La Rioja, la tierra con nombre de vino
La Rioja
La Rioja es la región más pequeña de España, sin embargo, no es fácil encontrar en tan reducido espacio una diversidad de paisajes, variados testimonios de nuestro arte y nuestra historia o tradiciones tan pers
Els Blaus de Roses

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Un paseo por La Rioja

La Rioja es la región más pequeña de España, sin embargo, no es fácil encontrar en tan reducido espacio, poco más de cinco mil kilómetros cuadrados, una diversidad de paisajes, variados testimonios de nuestro arte y nuestra historia o tradiciones tan personales. Su privilegiado enclave geográfico, en el corazón del valle del Ebro, cruce de caminos natural, ha propiciado el carácter plural y múltiple de una región que hoy nos asombra precisamente con la convivencia y armonía de su diversidad.

Tierra que, sin embargo, ha alcanzado fama por uno de sus productos sinónimo de calidad y de buen hacer en todo el mundo: el vino. Decir Rioja es decir vino. Algo tan íntimamente unido a esta tierra que en ocasiones se confunde y superpone. Unas excepcionales condiciones naturales, junto con los saberes del hombre fraguados en siglos de cultura enológica, hacen posible cada otoño el amanecer de una nueva cosecha, credencial inigualable para iniciarnos en el conocimiento de un espacio y unas gentes que, sin duda, nos sorprenderán, pasaporte de un viaje con personalidad a la Tierra con Nombre de Vino: La Rioja.

Interior monumento histórico
La tierra con nombre de vino

En La Rioja se siente el vino. La región, salpicada de viñedos, constituye un cruce de caminos y culturas de diversos pueblos que eligieron esta tierra para llenar sus copas. En el valle del Ebro donde abandonas la España húmeda del norte caminando hacia la meseta castellana, te encontrarás con la cultura del vino. La Rioja te propone que la degustes con los cinco sentidos.

Cientos de bodegas se abren para ti, desde las más antiguas a las más vanguardistas, para mostrarte cómo se mima la uva hasta convertirse en vino. Descubrirás las técnicas ancestrales y las más modernas que conviven en esta tierra. Conocerás cómo los riojanos que, pendientes de las estaciones, viven para esta cultura de generación en generación.

Un viaje a La Rioja, se convierte siempre en un viaje al mundo del vino. El paseo por las bodegas permite contemplar la evolución de este producto, sobre todo desde el establecimiento de las grandes bodegas en el siglo XIX hasta llegar a las más modernas bodegas, con espectaculares diseños modernos, pensadas por grandes arquitectos, aunque conservando en su interior la tradición de la elaboración que aprendieron de sus abuelos.

Pero el viaje al vino en La Rioja no se queda sólo en la visita a la bodega, hay que salir al viñedo, conocer la historia y el arte, disfrutar de la cata y maridar cada copa con su mejor compañera: la gastronomía riojana.

Nave de envejecimiento de una bodega
Mil planes para un vino

En La Rioja existen más de mil planes alrededor del vino, un abanico de posibilidades que permiten disfrutar a los neófitos y a los expertos por igual. Incluso podrás disfrutar de actividades alrededor del vino para abstemios, para niños... Sólo te queda elegir una época del año y la compañía adecuada para disfrutarlo.

El viaje al mundo del vino puede empezar en el Museo de la Cultura del vino Dinastía Vivanco en la coqueta localidad medieval de Briones. En este gran museo, fruto de la pasión por el vino de una familia riojana de bodegueros, el visitante puede conocer todos los procesos de transformación de la uva en nuestro preciado producto estrella; pero, sobre todo, la influencia que el vino ha tenido en la cultura de todo el mundo, con piezas desde el antiguo Egipto, Roma o Grecia hasta modernos Picassos.

Después de conocer la historia, se debe pasar a la práctica. La mejor forma de hacerlo es visitar los viñedos, con guía o a solas paseando entre ellos y descubriendo su belleza cambiante a lo largo de las estaciones del año.

Pero existen otras muchas formas de disfrutar del vino en La Rioja, incluso sin bebérselo, relajándose en un tratamiento de vinoterapia que pone las propiedades de la uva al servicio de la belleza y la salud.

Con los cinco sentidos

Disfruta de la cata, que destapa los aromas haciendo bailar el vino en la copa como bailan los danzadores de Anguiano, ancestral tradición riojana en la que hombres sobre altos zancos se lanzan cuesta abajo haciendo girar sus faldas de poderoso colorido. Así baila el vino y así apreciarás su color y sus aromas.

La aventura de la cata comienza con el oído, con el inconfundible sonido del descorche y el alegre golpeteo del líquido contra la copa o el decantador. Pon tu vista al servicio de los colores cereza intenso que te ofrecen los mejores tintos de Rioja.

El aroma de la barrica de roble te permitirá distinguir los vinos jóvenes de los crianzas y reservas. El tacto, lo tendrás que sentir en la boca, cuando los taninos y los alcoholes acaricien tus papilas con efectos astringentes o suaves. El trago final llenará tu boca de sensaciones y matices que no imaginabas. En La Rioja te vamos a enseñar conocer y disfrutar del vino.

Rioja y productos de la huerta del Ebro
Un maridaje perfecto

Pero el vino en La Rioja nunca viene solo. En todos los lugares en los que se elabora buen vino, siempre se disfruta también de una gastronomía a la misma altura. Esta tierra no podía ser menos.

Uno de los mejores planes tanto para el que visita La Rioja como para los propios riojanos es acercarse a la famosa Calle Laurel de Logroño y disfrutar de la forma más simple de maridaje: el vino de Rioja con las mejores especialidades de cada bar. Las hay para todos los gustos, desde los clásicos champiñones hasta creaciones con nombres únicos: Matrimonios, Valentinos, Cojonudos, Tío Agus… conocerlos todos requiere varias visitas, pero siempre merece la pena.

Otra opción más sofisticada es un menú de maridaje en cualquiera de los restaurantes riojanos que ofrecen esta posibilidad, que en La Rioja es un arte. En todos nuestros restaurantes el vino se cuida como una joya. No pierdas la oportunidad de disfrutar de una comida en la que cada plato se acompañe del vino que mejor resalta sus cualidades y potencia sus sabores. Déjate aconsejar y disfruta del maridaje perfecto.

Gastronomía variada y deliciosa

Todos los lugares del mundo que elaboran excelente vino lo acompañan también con una gastronomía a la altura de esta calidad. La Rioja no podría ser menos.

La Rioja está poblada de ríos que riegan sus ricas huertas y ofrecen los mejores ingredientes para sus platos estrella de verduras, desde las alcachofas, el cardo, la borraja, hasta la combinación magistral de todas ellas en una excepcional menestra de verduras.

Las carnes tampoco se quedan atrás y los verdes pastos de las colinas del sur de la región acogen un ganado de mucha calidad, criado como antaño, que permite disfrutar de una excelente carne de ternera camerana o el placer único que representan unas chuletillas de cordero asadas con los sarmientos secos que se podan de las vides de Rioja.

A pesar de ser una región de interior, los pescados también se tratan con mimo en La Rioja, especialmente el bacalao. Algunos platos de antaño que hacían las abuelas, aún se pueden comer en una visita a esta tierra: patitas, manitas, patorrillo, embuchados, caracoles…

Los postres son el broche perfecto a esta deliciosa comida. Con tradiciones heredadas de su pasado árabe, los fardelejos de Arnedo son una tentación de almendra y aceite. Los famosos mazapanes de soto, que tienen su origen en Soto en Cameros son uno de los dulces más famosos de esta tierra.

Iglesia de San Bartolomé, Logroño
Reserva de culturas

Los primeros vestigios culturales en La Rioja se remontan incluso a miles de años antes de la aparición del hombre. El paisaje era muy diferente al actual y esta tierra estaba habitada por grandes dinosaurios cuyas huellas han permanecido hasta nuestros días y nos permiten conocer cómo vivían estos animales fascinantes.

Esta tierra de frontera de gran riqueza natural, ha hecho que todos los pueblos que han pasado por la península hayan buscado un asentamiento en esta región a orillas del Ebro. Uno de los asentamientos más antiguos de La Rioja fue el poblado celtibero de Contrebia Leukade. Calahorra tiene también un memorable pasado romano. Los árabes también dejaron su legado, con leyendas como la batalla de Clavijo y el Caballo blanco de Santiago, para dar paso a una larga época de tradición medieval, monasterios en los que se deposita la riqueza cultural hasta llegar a una época más moderna, marcada por la revolución que supuso la industria vinícola y el desarrollo de la región.

Pero la vida cultural de La Rioja no acaba en su amplia historia, sino que sigue viva en nuestros días con proyectos a la vanguardia del arte, la arquitectura, las artes escénicas, la música…

Cuna del castellano

En la convulsa época medieval, cuando los señores luchaban por conquistar y defender sus tierras, los eremitas se retiraban a pequeñas cuevas, que dieron lugar a grandes monasterios, llenos de actividad en sus claustros, cocinas, boticas y, sobre todo, en sus copisterías y bibliotecas.

Fue en San Millán de La Cogolla, en una de estos escritorios amanuenses o en la biblioteca, donde un monje riojano escribió, en el lateral del códice 46 escrito en latín, las primeras palabras en castellano. Esta pequeña frase aclaratoria en romance del texto original en latín supone el primer vestigio de esta lengua que hoy hablamos más de 400 millones de personas en todo el mundo.

Si el Códice 46, terminado de copiar en el monasterio de la Cogolla sobre el 13 de junio del año 964, significa los inicios del castellano escrito, otro riojano del mismo valle, Gonzalo de Berceo, que vive y escribe fundamentalmente en la primera mitad del siglo XIII, significa los inicios de la literatura en este idioma.

Castillo de Clavijo
Monasterios y Castillos

Pero la riqueza y tradición de los monasterios riojanos no acaba en San Millán de la Cogolla. Desde hace más de diez siglos se mantienen en La Rioja muchos de los centros de espiritualidad que fueron retiro de oración y centros de cultura, construidos en parajes rurales alejados de la decadencia de las ciudades romanas, ya en la época visigoda.

Las tierras de La Rioja están llenas de historia y leyendas a través de sus monasterios. De algunos sólo quedan las ruinas y los documentos que certifican su influencia en la Edad Media. Pero muchos han conservado sus edificios y la actividad de sus comunidades religiosas a través de los siglos y ahora son centros atractivos para un turismo cultural, religioso y artístico.

Las tierras de frontera, como La Rioja, están siempre salpicadas de castillos que dan fe de la lucha de bandos por dominar unas tierras fértiles codiciadas por todos. Muchos castillos riojanos se han perdido, pero otros han llegado hasta nuestros días convertidos en bodega, ayuntamiento o viviendas particulares, para permitir al visitante revivir momentos históricos únicos.

Camino de Santiago

El Camino de Santiago, Primer Itinerario Cultural Europeo y Patrimonio de la Humanidad, es una de las rutas turísticas más utilizadas por los viajeros para conocer la historia, el arte y la cultura de La Rioja. Desde que en el siglo IX se descubrió la tumba del Apóstol en Compostela, este Camino ha servido de vía de comunicación de nuevas ideas, técnicas, culturas y formas de vida entre las regiones y pueblos que atraviesa.

En Logroño convergen el Camino Francés, que viene de los Pirineos por Navarra y Aragón, y la Ruta Jacobea del Ebro, que desde el Mediterráneo utiliza la calzada romana entre Tarragona y Astorga, pasando por las ciudades riojanas que fueron romanas: Alfaro, Calahorra y Varea.

El Camino de Santiago a su paso por La Rioja permite atravesar los viñedos, conocer famosas leyendas medievales como la batalla de Clavijo o el ahorcado de Santo Domingo y disfrutar del ambiente del Camino.

Batalla del vino, Haro
Cultura popular

La Rioja es una tierra rica en fiestas y tradiciones, herencia de un pasado antiguo y del carácter personal de los riojanos que siempre están dispuestos para la fiesta y la celebración. Hay fiestas de todo tipo, la mayoría culturales o religiosas, pero también gastronómicas, ganaderas y, como no, fiestas en torno al vino.

Algunas de estas fiestas han sido declaradas de interés turístico, como los danzadores de Anguiano, donde los mozos de este pueblo serrano se tiran calle abajo sobre altos zancos de madera con sus vistosas faldas amarillas.

La batalla del vino de Haro es también una fiesta peculiar, donde el producto más conocido de La Rioja se convierte en arma arrojadiza. El vino es también protagonista de las fiestas de la vendimia en Logroño.

Además existen otras fiestas de carácter religioso, de tradiciones profundas y sentidas, como los Picaos de San Vicente de la Sonsierra o las Fiestas del Santo de Santo Domingo de la Calzada.

Recorrer calles y rincones

Lo mejor de La Rioja se esconde entre sus calles, plazas y rincones. Visitar las ciudades y pueblos, conocer a los riojanos. Realice sus propias rutas. La mejor forma de conocer La Rioja es en coche y a pie. Pare en los pequeños pueblos que salpican la geografía riojana para visitar sus calles empedradas, comprar un pan de los de antes, compartir un vino con los riojanos, que le contarán cómo se cultiva la vid, cómo llevan toda la vida trabajando en el campo y cómo se elabora uno de los mejores vinos del mundo.

Visite también las ciudades: Logroño, la capital con sus grandes avenidas y lugares pintorescos como la plaza de abastos, la del mercado y, como no, la famosa calle del Laurel con un bar en cada puerta y una especialidad en cada bar. Calahorra les mostrará su herencia romana; Haro, toda la riqueza y esplendor que ofrecen los mejores vinos; Santo Domingo de la Calzada, la tradición del Camino de Santiago; Nájera, su ligazón con la realeza; Arnedo, su industria zapatera y las oportunidades para la compra; Cervera, sus alpargatas y su cultura tradicional y Torrecilla en Cameros, su tradición ganadera ligada a la trashumancia. Cada parada que realice en este viaje, será una experiencia única y diferente.

Conchas del Ebro, Haro
Ríos de naturaleza

La Rioja es la región más pequeña de España, pero una de las más ricas en biodiversidad y paisaje. Esta Comunidad está atravesada por el Ebro de oeste a este, pero otros siete ríos la cruzan formando ricos valles de sur a norte, desde las altas montañas que forman las sierras de la Demanda o Cameros hasta el valle del Ebro.

Cada valle que forman estos ríos es diferente. El Río Oja, que da nombre a esta tierra (o será al revés) parte de la sierra de la Demanda, de las cumbres más altas de La Rioja; el Río Najerilla discurre cercano a lugares de gran importancia para los riojanos, como el Monasterio de Valvanera, patrona de La Rioja o los Monasterios de Suso y Yuso, para pasar por Nájera camino del Ebro.

El río Iregua se remonta hasta la sierra Cebollera y su parque natural, un paraje único de singular belleza, especialmente en otoño cuando los tonos ocres empiezan a poblar las copas de los árboles. El río Leza, va bajando lentamente por el Camero Viejo, formando un espectacular cañón que sobrevuelan los buitres leonados. El Jubera recorre sendas más trabajadas por el hombre, desde antaño y visita a su paso ruinas de antiguos monasterios y castillos.

El río Cidacos visita las tierras de los dinosaurios riojanos y sus aguas se mezclan, tras pasar por la localidad de Arnedillo, con las cálidas aguas termales que salen de sus fuentes y su balneario. El río Alhama, el más oriental de La Rioja, recorre las localidades más recónditas y los paisajes más áridos, serpenteando por Navarra para volver a La Rioja en Alfaro, localidad notable por su colonia de cigueñas y por sus ricos sotos a orillas del Ebro.

Calor de hogar

El riojano es de natural hospitalario, sus casas, con los fogones ardiendo, resultan acogedoras para el visitante. Así son también las casas rurales en La Rioja. La gastronomía y el vino ayudan a esta bienvenida y le será fácil encontrar alojamientos con completos programas enoturísticos: visitas a bodegas, catas, vinoterapia… Incluso algunos de ellos están dentro de las propias bodegas.

Las ciudades riojanas ofrecen también hoteles funcionales o llenos de historia, en enclaves únicos, céntricos o disfrutando de la tranquilidad y el paisaje que ofrece la montaña o los valles de viñedos.

La cálida bienvenida del riojano la disfrutará en los restaurantes que ofrecen las mejores recetas y le explicarán cuáles son los platos típicos; en los bares, cada uno con su pincho especialidad de la casa; en la calle, donde los riojanos hablan de la cosecha de rioja o del precio de la uva; en las oficinas de turismo, donde le harán sugerencias y le informarán de los lugares más atractivos; en las tiendas, donde podrá comprar una botella de vino única o un dulce típico riojano… Déjese llevar y se encontrará como en casa o aún mejor.

Recorrido por la Sonsierra
Turismo deportivo

Los bosques, las sierras, y los valles de nuestra tierra guardan cual tesoro de nuestros mayores, toda la fuerza de una naturaleza virgen, rebosante de vida, esperando ser descubierta por aquellos que, respetando su serena belleza, nos acerquemos a ella.

A pie, a caballo o sobre las ruedas de una bicicleta, podremos recorrer senderos y caminos que nos enseñarán la historia, las tradiciones y los rincones más afables de una tierra que espera ser descubierta a cada paso.

Todo esto acompañado del calor de las gentes de esta tierra, convertirán tus días de “descanso activo” en La Rioja en una cascada de sensaciones para compartir con la familia y los amigos, para recuperar la emoción y el respeto por lo natural

Recoger frutos silvestres, observar el vuelo de los buitres, contemplar los tejados y las torres de las iglesias repletas de cigüeñas, escuchar el ronquido de los ciervos, bañarse en aguas termales, buscar fósiles marinos y descubrir las huellas de los dinosaurios... son diversas actividades que permiten disfrutar de nuestro contacto con los recursos naturales en La Rioja.

Golf, esquí y deportes náuticos

¿Qué hay de un partido de golf? El Camino de Santiago pasa por La Grajera, un impresionante campo de golf insertado en un encantador parque en Logroño, la ciudad para dirigirse a hacer todo tipo de compras. En las localidades de Sojuela y Cirueña, encontrarás también modernos y completos campos de golf a la altura de los golfistas más exigentes.

¿Prefieres disfrutar de la nieve? Coge tus esquís y descubre las blancas laderas en la estación de Valdezcaray situada en el majestuoso pico San Lorenzo (2.260 mts.), el punto más alto de La Rioja en plena sierra de la Demanda.

¿Qué hay de los deportes acuáticos? En el embalse serrano de El Rasillo descubrirás, en medio de un bonito bosque, un paraíso para practicar deportes como windsurf o piragüismo.¡Lo único que calmará tu apetito por los deportes será la gastronomía y el vino que te ofreceremos después de la aventura!

Riojaforum, Palacio de Congresos de La Rioja
Negocios

¿Quieres una reunión al estilo de La Rioja? Tiene todo lo que necesitas. Tus reuniones, tus congresos, tus viajes de incentivos para clientes o empleados pueden realizarse en nuestra región y dirigir tus pasos por la senda del éxito seguro. La Rioja es cautivadora y tiene lo que deseas muy cerca. El tiempo pasará volando si eliges el aeropuerto Logroño-Agoncillo.

El Palacio de Congresos y Auditorio de La Rioja, Riojaforum, en Logroño, está completamente equipado con las más modernas tecnologías y preparado para la celebración de cualquier evento o convención.

Cuando el trabajo termina, comienza la diversión otra vez. El lujo de un hotel para ti y tus acompañantes, todo tipo de comercios, los mejores restaurantes. ¡En La Rioja, las mejores reuniones estarán acompañadas del mejor vino!

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