Albacete - Chinchilla - Almansa, riqueza monumental
Castilla - La Mancha
La zona ofrece una variedad de paisaje y riqueza patrimonial, desde la prehistoria a la actualidad; arte rupestre, arte ibérico, conjuntos urbanísticos de primera magnitud y una artesanía y unas fiestas de gran tradición y belleza.
Els Blaus de Roses

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RIQUEZA MONUMENTAL. ALBACETE - CHINCHILLA - ALMANSA


Esta ruta está especialmente recomendada para aquellos que quieran conocer la parte más oriental de la provincia de Albacete, el espacio de transición entre el final de la Meseta y las primeras estribaciones de las sierras levantinas. Variedad de paisaje y riqueza patrimonial, desde la prehistoria a la actualidad; arte rupestre, arte ibérico, conjuntos urbanísticos de primera magnitud y una artesanía y unas fiestas de gran tradición y belleza.

Yendo por la N-430, a tan sólo 13 km. de Albacete, a la que precedió como capital, se encuentra la ciudad de CHINCHILLA DE MONTEARAGÓN. Situada sobre un cerro que domina la llanura manchega y sobre el que destaca la mole de su castillo.

Sus alrededores estuvieron poblados desde la prehistoria como atestiguan los importantes yacimientos encontrados: La Peñuela de la Edad del Bronce, Pozo Moro, ibérico (monumento turriforme que se encuentra reconstruido en el Museo Arqueológico Nacional), Pozo de la Peña, de época romana. Fue un importante centro urbano en época musulmana, de sus telares salían magníficos tejidos y alfombras que se exportaban a Oriente. Fue conquistada en 1242 por el comendador Pelayo Pérez Correa y en 1282 fue, junto a otras poblaciones, entregada en Señorío al Infante D. Manuel. Formó parte del Señorío de Villena y Juan II le concedió el título de ciudad en 1422. Su decadencia comenzó en el s. XV, siendo relegada en beneficio de Albacete.

Castillo de Chinchilla
Urbanísticamente ofrece un complejo trazado medieval bien conservado, presidido por su castillo, construido en el s. XV por Juan Pacheco, Marqués de Villena. Tenía una torre del homenaje que volaron los franceses en la Guerra de la Independencia. En ella estuvo cautivo César Borgia, condenado por el asesinato del Duque de Gandía.

Se conservan restos de murallas, algunas partes de época árabe y la Puerta de Tiradores. Cuenta con un impresionante foso, excavado en la roca de 10 metros de ancho por seis de profundidad. Después de muchos avatares en su historia fue restaurado hace unos años.

Iglesia de la Santa María. Chinchilla
En la población se conservan unos baños árabes, un buen número de casas blasonadas de los ss. XVI-XVIII: la casa palaciega de los López de Haro, la casa-palacio de los Núñez Robles, el palacio de los Barnuevo, la Casa de la Tercia (antiguo depósito de grano) del s. XVI y, de la misma época, el antiguo pósito.

En la Plaza Mayor se alza el Ayuntamiento que es obra de los ss. XVI-XVIII, destacando en él la fachada que da a la Corredera, con entrada del s. XVI, y la que da a la plaza, con un largo balcón y el escudo de Carlos III, del s. XVIII. En la Corredera se encuentra también la antigua cárcel, edificio de los ss. XVI-XVII con dos magníficas portadas.

Ayuntamiento de Chinchilla
El edificio religioso más destacado es la iglesia parroquial de Santa María del Salvador, con una interesantísima mezcla de estilos que va desde el gótico al barroco; conserva una magnífica portada gótica. De esta época es también la base de la torre, la capilla mayor y un artesonado mudéjar. La cabecera se construyó en el s. XVI con un magnífico ábside poligonal. De fines del s. XIV es la talla de alabastro de la patrona, la Virgen de las Nieves. Hay también un San José atribuido a Salzillo y una buena pintura que representa el Noli me Tangere, del s. XVI, del maestro de Chinchilla. En lo que fue sacristía se ha instalado un pequeño museo con una interesantísima colección de arte sacro.

El Hospital de San Julián, que es en realidad la antigua iglesia del Salvador, de estilo mudéjar muy alterado por sucesivas reformas, conserva una portada mudéjar y otra gótica y un artesonado en el interior. El Convento de Santo Domingo, del que queda la iglesia mudéjar de tres naves tiene un bello artesonado de lacería y mocárabes en la central; el claustro, muy abandonado, con una parte inferior del s. XIV y la superior del XV. Aneja a la iglesia del convento se encuentra la capilla del Rosario con un camarín rococó y el suelo de azulejos valencianos. Quedan algunos restos del Convento de Santa Ana, del s. XVI y reconstruido en el XVIII. Merece la pena recorrer sus calles, entrar en sus casonas, ver sus patios y acercarse al barrio del Hondón, con sus características casas excavadas en la tierra, con fachadas encaladas.

La tradición alfarera de Chinchilla, que aún pervive, se refleja en el Museo de Cerámica, fundado por el Doctor Belmonte y su esposa Carmina Useros y que reune una magnífica colección recogida por toda España. De los alfares de Chinchilla siguen saliendo bellísimas piezas, siendo la de mayor demanda la cuervera, especie de lebrillo con vasos para tomar la cuerva.

La Semana Santa en Chinchilla tiene su elemento diferenciador en las impresionante procesiones del Viernes Santo por la noche, en que un grupo de hombres tocan unas grandísimas bocinas de más de 3 metros, transportadas sobre ruedas.

En los alrededores de Chinchilla se encuentran algunas lagunas que sirven de refugio para las aves acuáticas -ánades, flamencos- siendo realmente excepcionales en un entorno tan seco; la más importante es la de Pétrola.

Seguimos camino por la autovía que se dirige a Murcia hasta el pueblo de BONETE, situado a 50 km. de la capital. Históricamente, primero fue aldea de Almansa y después de Chinchilla, independizándose en el s. XVI.

En sus alrededores se encuentra, en el cerro de El Amarejo, un importante poblado fortificado, que se abandonó hacia el s. III a. de C.; en él se han encontrado importantes restos del bronce y de la cultura ibérica, como la famosa Paloma del Amarejo.

En su casco urbano destaca su iglesia parroquial de San Juan Bautista, construida entre el s. XVI y el XVII y que es una mezcla de estilos que van desde elementos góticos a barrocos. Al exterior presenta una llamativa cúpula de teja vidriada en azul y de perfil levantino.

Muy cercana, por la CM-3209, se encuentra MONTEALEGRE DEL CASTILLO en cuyo término, en el llano de la Consolación, se encuentra el Santuario del Cerro de los Santos, uno de los yacimientos que más piezas ibéricas ha proporcionado; de aquí provienen la Dama Sedente y la Gran Dama Oferente que se encuentran en el Museo Arqueológico Nacional, una notable serie de cabezas masculinas, numerosos exvotos... algunas de estas piezas las podemos ver en el Museo de Albacete. Junto a este yacimiento se encuentra la ermita de la Consolación, obra del s. XVIII, de estilo rococó, y la casa del santero. El15 de agosto se celebra la romería.

En la plaza de la iglesia se encuentra la parroquia de Santiago, del s. XVIII, obra de grandes proporciones. En las cercanías existe un curioso acueducto, probablemente del s. XVIII, que desde el llano de la Consolación traía el agua para mover un molino harinero. Si es Ud. goloso, no deje de probar los característicos dulces de Montealegre, los libricos de miel.

Poco antes de llegar a Almansa se encuentra el santuario de Nuestra Señora de Belén, patrona de la localidad, una ermita barroca levantada en el s. XVII con un interesante camarín con vistosas pinturas murales y bellos pavimentos de azulejería. Durante las romerías en honor a la Patrona, en el mes de mayo, se celebran desfiles de moros y cristianos e interviene el vitorero que precede a la Virgen en la procesión y que da vivas a la patrona: ¡Viva la Virgen de Belén, y el Niño también!, tradición que se mantiene desde 1707, fecha de la batalla de Almansa.

Castillo de Almansa
ALMANSA fue probablemente la ciudad romana de Ad Aras sobre la que se edificó la ciudad árabe de Almansah ("el mirador"). En esta época fue muy importante por su situación geográfica privilegiada. Durante el reinado de Fernando III pasó al príncipe don Alfonso para volver luego a los árabes y se conquistada definitivamente en 1265 por Jaime I.

Tras estas circunstancias pasó a formar parte del señorío del Infante Don Manuel y posteriormente de su hijo el Infante don Juan Manuel, que le concedió grandes privilegios. En 1476 pasó a manos de los Reyes Católicos, formando parte del Marquesado de Villena.

Durante gran parte de su historia fue puerta y aduana de la Mancha y del Señorío de Villena. En 1707 aquí se libró, como ya hemos citado, la famosa batalla de la Guerra de Sucesión en la que las tropas francocastellanas de Felipe IV derrotaron a las valencianas y aliados extranjeros del archiduque Carlos. Carlos III le concedió en 1778 el título de ciudad.

Lo más característico de su perfil es el espectacular castillo construido sobre una gran roca que corona la ciudad. De origen árabe, reconstruido por Don Juan Manuel en el s. XIV, merece una atenta visita.

En torno al castillo, una serie de callejuelas conforman el casco antiguo donde podemos destacar como edificio emblemático el palacio de los Condes de Cirat, conocido también como la Casa Grande, con una imponente portada manierista; muy cerca se encuentra la parroquia de la Asunción (s. XVI-XIX), con interesantes capillas de las distintas etapas constructivas. El espacio urbano que circunda el castillo está declarado conjunto histórico artístico.

Otros edificios religiosos destacables son el convento de las Agustinas, con fachada barroca, el convento de San Francisco y la ermita de San BIas.

La arquitectura civil, además de por el palacio citado, está representada por interesantes casas solariegas del s. XVII, como la de los Enríquez de Navarra o la de los Marqueses de Montortal; el antiguo pósito, hoy Casa de la Cultura, y el Ayuntamiento, neoclásico.

Iglesia de San Francisco. Caudete
Desde allí nos dirigimos a CAUDETE, casi en el término provincial con Murcia. En su término municipal se han localizado yacimientos arqueológicos tanto prehistóricos como ibéricos, cuya muestra más representativa es la Cierva que se conserva en el Museo de Albacete. Restos de una muralla almenada islámica. La parroquia de Santa Catalina del s. XVI, la iglesia y claustro del convento de las Carmelitas (s. XVI-XVII) y las ermitas del Rosario y Santa Bárbara y el santuario de la patrona, la Virgen de Gracia. Destacar la antigua Casa de Ayuntamiento y el palacio de los obispos de Orihuela. Son muy importantes sus fiestas de Moros y Cristianos donde se recitan los Episodios Caudetanos y los bailes del Niño.

Un taller artesano de esta población, desde hace años, se ha especializado en la elaboración de los atuendos y armas para las fiestas de Moros y Cristianos del pueblo y de otras poblaciones del área levantina.

Regresamos a Almansa para desde allí proseguir la ruta en dirección a ALPERA, situada en un lugar privilegiado en un valle al abrigo de varias sierras superiores, a mil metros de altura. Es de destacar su iglesia parroquial de Santa Marina (s. XVII-XVIII) y, en sus alrededores, los importantes abrigos de pintura rupestre levantina, como la cueva de la Vieja y de El Queso, con magníficas representaciones de figuras humanas y animales (sus famosos jefes guerreros tocados con plumas y las mujeres conversando con los arqueros que disparan sus armas).

Cuevas. Alpera.
Muy próxima se encuentra la ciudad despoblada de Meca, yacimiento compartido con la provincia de Valencia. Situado en lo alto de un cerro, sobre una meseta desde la que se domina el territorio, se encuentran los restos de una ciudad ibérica, probablemente destruida por los romanos, quienes la habitaron y siguió existiendo como población hasta época califal. Se conservan restos de muralla y viviendas, algunas excavadas en la roca, enormes aljibes, calles... Pero lo que más llama la atención es el largo camino excavado en la piedra, con una profundidad a veces superior a los dos metros que permitía el acceso de carros.

Aquí se siguen fabricando, aunque ya con fines decorativos, sus famosos fuelles con cañón de latón dorado.

De Alpera nos desplazaremos al pequeño municipio de CARCELÉN, donde podremos ver un pequeño castillo-fortaleza del s. XV muy modificado. Consta de un torreón de planta cuadrada con torreoncillos en las esquinas, anejo a él existe un cuerpo rectangular de dos plantas. En el conjunto se aloja el ayuntamiento y la escuela.

La iglesia parroquial de San Andrés, es barroca con reformas neoclásicas. A la entrada del pueblo se alza la Ermita del Cristo de las Eras, barroca del s. XVII, en la que se guarda una talla de Santa Rosa, obra de Salzillo. Un San Joaquín, varias figuras del s. XVIII y el Cristo titular, obra del s. XVI; en su honor tiene lugar la popular carrera nocturna de antorchas el 23 de agosto.

De aquí nos dirigimos de regreso a Albacete, no sin antes parar en ALATOZ, un antiguo poblado medieval donde podremos ver su iglesia parroquial de San Juan Bautista del s. XVIII, con decoración y retablo rococó. Conserva algunas tallas como la de Jesús Nazareno y la Dolorosa, de vestir, obras del discípulo de Salzillo, Roque López.

Y ya de vuelta en Albacete podremos emprender nuevas rutas para conocer mejor el patrimonio artístico y natural de Castilla-La Mancha.

Castillo de Carcelén

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