Guipúzcoa - Gipuzkoa, comarca a comar
Pais Vasco, Euskadi
Esta intrincada geografía ha hecho de cada valle un pequeño micromundo. Así, en apenas 2.000 km2, las diez comarcas de Gipuzkoa nos presentan diez maneras únicas e intransferibles de conocer este minúsculo territorio.
Els Blaus de Roses

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Gipuzkoa es un territorio marcado por el curso de seis ríos principales - Bidasoa, Oiartzun, Urumea, Oria, Urala y Deba - que dan lugar a otros tantos corredores en los que se asienta la mayor parte de la población. Esta intrincada geografía ha hecho de cada valle un pequeño micromundo. Así, en apenas 2.000 km2, las diez comarcas de Gipuzkoa nos presentan diez maneras únicas e intransferibles de conocer este minúsculo territorio. La presente guía es un pequeño adelanto de lo que espera al viajero: desde las localidades netamente turísticas de la costa, hasta los pequeños pueblos del interior. Una gran diversidad, que merece la pena ser explorada y degustada sin mirar el reloj.

DONOSTIA – SAN SEBASTIAN

En las últimas décadas, Donostia-San Sebastián ha crecido extendiéndose por las colinas que rodean el centro de la ciudad y ocupando las zonas llanas de las vegas próximas. La ciudad antigua –tanto el casco histórico situado junto al monte Urgull como el ensanche del siglo XIX y principios del XX- ocupan sin embargo una superficie no demasiado extensa que es conveniente conocer y disfrutar a pie y sin prisas. Además de paisajes urbanos sobradamente ensalzados y de una gastronomía excelente. Donostia-San Sebastián ofrece al visitante una programación cultural y festiva que abarca prácticamente todos los meses del año; desde las tradicionales fiestas invernales de Santo Tomás y San Sebastián hasta los grandes acontecimientos culturales del verano donostiarra, como el Festival Internacional de Jazz, la Quincena Musical y el Festival Internacional de Cine.

PUNTOS DE INTERES.

EL PASEO DE LAS TRES PLAYAS

Un largo paseo de siete kilómetros que pueden recorrerse sin cruzar una sola calle, sigue la línea del litoral donostiarra desde la Playa de la Zurriola, hasta la de Ondarreta. En este extremo, el paseo culmina en la célebre explanada del Peine del Viento, obra de Chillida y Peña Ganchegui. En el tramo central del itinerario se encuentran el Paseo de la Concha y la playa del mismo nombre, así como el Palacio de Miramar, construido para la Reina María Cristina en 1893. Sus jardines están abiertos al público y constituyen un excepcional mirador.

LA PARTE VIEJA

La actual Parte Vieja corresponde a la antigua ciudad amurallada que no se liberó de su cerco de piedra hasta finales del siglo XIX. En este típico barrio  se encuentran los edificios de mayor interés de la ciudad, como la iglesia de San Vicente y la basílica de Santa María, así como el Museo de San Telmo, antiguo convento del siglo XVI. La Parte Vieja -conocida por los donostiarras como “lo viejo”- es una zona muy indicada para degustar los mejores <<pintxos>>.

MONTE IGELDO

El monte Igeldo es un lugar privilegiado para captar en una sóla mirada todos los paisajes de la ciudad y gran parte de su comarca. Ocupa la cumbre del monte un Parque de Atracciones que conserva algunas instalaciones de pricipios de siglo. Veterano es también el Funicular que parte de las inmediaciones de la Playa de Ondarreta, la manera más cómoda de ascender hasta lo mas alto.

URGULL Y EL PUERTO

El monte Urgull, a cuyos pies se encuentra el casco antiguo de la ciudad y el puerto pesquero, se ha convertido en un parque urbano que conserva interesantes vestigios por su condición durante siglos de fuerte militar. En el pequeño puerto pesquero donostiarra perviven las actividades pesqueras tradicionales, pero quien quiera saber más sobre el mar y la historia naval vasca dispone de dos excelentes instalaciones situadas en pleno puerto: el Aquarium- Palacio del Mar y el Museo Naval.

DONOSTIALDEA

El peso de la capital de Gipuzkoa no ha conseguido oscurecer las peculiaridades de la comarca a la que da nombre. Además de un buen tramo de costa abrupta que sólo se suaviza en las playas donostiarras, esta comarca que cruzan los ríos Oria y Urumea tiene en su zona interior grandes extensiones de bosque y paisajes prácticamente intactos a pesar del gran peso de población que soporta. Los pequeños barrios y los bosques del curso alto del río Urumea, a los que se accede fácilmente desde las inmediaciones de Hemani, son tal vez los rincones menos conocidos de Donostialdea, y en la relación de espacios naturales de interés, no podemos olvidar el valle de Leizarán, próximo a Andoain.

PUNTOS DE INTERES

RUTA DE LA SIDRA
En Astigarraga y Hernani se ubican la mayor parte de las sidrerías guipuzcoanas. Aunque estos establecimientos pueden encontrarse en todo el territorio, esta zona merece sin duda la capitalidad de la geografía de las sidrerías, una geografía en la que tampoco hay que olvidar la importancia que tiene Usurbil. Cada vez hay más sidrerías que están abiertas todo el año, pero es recomendable visitarlas en su temporada genuina, desde mediados de enero a finales de marzo. Acompañamiento obligado, un menú a base de carne a la brasa, nueces, queso y membrillo.

CASCO HISTÓRICO DE HERNANI

Ubicado en lo alto de una colina y dominando la vega del Urumea, la propia estructura del casco histórico de Hernani prueba la importancia estratégica que tuvo esta villa. Además del complejo que integran la Iglesia Parroquial de San Juan y la Casa Consistorial, las calles adyacentes acogen numerosos edificios de interés.

IGELDO Y MENDIZORROTZ

El macizo de Mendizorrotz une Donostia-San Sebastián y Orio y, como si fuera una continuación de Jaizkibel, protege las zonas del interior de los embates del mar. El pequeño ytranquilo barrio de Igeldo es una cita obligada, sobre todo para quienes gustan combinar los paseos relajados con los placeres de la mesa. Una buena alternativa a las carreteras habituales es utilizar la pista que llega hasta Orio. El paisaje merece la pena.

VEGA DE ZUBIETA

En sus últimos kilómetros, antes de llegar al mar, el rio Oria cambia el curso impetuoso de sus primeros tramos por amplios meandros, que se adivinan ya en la vega de Zubieta, un barrio donostiarra ubicado en las inmediaciones de Lasarte-Oria, donde se sitúa también el Hipódromo. Este amplio valle de perfiles suaves se ha convertido en uno de los pulmones de la comarca.

OARSOALDEA

La comarca de Oarsoaldea, integrada por Oiartzun, Lezo, Rentería y Pasaia, podría ser una reproducción a pequeña escala de la variedad paisajística y socioeconómica de Gipuzkoa, ya que en una superficie no demasiado extensa aglutina la práctica totalidad de los elementos que caracterizan a este Territorio Histórico. Uno de los tres distritos de Pasaia - Donibane - mantiene todas las características de un tradicional puerto pesquero vasco que ha crecido hasta convertirse en el gran puerto comercial de Gipuzkoa. Renteria, Lezo y algunas zonas de Pasaia han experimentado una fuerte industrialización, aunque siguen conservando ricos cascos históricos. En Oiartzun, finalmente, la naturaleza se despliega en paisajes que van desde las praderas aptas para agricultura al cresterío espectacular de las Peñas de Aia.

PUNTOS DE INTERES.

EL PUERTO DE PASAJES

El puerto de Pasajes es hoy en día un bosque de grúas y barcos de gran tonelaje, pero una única calle del casco histórico de Pasai Donibane permite retroceder en la historia. Una sucesión de arcos antiguos nos conducen a la plaza de Santiago, en cuyas inmediaciones palacios y casas de pescadores componen un pequeño pero atractivo casco histórico que, a través del paseo de Bonanza, se abre camino hacia la bocana del puerto y el castillo de Santa Isabel. Las lanchas que parten de Pasai San Pedro son una manera muy recomendable de aproximarse hasta aquí.

PARQUE DE AIA

Toda la comarca, así como la desembocadura del Bidasoa, se domina desde cualquiera de las tres cimas del macizo granítico de Peñas de Aia, la cota más alta del Parque Natural de Aia Urdaburu. Los cromlechs del collado de Arritxulegi, las cuevas de Landarbaso, el embalse del Añarbe, sin olvidar eL amplio valle que se extiende bajo las Peñas de Aia, son un variado catálogo de paisajes cargados de historia.

CASCOS HISTÓRICOS DE RENTERIA Y LEZO

Renteria fue a partir del siglo XIV una villa amurallada. De las murallas apenas quedan restos, pero el casco medieval de Rentería constituye una grata sorpresa, con rincones como el arco de Mikela Zulo, las casas medievales de la Calle del Medio, la Iglesia de la Asunción, la Casa Consistorial del siglo XVII o casas torre como Torrekua o Morrontxo. Más pequeño, pero tambien interesante, es el casco histórico de Lezo, en cuya basílica del Santo Cristo se venera una imagen homónima - un original cristo barbilampiño de estilo gótico - al que se atribuyen no pocos milagros.

FUERTE DE SAN MARCOS

El fuerte de San Marcos, utilizado por el ejército hasta los años setenta y centro hoy en día de un amplio y concurrido parque al que se accede fácilmente desde Rentería, se construyó a finales del siglo XIX sobre un emplazamiento defensivo anterior. Situado sobre una colina que le dota de excelentes vistas, está abierto al público y cuenta en las inmediaciones con instalaciones auxiliares como los restos de los fuertes de Txoritokieta o Kutarro.

MONTE JAIZKIBEL
Desde Hondarribia hasta Pasaia, el monte Jaizkibel mira de frente a las Peñas de Aia y constituye una contundente barrera entre la costa y el interior. La carretera que recorre Jaizkibel por su cota más alta está llena de referencias a la importante función militar del monte. Abundan también los caminos que conducen a las decenas de calas que se esconden bajo el Jaizkibel, aunque no es conveniente adentrarse en este laberinto sin la colaboración de un buen conocedor de la zona.

BIDASOA-TXINGUDI

Por su carácter de zona fronteriza, la comarca del Bidasoa - integrada por Irun y Hondarribia - ha sido siempre la avanzadilla de la historia de Gipuzkoa en su relación con Europa. Esto ha supuesto que ambas villas hayan estado en el centro de frecuentes escaramuzas bélicas que han determinado su historia y su fisonomía urbana, especialmente en el caso de Hondarribia. Esta ubicación ha convertido igualmente a Irun en un importante nudo de comunicaciones que ha dado a la ciudad un carácter abierto y cosmopolita. La amplia playa de Hondarribia constituye uno de los principales atractivos turísticos de la zona, en la que también hay que destacar, además de la riqueza de su patrimonio histórico-artístico, la permanencia de arraigadas tradiciones como los alardes de Irun y Hondarribia, en junio y septiembre, respectivamente.

PUNTOS DE INTERES.

BAHÍA DE TXINGUDI
Hendaia, Irun y Hondarribia comparten la desembocadura del río Bidasoa, que en su último tramo se abre en una amplia bahía bordeada de kilométricas playas. Por sus especiales características, este rico ecosistema da cobijo a múltiples especies de aves migratorias. Poco antes de que el río se abra a la bahía, podemos encontrar en Behobia la Isla de los Faisanes, pequeña superficie de tierra testigo de acontecimientos históricos como las conferencias en las que se gestó la Paz de los Pirineos.

CASCO HISTÓRICO DE HONDARRIBIA
La leyenda atribuye al rey Godo Recaredo la fundación de Hondarribia en el siglo VI. Por su condición de plaza militar la villa estaba rodeada de gruesas murallas, parte de las cuales siguen hoy en pie, delimitando el actual casco viejo. Del conjunto destacan, la Parroquia Sta.María de la Asunción y del Manzano y el castillo del emperador Carlos V, hoy parador nacional. Por sus calles empinadas, en las que abundan los edificios blasonados de notable arquitectura, transcurre una de las más peculiares procesiones de Semana Santa de Gipuzkoa. Y como contraste, a los pies de la muralla, el barrio de La Marina, integrado por coloristas casas de pescadores.

ERMITA DE SANTA ELENA
La gran iglesia del Juncal es sin duda el edificio religioso de más envergadura e interés artístico de Irun, pero otro pequeño templo, la ermita de Santa Elena - también llamada Ama Xantalen- se ha convertido en memoria viva de la historia de la comarca por medio de la exposición permanente de vestigios relacionados con la presencia romana en la zona. No dejaremos de visitar la plaza de San Juan Harria, presidida por el Ayuntamiento, inaugurado en 1763 por Carlos III.

FUERTE Y ERMITA DE GUADALUPE
El carácter de plaza militar que ha tenido Hondarribia no se limita a su casco histórico amurallado, sino que se extiende, en forma de múltiples fuertes, a todo el término municipal. Uno de los más espectaculares es el fuerte de Guadalupe, en el acceso al monte Jaizkibel, en activo hasta hace apenas una década. El fuerte se sitúa cerca de la ermita de Guadalupe, un santuario que data del siglo XVI en el que se venera desde aquella época a la Virgen de Guadalupe. El entorno natural de Jaizkibei, bien merece un relajante paseo, e incluso una pequeña aventura si nos adentramos hacia el mar.

UROLA KOSTA

Entre Orio y Zumaia se extiende la mejor zona de playas de Gipuzkoa, playas urbanas y bien acondicionadas que, salvo en el caso de Zarautz, conviven con activos puertos pesqueros y deportivos. La costa está además punteada de ermitas y vestigios de un antiguo ramal costero del Camino de Santiago. Todas sus localidades conservan hermosos cascos históricos en los que edificios religiosos imponentes conviven con singulares ejemplos de arquitectura civil. Zarautz es, junto con Donostia-San Sebastián, la localidad turística con más tradición de Gipuzkoa. Los modernos edificios de apartamentos y los hoteles han sustituido a las villas que a principios de siglo ocupaban la primera línea de una larguísima playa abierta al mar, en la que el surf es el deporte rey.

PUNTOS DE INTERES.

EL TXAKOLI
Getaria da nombre y cobertura de denominación de origen a este vino blanco, joven y ligeramente ácido, elaborado con las uvas que se cultivan junto al mar. El txakoli que se produce en la mayoría de los municipios de la comarca es la compañia idónea para los platos de pescado que se degustan en todos sus puertos, entre los que destacan los besugos de Orio. También proceden de las proximidades de Orio, en Aginaga, las genuinas y cada vez más inalcanzables angulas.

SAN SALVADOR DE GETARIA

Getaria, localidad natal de personajes como el navegante Juan Sebastián Elkano o el modisto Cristobal Balenciaga, cuenta con un casco medieval del que sobresale la monumental iglesia parroquial de San Salvador, que ya estaba terminada en el siglo XV. Remata el conjunto urbano el monte de San Antón, popularmente conocido como el "ratón de Getaria", que acoge un interesante parque botánico.

PARQUE DE PAGOETA

El Parque Natural de Ernio-Pagoeta, al que se accede desde Aia, constituye el límite interior de la comarca. Además de la riqueza natural de su flora, su fauna y sus masas forestales de especies autóctonas, conserva elementos como la ferreria y molino de Agorregi y un centro de interpretación de la naturaleza que ayuda a conocer mejor el entorno y la huella que en él ha dejado el hombre.

MUSEOS

Urola Kosta cuenta con museos para todos los gustos, como los dedicados en Zumaia a dos grandes creadores de la localidad, el escultor Julio Beobide y el pintor Ignacio Zuloaga. En Zarautz, podremos visitar el Photomuseum, el Museo Vasco de la Fotografía.

RASA MAREAL

La franja costera entre Zumaia y Deba ofrece un singular paisaje. El efecto de erosión del mar ha esculpido bellos acantilados y una plataforma rocosa, que en bajamar queda al descubierto.

BAJO DEBA

El extremo meridional de la comarca del Bajo Deba está integrado por pobladas villas industriales como Eibar o Elgoibar, que han crecido en el fondo y las laderas de un estrecho desfiladero, sin olvidar localidades como Soraluze o Mendaro, célebre por sus dulces y chocolates. El tramo de costa que corresponde a esta comarca no está demasiado urbanizado por lo que, además de localidades como Deba - la más turística – o Mutriku - preferentemente marinera -, pueden  encontrarse kilómetros de cornisa prácticamente intacta con grandes acantilados y calas escondidas. Por esta cornisa transcurrió un tramo del camino costero a Santiago de Compostela. En las inmediaciones de la antigua ruta pueden encontrarse numerosas ermitas diseminadas por pequeños valles interiores, separados por montes que llegan a alcanzar, pese a estar muy próximos a la costa, los mil metros de altura.

PUNTOS DE INTERES.

LAS PLAYAS
Deba y Mutriku ofrecen al visitante playas urbanas con todas las comodidades posibles. De fácil acceso también y muy amplia es la playa de Saturrarán, cuya singular formación rocosa la hace inconfundible. Además el tramo de costa comprendido entre Deba y Zumaia es una de las formaciones geológicas más singulares de Europa.

VALLES DE LASTUR Y KILIMON

Desde la carretera que corre paralela al río Deba, entre Mendaro y su desembocadura, se accede a valles escondidos como Kilimon, en el mismo Mendaro, o Lastur. En el primero abundan las grutas y cascadas, así como los restos de viejas caleras. En Lastur, más cerca de Deba, son célebres las capeas que protagonizan los vivos toritos de la zona, y también puede visitarse un tradicional molino del siglo XII, recientemente acondicionado. Olatz, junto a Mutriku, es otro de estos valles de pequeñas dimensiones y grandes atractivos.

MUTRIKU

Mutriku es la única villa netamente pesquera de la comarca. Su puerto fue construido en el siglo XIII y hacia él se dirigen todas las calles del Casco Histórico, muy bien conservado. Desde la Plaza de Txurruka, en la parte alta, hasta Beheko Plaza, ya junto al mar, se suceden casas-torre y palacios como las casas de Berriatua, Galdona o Luardo, y los palacios de Montalibet y Zabiel. Llama también la atención, en la citada Plaza de Txurruka, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, el ejemplo más representativo de arquitectura neoclásica en Gipuzkoa.

SANTA MARÍA LA REAL DE DEBA Y SANTUARIO DE ITZIAR

La Iglesia de Santa María la Real de Deba, declarada Monumento Nacional, comenzó a construirse en el siglo XIV. De las primeras reformas, de principios del XVI, data su espectacular portada polícroma. Característico es también el claustro, rodeado por 16 ventanales góticos. También forma parte del término municipal de Deba el barrio de Itziar. En su santuario, de fachada austera y poco llamativa, se venera a la Virgen de Itziar, representada por una talla medieval enmarcada por un retablo plateresco.

ALTO DEBA

La comarca del Alto Deba puede considerarse el centro geográfico del País Vasco, y en ella se encuentran dos de las villas monumentales más destacadas de Gipuzkoa - Bergara y Oñati, en cuyas proximidades se encuentra la Basílica de Arantzazu -, así como el núcleo originario del movimiento cooperativista vasco, situado en Arrasate-Mondragón, cuyo casco medieval conserva todavía muchos de los elementos originales.
El Alto Deba cuenta con atractivos espacios naturales como el Parque Natural de Aizkorri o las inmediaciones del embalse de Urkulu, en Aretxabaleta y fiestas populares tan destacadas como Alarde del Moro en Anzuola o la procesión de Corpus Christi y el concurso internacional de perros de pastor en Oñati. En cuanto a la gastronomía, los dulces de Bergara pueden convertirse en un buen recuerdo de la comarca.

PUNTOS DE INTERES.

VILLAS MONUMENTALES
Oñati fue - hasta que se integró en Gipuzkoa en 1854 -una villa autónoma que ha forjado su historia a la sombra del poderoso señor de Oñate. Palacios, casas señoriales, conventos, iglesias y caserones salpican un casco urbano heredado de tan peculiar trayectoria histórica, en el que destaca el complejo integrado por la Universidad de Sancti Spiritus - renacentista, tal vez la mejor muestra de arquitectura civil en el País Vasco - y la Iglesia Parroquial de San Miguel, tan llamativa por sus vistosos ventanales góticos como por su claustro, asentado sobre el río. Bergara, villa de artesanos y comerciantes, fue ya un importante núcleo urbano en la Edad Media, y es en la plaza de San Martín, habilitada en el siglo XVII, donde se concentran algunos de los edificios más emblemáticos, como la Casa Consistorial y el Real Seminario. Las parroquias de San Pedro y Santa Marina, también en Bergara, son dos excelentes ejemplos de gótico vasco.

BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE ARANTZAZU
En un barranco apartado al que se accede desde Oñati se ha ido configurando desde el siglo XV, fecha de la aparición de la Virgen a un pastor de la zona, uno de los principales centros espirituales de Gipuzkoa, dedicado a su patrona. La actual basílica, obra de Francisco Saez de Oiza y Luis Laorga, se construyó en los años 50. Todo el conjunto es la más impresionante muestra de arte contemporáneo del territorio, en el que destacan las esculturas de la fachada, obra de Jorge de Oteiza, las puertas de la basílica, de Eduardo Chillida y las pinturas de la cripta, que realizó Néstor Basterretxea. Desde Arantzazu se accede fácilmente a las cumbres y praderas de pastoreo del Parque Natural de Aizkorri.

LEINTZ GATZAGA
La fundación en el siglo XIV de Leintz-Gatzaga, en el extremo más meridional de Gipuzkoa, estuvo vinculada a la explotación y el comercio de la sal que se producía en sus salinas. Aunque algunas de las calles del burgo medieval - atravesado por el Camino Real de Castilla - han ido desapareciendo, se conservan algunos de los portales y edificios originales así como, fuera ya del recinto amurallado, vestigios de las antiguas salinas. Junto a ellas se encuentra el Santuario de Dorleta, la patrona de los ciclistas.

MUSEO DE ESKORIATZA

El Museo Escuela de Eskoriatza, que permanece cerrado en verano, dispone de una variada colección de objetos que permiten conocer cómo se desarrollaba la vida cotidiana de nuestros antepasados. Es una manera cómoda y rápida de adentrarse en la historia de la comarca.

UROLA MEDIO

El curso medio del río Urola está dominado por la poderosa presencia de villas como Azpeitia y Azkoitia y, en medio de ambas, el gran complejo barroco de Loiola, construido en honor del fundador de la Compañía de Jesús - Ignacio de Loiola. Azpeitia y Azkoitia conservan un gran número de edificaciones monumentales. En el casca medieval de Azpeitia, situada a los pies del macizo del Izarraitz, podremos admirar edificios como la casa Antxieta, mandada construir en el siglo XVI por Juan de Antxieta, músico de los Reyes Católicos, en la que destaca su fachada mudéjar. El palacio más antiguo, sin embargo, es la casa Basozabal, en el mismo casco medieval.
Azkoitia puede también presumir de un rico casco medieval y de hermosos palacios y casas-torre. En su iglesia parroquial de Santa María la Real, se encuentra el último órgano construido por la mítica firma Cavaille Coll, inaugurado en 1898.

PUNTOS DE INTERES.

BASÍLICA DE LOIOLA

Envolviendo la casa-torre en la que nació en 1491 Iñigo de Loiola, el complejo arquitectónico erigido en homenaje al fundador de la Compañía de Jesús destaca por su espectacularidad y las dimensiones de todos sus elementos, entre los que destaca la  basilica, dominada por una cúpula de 65 metros de altura. La basílica se inauguró en 1738, aunque, como consecuencia de la expulsión de los jesuitas decretada por Carlos III, el complejo no pudo completarse hasta finales del siglo XIX, dos siglos después de haberse iniciado su construcción. La casa-torre ha sido acondicionada de manera que permite conocer cómo se desarrollaba la vida cotidiana de Ignacio de Loyola.

ZESTOA, VILLA BALNEARIA
En las primeras décadas del siglo llamaban a Zestoa la "Carlsbad guipuzcoana", ya que su complejo balneario era obligado punto de encuentro de la aristocracia más cosmopolita. El carácter medicinal de sus aguas fue descubierto a finales del siglo XVIII, y ya entonces fueron declaradas de utilidad pública. En el Hotel Balneario de Cestona conviven el esplendor de las instalaciones hoteleras de finales del siglo XIX y los avances técnicos y médicos aplicados a las curas termales.

MUSEO DEL FERROCARRIL Y MUSEO DE LOS NIÑOS

Aprovechando la vieja estación del ya desaparecido ferrocarril del Urola, se creó en Azpeitia el Museo del Ferrocarril, que además de contar con tres plantas dedicadas a divulgar diversos aspectos relacionados con este medio de comunicación exhibe antiguos vehículos históricos. Azpeitia cuenta también con un Museo de los Niños, situado en el caserío Egibar, en el que los más pequeños pueden aprender divirtiéndose.

EL VALLE DE REGIL

Suaves colinas, pastos y pequeñas poblaciones conforman el valle de Regil, dominado por la imponente silueta del monte Ernio. En Beizama, una de estas pequeñas poblaciones que ha conservado de manera excepcional su patrimonio natural, cultural y arquitectónico, cuentan con una Escuela de la Naturaleza que permite conocer en profundidad la verdadera naturaleza de uno de los valles más hermosos de Gipuzkoa.

ALTO UROLA

La comarca que atraviesa en sus primeros kilómetros el rio Urola no destaca por su extensión. Lo hace, sin embargo, por la importancia que ha tenido en este denominado "Valle del Hierro”  una de las más tradicionales actividades industriales vascas: la metalurgia. Cerrado en su flanco sur por la cordillera del Aitzkorri, cuenta con tres poblaciones principales – Legazpi, Zumarraga y Urretxu - y con otros enclaves urbanos de menores dimensiones como Ezkio-ltxaso. A pesar de ser una comarca fundamentalmente urbana e industrial, conserva numerosos barrios rurales, como los de Brinkola y Telleriarte, en Legazpi. El mayor núcleo de población está formado por el continuo urbano que integran Urretxu y Zumarraga. En esta última localidad nació el célebre Miguel López de Legazpi, conquistador de Filipinas en el siglo XVI, cuya estatua preside la hermosa plaza porticada de la localidad. Otro de los edificios más destacados de Zumarraga es la casa torre de los Legazpi.

PUNTOS DE INTERES.

FERRERIA DE MIRANDAOLA
La Ferrería de Mirandaola de Legazpi es célebre por haber sido una de las últimas en cerrar sus puertas y por haber acogido un milagro que se recuerda cada año poniendo en marcha la ferrería - en perfecto estado de funcionamiento después de ser reconstruida en los años cincuenta - el Día de la Santa Cruz, a principios de mayo. El milagro del que habla la leyenda se produjo en 1580, cuando los ferrones que no habían respetado el preceptivo descanso dominical observaron sorprendidos que, en lugar del hierro que esperaban, una pequeña cruz de hierro era todo lo que obtuvieron de aquella colada. La ferrería es en la actualidad el centro de un gran parque y uno de los ejes de un ambicioso proyecto que tiene como objetivo recuperar la historia de la metalurgia en la zona. 

ERMITA DE LA ANTIGUA

Situada en Zumarraga, la ermita de Santa María - más conocida como La Antigua - es una bella muestra del románico vasco de los siglos XII y XIII. En esta ermita de una sola nave destaca por su riqueza ornamental y su originalidad la estructura interior de madera que soporta la cubierta.

CASCO ANTIGUO DE URRETXU

La plaza Iparraguirre, en la que se levanta la estatua erigida en honor de J.M. Iparragirre, célebre bardo vasco que compuso entre otras conocidas piezas el «Gernikako Arbola», es el centro del casco antiguo de Urretxu. Aunque ha sufrido profundas transformaciones, en las calles Jauregui e Iparragirre se sitúan numerosas casas solares. La iglesia parroquial de San Martin de Tours, del siglo XIV y la casa consistorial, antiguo Palacio Ipenarrieta-Coral, son otros dos elementos que definen la plaza. En la misma plaza se sitúa una exposición permanente de fósiles.

EZKIO-ITXASO

Ezkio-ltxaso puede ser un buen reflejo de los enclaves rurales que pueden encontrarse en esta zona. En su término se sitúa la ermita de Kizkitza, un extraño caso de advocación marinera tierra adentro. La ermita cuenta incluso con un faro que servía de guía a los barcos que navegaban por la costa gipuzkoana.

GOITERRI

Desde cualquier punto del Goierri pueden verse las cumbres de las sierras de Aizkorri y Aralar, que además de delimitar la comarca constituyen su gran patrimonio natural. Goierri comparte estos Parques Naturales con otras zonas de Gipuzkoa, pero ambos resultan fácilmente accesibles desde esta comarca. Tal como ocurre con los principales valles de Gipuzkoa, las zonas próximas a los cursos de los ríos que los forman son áreas industrializadas, pero incluso en ellas tienen un gran peso las tradiciones y el mundo rural. El Goierri conserva excelentes testimonios de su historia, como el complejo de Igartza, en Beasain, presidido por el Palacio del siglo XV o los cascos históricos de Ordizia y Segura. Esta comarca aporta a la gastronomía guipuzcoana dos ingredientes fundamentales: el Queso de Idiazabal, cuya calidad y originalidad protege una rigurosa denominación de origen, y las morcillas de Beasain.

PUNTOS DE INTERES.

CASCO HISTÓRICO DE SEGURA

Segura fue fundada en el siglo XIII como villa amurallada teniendo por objetivo proteger el importante camino que entraba en Gipuzkoa a través del túnel de San Adrián. Fue durante siglos la villa más importante de la comarca, y conserva por esa razón un casco histórico cuajado de grandes caserones y algunas de las antiguas puertas de entrada a la villa. Desde aquel tiempo se viene celebrando en Segura una imponente procesión de Semana Santa, una de las escasas que se conservan en Gipuzkoa.

MUSEOS

El Museo Etnográfico de Zerain, pequeña localidad que se ha convertido en el mejor escaparate de las tradiciones del  Goierri, constituye una buena aproximación al mundo rural y tradicional vasco. Ormaiztegi, por otra parte, cuenta con un museo dedicado al general carlista Tomás Zumalakarregi - hijo de la localidad - que además de mostrar numerosos objetos personales del general permite conocer en profundidad la historia del siglo XIX.

PARQUE NATURAL DE ARALAR

El Parque Natural de Aralar es el corazón del Goierri. Sus macizos calizos, entre los que destaca la cumbre emblemática del monte Txindoki, están tapizados de extensos bosques de hayas, que dan cobijo a una interesante fauna. La actividad humana en la zona es muy antigua. De hecho, esta zona presenta la mayor concentración de dólmenes del País Vasco. El Aizkorri, con más de 1.400 metros, es la cumbre más alta de Gipuzkoa y domina una extensa sierra que constituye la frontera natural entre Gipuzkoa y Álava. Una de las maneras más espectaculares de acceder a este Parque es a través del túnel de San Adrián, en el término municipal de Zegama, que ya utilizaban los peregrinos a Santiago para alcanzar la llanada alavesa.

MERCADO DE ORDIZIA

El mercado semanal de Ordizia comenzó a celebrarse en 1512, y, siglos después, sigue siendo el escaparate de la producción agrícola de los "baserritarras" de la zona. Tiene lugar todos los miércoles en la gran plaza cubierta de Ordizia y las calles adyacentes.

TOLOS ALDEA

Nada menos que veintiocho localidades componen Tolosaldea, la comarca más extensa de Gipuzkoa. En este largo valle, por cuyo corredor central discurren el río Oria y las vías de comunicación más importantes del territorio, Tolosa ejerce una capitalidad que, en otros tiempos, se extendió a toda Gipuzkoa. Billabona y la propia Tolosa, son las localidades más pobladas e industrializadas pero a ambos lados del curso del río se suceden pequeños y pintorescos pueblos que, poco a poco, van conduciendo a los paisajes montañosos del macizo del Ernio y la sierra de Aralar, que constituyen los límites laterales de la comarca. Tolosa siempre ha tenido una gran importancia en la historia de Gipuzkoa, de la que ha heredado un casco histórico lleno de edificios civiles y religiosos de gran interés artístico.

PUNTOS DE INTERES.

ALUBIAS, TOROS, CARNAVALES, DULCES…

Muchas son las señas de identidad de Tolosa que, entre otras cosas, fue durante el franquismo la única localidad que bajo diversos pretextos pudo conservar unos carnavales que atraen a gran cantidad de gente con ganas de divertirse. Otro tanto ocurre con las corridas de toros que se celebran en su coqueto coso, con el mercado que se celebra cada sábado o con los certámenes culturales  internacionales, como el de Marionetas o el de Masas Corales. En la gastronomía de la comarca comparten plaza de honor las alubias, los chuletones y los dulces típicos de Tolosa - sede del único Museo de la Confitería del mundo-.

TOLOSA MONUMENTAL

El casco histórico de Tolosa es uno de los más amplios de Gipuzkoa. Teniendo en cuenta la importancia administrativa que tuvo durante siglos, abundan los edificios públicos, incluyendo dos casas consistoriales, el palacio de la Diputación, así como los Palacios de Idiaquez y de Andia, Aramburu o Atodo.Son muy numerosas las casas que, en las estrechas calles del casco viejo, atraen la mirada del visitante, al que tampoco pasará desapercibido el airoso recinto del mercado del Tingladillo, construido en el siglo XIX.

VALLES DE BERASTEGI Y BIDANIA

A ambos lados del corredor central de Tolosaldea, delimitado por la Sierra de Aralar y el macizo del Ernio, pueden encontrarse valles que sorprenden por su amplitud en una orografía tan tortuosa. Tomando en Tolosa la carretera que conduce a Leiza, se llega al valle de Berastegi, por el que transcurría en el siglo XVIII el principal camino a Navarra. Otra zona de gran valor paisajístico es el valle de Bidania, al que se accede a través de la carretera que comunica Tolosa con Azpeitia. Alejado de las rutas más concurridas, este valle situado a 500 metros de altura puede ser la fotografía más aproximada de lo que fue hasta la fecha reciente el paisaje rural guipuzcoano.

PARQUE NATURAL DE ARALAR

El afilado remate rocoso del monte Txindoki es probablemente la cumbre más emblemática de la extensa sierra de Aralar, parque natural que comparten Navarra y varias comarcas guipuzcoanas. En la base del Txindoki se encuentra el barrio de Larraitz, perteneciente a Abaltzisketa, cuya sencilla ermita es muy popular entre los montañeros. Desde Alegi, en la N-1,  se accede cómodamente tanto a este enclave como a otros pintorescos pueblos de la comarca, como Orendain, Gainza o Altzo.

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