| PARQUE NACIONAL DE
LA CALDERA DE TABURIENTE |
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Información de interés: Tel. +34 922497277 +34
922497400
El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, se caracteriza por ser un
enorme circo de 8 km de diámetro con aspecto de caldera, donde múltiples
erupciones volcánicas, grandes deslizamientos, la fuerza erosiva del agua
y el tiempo han ido modelando su geomorfología, convirtiéndola en un
escarpado paisaje con casi 2.000 m de desnivel.
El paisaje de La Caldera de Taburiente está dominado por un circo de
cumbre de 8 km de diámetro con desniveles de hasta 2.000 m, con una red de
arroyos y torrentes espectacular y de gran fuerza erosiva. En este medio
se han desarrollado una gran variedad de especies vegetales y animales,
que incluyen un gran número de endemismos canarios.
Un paisaje canario con personalidad
El paisaje palmero de la Caldera de Taburiente está atravesado por
multitud de riachuelos.
El paisaje escarpado, consecuencia del fuerte desnivel, supone el máximo
atractivo de este Parque Nacional. Está atravesado por riachuelos y
cascadas. También es destacable la presencia de especies vegetales
endémicas como el pino canario, que se extiende a lo largo de su geografía
formando importantes masas. La Caldera de Taburiente es una inmensa
depresión, de las mayores del mundo en su tipo, de origen erosivo y
rodeada por un circo de cumbres de 8 km de diámetro, en el que se
encuentran las mayores altitudes de la isla: El Roque de los Muchachos
(2.426 m), Pico de la Cruz (2.351 m), Piedra Llana (2.321 m), Pico de la
Nieve (2.236 m), Punta de los Roques (2.085 m), etc. Desde estas alturas,
el relieve se desploma hacia el interior de la Caldera en escarpes casi
verticales de no menos de 800 m, hasta alcanzar la cota de 430 m sobre el
nivel del mar en su parte más baja, lo que supone unos desniveles cercanos
a los 2000 m.
Tipo de espacio: Parque Nacional Superficie: 4690 Ha
Información visitas...
A la hora de organizar la visita se recomienda entrar en contacto con el
servicio de guías del Parque Nacional. Hay tres accesos principales: desde
El Paso, desde Los Llanos de Aridane (en vehículo todo terreno) y desde
Santa Cruz de La Palma.
Valores naturales
Es un enorme circo de 8 Km. de diámetro y casi 2.000 metros de desnivel
con apariencia de caldera formado gracias a erupciones volcánicas,
deslizamientos y la acción del agual. Al igual que el resto del
archipiélago canario, la isla de La Palma emergió desde el fondo del
océano gracias a diferentes erupciones volcánicas.
Entorno cultural
Se puede visitar El Paso, que es el municipio más grande de la isla. En su
extenso llano se alza la Iglesia de Ntra. Señora del Pino, que toma el
nombre del impresionante ejemplar de pino canario que a su lado se puede
contemplar.
EL PARQUE Y SU ENTORNO - EL MEDIO NATURAL
¿Dónde está el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente?
El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente está situado en las Islas
Canarias y, más concretamente, en el centro de la isla de La Palma.
La Caldera: una estructura singular
Al igual que el resto del Archipiélago Canario, la isla de La Palma
emergió desde el fondo del océano gracias a diferentes erupciones
volcánicas.
La Caldera de Taburiente es una inmensa depresión, de las mayores del
mundo en su tipo, de origen erosivo y rodeada por un circo de cumbres de 8
km de diámetro, en el que se encuentran las mayores altitudes de la isla:
El Roque de los Muchachos (2.426 m), Pico de la Cruz (2.351 m), Piedra
Llana (2.321 m), Pico de la Nieve (2.236 m), Punta de los Roques (2.085
m), etc. Desde estas alturas, el relieve se desploma hacia el interior de
la Caldera en escarpes casi verticales de no menos de 800 m, hasta
alcanzar la cota de 430 m sobre el nivel del mar en su parte más baja, lo
que supone unos desniveles cercanos a los 2000 m.
Por el suroeste la Caldera de Taburiente se abre hacia el mar a través del
Barranco de las Angustias, desag?e natural de los numerosos arroyos del
parque. Al sur, encontramos el collado de La Cumbrecita (1.310 m),
cabecera del Valle del Riachuelo, antiguo desag?e de la Caldera. El Parque
engloba también la ladera sur del Pico Bejenado y parte del Valle del
Riachuelo.
El interior de la Caldera se encuentra surcado por innumerables y
profundos barrancos de impresionante belleza y sugerentes nombres
(barrancos de las Través, Bombas de Agua, Hoyo Verde, Los Cantos de
Turugumay, Verduras de Alfonso, Los Guanches, Altaguna, la Faya,
Rivanceras, Huanauao, etc.) que confluyen en los dos principales,
Taburiente y Almendro Amargo, cuya unión en Dos Aguas dará lugar al
Barranco de las Angustias. Entre ellos, como mudos testigos de la erosión
aparecen numerosas crestas y roques, (enormes agujas que se elevan hacia
el cielo) entre los que cabe destacar por su belleza el Roque Idafe y el
Roque del Huso.
Las lavas más antiguas de La Palma
Este Parque Nacional presenta unas formaciones geológicas de alto interés,
donde afloran las lavas más antiguas de La Palma, componentes del complejo
basal: lavas almohadilladas, magmáticas plutónicas, diques basálticos y
aglomerados, hasta las series más modernas de las paredes más verticales:
coladas, conos volcánicos, diques de basalto recuerdo de las antiguas
chimeneas y restos de erupciones explosivas por acumulación de piroclastos
de llamativos colores, sobre las que se apoyan algunos roques fruto de
avalanchas.
La Caldera muestra buena parte de la historia geológica de La Palma. Este
hecho la ha convertido en un lugar excepcional para la realización de
numerosos estudios. Por ello, siempre ha despertado un gran interés entre
los científicos de todo el mundo y en especial entre los geólogos. El
primer gran geólogo que visitó La Caldera fue el alemán Leopoldo Von Buch,
en el año 1825, basando sobre ella la teoría de los cráteres de elevación,
popularizando entre la comunidad científica internacional la denominación
de "caldera" para todas las estructuras volcánicas de similares
características.
El origen de la Caldera
La teoría de formación de la Caldera más antigua se conoció como
"Hipótesis de Levantamiento". Según esta teoría la Caldera se formó debido
al fuerte empuje que el magma profundo ejerció sobre unas coladas
levantándolas y fracturándolas.
Al desaparecer el empuje, la zona central se desplomaría dejando un enorme
hueco.
A mediados de los años 80, se elaboró una teoría basada en grandes
períodos de actividad magmática intercalados con períodos de erosión del
agua y pequeños desprendimientos.
En los años 90 las teorías que se emiten explican la formación de la
Caldera debido a grandes deslizamientos por efecto de la gravedad,
completada con el efecto erosivo de las aguas. Esta teoría la atestiguan
los continuos desplomes que han ocurrido en los últimos años, algunos de
ellos de considerable magnitud.
El agua: principal protagonista
En el interior de la Caldera abundan fuentes, manantiales y cascadas de
gran belleza, algunas de ellas como la de La Desfondada de hasta 150 m de
altura. De menor tamaño, pero con mayor caudal, es la cascada del Hoyo de
los Juncos. Varios barrancos constituyen cursos permanentes de agua,
algunos de cierta importancia como el de Taburiente y el del Almendro
Amargo. Las aguas del Barranco de Rivaceras, que nace en áreas del
complejo basal, presentan un fuerte color amarillento-pardo debido a sus
aguas ferruginosas, que al depositarse forman magníficos contrastes de
color como en la Cascada de Colores.
Los cambios que se producen en el interior por efecto de la erosión son
muy patentes a simple vista. Desaparecen cascadas, aparecen otras nuevas,
los desprendimientos son constantes
Con más de 70 manantiales y galerías, el caudal de la Caldera es
considerable. El agua ya no corre permanentemente por el barranco de las
Angustias, como en la época de la Conquista, cuando se llamaba río Ajerjo.
Mucho antes, una red de canales, acequias y tuberías la recoge para su
aprovechamiento como agua potable o regadío.
El clima está condicionado por la altitud
El Parque Nacional tiene un clima de tipo mediterráneo, pero matizado por
la latitud, altitud y orientación. Los principales factores que determinan
el clima de La Palma son, además de su latitud, el sistema de circulación
de los vientos alisios, el relieve, la cercanía del continente africano y
la corriente fría del Atlántico.
Dentro del Parque podemos encontrar ligeras variaciones climáticas en
función de la altitud: en la zona baja (400-800 m) no hay heladas, llueve
poco y casi nunca tiene nieblas; en la zona media (1000-1500 m) domina un
clima más contrastado en temperaturas, aunque nunca suele helar y presenta
abundantes nieblas; por encima de los 1.500 m son menos habituales las
nieblas y las temperaturas son más frescas; por encima de los 2.000 m
suele nevar todos los años en invierno y, a veces, se produce el fenómeno
de la cencellada debido a los vientos del norte, que no traen nieve sino
hielo, y en esos días se pueden alcanzar los 10ºC bajo cero.
La cumbre se caracteriza por la baja humedad relativa y las lluvias
torrenciales en otoño e invierno, y luego períodos de gran sequía.
Un paisaje de contrastes
El Parque Nacional de la Caldera de Taburiente se encuentra en un ambiente
espectacular. En el interior de la Caldera, en sus profundos barrancos,
enhiestos roques y verticales paredes, crece un universo vegetal y animal
único en el mundo. Todo ello es motivo más que suficiente para exigir su
protección y conservación.
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