Jalisco, recorra la milagrosa Ruta del Peregrino
México
Desde que empezó a correr su fama de milagrosa, la Virgen de Talpa atrajo a fieles de varias poblaciones vecinas. Frente a ella han convivido personas de distintos orígenes por más de 360 años.
Els Blaus de Roses

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RUTA DEL PEREGRINO, JALISCO


ANTECEDENTES

Son múltiples las advocaciones de la Virgen María en México y, de todas, destaca la Virgen de Guadalupe. Pero en la arquidiócesis de Guadalajara, para 1954, se contaba con mas de medio centenar de imágenes de la Virgen, cada una con su santuario y su propia  fiesta, entre las que destaca la Virgen del Rosario de Talpa. Respecto a ella no hay una explicación contundente de la popularidad que ha alcanzado entre los pobladores de la región, pero existe una tradición arraigada en la memoria de miles de personas que acuden cada año al santuario y que han ido trazando las rutas que hoy se conocen.

EL RELATO DEL MILAGRO: LA AUTÉNTICA

Desde que empezó a correr su fama de milagrosa,  la Virgen de Talpa atrajo a fieles de varias poblaciones vecinas.  Frente a ella han convivido personas de distintos orígenes  por más de 360 años, si se atiende el relato que dice que el primer milagro se obró en 1644. Se cuenta que en ese año el señor cura Pedro Rubio Félix, antes de hacer un viaje, ordenó que fueran retiradas y sepultadas, entre otras, las imágenes  de  la Virgen del Rosario y un crucifijo, pues ya estaban destruidas y viejas. El día que se iba a ejecutar la orden, se empezaron los trabajos y María Tenache, una de las encomendadas, tomó  la imagen y en  ese momento se le reveló un gran resplandor que la deslumbró; su azoro fue tan grande que se desmayó. Cuando se recuperó le preguntaron que había pasado. Maria Tenache  les relató el suceso  mediante el cual la imagen quedó restaurada por milagro.

A su regreso, el señor cura interrogó a los testigos y en su carácter de juez eclesiástico escribió y dio a conocer lo acontecido. Desde entonces la estatuilla fue regresada a su altar y ha sido objeto de especial devoción.

MONUMENTO A LA GRATITUD (Lagunillas)

Cuatro muros que forman un espacio simbólico de encuentro con Dios. Junto a él está el Muro de  los Milagros, donde los fieles colocan sus expresiones de gratitud.

MIRADOR CERRO DEL OBISPO

Esta torre blanca se podrá ver desde lejos en el gran Valle de Ameca, por lo que sirve de guía.

ERMITA EN LA FALDA DEL CERRO DEL OBISPO

Brinda un espacio de reflexión y conocimiento interior para apreciar la luz que conduce a Dios.

ERMITA LAS MAJADAS

Dos pirámides truncas encontradas que crean un espacio interior semiabierto, brindando al visitante una zona ideal para el sosiego y la meditación.

MIRADOR LOS GUAYABOS

Monumento circular con escalones para contemplar el paisaje circundante desde arriba; debajo hay un área para descansar a la sombra.

MIRADOR ESPINAZO DEL DIABLO

Vista panorámica del valle con una imagen de la Virgen en el interior, que se proyecta con los rayos solares. Al lado hay un sitio en memoria de los peregrinos ausentes.

ERMITA SAN RAFAEL

Área circular de contemplación y reflexión que representa el carácter infinito de la fe.

ALBERGUES

Existen dos: uno en La Estanzuela y otro en Atenguillo. Cuentan con baños, regaderas con agua caliente, electricidad, zona para descansar, etc.

DESCRIPCIÓN DE LA RUTA

Los hermosos paisajes de montaña se combinan con la devoción que muestran los peregrinos que visitan anualmente el santuario de la Virgen de Talpa.

En esta ruta el visitante conocerá espacios para el descanso, la inspiración, la reflexión y al mismo tiempo, para la aventura y el deporte en los municipios de la Sierra Occidental.

El recorrido que inicia en Ameca y que conduce hasta la casa de Nuestra Señora del Rosario de Talpa, es escenario de innovadoras obras arquitectónicas que un grupo de prestigiados arquitectos en el plano internacional ha diseñado, a lo largo de este trayecto religioso para el disfrute del visitante.

La ruta se compone de dos monumentos: primero el de la romería, gran acontecimiento religioso y cultural donde se unen el paisaje, los fieles que acuden  a pie o a caballo al santuario, los vendedores del camino, las enramadas y fogatas, las leyendas, los cantos y las oraciones; todo le da un sentido muy peculiar a la región durante marzo y hasta Semana Santa. El resto del año el que decida transitar por la Ruta del Peregrino encontrará los escenarios del mundo rural jalisciense. Este segundo momento es adecuado para practicar el senderismo, disfrutar del entorno, conocer las obras arquitectónicas distribuidas a lo largo del trayecto, pasear por los poblados y los diversos sitios de interés, así como conocer las tradiciones locales, participar de las fiestas y, por qué no, deleitarse con las múltiples opciones gastronómicas.

Por esta ruta transitan alrededor de 3 millones de visitantes anualmente.

GASTRONOMÍA

En la región se puede saborear pozole, enchiladas, birria de chivo, tamales de masa, de elote o colados, pepián y carne con chile (la salsa se hace con tomate de milpa y chile de árbol).
En Ameca son tradicionales los picones con pasas y nuez y las gorditas de horno.
Guachinango ofrece dulces típicos hechos de guayaba, llamados “bolitas”, y su bebida tradicional es el ponche de granada agria.
En Mixtlán se hacen los dulces llamados trompadas y charrascas y bebidas como los pajaretes.
En Atenguillo son famosos el arroz con leche, la cajeta, las paletas de hielo y las nieves.
En Mascota también destacan los dulces de guayaba, principalmente los rollos.
Talpa de Allede cuenta con diversos dulces artesanales, la mayoría se deriva de la guayaba o de la leche (cajeta, bolitas de leche, huesillos de leche y el cuero de mango). Entre las bebidas típicas hay una gran variedad de ponches de diferentes frutas: durazno, nance, capulín, piña, guayaba y granada.

SITIOS DE INTERÉS

La Ruta del Peregrino ofrece una serie de monumentos innovadores a lo largo del camino, entre ellos el de la Gratitud, que se ubica en la comunidad de Lagunillas (a 23 Km. de Ameca).
Esta es la puerta de inicio para profundizar, admirar y conocer la tradición religiosa. Continuando el trayecto hay algunas ermitas, miradores y dos albergues. Además se puede contemplar la belleza escénica de la región caminando o  a caballo, y adentrarse en las pintorescas poblaciones que ofrecen otros atractivos como haciendas, museos, pinturas rupestres, petroglifos y sitios históricos y culturales.

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