Canal Lisboa
Turismo y viajes en Internet
 
        
GUÍAS   FOTOS   VÍDEOS   NOTICIAS
 
portada

Portugal
Lisboa, tanto y tan cerca
Mundo Portugal Lisboa Lisboa Nossa Senhora de Fátima

Hay un camino por recorrer. Una emoción a la vuelta de la esquina. Un corazón que late en cada adoquín, en las aguas de los ríos y del mar,... A la espera de ser descubierta y recorrida por usted


artículo
  fotos   vídeos   opiniones  
       

portugal, lisboa, tanto y tan cerca

UNA RUTA ÚNICA, HECHA POR USTED

Hay un camino por recorrer. Una emoción a la vuelta de la esquina. Un corazón que late en cada adoquín, en las aguas de los ríos y del mar, en los arenales dorados que se extienden a perder de vista, en la luz blanca e impar que toca los edificios, en las gentes que aquí viven, en los testimonios de su vida. Experiencias únicas e inolvidables, para aquellos que les gusta el campo, para aquellos que prefiere la ciudad, para quien busca los monumentos, para quien busca la naturaleza, para quien viaja con todos los sentidos. Una ruta rica, diversa, acogedora. A la espera de ser descubierta y recorrida por usted.

LO ANTIGUO SIEMPRE NUEVO. CENTRO HISTÓRICO

Lisboa es como una colcha de retales. Una ciudad grande, hecha de paisajes, arquitecturas y estilos de vida muy diferentes. Y si el alma de una ciudad está en sus gentes y en sus lugares, tiene sentido iniciar el paseo por el Castillo de S. Jorge. La primera edificación como edificio de defensa es musulmana y datada de los siglos X-XI. En 1147, el castillo y la ciudad fueron conquistados a los moros por D. Afonso Henriques, primer rey de Portugal.

Baje hasta Alfama, uno de los barrios más típicos de Lisboa. Aquí encuentra el Museo del Fado y numerosas casas-restaurantes donde puede cenar mientras escucha esta canción nacional centenaria, siempre moderna y actualizada.

En dirección al corazón de la ciudad, encuentra finalmente la Baixa Pombalina, construida por orden del Marquês de Pombal, ministro de D. José I, después del gran terremoto del 1 de noviembre de 1755. De trazado reticular de calle/cuadra e inspiración iluminista, la reedificación de la Baixa constituye el primero caso de planificación y construcción normalizada y en serie. Destaque para el sorprendente Elevador de Santa Justa, de la autoría de Mesnier du Ponsard, supuesto discípulo de Gustave Eiffel.

Subiendo encuentra Chiado, lugar de cultura y ambiente sofisticado, de encuentro y de intercambio entre artistas, intelectuales y poetas (el famoso Fernando Pessoa tiene una estatua en una mesa en frente a “A Brasileira”) y justo al lado el Carmo. Su plaza fue escenario privilegiado en la revolución de 25 de abril de 1974, cuando militares y populares rodearon el cuartel. Incluso al lado, encuentra las ruinas del Convento do Carmo, actualmente Museo Arqueológico.

Continuando el ascenso, el paseo nos lleva inevitablemente al Bairro Alto, meca de los jóvenes y de la vida nocturna lisboeta, éste es un lugar donde lo antiguo y lo nuevo, lo típico y lo sofisticado conviven en armonía. Tiendas tradicionales, tascas y casas de fado figuran con bares, tiendas de moda y design, en un caldo de personas y tendencias muy propio.

Torre de Belém
BELÉM. ES EL MAR QUE NOS LLAMA

Punto de partida para otras paradas, Belém es un testigo de influencias y de intercambios centenarios que se prolongan en el futuro. El río es quien nos lleva al mar. Y el mar es quien nos llama. De aquí partieron las carabelas con el destino final en las tierras orientales, con olor a pimienta y azafrán.

La llegada a la India fue precisamente quien llevó a la construcción del tal vez más representativo monumento de la época de los descubrimientos - el Monasterio dos Jerónimos. Mandado a construir en 1501 por D. Manuel I fue sólo concluido 100 años más tarde. Es un testimonio máximo de la portugalidad del siglo XVI, integra elementos del gótico tardío y del renacimiento, juntamente con motivos reales, religiosos, naturalistas y náuticos.

El resultado es de una grandiosidad y belleza impares, por lo que es digno de reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. En el interior, la Iglesia de Santa Maria de Belém es una oración en forma de un magnífico templo de tres naves. La altura del edificio, apoyado en elegantes pilares, que se articulan con una bella bóveda de ojivas, y los rayos de luz que entran furtivamente por los vitrales crean un ambiente único, marcado por el encuentro entre lo humano y lo espiritual. Aquí podrá encontrar también los túmulos del navegante Vasco da Gama y del poeta épico, cantor de la epopeya de los Descubrimientos, Luís de Camões.

Sin embrago, el encuentro y los intercambios entre los pueblos y culturas no son cosas del pasado. Continúan ocurriendo y actualizándose, todos los días, en lo cotidiano de la ciudad y en las actividades artísticas, como las que se desarrollan en el Centro Cultural de Belém (CCB).

El paseo por Belém va por la mitad. Tómese un descanso para probar una de las mayores delicias de la repostería portuguesa – el famoso Pastel de Belém, una receta centenaria confeccionada diariamente en miles de unidades.

De estómago reconfortado, continúe viaje para la orilla del río. Del otro lado de la línea del ferrocarril, bañada por el agua está la Torre de Belém, monumento concebido en el siglo XVI por Francisco Arruda, marca el lugar de inicio de la epopeya, la pequeña playa desde donde partían las embarcaciones. Su arquitectura mezcla influencias árabes y venecianas en los balcones y barandas, con los elementos orgánicos y marítimos de decoración, propios del estilo manuelino.

Cerca de la pequeña marina de Belém se encuentra también el Padrão dos Descobrimentos. Mandado a construir en 1960 por el 5º Centenario de la muerte del Infante D. Henrique, homenajea al mayor impulsor de la expansión marítima portuguesa y a todos los que con él la hicieron posible.

PARQUE DAS NAÇÕES. LO QUE HAY DE PURO OCIO

A Oriente encuentra una nueva Lisboa, hecha de infraestructuras modernas, horizontes abiertos y una convivencia estrecha con el Río Tajo. Antigua zona industrial, el Parque das Nações fue objeto de una recalificación total en el momento de la realización, en este espacio, de la Expo 98. Hoy en día se asume como un nuevo barrio de la ciudad, con vida propia y una oferta única en términos de cultura, servicios, deportes, animación y entretenimiento.

Su sitio más destacado es el Oceanario de Lisboa. De la autoría del arquitecto norteamericano Peter Chermayeff, el edificio instalado en un muelle y rodeado de agua, presenta las riquezas naturales de fauna y flora de los océanos Antártico, Índico Tropical, costa rocosa del Pacífico y Atlántico Norte. Pero la principal atracción es el tanque central, un gran acuario con cerca de 1000 m2 donde puede encontrar alrededor de 100 especies diferentes peces de varios rincones del océano, que conviven pacíficamente.

Saliendo de los Océanos podemos continuar la aventura en el Pabellón del Conocimiento, un museo interactivo que enseña la ciencia a pequeños y grandes, de manera accesible y divertida. Aquí puede encontrar grandes exposiciones temáticas y un espacio multimedia con cibercafé.

Para conocer la extensión y la oferta de este espacio, puede usar el tren o el autobús. Encontrará un paisaje marcado por una arquitectura atrevida, como la del Pabellón de Portugal de la autoría de Siza Vieira, con su imponente pala de hormigón basada en la idea de una hoja de papel apoyada en dos ladrillos. Si lo prefiere puede ver toda la zona y alrededores a partir de lo alto, a través de un paseo en el teleférico. Y para ver Lisboa desde otra perspectiva, también puede hacer un paseo por el Tajo.

Al final de la tarde nada mejor que hacer unas compras en el Centro Comercial o en otros establecimientos de la zona, a continuación cenar y diversión en cualquiera de los muchos bares y restaurantes del espacio. La noche puede terminar en el Casino Lisboa, donde tiene acceso a entretenimiento permanente y puede probar su suerte.

ESTORIL/CASCAIS. UN LUGAR, MIL SENSACIONES

El río va dando lugar al mar y nuevos paisajes se revelan. En la entrada del estuario del Tajo, el Fuerte del Bugio se presenta con una perfecta forma circular, protegiendo el acceso marítimo a la ciudad de Lisboa.

Pase Carcavelos, con el Fuerte de S. Julião da Barra y la grande y larga playa, popular e ideal para practicar surf y bodyboard. Llegando a Estoril, el horizonte se abre y deja ver en su lado derecho el famoso Casino, el mayor de Europa, centro no sólo de juego sino también de espectáculos, exposiciones y animación constante. Al fondo de la alameda del Casino, rodeada por magníficos palacetes, encuentra la Playa de Tamariz, que aún nos hace viajar en el tiempo e imaginar el ambiente de los años 20, cuando mucha de la aristocracia y burguesía europeas venía hasta aquí para tomar baño.

Continuando viaje encuentra Cascais, lugar de mezclas y contrastes. Pasee por el elegante y pintoresco centro histórico y eche un vistazo a la continua circulación de embarcaciones de recreo, que encuentran casa en la marina de la villa. La costa que une Estoril a Cascais es también un lugar privilegiado para practicar deportes náuticos.

Pero el mar lo sigue llamando. Escuche su invitación y siga en dirección a Boca do Inferno, formación rocosa que forma una cavidad al aire libre (semejante a una boca), donde las olas del mar rompen con violencia y espectacularmente.

Costa de Cascais
Termine el recorrido por la costa en la famosa playa de Guincho, única por sus características auténticas: la sierra de Sintra en su ladera, el paisaje de pinos y dunas, el viento que sopla fuerte y el mar salvaje que la convierte en el paraíso del windsurf.

SINTRA. CAPITAL DEL ROMANTICISMO

Sintra es un lugar misterioso, donde el clima, la historia y la naturaleza invitan a la introspección, al arte, al sueño y a la fantasía. Ponga rumbo hasta su corazón y sienta en el ritmo de su magia a un lugar único, considerado, en 1995, Patrimonio Mundial en la categoría de Paisaje Cultural, por la UNESCO.

En el centro de la villa antigua encuentra el Paço Real (Palacio Nacional de Sintra). Dentro, se destaca la más vasta y rica gama de azulejos mudéjares del mundo y las sorprendentes Salas de los Cisnes, de las Pegas y de los Brasões.

Continuando viaje pasa por el Lawrence’s Hotel, la primera unidad hotelera de la Península Ibérica, en funcionamiento desde 1780, donde se instalaron grandes figuras de la literatura portuguesa y mundial, como Lord Byron, Camilo Castelo Branco y Eça de Queirós.

Envuelta en la mística encontramos a la Quinta da Regaleira. Con orígenes que se reportan a 1697, pasará de mano en mano hasta ser comprada por el millonario António Augusto de Carvalho Monteiro, que invita al arquitecto italiano Luigi Manini para diseñar la casa y los jardines que existen hoy en día. El resultado es una fabulosa suma de estilos en muchos espacios y construcciones (jardines, pozos, torres, estatuas, grutas, lagos) en lo que muchos consideran como un viaje alquímico y sagrado.

Encántese también con los Palacios de Seteais y Monserrate. En el primero, hoy una lujosa unidad hotelera, destaque especial para el arco rematado por el escudo real y por las efigies de D. João y de D. Carlota Joaquina y para las pinturas, mobiliario y decoración del siglo XVIII. Y en Monserrate lo esperan en un palacio de influencias arquitectónicas orientales y un exótico jardín con especies traídas de los lugares más remotos. Un “glorioso Edén”, en las palabras de Lord Byron.

Inicie la subida de la Sierra, hasta que se encuentre con el Castillo de los Mouros, otro local envuelto en misterio. Sus primeros vestigios documentales datan de plena ocupación musulmana, con autores que remontan su fundación al período visigótico.

Continúe entrando en la atmosfera mágica y encuentre por fin, en uno de los picos de la Sierra, sorprendente y fantasioso el Palacio da Pena. Sueño concretizado de D. Fernando II, el Rey Artista, este colorido edificio que parece haber salido de un cuento de hadas, es la expresión máxima de los ideales románticos en Portugal.

Palacio Nacional de la Peña, Sintra
OEIRAS

Con una ocupación que se remonta a la prehistoria, Oeiras tiene un recorrido rico, que evoluciona con el tiempo. Después de haber servido de granero y de centro industria y extractivo, con especial importancia en la época de los descubrimientos (la Fábrica de Pólvora, hoy museo, es un testigo de esa época), la localidad ha crecido, convirtiéndose desde el siglo XIX como destino de ocio y veraneo para muchos portugueses. Además de las playas muy buscadas por los lisboetas, se destaca también la grandiosa Piscina Oceánica, cerca de la playa de la Torre. Después de un baño revitalizador descubra entonces la ciudad. Oeiras antigua es un lugar acogedor, que invita a un paseo, a disfrutar de sus espacios verdes y al descubrimiento de su interesante patrimonio arquitectónico. Dentro de este último, especial énfasis al Palacio del Marqués de Pombal. Con un diseño arquitectónico de Carlos Mardel, refleja la arquitectura del siglo XVIII, principalmente en los jardines cuya principal referencia eran los del Palacio de Versalles. Especial atención también para la Capilla dedicada a Nossa Senhora das Mercês.

MAFRA

Mafra es una tierra de historia, con muchas historias para contar. En el centro de la villa, imponente, se alza el Real Convento de Mafra. El monumento más importante del barroco portugués fue mandado a construir por D. João V en la primera mitad del siglo XVIII y la dirección de obra estuvo en manos de João Frederico Ludovice, que trajo a Mafra un modelo inspirado en la Roma papal y con algunas influencias germánicas.

El monumento incluye una Basílica, un Palacio Real, un Convento Franciscano y una importante biblioteca constituida por más de 40.000 libros. Su historia inspiró la novela “Memorial del Convento” del premio Nobel portugués de la Literatura José Saramago. Habitado esporádicamente, fue residencia de la familia real durante todo el año 1807 en el reinado de D. João VI, antes de salir de la corte a Brasil.

Tomando la carretera en dirección a Ericeira y siguiendo las indicaciones “Tapada de Mafra” se encuentra con la naturaleza casi en estado puro.

Con una superficie de 1187 hectáreas, la Real Tapada de Mafra fue creada en 1747 con el objetivo de proporcionar a D. João V y a su corte un espacio de recreo y esparcimiento. Hasta principios del siglo XX, fue un lugar privilegiado de caza para los monarcas portugueses, pasando a ser gestionada a partir de 1914 en función de una perspectiva más ambiental.

Actualmente abre sus portones para visitas del público y eventos organizados para escuelas y empresas. En el interior de sus muros de mampostería de piedra y cal, habita una gran diversidad de animales y vegetales. En paseos en tren o a pie y en bicicletas de montaña puede ver aves de alto valor de conservación, como el águila de Bonelli y el búho real y observar diversos mamíferos, entre ellos, gamos, venados, jabalíes, raposas, conejos silvestres, tejones y comadrejas.

Después de tanta actividad, nada mejor que descansar y tomar una excelente comida, donde el famoso Pan de Mafra no puede faltar.

ERICEIRA

La brisa marítima le invita a saludables paseos, baños de sol, prácticas deportivas e interesantes descubrimientos en la villa de Ericeira.

Supuestamente fue un lugar de cruce y de instalación de los fenicios, Ericeira es una tierra antigua cuya primera carta foral remonta a 1229, concedida por D. Frei Fernão Rodrigues Monteiro, Gran Maestro de la Orden de Avis.

Camine por las típicas calles de esta villa y descubra el modo de ser y de vivir, la tranquilidad y la hospitalidad de sus gentes. Aquí se huele a mar y es el mar quien nos llega a la mesa, en una variedad de pescados y mariscos frescos, confeccionados con la maestría de muchos siglos de experiencia.

Ponga rumbo entonces a las playas. De la genuina y más conocida playa del Sur a la más salvaje playa de Orelheira, Ericeira tiene una oferta de arenal y mar para todos los gustos. Destaque para las playas preferidas de los surfistas, como Pedra Branca y Algodio, pero especialmente Ribeira D’ Ilhas, la Meca del Surf Europeo. Aquí se encuentran miles de practicantes de todo el mundo en un continuo intercambio de experiencias, a lo largo del año o por ocasión del campeonato mundial de este deporte.

Ya que Ericeira es más que playa y surf, no pierda también una de las muchas ferias y fiestas de esta típica villa: Feria de Santiago (el 25 de julio en el Campo de S. Sebastião); Fiesta de Nossa Senhora da Boa Viagem (el domingo más próximo al 20 de agosto); Fiesta de la Sagrada Familia (en el mes de agosto en Fonte Boa dos Nabos) y Fiesta da Nossa Senhora de la C onceição (el 8 de diciembre).

Surf en Ericeira
OESTE. TIERRA DE VIÑEDOS Y MAR

Entre el macizo rocoso de la Sierra de Montejunto y las aguas del Océano Atlántico, el Oeste es una región diversificada y rica.

Óbidos es la joya de la corona de la región. Pasee por las calles dentro de las murallas del castillo y entréguese al descubrimiento de esta villa medieval, también conocida por “Villa de las Reinas”, a causa de la tradición de haber sido entregada a éstas por los reyes portugueses, como regalo de bodas.

Visite sus iglesias y capillas y admire las piezas de Josefa de Óbidos y su padre Baltazar Gomes Figueira, distinguidos pintores del barroco portugués. Y antes de partir, no deje de probar la famosa ginjinha de Óbidos, un delicioso licor local.

Siga camino por la historia en dirección al Monasterio de Alcobaça. Fundado en 1178, resulta de la donación por D. Afonso Henriques a la Orden de Cister, por la conquista de Santarém a los moros. Dentro del interior de ésta que es la primera obra del gótico en Portugal, en magníficas construcciones de escultura tumularia medieval, reposan D. Pedro I y D. Inês de Castro, protagonistas del más bello cuento de amor de la historia nacional.

Parta entonces rumbo al mar, demorando los pies en la arena y la mirada en las playas típicas como Nazaré, donde el sitio mira altanero o más cosmopolitas como São Martinho do Porto, ideal para los niños por su bahía de aguas tranquilas.

Baje por la costa, hasta Peniche, la ciudad más occidental de Europa continental, tierra de pescadores, donde el mar es llevado a la mesa en platos como la caldeirada o la célebre langosta sudada. Aquí, el Fuerte de Peniche, que sirvió de prisión durante los años de dictadura, es ahora un museo. A lo lejos, la vista alcanza el archipiélago de las Berlengas, Reserva Natural, lugar privilegiado para la anidación de aves y hábitat para una flora compuesta por más de 80 especies, de las cuales 4 son endémicas. Por último, ponga fin a su gira en Santa Cruz,la Reina de las playas del Oeste, playa muy concurrida, con un ambiente cosmopolita.

A par con el mar, la Ruta de los Vinos es otro recorrido a explorar.

FÁTIMA, TESTIMONIOS DE NATURALEZA Y FÉ

En la región de Leiria/Fátima le espera un descubrimiento de cuerpo y alma.

Sumérjase en la naturaleza en el Parque Natural de las Sierras de Aire y Candeeiros. Son cerca de 35.000 hectáreas de majestuosos paisajes, lugares de interés natural y excelentes condiciones para practicar diferentes deportes. En el campo de la paleontológica de la Pedreira do Galinha encuentra una pista jurásica única, el más antiguo registro de huellas saurópodos de la Península Ibérica. Y en las Grutas de Mira de Aire el mundo subterráneo nacido de la acción lenta de las aguas se encuentra a cientos de metros, en una sucesión de impresionantes estalactitas y estalagmitas.

Los misterios de la naturaleza preparan el alma para la aventura de la fe reflejada en el Santuario de Fátima. Aquí, Nossa Senhora habrá aparecido 5 veces a los tres pastorcitos Lúcia, Francisco y Jacinta, la primera de las cuales el 13 de mayo de 1917. A lo largo de los años, el lugar fue creciendo en tamaño y en número de peregrinos venidos de cada vez más lejos.

El 6 de agosto de 1918, con los donativos de los fieles, se inició la construcción de una pequeña capilla, la Capillita de las Apariciones. Diez años después se lanza la primera piedra de la Basílica y en 2007 se inaugura la Iglesia de la Santíssima Trindade.

Siga con el alma llena a descubrir la historia de Portugal. El Convento de Santa Maria da Vitória (más conocido por Monasterio da Batalha), espera por usted, imponente, bello y misterioso. El gran monumento del gótico final portugués, elegido por la UNESCO Patrimonio Mundial, fue mandado a erguir en 1388 por D. João I, en agradecimiento por la victoria en la Batalla de Aljubarrota contra los castellanos.

Es hora entonces de cuidar el cuerpo en las Termas de Monte Real, lugar de relajación y bienestar, con una oferta de termalismo clásico y spa, complementada por la proximidad del aire puro y verde paisaje del Pinal de Leiria.

A pocos kilómetros, las playas de rara belleza, como es el caso de S. Pedro de Moel, le invitan a terminar el día de la mejor forma – a la orilla del mar, saboreando un pescado bien fresco.

Castillo de Óbidos
TEMPLÁRIOS. MAGIA Y MISTICISMO MEDIEVALES

En Tomar la magia de los templarios tiene su corazón y punto fuerte.

Una vez en la ciudad, diríjase al centro y atraviese el puente romano. Allí, al lado del río Nabão, la parte antigua de la ciudad lo recibe fresca y acogedora, por entre frondosos parques y jardines, calles angostas y plazas hechas de horizontes amplios y convivencia.

Allá en lo alto, el Castillo admira todo esto. Suba para conocer de cerca el edificio cuya construcción se inició en 1160, en el reinado de D. Afonso Henriques (primer rey de Portugal) y que después habrá servido de residencia al Infante D. Henrique, Gobernador de la Orden de Cristo. La edificación está compuesta por una doble cintura de murallas, reforzadas por cubelos de bases semicircular y cuadrangular, tipología que habrá sido importada por los templarios del Oriente en la fortificación de la Tierra Santa.

Pero el edificio mayor de Tomar, símbolo de los templarios en Portugal y clasificado por la UNESCO como Patrimonio Mundial, es el Convento de Cristo. Fundado en 1162 por el Gran Maestro de la Orden, Don Gualdim Pais, fue siendo modificado a lo largo del tiempo, siempre con esplendor y grandeza, de modo a expresar el poder de los templarios y caballeros de Cristo, sus herederos. Destaque para los Claustros, para la Charola del siglo XII – el Oratorio de los templarios, basado en la Rotonda del Santo Sepulcro de Jerusalén – y para la famosa ventana del Capítulo, más tarde imitada para el Palacio da Pena.

Baje de regreso hasta la parte antigua de la ciudad y descubra la Iglesia de São João Baptista, que data de finales del siglo XV. En la Plaza de la República y área adyacente es donde se realiza la Fiesta de los Tabuleiros, celebración de origen pagano, realizada cada cuatro años, en que las jóvenes llevan en la cabeza bandejas con panes y flores, llenando la villa de animación y color.

Tomar fue también lugar de una comunidad judía que aquí fundó una sinagoga a mediados del siglo XV. En los años 20 del siglo pasado el edificio fue clasificado como Monumento Nacional y hoy en día está abierto al público como museo luso-hebraico.

Luego baje en dirección a Torres Novas para descubrir un lugar de Naturaleza sin igual. Situada entre la confluencia de los ríos Almonda y Tajo, en las proximidades de la Golegã, la Reserva Natural do Paúl do Boquilobo, es un hábitat de gran riqueza animal y vegetal.

El paisaje parcialmente inundado durante la mayor parte del año y donde predominan sauces y plantas acuáticas, sirve de lugar de anidación par a colonias de garzas entre abril y julio.

SANTARÉM. TIERRAS FÉRTILES, CULTURA ÚNICA

Santarém, la principal ciudad ribatejana, le espera con su valioso patrimonio arquitectónico. Con los más antiguos vestigios de ocupación humana que datan del siglo VIII a.C., fue una importante ciudad romana, de nombre Scabilis – sus habitantes siguen siendo hoy designados de “Escalabitanos”. Los siglos le añaden historia y la llenaron de iglesias y templos, muchos de ellos marcados por el estilo gótico. La Iglesia de Santa Clara y la Iglesia de Graça son ejemplo de ello.

Siguiendo viaje, haga una parada en Almeirim para recuperar las fuerzas con la famosa Sopa de Piedra y siga por la lezíria pasando por Golegã, donde en noviembre llegan personas de todos los rincones para su famosa Feria Nacional, dedicada al caballo. En esta zona es que se crían los Puro-sangue Lusitanos, caballos de raza mundialmente cotizados.

A lo largo del camino podrá apreciar varias Plazas de Toros, como Chamusca, construida en estilo árabe. En Chamusca además tiene acceso a uno de los más bellos panoramas del Ribatejo a partir del atrio de la Ermita de Nossa Senhora do Pranto, con el interior revestido con azulejos de los siglos XVII y XVIII. Y en la Casa Rural, una reconstitución de una vivienda campesina, puede conocer más sobre el modo de vida de la población de la zona en los años 30 y 40 del siglo XX.

Nada mejor para terminar el paseo que admirar la puesta del sol desde el Castillo de Almourol, monumento elegido una de las 7 maravillas de Portugal y levantado en una pequeña y sorprendente isla con 310 metros de largo y 75 de ancho, en el lecho del río Tajo.

SETÚBAL/TRÓIA. VERDE CON VISTA PARA EL AZUL

Cerca de la capital, la región de Setúbal, se ofrece como destino para escapar de fin de semana en la playa y en contacto con la naturaleza.

Llegando a Setúbal a lo lejos se alza el Fuerte de São Filipe. En los años 60 del siglo pasado la estructura fue adaptada a las funciones de Posada, de donde se tiene una de las vistas más privilegiadas sobre el Estuario del Sado.

En pleno Parque Natural de Arrábida, escondido entre los árboles, en la parte sur de la sierra, encuentra el Convento de Nossa Senhora de Arrábida. Su fundación data de finales de 1538-39, cuando D. João de Lencastre, 1º Duque de Aveiro, cedió la Sierra de Arrábida a Frei Martinho, fraile franciscano, para en ella cumplir el deseo de hacer una vida de ermitaño dedicada a Nuestra Señora.

Diríjase para más cerca del mar. Portinho da Arrábida es una playa encantadora, donde la arena dorada encuentra el azul turquesa de un mar de aguas tranquilas, muy buscado por submarinistas y practicantes de pesca deportiva.

Bastante cerca encuentra el Fuerte de Arrábida. Datado del siglo XVII, desde 1991 alberga un Museo Oceanográfico y un centro de biología marina.

De regreso a Setúbal, deléitese con las exquisiteces de una cocina hecha a base de los productos del mar y a continuación explore un poco mejor el Estuario del Sado, reserva natural de gran importancia ambiental por las condiciones propicias al desarrollo de una fauna y flora únicas. Tome el ferry-boat para la Península de Tróia y disfrute del paisaje.

A lo largo del camino podrá ver cigüeñas o flamencos, que aquí anidan y descansan. Y con suerte, tal vez encuentre una familia de delfines roazes, la imagen de marca de este estuario.

Ya en Tróia maravíllese con las dunas y las playas salvajes de esta península con cerca de 17 k m de largo y 1,5 k m de ancho.

GASTRONOMÍA. UN VIAJE DE SABORES IRRESISTIBLES

Viajar por la región de Lisboa es también descubrir una ruta hecha de sabores auténticos, que resultan de la relación del hombre con el medio y del refinamiento de la sabiduría en siglos de tradición. Por eso son imperdibles los descubrimientos del paladar en este viaje.

Comenzando por la capital déjese conquistar por la fama y por el provecho de los pasteles de Belém, mucho más deliciosos polvoreados con azúcar y canela.

En Sintra le toca el turno a los “travesseiros” y a las “queijadas” que le endulzarán la boca. Siempre que esté a la orilla del mar la invitación es para probar bellos platos de pescado y de marisco.

En Setúbal descubra el típico choco frito y las sabrosas y ricas caldeiradas con diferentes especies de pescados. En Peniche, no pase al lado de la célebre langosta sudada. Tan famosa como la villa, es la Ginjinha de Óbidos, un delicioso licor local. En la Feria del Chocolate se sirve en una tacita de chocolate, aumentando el placer de quien la prueba con la dulce mezcla de sabores. Y en Almeirim, en la región de Santarém, descubra un sustancioso y sabroso caldo con carne y vegetales - la famosa Sopa de la Piedra.

PATRIMONIO MUNDIAL. CUÉNTAME HISTORIAS

Por estas carreteras hay piedras que hablan, testigos en forma de monumento, lugares que por contar historias especiales de forma rara, merecen la distinción de Patrimonio Mundial.

Embarque en esta aventura de descubrimiento de monasterios, conventos y fortificaciones que muestran la trayectoria de un país, la identidad de un pueblo y una importancia decisiva en la historia del mundo.

En Lisboa, la epopeya de los descubrimientos es celebrada en monumentos únicos, exponentes máximos del estilo manuelino. En el Monasterio dos Jerónimos testifique un encuentro impar con la espiritualidad y en la Torre de Belém conozca la forma más bella de marcar el punto de partida para una aventura.

Bastante cerca, el Paisaje Cultural de Sintra, el primer centro de la arquitectura romántica de Europa, una invitación al sueño y a la fantasía, también merece la distinción de la UNESCO.

En Tomar, la gloria de los templarios es celebrada de forma mágica en el Convento de Cristo, construcción de esplendor único, cuyo origen remonta a los tiempos próximos de la fundación de la nacionalidad.

Un homenaje a lo divino continúa por el resto del país, a través de construcciones únicas, grandiosas e irrepetibles, como el Monasterio de Alcobaça y el Convento de Santa Maria da Vitória (más conocido por Monasterio da Batalha).

NATURALEZA Y PARQUES NATURALES. INSPIRE PROFUNDAMENTE

Un paseo por la Gran Lisboa y regiones circundantes es también un encuentro con la naturaleza en parques naturales y zonas protegidas, estuarios y playas únicos.

El Parque Florestal de Monsanto es el pulmón de la capital, donde los lisboetas van para hacer caminatas, y practicar deportes. En Sintra, la Sierra envuelta en misterio y no raras veces en niebla, invita al descubrimiento en paseos con suéter y zapatos cómodos.

Descubra en la zona Protegida del Estuario del Tajo la casa de numerosas especies de aves acuáticas, entre las cuales cigüeñuelas, avocetes y canasteros. Junto a Setúbal, el Parque Natural da Arrábida, se extiende a más de 10 hectáreas de área protegida. Allí bien cerca, la Reserva Natural del Estuario del Sado revela un ecosistema único, donde habitan cigüeñas, flamencos y delfines.

En la Tapada de Mafra encuentra una oportunidad única para observar gamos, venados, jabalíes, raposas y diversas aves de rapiña en su hábitat natural. Y llegando a Peniche y tomando el barco puede llegar a conocer la Reserva Natural de las Berlengas.

Por último, el Parque Natural de las Sierras de Aire y Candeeiros se revela en pistas jurásicas y en grutas construidas por la acción lenta de las aguas.

        opiniones   enviar   imprimir  

Zona
Europa
Península Ibérica
 
Tipo de viaje
cultural
naturaleza

Poblaciones del reportaje
Portugal Lisboa Lisboa Nossa Senhora de Fátima

   
Els Blaus de Roses

Turismo de Gerona. Ayuntamiento





Dónde alojarte en Lisboa












  portada

| Hoteles
| Suscripción
Abcviajes
Revista de viajes e información turística. 
En abcviajes encontrará infinidad de guías turísticas y artículos para el viajero. 
GUÍAS FOTOS VÍDEOS NOTICIAS
Home | © abcviajes - Quantum Digital Groups, S.L. C/ Capitán Haya, 60, 28020, Madrid