma de ser que los hace diferentes entre sí. Guardianes de historias, leyendas y añejas tradiciones, visitarlos es garantía de sorpresas constantes.

Como brotado de la misma piedra donde se asienta, el municipio de CERRO DE SAN PEDRO atesora en sus cimientos una historia literalmente brillante. Su descubrimiento como rico mineral de oro y plata en el siglo XVI motivó -por su carencia de agua- la fundación de la cercana capital de San Luis Potosí el 4 de marzo de 1592. Patrimonio Histórico de la Nación, por sus caminos duros y empedrados, de subidas y bajadas, aún se yerguen testimonios de su pasado esplendoroso, como la Parroquia de San Pedro Apóstol, el Templo de San Nicolás Tolentino y la Presidencia Municipal. No muy lejanas del pueblo, en las comunidades Monte de Caldera, Cuesta de Campa y Portezuelos sobreviven muestras de su opulenta y monumental arquitectura.
La zona es propicia para la caminata, campismo, ciclismo de montaña y motociclismo.

Armadillo de los Infantes
En 1818, la familia Infante estableció la primera imprenta en el Estado, misma que dio lugar a la fundación de lo que hoy es el municipio de ARMADILLO DE LOS INFANTE. Lo reconocerás por sus calles empedradas y su sobria arquitectura colonial, en la que destaca su parroquia de estilo neoclásico. Distante 8 Km. asfaltados, la comunidad de Pozo del Carmen conserva un templo con un artístico retablo barroco. Si te gusta la aventura, la cercana y boscosa Sierra de Álvarez ofrece alternativas ecoturísticas, mientras que el Ranchito de los Guzmán (a 5 minutos por carretera) te espera con sus misteriosas grutas. Aquí es famoso el maratón que se realiza el último domingo de mayo y las peleas de gallos cada Sábado de Gloria.
Tanto en Armadillo como en el resto de los pueblos potosinos, sobra quien te prepare unas ricas gorditas u otras de sus delicias locales.

Con un importante potencial turístico por detonar, de la antigua villa de ZARAGOZA siempre hay algo qué contar. De histórica vocación minera, en el pueblo todavía se aprecia el casco de la antigua hacienda de San Antonio de la Sauceda (fundada en el siglo XVI). La parte ecoturística de la Sierra de Álvarez destaca El Cárcamo de San Francisco, un río subterráneo de gran profundidad, y el Valle de los Fantasmas, paisaje boscoso caracterizado por sus formaciones pétreas. Entregados a las actividades agropecuarias, mineras y artesanales, cada 13 de junio sus habitantes se dan tiempo para festejar a San Antonio en su ya tradicional FEREZA (Feria Regional de Zaragoza).
En villa de Zaragoza son especialistas en la elaboración de bolsos y tapetes de ixtle, y hamacas en macramé. No te prives de paladear los dulces de tuna.

Relevante en el desarrollo económico regional y escenario de fragmentos históricos significativos, VILLA DE REYES te aguarda para presumirte su patrimonio. Para empezar, es bueno saber que su centro histórico data del siglo XVI; así lo corrobora el único presidio que se construyera en la entidad (en 1569, antes de la fundación de San Luis), la casa del virrey Félix María Calleja del Rey, y la finca que albergara las llamadas cosos reales. Al repertorio se agrega la Presidencia Municipal y los templos de San Francisco de Asís y de Nuestra Señora de Guadalupe. Evocando su antigua vocación agrícola visita las ex haciendas de Jesús María (con su convento que alberga al museo de la venerable Conchita Cabrera de Armida), la de Gogorrón, la de Calderón (actualmente parque recreativo) y la de Bledos de (trascendental importancia histórica). Muy concurridos y revitalizantes son los balnearios de San Diego y el Nuevo Centro Vacacional Gogorrón.

Algunos pueblos han tejido su fama con su historia, sus atributos naturales o su arquitectura, pero ninguno la teje como los rebozos de SANTA MARÍA DEL RÍO. En tu paseo por este lugar de colores ingresa a la Escuela del Rebozo con sus artesanos creando maravillas que puedes llevar a casa como finísimo regalo; date tiempo para seleccionarla más hermosa caja en madera taraceada, la cestería de vara y carrizo, las flores de ixtle y los sombreros tejidos. Sin ir más lejos recorre la plaza con su parroquia y visita el ex convento franciscano, y sentado en una banca comprueba por qué nadie se va de aquí sin haber probado los cochinitos y las campechanas. Si cuentas con tiempo suficiente, el Lourdes Hotel Campestre es un oasis encantador; pero si sólo quieres cerrar el día para reanimarte, los manantiales de Ojo Caliente ofrecen lo que buscas.

Asentado sobre una planicie custodiada por cerros que alcanzan los dos mil metros de altura, el municipio de TIERRANUEVA es más de lo que se pregona de él. Mientras que su devoción religiosa se hace patente en la Parroquia de San Nicolás Tolentino (frente a una artesanal plaza recubierta de piedra laja) y en el Santuario del Sagrado Corazón de Jesús, las posibilidades recreativas tienen en la Presa de la Muñeca a uno de sus referentes (aquí se puede pasear en lancha y pescar tilapia, lobina y carpa); aunque si prefieres acampar, la Sierra del Camarón es lo ideal. Creativos por naturaleza, los terranovenses son diestros para elaborar sombreros de palma y cestería en hoja de pino.
Tierranueva fue el primer lugar de la Intendencia de San Luis Potosí donde se conoció el inicio de la Revolución insurgente.

Distintas tonalidades hallarás cuando estés en AHUALULCO. Aquí nació el músico y compositor Julián Carrillo (autor de la teoría del Sonido 13) cuya casa donde viviera es ahora un recinto cultural de exposiciones artísticas. Parte de su personalidad reside también en la Parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria (S. XVIII) y en las muchas ex haciendas que posee, entre las que se cuentan La Parada, La Encarnación (habitada), la de Bocas (hoy una delegación) y la de Ipiña (ahora una mezcalera que exporta a Estados Unidos y Europa).
Los habitanes de Ahualulco presumen de ofrecer las mejores carnitas. Aquí se localiza la Presa Santa Genoveva, una de las más grandes en la entidad.

Al noroeste de la capital, MEXQUITIC DE CARMONA también da de qué hablar. El catálogo lo encabezan la Parroquia de San Miguel Arcángel con su ex convento franciscano del siglo XVI, y el Santuario del Desierto, con bellos ejemplos de arte sacro, como un retablo barroco de 1630, el altar de cantera y un antiquísimo óleo dedicado a la Virgen de Guadalupe. Si vienes en familia, todos quedarán encantados con las cabañas y la interminable lista de juegos (infantiles, extremos, deportivos, etc.) que el Parque de Diversiones Quiqueland (www.quiqueland.com) ha dispuesto para ti. Conoce también el Zoológico de Mexquitic con su herpetario, tigres de bengala, leones, osos y jaguares, que además integra al Museo de Historia Natural y al Acuario Nacional de Peces Mexicanos. Muy próxima, la Presa Álvaro Obregón será el pretexto para las actividades acuáticas y para una carne asada en sus alrededores.
En Mexquitic, todos los domingos, de las comunidades aledañas bajan al pueblo lugareños para ofrecer ricas gorditas de horno. Como aperitivo, el colonche y el mezcal son parte de la casa; de postre, el quiote no debe faltar.

Singularmente colindante con los estados de Zacatecas, Jalisco y Guanajuato, VILLA DE ARRIAGA honra la memoria del liberal potosino Ponciano Arriaga. Con un paisaje agrícola sembrado de maíz, fríjol y cebada, el tiempo parece haber hecho una escala eterna en este pueblo, que sólo se altera cada 12 de diciembre con las peregrinaciones, danzas, carros alegóricos y juegos pirotécnicos dedicados a la Virgen de Guadalupe, santa patraña de la región. En tu visita, conoce su antigua parroquia, construida en 1881; ve de excursión al cercano Cerro El Gallo y date gusto con unas gorditas de mole, nopales o chicharrón.

SOLEDAD DE GRACIANO SÁNCHEZ. "La cuna de las enchiladas potosinas" es también la cabecera de un municipio que con el crecimiento de la capital ha quedado inmerso en la mancha urbana, pero conservando vivas sus tradiciones, como la fiesta patronal a la Virgen de la Soledad, que se celebra a mediados de septiembre y se combina con la Feria Regional y las fiestas cívicas de Independencia. En los alrededores existe un lugar por demás enigmático que todo explorador debe conocer: la Joya Honda, un xalapazco (parecido a un cráter volcánico] con una circunferencia de 6 kilómetros aproximadamente, ideal para practicar senderismo, ciclismo de montaña y rappel.

MENÚ

La Región Centro ofrece de plato fuerte enchiladas potosinas, gorditas rellenas, taquitos rojos, barbacoa de borrego, carnitas, quesos y asado de boda; como aperitivo, mezcal, colonche y aguamiel; de postre, chocolates Costanzo, queso de tuna, dulces de leche y dulces cubiertos.

¡LUCES! ¡CÁMARA! ¡ACCIÓN!


El Estado de San Luis Potosí se antoja para recorrerlo, regocijarse... e inmortalizarlo. Desde hace algunos años, la entidad se ha integrado al elenco de numerosas producciones cinematográficas que han alcanzado prestigio en los circuitos del cine comercial y de culto, sobre todo por la variedad de espacios concebidos por el hombre y los muchos prodigios naturales que colman su territorio.

El recorrido por la Región Centro, representada por una capital potosina repleta de arquitectura neoclásica, barroca y colonial, y servicios de primer nivel, te dará una idea de las posibilidades que aquí se abren; y ni qué decir de las estampas rurales que identifican a los pueblos cercanos con sus ex haciendas, escenarios de luminarias como Catherine Zeta-Jones y Antonio Banderas (La leyenda del Zorro II). Un contraste escénico se presenta en la semidesértica Región Altiplano, donde el legendario Real de Catorce y poblaciones que lo circundan han inspirado las actuaciones de Salma Hayek y Penélope Cruz (Bandidas), Julia Roberts y Brad Pitt (La Mexicana), y Ana de la Reguera y Damián Bichir (Hidalgo Moliere).

Teniendo de marco una escenografía montañosa, la Región Media extiende sus valles agrícolas y ganaderos salpicados de cascadas, lagunas y grutas; y en medio de todo, pequeñas ciudades y pueblos sencillos que aún conservan su frescura inalterable. Verdes tropicales, ríos caudalosos, cascadas imponentes y sótanos profundos se presentan en la Huasteca potosina como locaciones naturales para las más ambiciosas producciones fílmicas de aventura.

Guárdame en el móvil