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Cartagena, no te la pierdas
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Cartagena, recibe muchos visitantes al cabo del año, por eso tienes muchas actividades de interés para ocupar tu tiempo de ocio, tanto urbanas como fuera de la ciudad.


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murcia, cartagena, no te la pierdas

La ciudad de Cartagena fue fundada, con el nombre de Quart Hadast, hacia el año 227 a.C. por el general cartaginés Asdrúbal sobre un núcleo de población anterior que se viene relacionando con la Mastía que aparece recogida en la Ora Marítima escrita por el romano Rufo Festo Avieno en el siglo IV a.C. la presencia cartaginesa en ella sería fugaz ya que en el 209 a.C., en el transcurso de la Segunda Guerra Púnica fue conquistada por el romano Publio Cornelio Escipión. Bajo el dominio romano la ciudad vivirá sus mayores  momentos de esplendor entre finales del siglo III a.C. y los comienzos del II d.C. En el año 44 a.C. recibiría el título de colonia bajo la denominación de Colonia Urbs lulia Nova Cartago. La importancia de la ciudad se basó, junto a la riqueza minera de su sierra, en su privilegio emplazamiento y la singularidad de su topografía (situada en una pequeña península rodeada de colinas y con una laguna o mar interior El Almarjal de los tiempos modernos al norte) que permitían su fácil defensa.

Tras el saqueo de la ciudad por los vándalos en el 411 se abrió un periodo oscuro de la historia de Cartagena que continuo, bajo el poder visigodo hasta el 555 cuando las tropas bizantinas del Emperador Justiniano, en su intento de recuperar los territorios que pertenecieron al Imperio Romano de Occidente,  tomaron  la ciudad y la convirtieron en la capital de la provincia de Spania, que abarcaba parte del sureste peninsular, desde Málaga hasta la propia Cartagena. La ciudad caería nuevamente en poder de los visigodos tras ser conquistada en el año 624 por Suintila. En el año 7334, a causa de la capitulación de la Cora de Tudmir, caería bajo el poder musulmán, emprendiendo entonces, y sobre todo entre los siglos X y XII un proceso de lenta recuperación, que queda reflejado por su cita en las obras de escritores árabes.

Fue en 1245 cuando el entonces Infante Alfonso el posterior Alfonso X El Sabio conquistó la ciudad que recuperará entre otras cosas, su condición de sede episcopal. Con todo serán estos siglos bajomedievales una etapa de decadencia en la ciudad, de la que comenzará a salir en el siglo XVI con la reactivación económica y política generalizada que vive el país, pero, de nuevo, entrará Cartagena en franca decadencia en el siglo XVII, agravándose en su caso la crisis por las repetidas epidemias que la asolaron durante toda la centuria. Cartagena recobrará su antigua importancia en el siglo XVIII cuando a raíz de su elección en 1728 como capital del Departamento Marítimo del Mediterráneo y la construcción del Arsenal y de los castillos y cuarteles previstos en el plan de fortificación de la ciudad redactado por el ingeniero militar Martín Zermeño a instancias del Conde de Aranda, se alcance una gran actividad constructiva y mercantil que atraerá hacia ella a grandes contingentes de población, pasando ésta en un corto espacio de tiempo de 10000 a 50000 habitantes.

Tras un nuevo periodo de crisis en la primera mitad del siglo XIX, la segunda mitad de dicha centuria verá un nuevo despegue de Cartagena a causa del gran auge de la minería que a su vez sirvió de estímulo para la industria y el comercio. Será esta la época en que Cartagena tras la destrucciones provocadas por la Revolución Cantonal de 1873, adquiere su fisonomía actual, al construirse numerosos edificios de carácter público y, sobre todo, privado, que recogen las tendencias eclécticas y modernistas imperantes entonces en España. Un nuevo altibajo en su economía, a partir de la crisis de la minería que se produjo a finales de la segunda década de la presente centuria, seria la situación en la que Cartagena afrontó la Segunda República y la Guerra Civil, durante la cual fue uno de los bastiones más importantes del gobierno republicano y, junto a Alicante, la última ciudad en caer en manos del General Franco.

La oferta museística de Cartagena se centra, básicamente en la arqueología, aunque también existen otros museos dedicados como corresponde a una ciudad de honda tradición castrense, a las relaciones de ésta con la Armada y el Arma de Artillería completándose la nómina de museos locales con el dedicado a la memoria de la escritora cartagenera Carmen Conde Abellán, la primera mujer que accedió a la Real Academia de la Lengua.

MUSEO ARQUEOLÓGICO MUNICIPAL

Las actuales instalaciones del Museo Arqueológico Municipal fueron inauguradas el 10 de enero de 1982 en un edificio situado en la Calle Ramón y Cajal y en cuyo interior se conserva, in situ, una necrópolis paleocristiana cuyo hallazgo tuvo lugar en 1967. Alrededor de dicha necrópolis se alzan dos plantas en las que se distribuye la importante colección arqueológica de Cartagena. En la primera, ordenada cronológicamente, se inicia la visita a partir de la sección dedicada a la Prehistoria con los importantes hallazgos paleontológicos de Cueva Victoria y materiales de la comarca cartagenera que van desde el paleolítico medio (40000 a.C) hasta el Eneolítico (2500 a.C), periodo conocido como Protohistoria procedentes de la necrópolis y el poblado ibérico de Los Nietos, así como otros pertenecientes a la etapa de dominación cartaginesa. El resto de la instalación museográfica de esta primera planta está dedicada a diferentes aspectos del proceso de romanización de la ciudad, articulándose en distintas secciones que pretenden abarcar todas las facetas de lo que sería Cartagena en época romana. De ellas destacan las dedicadas a la epigrafía una de las colecciones más importantes de la Península Ibérica, las de escultura y arquitectura y las de comercio e industria que prestan especial atención a la minería, la pesca y las manufacturas de esparto, las tres actividades de mayor importancia en la ciudad durante la época romana.

La segunda planta está pensada para mostrar, de forma monográfica, los materiales más importantes de los yacimientos arqueológicos excavados en el término municipal de Cartagena. En la actualidad se presta una especial atención a los hallazgos de la necrópolis y el poblado ibérico de Los Nietos. Se completa esta planta con una muestra, asimismo monográfica, sobre la minería romana de Cartago Nova y con un recorrido por la historia de la ciudad entre los siglos XVI y XX a través de planos, información gráfica escudos heráldicos y cerámicas de dicho periodo. También se ubica en ella el área dedicada a la proyección de audiovisuales que sirven, de forma didáctica, de complemento a las informaciones generales que el museo proporciona de la arquitectura cartagenera. En el centro del museo, y perfectamente visible desde sus dos plantas, se encuentra la necrópolis paleocristiana referida. En ella se pueden distinguir tres tipos de enterramientos, en su totalidad de inhumación que consisten en túmulos, fosas y panteones,  la cronología de este yacimiento difícil de precisar por la falta de materiales arqueológicos que acompañen a los restos arquitectónicos ha sido establecida entre los siglos IV y V d.C.

MUSEO NACIONAL DE ARQUEOLOGÍA MARÍTIMA

Situado en un emplazamiento tan singular como es el Dique de Navidad aunque en la actualidad se proyecta su traslado a una nueva ubicación en el Muelle de Alfonso XII este museo así como el centro Nacional de Investigaciones Arqueológicas Submarinas, fue creado en junio de 1980, aunque no se abrió al público hasta 1982, coincidiendo con la celebración en nuestra ciudad de VI Congreso Internacional de Arqueología Submarina.

Entre los materiales expuestos en el museo merecen especial atención la completa colección de ánforas los recuperados en el precio púnico del Bajo de la Campana (con un cargamento de marfil y lingotes de estaño y plomo fechable entre finales del siglo V y comienzos del IV a.C.) y los romanos-republicanos de Punta de Algas, El Capitán  y San Ferreol (que transportaban materiales anfóricos, vajillas de cerámica campanéense y manufacturas de tipo suntuario). También son destacables los distintos modelos de barcos antiguos y el mercante romano a escala natural en el que se han reproducido los elementos de la arquitectura naval de la época y los métodos de carga y almacenaje de las ánforas en su bodega. Todo ello complementado con materiales que testimonian el tráfico marítimo antiguo, así como otros relacionados con la metalurgia del plomo y de la plata, de singular importancia en Cartagena durante la antigüedad.

MUSEO NAVAL

Situado en la calle Menéndez Pelayo, en el antiguo edificio de las Escuelas del Rosario en él se muestran al visitante una importante colección de piezas y artes marinas, destacando entre ellas las maquetas de buques y, especialmente, de los construidos en el Arsenal de Cartagena. De singular interés es también la sala dedicada al marino cartagenero Isaac Peral, inventor del submarino, y al desarrollo del arma submarina a través de la historia. Finalmente, también es digna de mención la colección de cartografía con ejemplares que se remontan al siglo XIV.

MUSEO DE ARTILLERÍA

Instalado en el Parque de Artillería, recoge en sus tres galerías distintos aspectos relacionados con la historia de este Arma en la ciudad a través de planos, maquetas,  miniaturas, documentos, armas, uniformes y pinturas tales como los retratos de la Galería de los Coroneles en los que aparecen todos los que han mandado este regimiento desde 1940. Unos materiales que se complementan con el propio edificio que los acoge, testigo mudo de importantes acontecimientos de nuestra historia contemporánea.

MUSEO DE CARMEN CONDE – ANTONIO OLIVER

Situado en el Centro Cultural “Ramón Alonso Luzzy”, en la calle Jacinto Benavente, en él se ha recreado fielmente el ambiente en el que la poetisa cartagenera creó parte importante de su obra. Para ello se contaba con la donación, hecha por la propia escritora en 1995, del mobiliario y objetos de decoración de la sala de estar-recibidor y el despacho que tuvo en su último domicilio madrileño (en el numero 67 de la calle Feraz). Todo ello se complementa con su valioso archivo-biblioteca.

Uno de los principales atractivos turísticos de Cartagena lo constituyen los numerosos yacimientos arqueológicos visitables existentes en la ciudad. Unos yacimientos que muestran restos de construcciones de las distintas culturas que pasaron por ella, tales como cartagineses, romanos, visigodos, bizantinos y árabes, concluyendo el recorrido cronológicamente hablando, con los restos visibles del Castillo de la Concepción construido ya entre los siglos XIV y XV.

MURALLA PÚNICA

Su descubrimiento se produjo en 1989 en la ladera sur del Monte de San José o de Aletes, como era conocido en la antigüedad. La muralla está construida según modelos de fortificación helenísticos, que estaban muy difundidos por todo el Mediterráneo Central. Se compone de dos muros paralelos construidos con grandes bloques de arenisca amarilla que en algunos lugares llegan a alcanzar una altura conservada de más de tres metros. Entre ambos muros se encuentra, a intervalos regulares otros muros o tirantes que, al unir aquellos entre sí, dan lugar a una serie de estancias internas o Casamatas, que en ocasiones están comunicadas entre ellas y cuyo acceso se realizaba a través de vanos abiertos en el muro interior. Estos muros perpendiculares servían de apoyo para la construcción de un camino de ronda que permitía una mayor fluidez en las tareas defensivas. Esta construcción habría que fecharla en los años finales del siglo III a.C., coincidiendo con la fundación de la ciudad por el general cartaginés Asdrúbal en el año 227 a.C.

YACIMIENTO ROMANO DE LA CALLE DEL DUQUE

En el sótano de la entidad bancaria existente en el número 29 de la citada calle, es posible visitar los restos de una calzada y dos casas romanas. Las dos viviendas parcialmente conservadas, tienen sus muros exteriores construidos con piedras de roca volcánica procedente de los Cabezos, cercano a la ciudad que fue muy utilizada en la edilicia romana de Cartagena. De éstas, la más interesante es la situada a la derecha del acceso del yacimiento. De ella se conserva aún el quicio o umbral de piedra, así como las correspondientes jambas de la puerta por la que se penetra en dos granes habitaciones pavimentadas con mosaicos. La primera ha perdido casi por completo la pavimentación aunque los escasos restos conservados permiten  reconocer el tema decorativo a base de crucetas alineadas, en tanto que la segunda presenta un pavimento de decoración geométrica de complicada composición y corresponde al triclinium (comedor) de la vivienda. El hecho de que se acceda tan directamente desde la calle hasta habitaciones de dimensiones considerables permite deducir que, probablemente éstas pertenezcan a la parte posterior de la casa aquella donde se sitúan las zonas reservadas de habitación y que la entrada principal daría a otra calle, siendo la aquí conservada una secundaria. En lo que a la calzada se refiere podemos observar que se halla pavimentada con grandes losas de piedra caliza gris de forma irregular y que presenta, a ambos lados, sendas aceras. Bajo la vía, que transcurre en dirección norte-sur, y por su centro corre el alcantarillado,  al que van a conectar los desagües de las casas. Todo el conjunto presenta una cronología de época de Augusto, a excepción de los restos situados debajo del pavimento que se remontan al siglo II a.C.

PLAZA DE LOS TRES REYES

El conjunto monumental de la Plaza de los Tres Reyes fue excavado en el año 1968, convirtiéndose en el primer yacimiento arqueológico de la ciudad que fue conservado en semisótano, solución para proteger y permitir la visita de los restos arqueológicos de la que Cartagena fue pionera a nivel nacional. El tramo de la calzada aquí conservado está construido a base de grandes losas de piedra caliza y formaría parte del Decumano Máximo una de las principales arterias de cualquier ciudad romana y que discurría en dirección este-oeste- y pondría en comunicación la zona portuaria con la del foro, que se hallaba en la actual plaza de San Francisco. Junto al tramo de calzada, en su lado sur, se conservan los basamentos de una zona porticada que discurría junto a ella y que servía para el tránsito peatonal. En el lado norte, entre las estructuras excavadas, se puede ver el caldarium piscina de agua caliente- de las termas que, en 1982 fueron encontradas en un solar de la vecina calle Honda.

CERRO DEL MOLINETE

Los principales hallazgos realizados en la campaña de excavaciones realizada en 1977 en este monte que en la antigüedad es dominado Arx Hasdrubalis pro encontrarse en él, según Polibio, el palacio o fortaleza del general cartaginés Asdrúbal se hallan próximos a los restos de la muralla construida en el siglo XVI pro Felipe II. Allí se descubrió un basamento de gran envergadura junto al que se sitúa un pavimento con una inscripción y una serie de piletas de diferentes tamaños y profundidades. Unos años más tarde se reexcavarían estos restos y se interpretarían como pertenecientes a un recinto sacro de planta rectangular con una orientación norte-sur cuyos muros se alzan sobre una plataforma construida con sillares de arenisca que servía para nivelar el terreno. Encima de éste se alzaban los muros del podium, construidos con bloques  de basalto. Se trataría de un templo tetrástilo (con cuatro columnas en su fachada) cuya cronología habría que situar entre finales del siglo II a.C. y principios del I a.C. Junto a él se hallan los restos de otro conjunto sacro formado por un edículo de reducidas dimensiones y una sala con piscina. En el interior del edículo un pavimento con inscripción recoge la dedicatoria del templo a la diosa siria Atargatis. Hay que destacar que este epígrafe con el nombre de la divinidad es el único conocido en que éste aparece en caracteres latinos, ya que se completa al norte con una serie de construcciones hídricas parcialmente destruidas por la muralla mencionada, puede ser datada en el mismo periodo que el santuario mayor aunque se sabe con certeza que se erigió unos pocos años antes que aquel.

En 1995 se produjo el hallazgo en la ladera sur del cerro, de los restos arquitectónicos del Capitolio, el templo ubicado en el foro en el que se rendía culto  a la Triada Capitolina que formaban Júpiter, Juno y Minerva. Las estructuras documentadas consisten en una gran plataforma inferior a la que se abrían una serie de tiendas flanqueadas por dos escalinatas de acceso al podium o plataforma superior. De estas escalinatas, la situada en el lado occidental es la mejor conservada, habiendo llegado hasta nosotros doce peldaños formados por grandes bloques de caliza gris. E conjunto ha podido se datado en el siglo I d.C. en el momento de renovación urbanística de la ciudad que tuvo lugar durante la dinastía Julio-Claudia y su utilización llegó hasta finales del siglo III d.C. momento en que se produjo su abandono.

COLUMNATA DE LA MORERÍA BAJA

Su hallazgo se produjo de forma casual al realizar unas obras de alcantarillado en julio de 1957. Los trabajos de excavaciones realizados a raíz del hallazgo dieron como resultado la recuperación de ocho macizos de cimentación, con cuatro basas de columna, alineadas en dirección norte-sur y que pertenecerían al pórtico de una gran edificación romana ubicada, probablemente, frente a la costa, que en aquella época se situaba en la línea que forman la calle época s situaba en la línea que forman la calle Mayor y la Puerta de Murcia. Pórtico por el que se desarrollaría el tráfico peatonal, en tanto que el rodado lo haría pro la calzada asimismo encontrada en esas excavaciones y que está formada por grandes losas de piedra caliza negra veteada. El aspecto que presenta actualmente el yacimiento se debe a una restitución realizada en la época de su hallazgo a base de reproducciones de los elementos perdidos en materiales modernos y a la colocación de fustes de columna procedentes de otros hallazgos en la ciudad ya que durante las excavaciones no se halló ningún fuste que correspondiese a las basas encontradas.

MURALLA BIZANTINA (PORTICO DEL TEATRO)

El yacimiento conocido como Muralla Bizantina fue excavado en 1983, encontrándose unos grandes asociados a materiales cerámicos de época bizantina, por lo que se pensó que pudieran pertenecer al recinto amurallado que en dicho periodo protegía la ciudad. El carácter monumental de tales hallazgos, unidos a su indudable importancia histórica, hicieron que se tomara la decisión de conservarlos en un sótano visitable sobre el que, posteriormente, se instaló La Sala Municipal de Exposiciones. Los restos conservados se componen de un lienzo recto y un torreón semicircular realizados en bloques de piedra arenisca de las canteras locales. Tras este muro exterior, otras dos líneas de cimentación paralelas a él y ejecutadas en opus caementicium (hormigón), completan el conjunto que, con el descubrimiento del teatro romano, ha podido ser interpretado con mayor precisión. Se trataría de los restos del pórtico que enmarcaría el jardín por el que se produciría el acceso al teatro y que, en la segunda mitad del siglo VI d.C., durante la dominación bizantina, fue aprovechado, tras ser sometido a ligeras modificaciones a modo de muralla que protegería la ciudadela que se hallaba erigida sobre las ruinas de aquel. Bajo estas cimentaciones del pórtico se conservan los restos de una vivienda del siglo I a.C. De ella podemos contemplar dos grandes estancias con pavimentos decorados por hileras de crucetas y un rectángulo central con cuatro delfines insertos en una composición geométrica de cuadros inscritos y rombos enriquecida con incrustaciones de piedra nobles de colores muy variados.

TEATRO ROMANO

Desconocido totalmente por la historiografía cartagenera, se descubrió de forma casual en 1987, no siendo hasta 1990 cuando se pudo identificar como un teatro romano. Su ubicación en la ladra norte del Cerro de la Concepción se ajusta a las normas que para este tipo de edificaciones fijó el arquitecto Vitrubio y que consistían en la elección de un terreno situado en la ladera de un monte, con orientación hacia el norte y protegido de los vientos del sur. Los materiales utilizados en su construcción que se inició en los últimos años del siglo I a.C. son mármoles travertinos de Mula, calizas grises de la zona del Mar Menor, mármoles griegos y del Cabezo Gordo (Torre Pacheco) y areniscas amarillas de Canteras. Sabemos, por los testimonios epigráficos, que la financiación de las obras corrió a cargo de personajes de la familia imperial, tales como Caio y Lucio, hijos adoptivos de Augusto y, en realidad, hijos de Agripa y Julia, la hija de aquel. Entre los materiales recuperados hasta el momento y que pueden ser contemplados en el Museo Arqueológico Municipal destacan tres aras de mármol blanco dedicadas a la triada capitolina, otras dos del mismo material con inscripciones que hablan de Caio y Lucio, un relieve de mármol blanco que presenta a una figura femenina joven, sentada sobre una roca y una escultura también de mármol blanco, representando a Apolo.

CATEDRAL ANTIGUA

Tradicionalmente se ha considerado la Catedral y el Obispado de Cartagena como una fundación del Apóstol Santiago hacia la mitad del siglo I d. C aunque la realidad es que se desconoce con exactitud la fecha de su construcción, pero sí que podemos asegurar que sería reconstruida en el siglo XIII tras la reconquista, en 1245, de la ciudad por el entonces Infante Alfonso el posterior Alfonso X y que estaría incluida en el recinto defensivo del Monte de la Concepción. Fue en ese momento, y concretamente en el año 1250, cuando se nombró a Fray Pedro Gallego, confesor del Rey, para ocupar la sede episcopal. Ello induce a pensar que, pese a la falta de restos conservados, en tal fecha ya debía existir alguna clase de templo. De la iglesia medieval, puesta ya bajo la advocación de Santa María de la Asunción, se conservan aún restos visibles (como arcos y capillas) en las actuales ruinas. Posteriormente, en 1571 Juan Bautista Antonelli construyó la capilla de los Cuatro Santos. En esta capilla de planta de cruz griega y rematada con bóveda de casquete esférico recibía culto a la imagen de Ntra. Sra. del Rosell, patrona entonces de la ciudad. A la época de construcción de la capilla corresponden también las bóvedas nervadas existentes en la iglesia. Un siglo más tarde, en 1691, Pedro de Colón y Portugal, Duque de Veragua, construyó la Capilla del Cristo del Socorro con planta rectangular y cúpula sobre pechinas y decoradas, tanto al exterior como al interior, a base de estucos y yeserías. El actual aspecto del edificio se lo proporcionó la reconstrucción que en 1902 hizo el arquitecto Víctor Beltrí en estilo neorrománico. Poco duró el templo con tal fisonomía ya que durante la Guerra Civil, y a causa de los bombardeos, quedó prácticamente destruido, tal y como podemos verlo hoy. En su interior se conservan restos del muro de cierre del teatro romano, así como la parte alta del graderío y estructuras perimetrales de éste. También, en una cripta subterránea se puede contemplar un mosaico romano del siglo I a.C. hallado en aquel lugar en 1877.

CASTILLO DE LA CONCEPCIÓN

Ubicado sobre el cerro del mismo nombre, los primeros datos que conocemos de la existencia de una fortaleza en su cumbre parecen remontarse a época hispano-musulmana y corresponden al momento en que, durante la reconquista castellana en 1245, la ciudad opuso una fuerte resistencia que sería indicativa de la existencia de una fortaleza en la cima de este cerro. Fortaleza a la que parecen pertenecer algunos restos conservados en la parte posterior del Auditorio Municipal. El castillo existente en la actualidad fue construido durante el reinado de Enrique II (1390-1406), empleándose para ello gran cantidad de elementos reaprovechados de construcciones romanas sobre todo del paraje denominado de Antiguones y del Anfiteatro romano, tales como pilastras, columnas y lápidas.

Su proceso de ruina se inició ya en el siglo XVI,  periodo en el que tuvo que ser sometido a continuas reparaciones y fue agudizándose tras su abandono en el siglo XVIII y los diversos proyectos de demolición que, aduciendo motivos de salubridad, se sucedieron durante el siglo XIX. Finalmente, en el año 1915 fue cedido pro el Ministerio de Guerra al Ayuntamiento lo que propició que, durante la dictadura de Primo de Rivera se procediera a su urbanización en forma de parque.

ANFITEATRO ROMANO

El anfiteatro romano es, junto con la Torreciega, el monumento cartagenero de la antigüedad más conocido y que mayor atención mereció entre los eruditos y estudiosos, ya que en sus estructuras quedaron visibles hasta la construcción, entre 1853 y 1854, de la actual plaza de toros sobre sus ruinas. En la actualidad los restos del anfiteatro que pueden ser vistos son los existentes en los sectores sur-este y sur-oeste.  En el primero (entre la plaza de toros y el Hospital Militar) se encuentran un gran lienzo de cimentación del muro extremo o de cierre, construido a base de roca volcánica la ya citada andesita y con un alzado que oscila entre dos y siete metros. En él se abre una bóveda que ha sido reconstruida. Por otro lado, en el segundo de dichos sectores se alzan muros radiales, la entrada sur-oeste del eje mayor y habitaciones conexas entre si y con una altura de cuatro metros y medio, estando todo ello construido, sin apenas cimentación, sobre la roca del monte y con andesita. Junto a estos restos visibles, diversas campañas de excavación efectuadas entre los años 1983 y 1992 han permitido documentar diversas partes del anfiteatro, tales como la arena, el muro de cierre en la parte norte y el podium. Los datos obtenidos en los últimos años por sus excavadores han permitido establecer una serie de hipótesis sobre las características del edificio. Se trataría de una construcción realizada a base de materiales diversos pero con predominio de las areniscas o tabaires de Canteras y las andesitas de los cabezos Beaza y Ventura que presenta una planta elíptica y que tendría una capacidad entre 10000 y 11000 espectadores. Para su edificación, que se fecha sobre el año 70 d.C. se utilizaron una serie de contrafuertes de los que partían las bóvedas que sustentaban el graderío, en tanto que, en los tramos en que fue posible, éste se recortó sobre la roca del monte, completándose el resto del alzado con obra de mortero y piedra.

TORRE CIEGA

Este monumento sepulcral turriforme constituye el único resto monumental que ha llegado hasta nuestros días de la necrópolis romana que se situaba junto a la vía que desde Cartago Nova se dirigía hacia Tarragona por la costa. La llamada Torreciega es de planta cuadrangular y consta de un basamento formado por tres hiladas de sillares, rematado por una moldura, del cual arranca el cuerpo principal, que destaca por su revestimiento reticulado conseguido a base de pequeñas pirámides de piedra volcánica, procedente de los cabezos cercanos, que se clavaban en la masa de mortero aún fresca, quedando a la vista tan sólo su base. Los ángulos de este cuerpo están reforzados por pequeños bloques de piedra caliza, estando rematado por una moldura idéntica a la que corona el basamento. En su cara principal, un marco de piedra asimismo caliza rodeada la inscripción funeraria prácticamente ilegible en la actualidad, tras la cual se hallaría el receptáculo destinado a la urna con las cenizas del difunto. Todo el conjunto culminaba con un cuerpo superior –hoy desaparecido y sólo sugerido en la restauración realizada en los años sesenta- de forma cónica, rematado por una esfera o, quizás, una piña –símbolo funerario por excelencia y revestido por un reticulado similar al descrito. Ese cuerpo superior lo conocemos a través delos dibujos recogidos en los escritos de diversos autores que, entre los siglos XVI y XVIII, se ocuparon de la Torreciega. La cronología del monumento sepulcral hay que situarla, por la técnica constructiva utilizada, en el siglo I a.C., siendo el más antiguo de los turriformes romanos conservados en la Península Ibérica. El principal problema que se planteó a los estudiosos que se ocuparon dela Torreciega a partir del siglo XVI fue el del a identificación para el que se erigió este monumento funerario, llegando incluso a pensarse que era el sepulcro de Publio Cornelio Escipión. Realmente, esta torre fue la tumba de otro Tito Didio, procónsul de la Hispania Citerior en el año 94 a.C., que fue quien le concedió el derecho de ciudadanía.

IGLESIA DEL CARMEN

Se trata de una iglesia de tres naves con ocho capillas intercomunicadas que terminó de construirse, en el entonces denominado arrabal de San Roque –hoy calle del Carmen- en 1710 y que formaba parte de un convento carmelita del que tan sólo ha llegado hasta nuestros días el templo. La fachada es de ladrillo y se abre, por medio de arcos, el atrio, presentando lonja y sotocoro. En su interior se conservan imágenes modernas de Juan González Moreno (San Francisco de Asís), Mariano Benlliure (Cristo de la Fe) y Antonio García Mengual) Sagrado Corazón de Jesús).

IGLESIA DE SANTO DOMINGO

Esa iglesia formaba parte de un convento dominico fundado en 1580 bajo la advocación de San Isidoro. Un templo que, tras la desaparición del cenobio a causa de la Desamortización de Mendizábal, pasaría en 1975 a la jurisdicción castrense. En la actualidad, esta iglesia de una sola nave con crucero a la que se abren capillas laterales, presenta en su interior muy modificado por una desafortunada intervención realizada en 1973. En su interior se conserva una capilla barroca perteneciente a la Cofradía de N.P. Jesús Nazareno. Se trata de un recinto de planta cuadrada que se cubre con una cúpula sobre pechinas dividida en ocho cascos y profusamente decoradas con yeserías doradas. En ella hay un retablo que fue construido en 1731 y posteriormente ampliado en 1752, en él y en una hornacina situada en la pared lateral se sitúan algunas de las imágenes que forman parte de las procesiones de dicha cofradía,  destacando las realizadas por José Capuz (N.P. Jesús Nazareno), San  Juan , Cristo Yacente y Virgen de la Soledad).

IGLESIA DE SANTA MARIA DE GRACIA

Su construcción tuvo lugar, sobre una ermita del siglo XVI, entre 1712 y 1777. Tras la destrucción que sufrió durante la Guerra Civil, su interior fue reformado, en estilo neo-barroco, por el arquitecto cartagenero Lorenzo Ros Costa. Se trata de una iglesia de tres naves que se cubre con bóvedas de aristas y arcos de medio punto. Entre las ocho capillas que se encuentran en su interior destacan la de la Virgen del Rosario, en cuya cúpula hay una pintura al fresco representando La Apoteosis de San Juan Nepomuceno obra del pintor valenciano Francisco Folch de Cardona: la del Cristo de Medinaceli que, construida en 1746, es la antigua de la Virgen de Mar y destaca por su cubierta de cúpula sobre pechinas bordeadas por una cornisa ondulada decorada con yeserías; la de la Cofradía California, construida en 1760 bajo diseño de Nicolás de Rueda y en cuyo interior se conservan las esculturas que participan en las procesiones de la hermandad, tales como el Predimiento, el Ósculo, El Cristo de la Flagelación, San Juan y la Virgen del Primer Dolor de Mariano Benlliure y San Pedro, la Conversación de la Samaritana y la Oración del Huerto de José Sánchez Lozano.

IGLESIA DE SAN DIEGO

En esta iglesia, que formaba parte de un convento franciscano erigido, en el siglo XVII bajo la advocación de San Diego de Alcalá, se conserva una capilla del siglo XVIII que perteneció a la Orden Tercera y que está cubierta con una cúpula de decoración rococó. También recibe culto en su interior una imagen de San José con el niño obra de Francisco Salzillo realizada en 1751.

IGLESIA DE LA CARIDAD

Pese a que su construcción tuvo lugar en el siglo XIX en el interior de esta iglesia se conservan diversos elementos procedentes del anterior templo que se remonta al siglo XVIII. De entre ellos destaca la imagen de la patrona de Cartagena, la Virgen de la Caridad, una bella talla napolitana, atribuible al escultor Gia como Colombo, que llegó a la ciudad en 1723. También son dignos de mención el antiguo retablo de la imagen, obra del tallista Nicolás de Rueda, y el grupo de la Virgen de las Ánimas, realizado por Juan Porcel,  discípulo de Francisco Salzillo.

MURALLA DEL MAR

Se construyó la muralla entre 1771 y 1781 bajo el reinado de Carlos III y dentro del proyecto general de fortificación  de la ciudad redactado por el ingeniero militar Martín Zermeño. La construcción de las murallas fue dirigida por el también ingeniero militar Mateo Vodopich. El recinto fortificado tenía tres puertas monumentales: la del Muelle, las de Madrid y la de San José que fueron demolidas entre 1891 y 1916. De una de ellas, la de San José se conservaron dos de las cinco bóvedas que formaban el conjunto, que hoy, debidamente restauradas y acondicionadas, acogen la Oficina Municipal de Turismo. En la actualidad se está restaurando el remate de la muralla y construyendo sobre ella un paseo peatonal que desde las inmediaciones de la citada oficina, permitirá un recorrido sobre todo el tramo de muralla conservado entre la  Cuesta del Batel y el Muelle de Alfonso XII.

EDIFICIOS DE SERVICIOS GENERALES

Situado sobre la muralla del mar, fue construida bajo diseño del arquitecto Juan de Villanueva, entre 1789 y 1810 para servir de cuartel de guardiamarinas. De este edificio neoclásico destaca la fachada, dividida en cuatro cuerpos y que presenta un pórtico con  dobles columnas exentas que orden dórico, balcones abalaustrados y almohadillado en los tres primeros cuerpos. También dignos de mención son el patio central y la capilla de planta de cruz griega.

PARQUE DE ARTILLERIA

Su construcción  tuvo lugar entre 1777 y 1786, bajo la dirección de Mateo Vodopich. El edificio, de planta rectangular en torno a dos patios cuadrados, es de estilo neoclásico y fue profundamente reformado tras la explosión que lo destruyó  casi totalmente en 1874 durante la revolución cantonal.

CAPITANIA GENERAL

La construcción de un edificio que fuera sede de la Capitanía General fue encargada en 1738 al ingeniero militar Sebastián Feringán, siendo aprobado su proyecto dos años más tarde. La fachada neoclásica del edificio se articula en tres cuerpos, destacando el primero que presenta almohadillado y pilastras adosadas.

ARSENAL MILITAR

La construcción del Arsenal se inició en 1739, con el reinado de Fernando VI, y concluyó, ya con Carlos II en el trono, en 1782. La dirección de la obra correspondió, principalmente, a Sebastián Feringán. Su interior, que alberga una dársena cuadrada y edificios diversos destinados a talleres, cuarteles, etc. Ha sufrido enormes transformaciones  a lo largo de sus más de dos siglos de existencia, aunque en líneas generales mantiene aún su fisonomía dieciochesca.

HOSPITAL MILITAR

Los trabajos de construcción del Hospital Real se iniciaron en 1749, siendo encargadas al ingeniero Sebastián Feringán, y concluyeron en 1762.  Es un edificio neoclásico de planta cuadrada con dos grandes patios interiores a los que se abren galerías con arcos de medio punto que en la actualidad está siendo restaurado para convertirlo en sede de la futura Universidad de Cartagena.

CUARTEL DE ANTIGUONES

Fue Mateo Vodopich quien trazó, en 1779, los planos bajo los que debía construirse sobre la muralla del mar y anexo al Hospital Real, este cuartel, aunque su construcción no dio comienzo hasta 1783. De estilo neoclásico tiene planta en forma de U, aunque sus brazos se unen en un muro que delimita la plaza de armas. También se  tiene en proyecto su restauración para incorporarlo al nuevo campus universitario de nuestra ciudad.

EL PINACHO

Esta construcción situada en el barrio de Santa Lucía es uno de los monumentos más queridos en la ciudad, es como uno de sus símbolos o señas de identidad. En realidad se trata tan solo de un respiradero, construido en el siglo XVIII, de la conducción de agua que venía desde la denominada Fuente de San Juan, situada en el paraje conocido como “Barranco del Feo”, hasta la ciudad.

PALACIO PEDREÑO

Se construyó entre 1872 y 1975,  por el arquitecto Carlos Mancha Escobar en la confluencia de las calles del Carmen y Jabonerías. De estilo ecléctico, su fachada presenta elementos dela arquitectura clásica y se articula en cuatro cuerpos y un ático y tres ejes. La rica decoración escultórica exterior fue realizada por el escultor Francisco Requena, quien también tuvo que ser el autor de la ornamentación del salón de baile, decorado en estilo neoclásico con alternancia de blancos y dorados, que se conserva en su interior. Destacables es también la escalera de mármol blanco y tramo curvo que, junto al citado salón, son los únicos elementos originales que aún se mantienen de la residencia construida para el industrial Andrés Pedreño.

EDIFICIO DE LA REAL SOCIEDAD ECONOMICA DE AMIGOS DEL PAIS

Se levanta en la calle del Aire y fue construido, en estilo ecléctico, en 1876 por Carlos Mancha, correspondiendo la decoración escultórica a Francisco Requena. Se articula la fachada en cinco ejes y tres cuerpos, destacando el balcón corrido de la primera planta que presenta tres vanos sobre los cuales en los dinteles se hallan los bustos de Mercurio, Minerva y Hércules.

CASA DE MISERICORDIA

La construcción de esta institución benéfica tuvo lugar en 1839, aunque sería muy modificado el edificio en 1923. De él destaca la arquería de la planta baja con columnas de capitel geométrico- que sustentan la balconada del piso superior, la escalera imperial de tres tramos en mármol blanco y la capilla, de planta de cruz latina y decoración neogótica.

IGLESIA DE LA CARIDAD

El autor del diseño de la iglesia construida para la patrona de la ciudad entre 1890 y 1893 fue el ingeniero Tomás Tallarie, que eligió para dar forma al nuevo templo el estilo neoclásico. De este modo, la fachada presenta tres ejes sobre un gran basamento, pilastra compuesta y un entablamento liso, así como un frontón curvo sobre el paño central. Pero lo más singular de esta construcción es sin duda la planta y la cúpula con estructura interna metálica. En la decoración  interior destacan las pinturas del pintor hispano-cubano Manuel Wssel de Guimbarda.

ARCO DEL ARSENAL

Al igual que en el caso de la iglesia de la Caridad, el autor del diseño fue el ingeniero Tomás Tallarie, datando su construcción de 1865. Es una construcción de aire neoclásico con tres arcos articulares de medio punto con pilastras toscanas en los vano laterales y columnas adosadas y pilastras en el central. Sobre la arcada una balaustrada de la que sale una torre rectangular en la que se sitúa el escudo de Carlos III y que se halla remada por una linterna.

PALACIO CONSISTORIAL

El arquitecto municipal Tomás Rico Valarino fue quien trazó los planos bajo los que, entre 1900 y 1907 se construyó el edificio del Ayuntamiento de Cartagena. Se trata de un edificio de planta triangular cuya fachada tiene dos cuerpos, uno con un balcón avanzado sobre columnas y pilastras y otro sostenido por columnas eclécticas, rematándose la fachada con el escudo de la ciudad. En el interior destaca la escalera imperial, el salón de plenos, la ornamentación modernista de la alcaldía con pinturas de Inocencio Median Vera y la colección de pinturas que se distribuye por todo el edificio.

CASA CERVANTES

En la calle Mayor, construyó en 1900 Víctor Beltrí este edificio, en cuyos bajos se ubicaba el Café de España, donde el músico Antonio Álvarez compuso el famoso pasodoble Suspiros de España. El edificio, una de las más importantes muestras del modernismo arquitectónico en Cartagena, se decora con miradores y herrajes modernistas. Otros aspectos reseñables de su rica ornamentación son el frontón que corona la construcción en el que se cobijan diferentes símbolos de la minería y la industria actividades a las que se dedicaba su propietario, Serafín Cervantes, y las puertas con relieves en bronce de Marte y Minerva y diversas alegorías al trabajo, la industria, la minería y el comercio.

CASA LLAGOSTERA

También obra del arquitecto Víctor Beltrí, fue construida hacia 1916. La características que hace singular a este edificio es su decoración a base de cerámica pintada, por un tal Gaspar Polo, representando a Mercurio y Minerva y los escudos de las ciudades de Cartagena y Murcia, donde tenía establecimientos el propietario, Esteban Llagostera y de Barcelona y de Manlleu, localidades de donde era originaria la familia Llagostera.

CLUB DE REGATAS

El antiguo edificio del Club de Regatas, declarado como bien de Interés Cultural, fue construido en 1905 bajo planos del edificio lo constituye su voluntad de apertura hacia el exterior, algo que el diseñador solucionó a base de grandes ventanales en la planta baja y un balcón corrido en el superior.

GRAN HOTEL

En la confluencia de las calles Jara y del Aire comenzó a construirse en 1907, bajo la dirección  de Tomás Rico, este edificio que se concluiría en 1916 por Víctor Beltrí, quien se hizo cargo de las obras tras el fallecimiento de aquél en 1911. Se la ha considerado como la obra más representativa del modernismo en Cartagenera y en la Región de Murcia. Se caracteriza el edificio por su gran verticalidad y su recargada decoración, de gran barroquismo, a base de aportaciones personales del autor u modelos de origen vienes y francés. Destacan de este emblemático edificio su acertada inserción en la trama urbana de la ciudad, siendo uno de los puntos arquitectónicos de referencia en el paisaje cartagenero.

PASAJE CONESA

En el interior de la casa de Pedro Conesa, en el número 18 de la puerta de Murcia, encontramos un interesante pasaje modernista que fue construido con una cubierta de cristal, hoy desaparecida, sostenida por pilares de hierro y fundición. Este pasaje, de innegable valor artístico y arquitectónico, fue en su origen una galería comercial.

CASA DORADA

Fue el arquitecto Víctor Beltrí quien construyó en 1908, en la calle del Carmen, este edificio de monumental fachada articulada en cuatro cuerpos y once ejes. La decoración de la fachada es de inspiración barroca, rematándose con superficies curvas adornadas con grandes molduras y motivos florales. Pero quizás lo más singular de esta construcción sea su patio interior neonazarita, con arcos de herradura y muros de singular decoración geométrica, así como una fuente central rodeada de jardincillos.

CASA MAESTRE

En la Glorieta de San Francisco construyó en 1906 Víctor Beltrí, bajo planos del arquitecto ilicitano Marcelino Caquillat, este edificio que se inscribe en la línea de la barcelonesa Casa Calvet de Gaudí y en el que la línea curva adquiere, junto al ritmo ternario de miradores y ventanas, todo el protagonismo en la ornamentación de la fachada en la que el autor introdujo rocalla y motivos rococó. También destacan de su ornamentación la puerta de entrada (de estilo neo-rococó) con llamadores y tiradores de orfebrería de estilo modernista.

PALACIO DE AGUIRRE

En la plaza de la Merced se alza el edificio que para Camilo Aguirre construyó en 1901 Víctor Beltrí. El edificio presenta dos fachadas (una a la citada plaza y otra a la Subida de San Diego) articuladas por un cuerpo achaflanado en el que se sitúa un mirador y que se remata por una cubierta con placas de zinc. Entre la ornamentación del edificio destacan los paneles cerámicos y los motivos florales y zoomorfos realizados en piedra artificial. En el interior se conserva una escalera imperial con tres tramos flanqueada por dos columnas de mármol, un despacho decorado a base de planchas de madera tallada, una capilla con vidrieras realizadas en Burdeos y un salón con decoración rococó y pintura al fresco en el techo obra de Cecilio Plá.

ESTACION DE FERROCARRIL

La estación de ferrocarril fue construida en 1906 bajo diseño del ingeniero Rafael Peironcely. De ella destaca su fachada con un paño central con triple arcada protegida por una marquesina y una gran ventana termal con decoración cerámica a ambos lados. En el interior, perdidas las marquesinas que cubrían los andenes, destaca el vestíbulo que pese a haber sufrido algunas modificaciones, aún conserva un interesante artesonado de madera.

CASA ZAPATA

Este edificio de la Plaza de España fue construido en 1910 por Víctor Beltrí. Es una de las obras de este autor donde más se puede apreciar la influencia gaudinista en la decoración de la fachada en la que se trató de unir arquitectura y naturaleza a través del jardín, hoy muy modificado, que rodeaba la edificación. En las fachadas destacan el pórtico que da lugar a una terraza en el primer piso y la torre almenada de la principal, y el doble juego de terrazas con columnas de fundición de las fachadas laterales. También es singular la reja que cierra el conjunto, que, junto a los muros, dan lugar a un gran juego de líneas curvas. En su interior se conserva un patio neonazarita de planta cuadrada decorado con yeserías y azulejos polícromos por una cúpula de hierro y cristal decorado.

CASA CLARES

Situado en la confluencia de las calles del Aire y Cuatro Santos, fue la primera obra importante y al tiempo más significativa, del arquitecto cartagenero Mario Spottorno y Sanz de Andino. Destaca en esta construcción del distinto tratamiento de las fachadas, siendo más noble y de mayor ornamentación la de la calle del Aire y más significada la de la calle Cuatro Santos. La decoración se realizó, fundamentalmente a base de agrupaciones florales y vegetales y líneas onduladas en la cornisa.

EDIFICIO “EL REGIDOR”

Ubicado en la esquina de la calle Ángel Bruna con el Paseo Alfonso XIII, fue construido entre 1902 y 1904 para la Compañía del Ensanche y Saneamiento de Cartagena por el arquitecto Tomás Rico Valeriano. En esta construcción modernista los motivos decorativos son geométricos y parecen inspirados en temas egipcios u orientalizantes. Destacan el piñón recortado, albergando frutos y flores y el mirador de la fachada principal, los elementos más modernistas de todo el edificio.

ESCUELAS GRADUADAS

En la calle Gisbert se construyeron en 1903 las primeras Escuelas Graduadas de España. Los planos del edificio los trazó el entonces arquitecto municipal Tomás Rico Valarino. Es una construcción  articulada en tres ejes en cuyo paño central se eleva un piso que se remata con un frontón que cobija un emblema alegórico.

PATRONATO DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Víctor Beltrí fue el autor de este edificio construido en 1900 en la calle Saura. La fachada presenta una distribución en tres ejes con balconadas que se rematan en un frontón triangular. La entrada se articula en tres arcos sobre los que se sitúa una escultura del Sagrado Corazón con gablete. Pero lo más singular de este edificio docente es el patio central al que se abren todas las aulas y que está rodeado por corredores galerías que descansan sobre vigas de hierro y madera que le proporcionan a todo el conjunto un aire de corrala. En uno de los lados se alza una escalera de tipo imperial que arranca de las distintas plantas.

ESCUELAS DEL ROSARIO

Este edificio, que en la actualidad alberga el Museo Naval, fue construido en 1926 por Lorenzo Ros Costa. Tiene planta triangular, ocupando una manzana completa, destacando la portada con dos cuerpos con arco de medio punto y pilastras.

EDIFICIO DE LA AUTORIDAD PORTUARIA

La entonces denominada Junta de Obras del Puerto construyó en la plaza de los Héroes de Santiago de Cuba y Cavite este edificio en 1926 bajo la dirección  del ingeniero Vicente Ámese Veloso. La fachada tiene dos cuerpos, el primero se articula con ventanas en arco y el segundo con ventanas abiertas a un balcón y rematadas por un frontón triangular.

EDIFICIO DE ADUANAS

En la plaza de los Héroes de Cavite y Santiago de Cuba se levantó entre 1927 y 1930, este edificio para servir de sede a los servicios aduaneros del puerto. Este edificio presenta un lenguaje neoclásico con dos plantas en chaflán curvo en los que se superponen pilastras de los órdenes dórico y jónico. Los dos pisos de que se compone se articulan a base de ventanas con frontón triangular en el primer piso.

CASA PORTELA

Construido en 1931 en la calle del Aire por el arquitecto Lorenzo Ros Costa es el mejor, y casi único exponente de la arquitectura Art Decó en Cartagena. La fachada es muy movida, con profusión de pilastras, columnitas, balcones, miradores, hierros de fantasía y cristales. Por las calles y plazas de la ciudad se alzan numerosos monumentos dedicados, sobre todo, a la memoria de cartageneros, de origen o adopción que sobresalieron en el arte, la música, la milicia etc. Junto a ellos existen otros en honor de advocaciones religiosas o de hechos históricos. De entre ellos el más antiguo es el dedicado a Francisco García Roldán usía estatua, tallada en mármol de Carrara por el escultor cartagenero Francisco Requena en 1903, se alza en los jardines del Hospital de Caridad en la barriada de Los Barreros. También anteriores a la Guerra Civil son los dedicados al actor Isidoro Máiquez, realizada en bronce por José Ortells en 1927 y situado en la Glorieta de San Francisco; al Comandante Villamartín, cuyo busto en bronce y piedra fue encargado a José Capuz en 1926 y se halla en la plaza de la Merced al poeta José Martínez Monroy, fundido en bronce por el escultor cartagenero José Moya Ketterer para ubicarlo en la plaza de Jaime Bosch; y el dedicado a la memoria de los héroes  de Cavite y Santiago de Cuba levantado en la plaza del mismo nombre en 1923 por suscripción popular nacional y realizado por el asturiano Julio González Pola.

Tras la Guerra Civil se alzaron numerosos monumentos como el de Isaac Peral, en la plaza de Sánchez Doménech en el Barrio de peral y obra del escultor murciano afincado en Cartagena Luis Bolarín; el de López Pinto, en la plaza de su mismo nombre, realizado por un militar aficionado a la escultura; el del músico Antonio Álvarez, autor del pasodoble Suspiros de España, cuyo busto en bronce hizo en 1966 José Sánchez Lozano para colocarlo en la Plaza del Rey; y el monumento a la Inmaculada Concepción que, con destino a la Plaza del Risueño, talló en piedra en 1954 el escultor local Manuel Ardil Robles. Más recientes son  las numerosas creaciones del cartagenero Manuel Ardil Pagán que se encuentran dispersas por calles y plazas de la ciudad. Monumentos como los dedicados al Icue el popular golfillo cartagenero en la Puerta de Murcia y al pescador, frente a la Lonja de Pescadores de Santa Lucía que son estatuas de tamaño natural realizadas en bronce. A ellos hay que unir los bustos en bronce del médico Casimiro Bonmatí (en la calle Campos) y al Almirante Bastarreche (en la plaza que lleva su nombre) y el tallado en piedra representando a Asdrúbal (en el parque Torres o Castillo de la Concepción), finalmente por el momento, las creaciones de este artista local con el monumento a San Isidoro realizado en mármol y a San Francisco de Así, en bronce y piedra, para la Plaza de Juan XXIII. A las obras de Ardil hay que unir el busto del pintor Vicente Ros, ejecutado en bronce por el murciano Francisco Toledo y situado en la calle Campos; el de Isidoro Valverde, jurídico de la Armada y Cronista oficial de Cartagena, que, igualmente hecho en bronce por el cartagenero Francisco Alarte se encuentra ubicado en la plaza dedicada a su memoria y la estatua del torero Cartagenero Enrique Cano “Gavira”, obra del pintor y escultor Juan de la Cruz Teruel que se alza en la plaza de José Ortega Cano.

En Cartagena tiene lugar a lo largo del año diversas fiestas, festivales y actos culturales que van desde lo estrictamente cultural y lúdico hasta lo religioso, recogiéndose en ellos variados aspectos del folklore, las costumbres, la historia y las tradiciones de la ciudad.

FIESTAS Y ACTIVIDADES CULTURALES

ROMERÍA DEL CAÑAR

Se celebra el primer domingo de enero en la Rambla del Cañar, en las inmediaciones del Monte de Peñas Blancas en Isla Plana en honor de la Virgen de la Luz. En ella participan miles de romeros y las cuadrillas de navidad del Campo de Cartagena que amenizan el popular acto con sus cantos.

FIESTA DE SAN ANTONIO DE ABAD

Se celebra en el barrio cartagenero del mismo nombre en la primera quincena de enero, finalizando el día 16, festividad de San Antonio Abad, con la tradicional bendición de los animales. Durante los días de las fiestas es típico el degustar pulpo asado y los denominados Rollos de San Antón.

CARNAVAL

Las fiestas de Carnaval tuvieron en Cartagena un profundo arraigo popular sobre todo en la segunda mitad del siglo XIX que se vio truncado cuando se prohibieron a la finalización de la Guerra Civil. Con la reinstauración  de la democracia y especialmente a partir de 1981, se recuperó esta fiesta profana que, en la actualidad, es una de las más importantes del ciclo festivo local. Durante su celebración tiene lugar desfiles, bailes, concursos de disfraces y de chirigotas que cada año ven incrementada la participación en ellos de cartageneros y visitantes.

ROMERIA DEL CALVARIO

La fecha en que se celebra esta romería, la más antigua de cuantas tienen lugar en Cartagena y su campo, es el dominio anterior a la festividad litúrgica de la Encarnación, día en que se procede a subir a la Virgen de la Soledad desde la Iglesia de Santiago Apóstol en el Barrio de Santa Lucía a donde ha sido llevada la semana anterior hasta su santuario en la cima del Monte Calvario. El viernes anterior al día de la romería, la Virgen recorre en procesión las principales calles del mencionado barrio cartagenero. Durante la romería los participantes van realizando un Vía Crucis a la llegada a la ermita tiene lugar una misa, finalizando la fiesta con una comida en la que se degustan los productos típicos de la tierra.

SEMANA SANTA

Cuatro son las cofradías que, de Viernes de Dolores a Domingo de Resurrección  organizan las procesiones de la Semana Santa de Cartagenera, declarada de Interés Turístico Nacional. Una semana Santa que tiene, como principales características la profusión de luz y flor en sus tronos y, sobre todo, el orden de los tercios que desfilan acompasadamente al son de la música y los tambores. La Cofradía del Cristo del Socorro, fundada en 1691 por Pedro de Colón y Portugal, Duque de Veragua, abre las procesiones en la madrugada del Viernes de Dolores festividad de la patrona de Cartagena, la Virgen de la Caridad con un Vía Crucis que parte desde las ruinas de la antigua Catedral de Cartagena para recorrer las principales calles y hacer estación ante el templo de la patrona, donde a las seis de la mañana se celebra la primera de las misas que tendrán lugar en su honor a lo largo del día. El color característico de la Cofradía es el morado.

La Pontificia Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús en el paso del Prendimiento fue fundada en 1747 y sus componente reciben el sobrenombre popular de Californios ya que, según la tradición, al poco de su fundación ingresaron en ella un grupo de marinos que habían participado en las expediciones españolas a California. El color distintivo de la Cofradía es el encarnado. Organiza las procesiones del Cristo de la Misericordia y la Virgen del Rosario en la tarde del Viernes de Dolores la de la Entrada de Jesús en Jerusalén en la del Domingo de Ramos, la del traslado de los apóstoles (San Pedro, San Juan y Santiago) en la noche del Martes Santo, la del Prendimiento de Cristo el miércoles Santo y la del Silencio y Cristo de los Mineros en la noche del Jueves Santo. Cada una de ellas tiene sus características propias. Así la del Domingo de Ramos se distingue por ser una procesión infantil, la del Miércoles por ser la más importante de cuantas organizan los californianos, con un total de doce tronos o pasos, y la del jueves por recorrer la ciudad, que queda a oscuras, tan sólo acompañada por la luz de cirios y el sonido de los tambores que abren el desfile, pero, sin lugar a duda, la del traslado de San pedro en la tarde del Martes Santo es de las más singulares. Comienza con la salida desde distintas dependencias militares (San Juan lo hace desde el Parque de Artillería, Santiago desde el Gobierno Militar y San Pedro desde el Arsenal Militar) y concluye con la reunión de las tres procesiones en una sola que marcha unida hasta Santa María de Gracia, la Iglesia desde donde salen todas y cada una de las procesiones restantes de la Semana Santa de Cartagena. Destaca de esta procesión el acto de la salida de San Pedro  desde el Arsenal para lo cual, y debido a que el santo cobra nómina como operario de la maestranza del Arsenal bajo el nombre de Pedro Marina Cartagena, es necesaria la autorización del Almirante Jefe de dicha dependencia. La Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno es la más antigua de las cuatro existentes en Cartagena ya que su fundación se remonta a los años iniciales del siglo XVII. Sus componentes son conocidos por el apelativo de Marrajos ya que en sus orígenes cada vez que los pescadores de la ciudad capturaban un pez de tal especie lo vendían en la reja de la pescadería y el dinero obtenido iba a engrosar los fondos de la hermandad. Su color propio es el morado. Organiza las procesiones de las promesas de la Piedad en la noche del Viernes Santo, del Santo Encuentro en la madrugada del Viernes Santo, la del Santo Entierro en la noche de ese mismo día y la de la Vera Cruz de Cristo en la tarde del Sábado Santo. También en este caso cada una de ellas tiene unas peculiaridades propias. De este modo la del Lunes Santo sirve para que los cartageneros cumplan las promesas hechas durante el año a la Virgen de la Piedad o a la de la Caridad, la patrona de la ciudad, ya que ambas presentan una iconografía similar que hace que los cartageneros las identifiquen. Por su parte la de la madrugada del Viernes Santo tiene dos momentos de singular interés, la salida de N. P. Jesús Nazareno desde las dependencias de la lonja de Pescadores de Santa Lucía y el encuentro, en la plaza de la Merced, de Jesús con la Virgen Dolorosa. La del Santo Entierro es la gran procesión de la Cofradía, figurando en ella doce tronos, en tanto que la del Sábado tiene un carácter más austero, marchando los penitentes y los tronos alumbrados tan sólo por la luz de velas y cirios. La Real e Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús Resucitado es la más joven de cuantas existen en Cartagena, remontándose su fundación a 1943. Organiza una sola procesión, la de la mañana del Domingo de Resurrección. De ella es especialmente emotivo el momento en que de recogida en la Iglesia de Santa María de Gracia miles de cartageneros, como han hecho cada día con las distintas imágenes de la Virgen que forman parte de las procesiones, entonan las notas de la popular Salve Cartagenera a la Virgen del Amor Hermoso.

FIESTAS DEL CARMEN Y SANTIAGO

Aunque estas festividades ya no se celebran como antaño en la ciudad si que siguen constituyendo una de las principales citas del calendario festivo en el barrio de Santa Lucía. Allí el 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen, una procesión marítima recorre las aguas del puerto de Cartagena. El 26 de ese mismo mes, día de Santiago Apóstol la imagen del patrón del barrio recorre en procesión las principales calles del mismo.

ROMERÍA DE SAN GINÉS DE LA JARA

La festividad de San Ginés de la Jara se celebra el 25 de agosto y con motivo de ella, en el domingo más próximo a la citada fecha, tiene lugar una romería, organizada por la Hermandad de romeros de San Ginés de la Jara que lleva a centenares de fieles a caballo y en carruajes profusamente engalanados, desde Cartagena hasta el Monasterio dedicado al Santo en las cercanías del Mar Menor, junto al Monte Miral. Allí se celebran distintos actos, tales como ofrendas a San Ginés, una misa flamenca y bailes típicos de la tierra.

FIESTAS DE CARTAGINESES  Y ROMANOS

Estas fiestas de reciente creación tienen lugar en la última quincena de septiembre y consiste en una recreación de la historia de la ciudad en el periodo comprendido entre su fundación por Asdrúbal hacia el 227 a.C. y su conquista por el romano Publio Cornelio Escipión en el 209 a.C. Dentro del variadísimo programa de actos, destacan el pregón y la presentación de las tropas y legiones, la fundación de Quart-Hadast, la declaración de guerra a los romanos, la Salida de Aníbal hacia Italia, el desembarco romano en la ciudad, la toma y rendición de ésta y particularmente, las bodas de Aníbal e Himilce y el Circo Romano. Todos los días desfilan por las calles de la ciudad los componentes de las legiones romanas o de las tropas cartaginesas según a quien corresponda la organización de los actos del día finalizando con un gran desfile conjunto el penúltimo día de las fiestas. Uno de los aspectos más populares de los Cartagineses y Romanos lo constituye el campamento o recinto festero, donde cada tropa o legión tiene instalada su caseta, decorada al estilo de la época y donde es posible degustar los productos de la tierra o bailar hasta altas hors de la madrugada con los ritmos musicales más actuales. En los a las actividades de tipo cultural se refiere, estas son muy numerosas a lo largo del año, pero entre ellas destacan tres festivales cuya importancia ha transcendido de las fronteras locales y regionales para convertirse en una referencia imprescindible en el calendario cultural de nuestro país. Estos festivales son:

LA MAR DE MUSICAS

Es éste un festival de música étnica que, pese a remontarse su creación tan sólo a 1995, ya ha alcanzado gran renombre a nivel nacional. La Mar de Músicas acerca hasta Cartagena a los más destacados artistas de países cuya música es escasamente conocida en España. Así en el Auditórium Municipal del Parque Torres sede de festival, han actuado músicos de lugares tan dispares como Uzbekistán o Senegal.

FESTIVAL DE JAZZ

Este festival, que tiene carácter internacional y que está concebido a modo de muestra y no como certamen competitivo, se celebra en el mes de noviembre y reúne en Cartagena a algunas de las más prestigiosas figuras de esta modalidad musical.

SEMANA INTERNACIONAL DE CINE NAVAL Y DEL MAR

Fundado en 1972, este festival de cine, único existente dedicado a la temática del mar, se celebra en el mes de noviembre. Junto a las proyecciones cinematográficas en sus distintas modalidades cortometrajes y largometrajes, se programan actos culturales (conferencias, exposiciones, etc.) contándose durante los días de su celebración con la presencia en la ciudad de destacadas personalidades del mundo del cine.

RECURSOS NATURALES

EL LITORAL

Cartagena tiene un clima templado, con unas temperaturas medidas que van casi 11º del mes de Enero a los 27º de julio y quedan muy suavizadas por los vientos marinos. De este modo, sus inviernos son cortos y suaves y los veranos cálidos y largo con una casi total ausencia de precipitaciones. Sus costas son bajas y arenosas al sureste pero desde Cabo de Palos se torna accidentada y diversa, presentando playas, islotes y calas que conforman los principales accidentes geográficos de su litoral: los cabos de Palos, Negrete, del Agua y Tiñoso; las bahías de Portmán, El Gorgue, Escombreras, Cartagena y La Algameca; las islas Grosa, Hormigas, Escombreras, Terrosa, de las Palomas y Plana (en el Mediterráneo) y del Barón, Perdiguera, del Ciervo, del Sujeto y Redonda (en el Mar Menor) y las playas de La Azohía, Isla Plana, El Portús y Cala Cortina. Las dos primeras, junto a las urbanizaciones dedicadas a acoger a los numerosos turistas que las visitan cada verano, cuentan con un atractivo paisaje y unos fondos marinos ricos en flora y fauna. El Portús a 12 kilómetros de Cartagena, y Cala Cortina, a 3 kilómetros son las playas más frecuentadas por los cartageneros que permanecen en la ciudad durante el estío. Cala Cortina pese a ser una playa de no muy grandes dimensiones, dispone de todos los servicios necesarios (restaurante, equipamientos sanitarios, puestos de socorro juegos infantiles, amplio aparcamiento, etc.) para convertirse en un punto de obligada visita para todos aquellos que acudan a Cartagena durante el verano. En las cercanías del Cabo de Palos se encuentra el espacio natural protegido de calblanque. Se trata de un conjunto formado por playas que aún permanecen en estado salvaje, poco modificado por la acción del hombre y donde coexisten una gran diversidad de hábitats, que van desde el medio marino hasta el montañoso, pasando por el matorral, bosques, salinas y arenales. Allí existe una importante vegetación y fauna, siendo posible contemplar flamencos, garzas, tejones y halcones peregrinos. Pero la mayor singularidad de la costa cartagenera la constituye, sin duda, La Manga del Mar Menor, una franja arenosa de más de veinte kilómetros de longitud que Cartagena comparte con el municipio de San Javier que da lugar a una albufera o mar interior de ciento setenta kilómetros cuadrados de superficie. Las aguas de este mar interior, el Mar Menor, están permanentemente en calma lo que facilita la navegación por ellas, existiendo varios puertos náuticos. Su temperatura es ideal durante todo el año, no supera los 18º lo que la convierten en una especie de balneario a cielo abierto siendo muy recomendados los baños en ellas para los enfermos reumáticos. También sus arenas tienen propiedades medicinales destacando los barros negros y grisáceos que se aplican directamente sobre la piel en las zonas afectadas por traumatismos, fracturas y enfermedades óseas y musculares. En las orillas del Mar Menor se hallan las principales playas y centros turísticos veraniegos que ofrece Cartagena: La Manga del Mar Menor, Playa Honda, Villas Caravaning, Mar de Cristal, Islas Menores, Los Nietos y Los Urrutias. De ellas las dos últimas son los centros de veraneo tradicionales de los cartageneros y el resto son modernas urbanizaciones dotadas de importantes servicios turísticos que ofrecen grandes atractivos a los visitantes. Junto a la costa, y desde el reseñado Cabo de Palos en dirección a la provincia de Almería, corren los principales formaciones montañosas del municipio: los montes Roldán (495 metros), La Muela (551), La Picadera (413), Morra Alta (368), Puntal del Moco (440), Peñas Blancas (629), Garabitos (481) y Cabezo Colorado (491).

CAMPO Y CIUDAD

Hacia el interior el denominado Campo de Cartagena que junto al término municipal de ésta abarca también los murcianos de San Pedro del Pinatar, San Javier, Los Alcázares, La Unión, Torre Pacheco, Fuente Álamo y el alicantino del Pilar de la Horadada) es una gran planicie de más de mil setecientos kilómetros cuadrados que se abre al mar por su zona oriental y que constituye una zona dedicada básicamente a la producción  agrícola. Por su parte la ciudad presenta una topografía, muy modificada en el transcurso de su historia, que se caracteriza por haber sido una península que se unía por medio de un estrecho istmo a tierra y en cuyo interior se alzan cinco montes: el Molinete, Monte Sacro, San José, Despeñaperros y de la Concepción. Al norte quedaba una albufera interior, El Almarjal, que fue desecado y en la actualidad constituye una gran zona de población conocida en la ciudad como El Ensanche.

FLORA Y FAUNA

La vegetación de Cartagena está también muy alterada por la acción del hombre aunque en su campo, y al margen de las zonas dedicadas a cultivo, aún es posible encontrar otras pobladas por tomillares, arbustos y pinos. En la flora cartagenera es posible encontrar endemismos como el chumberillo de lobo y las sabinas, y plantas especializadas adaptadas al clima seco y de escasas precipitaciones propio de esta zona, tales como la zamarilla, tomillo, romero, pino carrasco y la retama. Pero lo más singular de la vegetación  cartagenera es el Ciprés de Cartagena (Tetraclinis Articulata) un árbol que tan sólo se encuentra en la isla de Malta, al norte de África y el campo cartagenero, concretamente en las zonas del Monte de Peñas Blancas y Calblanque. En cuanto a la fauna, en el mar abierto y en las islas e islotes de su costa podemos encontrar aves como la gaviota y vencejos, reptiles como la salamanquesa común y la tortuga boba. Por su parte, en las playas y arenales moran también aves como el chorlitejo y reptiles como el eslizón ibérico. En los acantilados y roquedales se encuentran águilas perdiceras y halcones peregrinos, en tanto que en sus montes la fauna más abundante son las perdices y los conejos, aunque también es posible encontrar tejones y, desde hace algunos años, jabalíes. En los escasos pinares existentes viven zorros, ginetas, tórtolas y alcazolas y en los mucho más abundante secanos predominan los cernícalos, las liebres  los erizos.

TURISMO ALTERNATIVO

El clima de Cartagena y las especiales características de su medio natural convierten a su término municipal en un lugar especialmente indicado para desarrollar lo que se conoce como Turismo Activo y que es una de las ofertas turísticas más solicitadas en los últimos años y que mayor desarrollo van adquiriendo en todo el país. En Cartagena es posible practicar el senderismo con diversas rutas que recorren las zonas litorales, montañosas y agrícolas, destacando entre las más espectaculares las de Los Belones, Calblanque, Cala Reona; Los Belones-Atamaría; Portmán-Llano del Beal-Cartagena; Cartagena-Castillo del Atalaya; Playa del Portús-Campillo de Adentro; Cuestas del Cedacero-Peñas Blancas e Isla Plana-Rambla del Cañar-Tallante. Muchas de estas rutas son también aptas para llevar a cabo la práctica del ciclismo de montaña (Mountain bike) otra modalidad deportiva en pleno auge y que encuentra en Cartagena óptimas condiciones para su desarrollo. También los amantes de la escalada pueden encontrar en Cartagena lugares idóneos para la práctica de tal deporte. Así, lugares como Peñas Blancas en las proximidades de isla Plana, los cuatro Picos en los montes situados junto al Barrio de la Concepción, o el Pico de la Fuente en Los Belones constituyen los lugares más frecuentados por los amantes de este deporte de riesgo. También la espeleología ofrece diversos atractivos para aquellos que gustan de su práctica. Cuevas como la Sima Destapada, la Sima de Hornos o la Cueva de la Plata –todas ellas en las proximidades de Isla Plana- o Cueva Victoria (en el Estrecho de San Ginés) son lugares donde se suelen llevar a cabo actividades espeleológicas. Junto  a ellas existen también una serie de cuevas que, por estar inundadas, son susceptibles de la práctica de la modalidad de buceo en cuevas. Entre éstas destacan la Cueva Neptuno o de la Virgen) al pie del Monte de la Muela), la Cueva del Arco (en Cabo Tiñoso) y la Cueva del Agua (en Isla Plana). El buceo en mar abierto ofrece innumerables posibilidades siendo las aguas más utilizadas para ello las próximas a la Isla de Escombreras, al Cabo Tiñoso, a la Isla de las Palomas, al Portús y, especialmente, las costas más próximas al Cabo de Palos donde los fondos situados en torno a la Isla Hormiga han sido declaradas, por la importancia y riqueza de la flora y la fauna que albergan, Reserva Marina Protegida. 

GASTRONOMIA

La cocina cartagenera tiene como base fundamental, tal y como le corresponde a una ciudad marinera, los productos del mar, tanto las especies que son capturadas en el Mediterráneo como las provenientes del Mar Menor, así pescados como la dorada, el mero, el dentón o el mújol son preparados de muy diversas formas: a la brasa, a la sal o asados. Junto a estos pescados también tiene una importante presencia en la gastronomía local el pulpo roquero así denominado por capturarse en zonas rocosas que es un plato, en sus diversas forma de preparación, presente en cualquier restaurante, bodega o tasca de Cartagenera. Pero el principal plato de pescado de la cocina de la ciudad y su campo, es sin duda, el caldero. Este guiso, el más conocido fuera de nuestra tierra, se compone de arroz y pescado cocinados al modo tradicional de los pescadores cartageneros. Junto al caldero, otra excelencia gastronómica local la constituyen los langostinos del Mar Menor que, cocidos o a la plancha se convierten en un plato que no está al alcance de todos, debido a la cada vez más reducida captura de este especie autóctona. La rica historia de Cartagena tiene también su reflejo en su gastronomía. De este modo, en ella se pueden degustar productos que tienen su origen en una tradición milenaria. Nos estamos refiriendo a los salados el salao, que dicen los cartageneros tales como la hueva, la caballa, la melva, el bonito o el atún de hijada o de tronco. A los productos del mar se une también una variada oferta de productos del Campo de Cartagena. Productos que a veces es posible combinar en perfecta sintonía con los del mar tal y como los guisantes pésoles en el lenguaje local o los tomates que se consumen, en crudo, acompañado a los salazones anteriormente reseñados. Aquellos, los guisantes, también son parte importante de guisos y tortillas. Otros productos que ofrece nuestro campo son las alcachofas alcaciles y las habas. Estas últimas, secas, dan lugar a otro plato que se compone, junto a las habas, de jamón, chorizo y condimentos picantes (guindillas). La referencia al jamón y al chorizo nos remite a las típicas matanzas del Campo de Cartagena y a los ricos embutidos que resultan de ellas: morcones, blancos, morcillas y longanizas blancas y rojas.

Los platos de carne tienen, junto a los productos del cerdo ya mencionados, al conejo como productos más típico de la gastronomía local. Así, el arroz y conejo o el conejo al ajo cabañil están presentes, sobre todo, en las ventas y restaurantes de toda nuestra comarca. Platos que son regados con los vinos que se producen en el Campo de Cartagena. Una producción reducida y predominantemente artesanal entre la que destacan los denominados Vinos del Plan (debido al nombre dela pedanía donde tiene lugar su elaboración) que son blancos, tintos y rosados.

Los postres que se consumen en Cartagena provienen principalmente de su variada producción agrícola y entre ellos destacan los melones y el higo de pala chumbo le llamamos por aquí, junto a ellos toda una rica tradición culinaria como el arrope (dulce a base de calabaza) el tocino de cielo (yemas de huevo y azúcar), los cordiales (hechos con almendra y el arroz con leche). También, dentro de la tradición confitera local destacan los productos salados, tales como empanadillas de frito o atún, pasteles de carne, bécamelas, agujas de pescado, crespillos, etc. Finalmente, en Cartagena es posible degustar una serie de bebidas típicas entre las que sobresale el asiático, que consiste en café con leche condesada con coñac, unas gotas de Licor 43 y un poco de canela y que se sirve en unas copas de cristal que se fabrican exclusivamente para ello. Junto al asiático, la láguena, que es una mezcla de anís y vino viejo a partes iguales; y el reparo, coñac y vino viejo asimismo a partes iguales, completan la rica y singular oferta gastronómica de Cartagena a sus visitantes.  

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Zona
España Mediterráneo
Europa
 
Tipo de viaje
sol y playa

Poblaciones del reportaje
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