Información General
León, se halla situada en el extremo noroccidental de la Comunidad
Autónoma de Castilla y León. Su provincia ocupa una superficie de 15.581
Km2 y es la mas extensa de las nueve provincias de la Comunidad y la
séptima en el cómputo nacional.
León es el enclave estratégico del noreste de España, gracias a su
ubicación-limítrofe con siete provincias de cuatro comunidades autónomas-
y a que constituye la salida natural de la regiones de Asturias y Galicia.
Además, en León confluyen importantes ejes históricos de comunicación-
Camino de Santiago, Ruta de la Plata- hoy convertidos en vias de
desarrollo económico.
La fundación de la ciudad como campamento militar de la Legión VII romana
data del siglo I establecida para el control de la ruta de las minas de
oro del noroeste peninsular.
Fue capital del reino astur-leonés, bajo el reinado de Ordoño II, año 914.
Se convierte en corte imperial con Alfonso VII coronándose como “imperator
totius Hispaniae”, en 1.135.
En 1.188 tuvo las primeras Cortes Europeas, convocadas por Alfonso IX.
Tradiciones
La Semana Santa
La tradición de la Semana Santa leonesa se remonta al siglo XVI, y ya
desde el Siglo XIII se tienen noticias de la asistencia de la Corporación
Municipal “bajo mazas” a la Solemne Procesión Oficial del Santo Entierro,
en la tarde noche del Viernes Santo, donde pujan la Virgen de la Soledad,
junto con sus braceros. También la pluma de Gustavo Adolfo Bécquer
describió el impresionante encuentro entre la Dolorosa Y San Juan, en la
mañana del Viernes Santo, a la vera del Consistorio Viejo, en la Plaza
Mayor. Y es que la Semana Santa leonesa es inagotable en momentos emotivos
y en la belleza de sus imágenes.
A lo largo de díez días, desde la espectacular salida en la tarde del
Viernes de dolores (20:00 h) de la Virgen del Camino, conocida
popularmente como la del Mercado, hasta la suelta de palomas el Domingo de
Resurrección en la Plaza de la Catedral, leoneses y visitantes comparten
en esta Semana Santa singular una experiencia inigualable.
Como inigualables son las imágenes pasionales que desfilan por las calles
leonesas: obras salidas desde los talleres de imagineros como Juan de Juni,
Gregorio Fernández, Juan de Angers, Luis Salvador Carmona, Juan de Archeta,
Víctor de los Ríos, Angel Estrada…
Un total de dieciséis Cofradías y Hermandades organizan veinticinco
procesiones penitenciales, con 65 pasos pujados en su mayoría por hermanos
braceros, cinco viacrucis procesionales y una ronda lírico -pasional que
recorre las calles durante la noche alertando a los hermanos de la salida
de su procesión.
Nada menos que dieciséis mil leoneses, denominados popularmente “papones”
participan activamente en esta Semana Santa, mientras que todo el pueblo
de León y los cada vez más visitantes se apiñan en las calles para
contemplarla y admirarla.
Y, junto al arte y la devoción, algunos momentos de esparcimiento en los
numerosos bares que día y noche ofrecen la típica “limonada” de Semana
Santa. En efecto, se añade limonada, azúcar, canela y frutas a un recio
vino que conforta el callejeo.
Las Cantaderas
Según la tradición popular, esta fiesta conmemora la victoria cristiana en
la Batalla de Clavijo y la liberación del legendario tributo de las “ cien
doncellas”, que los reyes asturleoneses venían pagando anualmente a los
califas musulmanes. De tal celebración existen referencias escritas del
siglo XVI, situando la fecha en el 14 de agosto (fechas coincidentes con
la Asunción de la Virgen, el día 15 de agosto).
Hoy la fiesta ha sido trasladada al domingo precedente al 5 de octubre,
festividad de San Froilán. La ceremonia se parece a la de entonces:
jóvenes ataviadas a la usanza medieval bailan al ritmo marcado por la “sotadera“,
mujer mora que debía instruirlas en las costumbres musulmana, avanzando
desde la plaza del Ayuntamiento hasta la Catedral; detrás la Corporación
Municipal, encargada de hacer una ofrenda a la Virgen, marcha entre
maceros de honor . Vuelve a aparecer el carácter de foro u oferta de la
ofrenda.
Fecha de celebración: Domingo anterior al 5 de octubre.
Recorrido: entre la plaza del Ayuntamiento y la Catedral.
Actos: Catedral de León.
Las Cabezadas
Cuenta la tradición, y así lo recoge el “Chronicon Mundi” de Lucas de Tuy,
que en 1.158 con motivo de una rogativa a san Isidoro, "la lluvia cayó con
abundancia sobre los campos de León y su alfoz".
En agradecimiento por este y otros milagros que sucedieron después, la
ciudad, representada por su Ayuntamiento, acude voluntariamente cada año a
la Basílica de San Isidoro para ofrecer un cirio de una arroba y dos
hachas de cera. En el claustro, el Cabildo acepta el presente, pero deja
patente su carácter obligatorio o de foro. Por esta discrepancia sobre el
carácter de la ofrenda, los representantes de ambas Instituciones entablan
una batalla dialéctica y hacen alarde público de sus cualidades oratorias.
Al final, hay empate, y la discusión queda aplazada para el siguiente año.
Las tres reverencias, con exagerada inclinación, que los Munícipes hacen
al despedirse del Cabildo han dado nombre popular a la fiesta:“Las
Cabezadas”, más difundido que el de “Foro u Oferta”, por el que también se
las conoce.
Fecha de celebración: Último domingo del mes de abril.
Lugar de Celebración: Real Basílica de San Isidoro.
El Voto de San Millán
Juan Martínez de San Millán fue obispo de León entre 1564 y 1578, fecha de
su fallecimiento, siendo enterrado en la actual iglesia de Santa Marina.
A él se debe la llegada de los jesuitas a León y la dotación económica
para que crearan un colegio donde hubiera enseñanza gratuita de latinidad
y retórica. El centro se complementa con la fundación de una escuela de
primeras letras por parte del Ayuntamiento y una cátedra de gramática por
parte del Cabildo de la Catedral en un anejo de la misma iglesia (1.571).
Hasta la segunda mitad del siglo XVII, la enseñanza era privada y laica,
mas tarde, en varios acuerdos municipales el Ayuntamiento piensa en la
Compañía de Jesús como solución para suplir la falta de maestros que
enseñasen tanto a niños como a vecinos a leer y a escribir encaminándolos
además en la senda de la virtud y la fe. Años después se llegaría a un
acuerdo con el colegio jesuítico, en el cual el Ayuntamiento construía y
dotaba de mobiliario adecuado dos aulas con patio y los jesuitas se
comprometían a no cobrar a los niños que deseasen ir al colegio y a que
figurase el escudo de la ciudad. (Acuerdos realizados en los años 1.613,
1.642, 1.667, y 1.669).
Diversas circunstancias motivaron la ruptura del acuerdo dos décadas mas
tarde aunque la escuela seguiría sostenida por un impuesto especial. Desde
entonces la enseñanza es un aspecto que preocupa al Ayuntamiento, las
aportaciones realizadas por el mismo culminan con el establecimiento de
una comisión local de instrucción pública a través de una Real Orden del
Ministerio de Gracia y Justicia (1.853), o la creación de una escuela de
párvulos (1.864).
El recuerdo del obispo San Millán pervivió en la ciudad durante muchos
años a través del colegio. Además, él mismo había procurado honrar al
santo riojano que le daba apellido y proporcionó una dote para que la
Catedral acudiera a celebrarle (1.578). A la procesión pública que el
Cabildo realiza desde la Catedral hasta el colegio jesuítico, actual
iglesia de Santa Marina, se suma también el Ayuntamiento “En
reconocimiento de eso acude la Iglesia Mayor y la Ciudad una vez cada año
en procesión a las iglesia de nuestro colegio, haciendo aquel día sermón
todo en muestras de agradecimiento que se le debía a tan santo pastor que
así cuidó su rebaño”. Esta tradición desapareció en el siglo XVIII.
En el año 1.999 se rescata la tradición y la costumbre, restableciéndose
así el antiguo voto de San Millán creándose un nuevo ceremonial en León
para el recuerdo de la obra del obispo y la vinculación municipal para el
sostenimiento de la enseñanza pública.
San Marcelo
Un sábado, 29 de Marzo de 1.493, los restos del centurión Marcelo,
hallados en Tánger donde fue martirizado, llegaron a León traídos por el
rey Fernando V. Su lauda sepulcral le titulaba leonés, y en la ciudad se
le hacía culto desde varios siglos atrás. Fue depositado en la iglesia de
su nombre. Convertido en patrono de la ciudad, el Ayuntamiento conmemoraba
este día, que para no coincidir con las liturgias de Semana Santa se
trasladó al martes de Pascua. Popularmente, la festividad del patrono era
honrada con el mayor de los acontecimientos: la feria. En el documento de
concesión firmado por Enrique IV en 1466, se dice que “Comiense quinse
días antes de Todos los Santos e quinse días depués”, la festividad está
comprendida en ella y se la titulará con ambos nombres, la feria de San
Marcelo o Todos los Santos. Era la feria más importante de la ciudad
(mediados del siglo XVIII). En el culto a San Marcelo y su implicación
municipal hay dos fechas que deben considerarse importantes: el rescripto
pontificio declarando su festividad en octubre y la reunión de una
comisión para la asistencia de la Corporación a las fiestas religiosas de
la ciudad, que incorpora el día del santo.
Hoy en día, en la celebración actual del día de la festividad del patrono
de León, San Marcelo, la Corporación acudirá hasta el atrio de la Catedral
donde recogerá al Cabildo y juntos retornarán en solemne comitiva hasta la
iglesia del santo. Tras venerar la reliquia, se despedirán con recíprocas
cortesías mostrándose respeto mutuo entre ambas entidades.
La Virgen del Camino
El primer documento que menciona la ermita es del Cabildo de la Catedral y
data de 1.517 y el Ayuntamiento de León ha estado vinculado a ella desde
el principio. El pueblo leonés siente una gran devoción hacia esta imagen,
desde el mismo momento que se tiene noticia de su presencia. Se ha vuelto
esperanzado hacia ella cuando han sucedido a lo largo del tiempo motivos
graves o extraordinarios, como enfermedades contagiosas de gran
mortalidad, alguna calamidad pública o el deseo de este pueblo leonés de
demostrar a la Virgen su agradecimiento por beneficios extraordinarios
recibidos.
La manera de efectuar tales demostraciones es traer a la ciudad a la
Virgen. Y ello conlleva un ceremonial anclado en el pasado al cual se han
ido añadiendo algunos, pequeños cambios fruto de la evolución social. La
presencia del Ayuntamiento de León en cuestiones relacionadas con el
santuario y la imagen data de los primeros momentos. En 1.514, el rey
Fernando concede la administración de la ermita al Cabildo de la Catedral
y al Concejo. Años más tarde, en el 1.676 la municipalidad leonesa
adquiere una presencia permanente. La Hermandad de la Sobarriba, se sintió
también especialmente vinculada a la imagen y en 1.715 se crean los
estatutos de la Hermandad de la Virgen del Camino de la Sobarriba. El
ceremonial consiste en traer en procesión la imagen de la Virgen, lo
comunican al Ayuntamiento de León, el cual acepta el voto y nombra una
legacía compuesta por dos concejales para concertar fecha con el obispo.
Una vez determinado el día, se comunica a los ayuntamientos interesados, y
en el día y a la hora señalada se presentan en el santuario los dos
legados municipales junto a los otros dos miembros del Cabildo de la
Catedral designados por el obispo, quienes proceden a sacar la imagen del
santuario. En las proximidades del antiguo pozo, ceden su turno a los
ayuntamientos de Valdefresno, Villaturiel y Valverde, quienes la traen
hasta la ciudad, recogiéndola el Ayuntamiento de León, quien la trae hasta
el templo de San Marcelo. La recibe el alcalde, quien deposita en ella un
ramo de flores, y se entrega al Cabildo de la Catedral que será quien la
lleve hasta el templo, en donde se harán los oficios religiosos de que se
disponga. Transcurrido el novenario o el plazo pactado para la estancia de
la imagen en León, se procede a llevar a la Virgen del Camino hasta su
santuario, ejecutándose los mismos trámites pero esta vez en sentido
inverso.
Visita a las Concepcionistas
El 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción, la Corporación,
con todas sus galas, se llega desde su Casa hasta el monasterio de la
Concepción, en la calle de la Rúa, que fue fundado por Leonor de Quiñones,
una hija del primer conde de Luna, como invitada de honor al oficio
religioso. El Monasterio inmerso en la vida urbana desde hace cinco
siglos, se verá involucrado en el protocolo municipal en virtud de su
advocación a la Purísima Concepción y la defensa del inmaculismo que
adoptó el corregimiento leonés.
En 1656, el Ayuntamiento acude oficialmente por primera vez al convento
institucionalizando la visita el día de Nuestra Señora de la Concepción. A
partir de 1668, cuando al recoger una invitación del Cabildo de la
Catedral, el Ayuntamiento acude el 8 de diciembre a la Catedral,
postergando para el domingo siguiente, salvo excepciones, la visita al
convento femenino, al cual se ofrecía habitualmente cera, que podía ser
sustituida por una limosna en metálico. Esta limosna ha ido variando con
los años. Desde 1952, la festividad vuelve a celebrarse el día 8 de
diciembre.
Recorrido Romántico por León "Miguel Delgado"
El acto cultural más tradicional de las fiestas de San Juan y San Pedro es
el Recorrido Romántico, debido a la antigüedad y permanencia del mismo
desde el año 1971, si bien tiene antecedentes desde 1949, con motivo de
organizarse un "Certamen Literario" o de "Exaltación de la Poesía
Romántica. En estos años del siglo XX, al socaire de los movimientos
poéticos locales, se desarrollan concursos literarios, certámenes o justas
literarias, que, sin tener un carácter estable, convocan a poetas o
rimadores nacionales o locales. En 1949 se organiza un "Certamen
Literario" o de "Exaltación de la Poesía Romántica", que ensarta un
eslabón con los futuros movimientos locales. La presencia de la "Reina de
las Fiestas" marca un hito tanto literario como de presencia de la mujer.
En este clima de las fiestas, es donde nace este episodio, camino, o ruta
nocturna por la ciudad, y que recibió los nombres de:
- "Itinerario lírico de la ciudad"
- "Ronda lírico-teatral"
- "Ronda poética por los rincones de León"
- "Ronda poética por los rincones del viejo León"
- "Ronda lírica por los rincones del viejo León"
- "Recorrido Romántico"
- "Recorrido Romántico Miguel Delgado", a partir del año 1991, en memoria
de quien fue un entusiasta organizador.
Si bien el primer recorrido que encontramos, programado con el doble
carácter de histórico-literario, corresponde al año de 1960, éste obedece
a un acontecimiento extraordinario. No será hasta el año 1971, cuando se
organiza un "Itinerario lírico de la ciudad", y donde prosistas y poetas
glosan aspectos relativos a lugares típicos. Dicho año es el punto de
arranque de una tradición que se continúa. Desde este año resulta
relativamente fácil seguir los lemas elegidos, pero ni todos los años se
organizó, ni constan quienes intervienen. Puertas de la ciudad, plazas,
fuentes, jardines, conventos, y, de forma insistente, los tres monumentos
más significativos han surtido la temática del recorrido. Si bien los
encontramos repetidos, puede decirse que siempre se han versado aspectos
bien diferentes. Sabemos de la asistencia de personas con gustos variados.
Se puede intuir que se congrega a un conjunto de asistentes de todas las
edades y condiciones, que se agruparían bajo la etiqueta de
incondicionales, junto con otra parte menos numerosa y más esporádica. La
fuente de inspiración y estilo de quienes figuran como ponentes son muy
variados, puesto que van de la pura creación lírica, a la narración
literaria, de leyenda, meramente descriptiva, o el recurso a fuentes
históricas conocidas o inéditas sobre monumentos, formas de vida, etc.
La coincidencia de la hora en torno a la media noche, y día 26, por lo
general después de un concierto musical, ha sido una norma, que, se ha
impuesto por la costumbre. Es este el lugar que debe merecer la cita de un
leonés de pura cepa, que ha servido de filón para muchos puntos del
recorrido, y que no nos cabe duda que con su bagage costumbrista e
histórico determinó esta visión urbana bajo el prisma de la prosa o el
caleidoscopio de la poesía. Fue Miguel Bravo. Con la publicación en 1935
de su obra "Rincones Leoneses" archivó en la memoria de León una visión
nostálgica de una ciudad que él conoció, y que nosotros nos ha tocado
recordar e intentar reconstruir en una pequeña parte. La historia de
nuestra ciudad da pie para descubrir cada días nuevos aspectos, unas veces
desconocidos, otras olvidados, que servirán a historiadores y literatos, o
simples conocedores y amantes de nuestro pasado, para poder brindar cada
año una visión nueva de un León viejo. A partir del año 1994 se han
editado siete libros de otros tantos recorridos románticos, presentados
por el Ilustrísimo señor Alcalde y la Concejalía de Cultura.
Fiestas
San Juan y San Pedro (24 y 28 Junio)
Llegando el solsticio de verano, “León arde en fiestas”. Aún no siendo SAN
JUAN y SAN PEDRO los patronos de la ciudad, ésta se convierte en
bulliciosa, musical y lúdica. Los orígenes de las fiestas mayores
capitalinas habría que buscarlos en los ancestrales ritos de las flores,
el agua y el fuego (la hoguera de San Juan permanece como costumbre de
inexcusable cumplimiento). Más recientemente, la fiesta se fue
consolidando en torno a las ferias que se celebraban a principios de siglo
y la voluntad del pueblo por celebrar comedidamente los posibles
beneficios de la rural compraventa. Poco a poco la demanda festera fue en
aumento y en el momento actual la semana del 20 al 30 de junio se ha
convertido en la Semana Grande de León. Toros, cabalgatas, espectáculos
callejeros, grupos musicales y de animación de todo tipo, ferial y hasta
cerca de 200 actividades con importante presupuesto, invitan a la
participación ciudadana y complacen al turista que llena los hoteles de
León (los últimos seis años se han abierto siete u ocho nuevos
establecimientos de calidad). Entre todas ellas, obligado es destacar
varias sesiones importantes de fuegos artificiales que congregan a más de
90.000 personas en cada tirada, la “Feria de la Tapa” (en 2002 ha cumplido
su séptima edición), el Festival “Rock en el Parking” o las romerías
tradicionales rescatadas al tiempo y al olvido. Una buena ocasión para
olvidarse de los afanes cotidianos y para conocer la nueva imagen de una
ciudad que mira al futuro esperanzada.
San Froilán
DESFILE DE PENDONES HISTÓRICOS Y CARROS ENGALANADOS
En la ciudad, concurso de carros engalanados, pendones, degustaciones
gastronómicas y un sinfín de actividades que están arraigadas en lo más
profundo del sentir leonés. La tradición obliga también a degustar la
típica morcilla leonesa.
Fecha de celebración: Domingo anterior al 5 de octubre.
Lugar de celebración: Plaza del Grano, Plaza de Regla, Calles del Casco
antiguo.
El Camino de Santiago
El Flujo de viajeros que peregrinaban a Santiago durante toda la Edad
Media supuso un gran enriquecimiento cultural para los Reinos por los que
atravesaba la ruta. El Camino de Santiago fue un factor determinante para
el desarrollo del Arte Románico, de la mano de los artistas y sabios
peregrinos que dejaron su huella en ciudades de paso, como León.
Los gobernantes de la época se preocuparon de dar protección a los
peregrinos, construyendo monasterios y hospitales a lo largo de toda la
ruta jacobea. Quizá algunos fuesen peregrinos jacobeos, pero desde luego
sí fue el Camino quien posibilitó crecimiento urbano.
Aún hoy, la ciudad, hito importante desde hace muchos siglos en el
trayecto jacobeo, permite recorrerlo casi por las mismas calles y por el
mismo itinerario que siguieran aquellos antepasados encaminados hacia la
tumba del Apóstol.
La Provincia de León
Nombre oficial: Provincia de León.
Extensión: 15.468 km2.
Población: 492.720 habitantes.
Densidad de población: 33,8 hab / km2.
Capital: León (150.000 habitantes).
Otras localidades: Ponferrada, Astorga, La Bañeza, San Andrés del Rabanedo,
Valencia de Don Juan, La Robla.
Número de municipios: 211.
Situación
La provincia de León está separada del mar Cantábrico tan sólo por 30 km
en el extremo nororiental (Caín); de Portugal, en otros 30 km desde el
extremo suroccidental (La Braña). La distancia a Madrid, centro geográfico
de la Península, es de 275 km desde la raya con la provincia de Zamora.
Es, por tanto, una provincia perteneciente al noroeste en mucha mayor
medida que a la submeseta norte.
Con un perímetro de 741 km, linda con siete provincias: Principado de
Asturias (norte), Comunidad Autónoma de Cantabria (noroeste), Comunidad
Autónoma de Galicia (oeste, con Lugo y Orense), y por el sur y este, con
Zamora, Valladolid y Palencia, de la Comunidad Autónoma de Castilla y
León. Su superficie supera los 15.000 km2 , y en su territorio existen
siete enclaves o zonas separados físicamente de sus municipios
respectivos, de los que uno (dehesa de San Llorente) pertenece al
municipio de Mayorga de Campos (provincia de Valladolid).
Clima
La provincia de León, con terrenos desde 300 m de altitud hasta más de
2.000 m, no posee un clima uniforme; en general, cabe decir que es frío,
mucho más en las estribaciones montañosas, hacia los lindes con Asturias;
entre los lugares más fríos se encuentran Villamanín (se han medido hasta
–18º C), Huergas de Babia o Riaño, no quedando muy atrás los pueblos del
Teleno (Molinaferrera, Prada de la Sierra).
El frío, que es uno de los tópicos de la provincia, se debe
fundamentalmente a la altitud y a la abundancia de heladas, que se
extienden en general de noviembre a mayo, y que impiden ciertas cosechas
de huerta en el páramo y riberas, mejor aclimatadas en los valles
bercianos. El periodo invernal más crudo, principalmente en las montañas,
es el de las nevadas (diciembre a febrero). La primavera suele ser corta,
ya que sus inicios aún se ven ocupados con heladas y nevadas tardías
(hasta mayo en Pajares y San Glorio).
El verano es corto y algunos años casi inexistente (no es difícil que
nieve en junio en la montaña oriental) , teniendo sus días más calurosos
entre el 15 de julio y el 15 de agosto (dice el refrán: en agosto, frío al
rostro), fecha que se considera en la montaña como el inicio de la
temporada de vientos al atardecer (cierzo) y nieblas matinales; en verano
se llega con facilidad a los 30º C, aunque sólo un par de veces en cada
década se llega a los 40º C. El otoño es largo, descendiendo las
temperaturas y aumentando en crudeza las heladas según avanza el
calendario. En general, a lo largo del año la temperatura de la mayoría de
la provincia es 10º C, 15º C o hasta 20º C.
Orografía
León se dividiría orográficamente en tres zonas claramente diferenciadas y
con una extensión similar: la zona montañosa, que ocupa el norte y parte
del tercio occidental; el llano, que ocupa el sur y el tercio oriental, y
las hoyas berciana y cabreiresa, en el tercio occidental.
Dentro de la provincia, se encuentra un largo sector (250 Km) de la
vertiente sur de la cordillera Cantábrica; cuenta con varias alturas
superiores a los 2.000 m (Peña Prieta, Peña Ubiña, Penouta, Torre
Llambrión, Peña Santa y Torrecerredo, con 2.700 m); pero a la vez existen
enormes desniveles, ya que la cuenca leonesa del Sella (valle de Sajambre)
ronda los 300 m de altitud. En esta cadena hay más de una treintena de
pasos o puertos hacia Asturias, para cuyo servicio invernal,
principalmente los que tienen carreteras más transitadas, permanecen en
funcionamiento 32 cuñas quitanieves y 13 fresadoras, asentadas en los
lugares de Riaño, Ponferrada, San Isidro, Cármenes, La Magdalena,
Villablino y Villamanín.
Los Montes de León constituyen una cordillera de menor altura que la
Cantábrica, de formación más antigua, pero muy afectada por la erosión,
que ha redondeado sus cumbres. Sirve como divisoria de aguas entre los
ríos Duero y Miño, partiendo de la cordillera Cantábrica desde Laciana con
dirección sur. Un primer macizo separa Laciana al norte, Omaña al este y
Bierzo al oeste, siendo sus principales alturas Nevadín y Catoute, con más
de 2.000 m. Más al sur, el área de los puertos de Manzanal y Foncebadón es
la que desde la Edad Media se denomina Montes de León, que separan
Maragatería y Cepeda (al este) del Bierzo (al oeste). Un tercer sector lo
forma El Morredero, del que derivan dos ramales: la sierra de la Aguiana
(1.849 m.), con recorrido oeste ya dentro del Bierzo, y la sierra del
Teleno (2.185 m.), con desarrollo hacia el sureste, sirviendo de linde
provincial con Zamora y muriendo en la sierra de Carpurias (entre San
Esteban de Nogales y Castrocalbón).
Entre la cordillera Cantábrica al norte, los diversos sectores de los
Montes de León al sur y al este, y las sierras de Ancares, Piornal, Caurel,
Encina de la Lastra y del Eje, por el oeste, se encuentran las llamadas
hoyas bercianas y de Cabrera Baja, ambas con lindes naturales con Zamora y
Galicia. Varios puertos de montaña unen al Bierzo con Lugo. La hoya de
cabrera Baja ocupa el ángulo suroccidental de la provincia, rodeada por el
norte por las sierras citadas del Morredero y la Aguiana; por el este, por
la del Teleno; por el sur, por la sierra de La Cabrera; y por el oeste por
la sierra del Eje. Varios puertos permiten el paso a Galicia y a Zamora,
separando Cabrera Alta de Cabrera Baja los puertos de Cabrera (1.500 m.) y
del Carvajal (1.346 m.).
Un tercio de la superficie provincial se halla ocupado por las riberas,
cursos medios de los diversos ríos que nacen en la cordillera Cantábrica:
Cea, Porma, Esla, Curueño, Torío, Bernesga, Luna, Omaña, Órbigo y Tuerto
son las principales cuencas que el cursos norte-sur drenan buena parte del
territorio reuniendo sus aguas en el Esla. La gran sequedad de las tierras
situadas entre los cauces del sur de la provincia ha provocado una
sobreexplotación de los cercanos cursos de agua, principalmente a través
del sangrado de canales. Ríos como el Duerna, Bernesga o Torío durante el
estío desaparecen totalmente, al igual que otros de escaso caudal como Cea
y Valderaduey.
La tierra llana leonesa tiene una elevada altitud (de 800 m. a 900 m.), y
en general está mal drenada; los nombres de las propias comarcas (Páramo,
Sequeda, Oteros, Tierra de Campos) ya hablan de su aridez natural; en los
últimos años se han producido dos procesos importantes: la casi
eliminación de sus lagunas, que de varios cientos se han quedado en una
docena de muestras, y la conversión en regadío de miles de hectáreas
debido a los riegos derivados de los pantanos.
Geología
La provincia de León conserva en algunas parte el primitivo núcleo
granítico que se extendía por Zamora y Galicia; terrenos primaros del
periodo cámbrico, en valles de Babia y Luna y en los términos de Adrados,
Corniero, Crémenes, La Vecilla, La Valcueva, Valdoré, Vozmediano, Aleje y
Alejico, muy abundantes en fósiles. Pedro Alba escribía, a mediados del
pasado siglo, que “en tiempos antediluvianos, el mar Cantábrico llegaba
hasta Boñar”, aportando como prueba los abundantes fósiles de crustáceos
marinos de la comarca (Colle, La Losilla, Boñar).
Terrenos de los periodos devónico y carbonífero ocupan más de la mitad de
la superficie provincial, en la que se ubican las cuencas carboníferas. El
carbón de piedra fue descubierto en la segunda mitad del siglo XVIII por
el ingeniero francés Le Maur, cuando construía la carretera de Madrid a La
Coruña, en Torre del Bierzo; en la primera mitad del siglo XIX, Casiano de
Prado describió la cuenca carbonífera de Valderrueda e inmediatamente
comenzó la explotación de la misma en el área de Cistierna y Matallana.
Los terrenos del devónico en León son abundantes en fósiles de vegetales y
pequeños insectos en carbón (La Magdalena, Ciñera y todo el Bierzo); la
Hullera Vasco-Leonesa conserva ante sus oficinas de La Robla un árbol
fosilizado en carbón.
Los terrenos terciarios abarcan los alrededores de León, Valencia de Don
Juan, Sahagún y, en general, el Páramo y Tierra de Campos. Arcilla,
calizas y margas son asiento de los cultivos cerealistas y vides; así
pues, es el área del territorio leonés que puede considerarse submeseta
norte. En las inmediaciones de la ciudad de León, comarca de La Sobarriba,
la Mata del Páramo y comarca de Los Oteros, se han descubierto grandes
huesos fósiles de mastodonte o elefante primigenio.
Son terrenos cuaternarios las vegas leonesas, cuyos aluviones son el
principal asiento de la agricultura. El fenómeno del glaciarismo
cuaternario ha dejado abundantes muestras; valles como el que forma el
arroyo del Cáscaro, en forma de artesa con fondo plano, morrenas y otros
vallejos al sur del pico Arcos del Agua (2.058 m.); también hay muestras
de las glaciaciones en los Montes de León, y un recuerdo de las mismas son
los diversos lagos y lagunas que se describen en otro lugar. Un área muy
definida es la cordillera Cantábrica, que recorre la parte norte de la
provincia; es una de las formaciones más jóvenes de España, lo que revelan
sus alturas, en torno a los 2.000 metros.
León se dividiría orográficamente en tres zonas claramente diferenciadas y
con una extensión similar: la zona montañosa, que ocupa el norte y parte
del tercio occidental; el llano, que ocupa el sur y el tercio oriental, y
las hoyas berciana y cabreiresa, en el tercio occidental.
Cuevas y Simas
La abundancia de rocas calcáreas ha producido una importante red de
cuevas, la mayoría de ellas todavía activas, en cuyo interior existen
cursos de agua. Han tipografiado varios cientos de ellas, desde los años
setenta, los grupos de espeleología y también las empresas mineras (Grupo
Espeleológico de Matallana, Amigos del Aire Libre, Grupo Sil, Graíl, Grupo
Espeleológico Roblano y Krakatoa). La más conocida es la de Valporquero de
Torío (ruta del Torío); hay algunas simas de importancia como las de
Huergas, Sil de la Columbina, La Forca, El Silencio, La Graíl; la
principal zona de simas se extiende desde Peña Santa de Castilla, hasta
Hoyo de Oliseda, en los Picos de Europa, donde existen varias con una
profundidad cercana a los 1.000 metros.
Al ser una provincia montañosa en un 40%, constituye el nacimiento de
muchas corrientes fluviales que derivan hacia otras provincias. La
existencia de neveros perpetuos y de grandes fosas calcáreas en el norte
permite la formación de enormes bolsas de agua subterráneas, que afloran a
la superficie en pozos artesianos de caudal impresionante, como en
Valderas o Castrocalbón.
Hidrografía
La capa freática se encuentra muy maltratada, produciendo la casi
desaparición de los muchos humedales que había en la provincia; es
proverbial la desecación de las lagunas del Páramo leonés desde que la
concentración parcelaria y el regadio artificial cambiaron la faz de la
comarca.
En 1948 Luis Pardo publicó su Catálogo de los lagos de España, en el que
se describen 125 leoneses, de todo tipo y tamaño, en la actualidad
sobreviven medio centenar. En 1994 se han realizado catálogos de humedales
para su protección por parte de Junta autonómica y de la Diputación de
León. Aunque su tamaño es pequeño, y su estado de conservación es mediano,
su visita es un buen objetivo turístico.
De origen glaciar son las lagunas de Las Verdes y laguna Grande (Cabrillanes),
lagos del Ausente y de Isoba (Puebla de Lillo); lagunas de los Hoyos de
Vargas (Boca de Huérgano); laguna de Lago de Babia; lago y laguna de La
Baña; lago y laguna de Truchillas; laguna de Valdeprado (en el Miro de
Valdeprado, a 1.790 m.), laguna de Gistredo (sierra de Gistredo, entre los
ríos Urdiales y Primout); laguna del Malicioso, en la vertiente norte del
Vizcodillo y Peña Negra (Truchillas). Lagunas esteparias son: La Laguna
(Quintana y Congosto); laguna de Chozas de Arriba; laguna de Antimio de
Arriba; laguna de Sentil (Valdepolo); laguna de Som (Méizara); laguna de
Cal (dos kilómetros al suroeste de Fontecha); la laguna de Antimio (Onzonilla);
laguna de Llagán (Joarilla de las Matas); laguna de La Barrera, en
Villacalabuey; laguna Grande, en Bercianos del Real Camino; laguna de
Grajalejo de las Matas; laguna Grande, en Valverde-Enríquez; laguna de
Villadangos del Páramo.
Lagos Artificiales
En determinados casos se emplean para deportes acuáticos, pesca y baño;
sin embargo, es preciso tener extrema prudencia por sus fondos de detritus
orgánicos, así como otros peligros. Varios ríos tienen regulado su caudal
(o interceptado) por pantanos, embalses y azudes, lo que asegura un caudal
ecológico todo el año, pero es un peligro para bañistas y pescadores por
las variaciones de este caudal, sobre todo al pie de las presas. Los
principales son: pantano de Riaño, sobre los ríos Esla y Yuso (la presa
entre Las Salas y Remolina); Vegamián, sobre el río Porma, con un pequeño
trasvase desde el Curueño (la presa entre Valdecastillo y Valdehuesa);
Bárcena, sobre el río Sil (presa cerca de Cubillos del Sil); Luna, sobre
el río de su nombre (presa en Barrios de Luna); Selga, en el río Luna
(presa en Selga de Ordás); Villameca, en el río Tuerto (presa en Villameca);
Las Rozas, en el Sil (presa entre Villarino y Villablino); y otros muchos
menores (Villagatón, Antoñán, Matavilla, Ondinas, Peñadrada, Montearenas,
Fuente del Azufre, Campañana, Casares), estando en construcción varios
saltos de pequeño tamaño en los ríos Cares, Cabrera, etc.
Ríos
En la provincia de León, por su estructura montañosa nacen ríos de varias
cuencas: Norte, Miño y Duero (sistemas del Esla y Carrión).
A la cuenca del Miño corresponde el río Sil; nace cerca del puerto de
Somiedo y recoge en Ponferrada las aguas del Boeza y del Tremor; tiene
como afluentes el Cúa (nace en el municipio de Candín), el Burbia (nace en
el término de Valle de Finolledo), el Valcárcel (nace en el municipio de
Vega de Valcárcel), el Selmo (nace en término de Portela de Aguiar), el
Cabrera (viene de la sierra de Cabrera y se une al Sil en Puente de
Domingo Flórez), el Noceda y otros menores.
A la cuenca del Duero corresponde el Esla, que nace en el puerto de Tarna
(neveros, fuentes de Valdosín y Molino del Moro), y recoge en el pantano
de Riaño al Yuso (nace en San Glorio); tiene como afluentes al Porma (nace
en el puerto de San Isidro), que en el municipio de Santa Colomba de
Curueño recoge al Curueño (nace en el puerto de Vegarada); ambos se unen
al Esla en el municipio de Villaturiel. El Torío nace en el puerto de
Piedrafita de la Mediana y se une al Bernesga (originado en el puerto de
Pajares) en León; desaguan en el Esla en el término de Villaturiel. al
Esla llega el Órbigo tras recoger al Luna y al Omaña en Villaviciosa de la
Ribera; más tarde se le unen el Tuerto, Turienza, Duerna, Jamuz y Eria. Al
Esla llega el Cea, que nace en el puerto del Pando, recibe al Reales, que
se forma en el Espiguete, y se le une en término de Almanza.
Fuera ya de la provincia de León, se unen al Esla los ríos leoneses
Valderaduey y Ería (nace en la Peña Negra en Cabrera). También a la cuenca
del Duero pertenecen varios riachuelos de los valles de Besande y Valverde
de la Sierra, que desaguan en la provincia de Palencia en el río Carrión.
A la cuenca cantábrica o del norte corresponden los ríos Sella y Cares.
Recursos Monumentales
La Catedral de Santa María
Se construye sobre la antigua Catedral románica, que a su vez ocupaba los
solares del Palacio de Ordoño II y las termas romanas. Comienza su
construcción hacia el año 1.205, es de estilo gótico y esta inspirada en
la Catedral francesa de Reims, reducida su planta en 1/3.
Se construye sobre la antigua Catedral románica, que a su vez ocupaba los
solares del Palacio de Ordoño II y las termas romanas. Comienza su
construcción hacia el año 1.205, es de estilo gótico y esta inspirada en
la Catedral francesa de Reims, reducida su planta en 1/3. Una
característica peculiar es que las torres aparecen separadas de la nave
central mediante arbotantes. Su planta es de tres naves, convirtiéndose en
cinco en el crucero, la nave esta cerrada por bóveda de crucería
cuatripartita. Los empujes verticales descansan sobre pilares con
columnillas y los empujes exteriores descansan sobre arbotantes. Posee una
girola con cinco naves semiexagonales en la cabecera. Arquitectos: En
distintas épocas y con distintos grados de intervención trabajan en la
catedral los arquitectos siguientes: Enrique Francés, Juan Pérez, Jusquin
Van Utrech (Torre del reloj), Naveda, Joaquín de Churriguera, Matías
Laviña, Juan Madrazo,Demetrio de los Ríos, Juan Bautista Lázaro.
PORTADAS
Presenta tres fachadas con imaginería gótica.
Fachada Occidental.
Puerta de la Virgen Blanca, también denominada del Juicio Final. Presenta
dos vanos, con una imagen de la Virgen Blanca en su parteluz. La Virgen
Blanca (Nuestra Señora de las Nieves, con advocación en todo el Camino de
Santiago). Sustituye al Cristo Majestad o Cristo Enseñante. El tímpano
presenta la escena del Juicio Final, presidido por Cristo Juez, imágenes
de San Juan bautista, ángeles con los símbolos de la pasión, San Miguel
pesando las almas, etc.
Puerta de San Juan. Presenta escenas de la vida de la Virgen con relación
a Jesús: Visitación, natividad, Sueño de San José, Anuncio a los Pastores,
Adoración de los Reyes. En las jambas aparecen imágenes de S.Pedro, S.Juan,
David y Salomón, Locus Appellationis (lugar en el que el rey se ubicaba
para impartir justicia), imagen femenina de la Justicia.
Puerta de San Francisco. Presenta imágenes de la Dormición de María,
Coronación de María por el Padre Eterno, Vírgenes prudentes y las Necias.
Fachada Sur.
Puerta de San Froilán: inspirada en la Puerta del Sarmental de la Catedral
de Burgos, presenta a los Doce apóstoles presididos por Jesucristo y una
imagen del Tetramorfos. San Froilán, Patrón de la Diócesis de León.
Fachada Norte.
Puerta de la Virgen del Dado: Presenta la policromía original, imágenes
del Pantocrátor y el Tetramorfos, Visitación.
Interior.
El interior de la Catedral es un resumen de la concepción teológica
medieval del mundo que es presidida por la Bendición del Creador. Las
vidrieras hacen referencia a los tres niveles conceptuales antes
referidos: 1º. Se representan motivos vegetales típicos de León, hojas de
roble, de vid, etc. 2º. Temas heráldicos (ventanas del triforio). 3º. Se
representan Santos, Reyes y Profetas. Trascoro A modo de arco triunfal,
construido en el siglo XVI. Temática: Nacimiento de la Virgen María,
Anunciación, Adoración de los Reyes Magos (Esteban Jordán): S. Pedro y S.
Pablo, S. Marcelo y S. Isidoro. Imagen de la Anunciación en alabastro;
Cristo Crucificado, obra de Gaspar Becerra.
TRASCORO
A modo de arco triunfal, construído en el siglo XVI. Temática: Nacimiento
de la Virgen María, Anunciación, Adoración de los Reyes Magos (Esteban
Jordán), S. Pedro y S. Pablo, S. Marcelo y S. Isidoro. Imagen de la
Anunciación en alabastro; Cristo Crucificado, obra de Gaspar Becerra.
CORO
Se divide en dos partes: Coro del Rey, Coro del Obispo. De estilo gótico,
siglo XV. Trabajaron en el Jusquin van Utrech, Copin de Holanda y Juan de
Malinas.
ALTAR MAYOR
Presenta cinco tablas grandes y dos pequeñas, obra de Nicolás Francés. El
Trono del Obispo, 20 tablas del mismo autor. Arca Repujada (1519), de
Enrique de Arfe. Sagrario de Plata, obra de Rebollo.
CLAUSTRO
Es un conjunto de estilo gótico y renacentista. El retablo de piedra es
obra de Juan de Badajoz el Mozo, también podemos encontrar un relieve de
Nuestra Señora del Foro y Oferta, tributo de las Cien Doncellas.
CAPILLAS
Es un conjunto de estilo gótico y renacentista. El retablo de piedra es
obra de Juan de Badajoz el Mozo, también podemos encontrar un relieve de
Nuestra Señora del Foro y Oferta, tributo de las Cien Doncellas.
Santa Luisa: Pila bautismal, obra de Juan Badajoz.
Virgen del Carmen: talla de la titular, de la escuela de Gregorio
Fernández. Sepulcro del Obispo Rodrigo.
Capilla del Calvario: Retablo del Calvario, obra de Juan de Balmaseda.
Capilla de la Virgen Blanca: Sepulcros de Dª Sancha y D Alfonso (S. XVI).
Capilla de la Virgen del Camino: Antigua Librería Catedralicia. Forma un
conjunto gótico del siglo XV, con Bóveda estrellada, obra de Juan de
Badajoz el Viejo.
Real Basílica de San Isidoro
Constituye el conjunto románico más importante que existe en España,
siendo síntesis de estilos desde el románico hasta el barroco. Impulsada
por Fernando y Sancha, fue sede de una importante escuela de marfiles,
azabaches y orfebres.
Constituye el conjunto románico más importante que existe en España,
siendo síntesis de estilos desde el románico hasta el barroco. Impulsada
por Fernando y Sancha, fue sede de una importante escuela de marfiles,
azabaches y orfebres.
ANTECEDENTES
Templo del siglo IX dedicado a S. Juan Bautista, que sustituye a un templo
romano dedicado a mercurio. Con motivo del traslado desde Córdoba de los
restos del niño mártir S.Pelayo, se cambió la advocación del templo. Fue
destruido por Almanzor y reconstruido más tarde en ladrillo y materiales
pobres por Alfonso” el de los Buenos Fueros”, siendo en tiempo de Fernando
y Sancha (siglo XI), cuando se hace la nueva obra por manos de Petrus
Deustamben.
FACHADA
Portada Principal:
Puerta del Cordero: De estilo románico, abocinada con tres columnas y tres
roscas de arco. El tímpano presenta la Ascensión por dos ángeles del
Cordero sujetando en una pata la cruz. Presenta como características la
ley de adaptación al marco. También se representa la escena del Sacrificio
de Isaac, Siendo el primer tímpano que contiene varias escenas. En el
intradós se presentan motivos geométricos, estando bordeado el arco con
taqueado jaqués. A la derecha, imagen de San Pelayo, procedente del templo
anterior. A la izquierda, S.Isidoro de Sevilla, Doctor de España. Escenas
del Rey David y los Músicos.
Peineta:
De estilo Barroco (s. XVIII), obra de los Valladolid. Presenta el Escudo
Real de España y una estatua ecuestre de San Isidro, vencedor del Real de
Baeza.
Puerta del Perdón:
Situada en el hastial del crucero sur, es obra del maestro Esteban, que
trabajaría en la Catedral de Santiago de Compostela, presenta el tímpano
tres relieves: Descendimiento, Tres Marías ante el sepulcro y la
Ascensión.
Portada de los Quiñones:
Visible desde el interior, es obra del Maestro de las Serpientes, columnas
de mármol con capiteles y tímpano con taqueado jaqués.
INTERIOR
Tres naves con diferentes alturas, siendo la central más elevada y
cubierta con bóveda de cañón y las laterales con bóveda de arista.
Crucero: Arcos polilobulados de influencia musulmana, con ábsides
laterales rematados por bóveda de horno.
Capilla Central: De estilo hispano-flamenco, obra de Juan de Badajoz el
Viejo, rematada con bóveda de estrella, a los píes Coro del siglo XV. En
total existen unos doscientos capiteles de larga y dispar temática:
burlesco, vegetal, bíblico, anecdótico.
Capilla mayor: Presenta un Retablo compuesto por veinticuatro tablas
renacentistas, obra del Maestro Pozuelo. Custodia de García Crespo; Urna
de San Isidoro, obra de Rebollo.
De principios del siglo XI. Constituía el antiguo pórtico del templo
dedicado a San Juan Bautista y San Pelayo. Es lugar de enterramiento de
los Reyes de León. Reposan los restos de 23 Reyes y Reinas, 12 Infantes, 4
Condes, entre otros Alfonso V, Fernando y Sancha, Bermudo y Urraca la
Zamorana. Tiene planta cuadrada, constituida por tres naves con dos
columnas en el medio que dividen el espacio en seis tramos cubiertos con
policromía. Los capiteles son de estilo paleocristiano con temática
bíblica, anecdótica y floral. Pinturas Son de la segunda mitad del siglo
XII y están realizadas sobre estuco blanco, dibujando con trazos negros y
relleno con fondos ocre, amarillo, rojo y gris. Se presentan escenas del
Nuevo Testamento (Asunción, visitación, Anunciación, Nacimiento, Anuncio a
los pastores, Adoración de los Reyes, Sagrada Cena, Prendimiento de Jesús,
Calvario, Escenas del Apocalipsis), Pantocrátor (Cristo Reinante) y
Tetramorfos. Uno de los motivos más conocidos es el calendario Agrícola,
en el que se representan los meses a través de las diferencias tareas
agrícolas propias de la época. Está influida por la liturgia mozárabe, que
a pesar de estar abolida por el Concilio Castellano, tenía honda raigambre
en el pueblo de León.
Iglesia y Parador Hostal de San Marcos
Fernando el Católico hace una donación para su construcción. Fueron
arquitectos:Juan de Orozco (iglesia), Martín de Villarreal (Fachada) y
Juan de Badajoz (claustro y sacristía).
Fernando el Católico hace una donación para su construcción. Fueron
arquitectos:Juan de Orozco (iglesia), Martín de Villarreal (Fachada) y
Juan de Badajoz (claustro y sacristía). La fachada es una de las más
destacadas del renacimiento español (plateresco). Es de un solo lienzo con
muro de dos cuerpos, rematado en crestería calada y candeleros. En el
zócalo se presenta medallones con personajes greco - latinos y de la
Historia de España. En el sobrezócalo se representan cabezas de ángeles.
TORRE PALACIAL
(1711-1714). Tiene un gran basamento. Está decorada con cruz de Santiago y
un León, presenta cuatro frisos con entablamento.
PORTADA PRINCIPAL
Tiene dos cuerpos más peineta. En el primer cuerpo hay un gran arco de
medio punto con roseta e intradós decorado. La clave es de tipo exaltado
representando a San Marcos. Medallones con inscripciones bíblicas;
altorrelieve de Santiago triunfante en la batalla de Clavijo. Vano de
estilo barroco, con Escudo de Armas de Santiago y los del Reino de León.
En la peineta están representados el Escudo de armas reales y una estatua
de la Fama, obra de los Valladolid. Óculo en forma de rosetón.
CLAUSTRO
Dos tramos del siglo XVI, obra de Juan de Badajoz el Mozo, en este tramo
hay un bajorrelieve obra de Juan de Juni, representando un Nacimiento. Dos
tramos de los siglos XVII y XVIII. La portada está flanqueada por dos
torres inacabadas y una gran bóveda de crucería. Están representados dos
relieves: Calvario con Cruz y Descendimiento de Juan de Juni. El interior
presenta una amplia y espaciosa nave, con crucero separado por rejería. En
el retablo mayor, son destacables: Apostolado y Anunciación (s. XVIII).
CORO
La parte baja es obra de Guillermo Doncel (s. XVI), resto del Coro obra de
Juan de Juni.
Palacio de Los Guzmanes
Mandado construir por Juan Quiñones y Guzmán, obispo de Calahorra. Se
comienza la obra en 1560 bajo la dirección de Rodrigo Gil de Hontañón. El
edificio es adquirido por la Diputación Provincial de León en el año 1882,
teniendo ampliaciones en los años 1973 a 1976 por parte del arquitecto
Felipe Moreno. Tiene forma trapezoidal. Los dos primeros cuerpos tienen
vanos protegidos por rejería, siendo los balcones del superior adintelados.
El tercer cuerpo presenta una galería o paseador con arquillos entre
pilastras corintias y gárgolas de grandes dimensiones. Tiene dos puertas
del siglo XVI, una de ellas con una estructura de dos columnas jónicas,
flanqueadas por dos soldados con los escudos de armas de la familia.
El patio tiene dos cuerpos, el inferior con arcos escarzanos con columnas
jónicas y el superior, con arcos carpaneles con Interesante escalera de
tres tramos.
Casa de Botines
Obra del insigne arquitecto Gaudí, de estilo neoclásico. Es de planta
trapezoidal, flanqueada por cuatro torres rematadas en pináculos. Las
ventanas tienen su inspiración en las ventanas del triforio de la catedral
leonesa. En la portada hay una talla de San Jorge matando al dragón. El
edificio fue concebido para el negocio de tejido en su planta baja y
semisótano, destinándose las cuatro plantas restantes a viviendas de
renta. Ideado por el arquitecto con forma cúbica, remarcadas las cuatro
esquinas con elementos puntiagudos.
Su fábrica es de sillares calizos de la montaña leonesa, trabajados a
puntero, y juntas discontinuas por los tamaños diferentes de las piezas,
contrastando con la labra más fina y virtuosa de los derrames y arcos
lobulados de los huecos. Por razones funcionales Gaudí recurrío por
primera vez a la planta libre y así, en las dos plantas destinadas a a
negocio, no había más muros de carga que las dos cajas de escalera,
apoyando los forjados en veintiséis pies derechos de fundición. El
edificio está rodeado de un foso de iluminación.Merece especial atención
la verja de hierro que rodea el foso, en cuya concepción original existían
unos pilares de piedra rematados por figuras de leones.
Convento de las Concepcionistas
Fundado en 1512 por Doña Leonor de Quiñones. Presenta una portada románica
del antiguo edificio. Corredores con pinturas mudéjares. Iglesia de una
sola nave, con cabecero del siglo XVI, obra de Juan del Ribero. Se
conservan en su interior, un notable mobiliario artístico, retablos
barrocos, pintura y orfebrería.
Ayuntamiento de San Marcelo
Iniciado en el siglo XVI y terminado muy recientemente. Obra de Ribero
Rada.
Iglesia de San Marcelo
Con advocación a S. Marcelo, patrón de la ciudad y centurión romano.
De cruz latina, su actual traza data del s. XVII, conservando tímpano
gótico, alberga en su interior un gran retablo mayor y otros retablos
secundarios con expresivas esculturas de Gregorio Fernández.
Iglesia de Santa Ana
Situada en el antiguo barrio judío, pudo ser originariamente una antigua
sinagoga. Fue fundada por los caballeros de la Orden de San Juan. Tiene
tres naves, la central amplia y las dos laterales formadas por arcos de
ojiva. En la pared norte presenta pinturas murales de estilo mudéjar. El
retablo es de estilo neoclásico, con tallas barrocas.
Iglesia de Nuestra Señora del Camino, antigua del Mercado
Iglesia con planta basilical en forma de sepulcro, siendo más estrecha a
los pies. Presenta dos ábsides románicos decorados con bóveda de horno.
Bellos capiteles y líneas de imposta con taqueado jaqués. Los pies del
edificio se cierran con bóveda de crucería. La torre es obra de Felipe de
Cajiga (1598), habiendo sido rematada por Fernando de Compostiza. Tiene
una portada románica de arco ciego.
TALLAS
Imagen de la Virgen del Camino (s. XV), Retablo de estilo barroco leonés,
Imagen de Santa Lucía (s. XVII) e Inmaculada de la Escuela de Gregorio
Fernández.
Iglesia de los PP Capuchinos
El templo inicial fue gótico, incendiado en 1.464 y demolido en 1.762,
obra de García Pumarino. Tras la desamortización regresaron los frailes en
1.882. La iglesia de sobrio dibujo clasicista, guarda un buen retablo
barroco, reconstruido en 1.739, y en él se contempla la obra de no menos
de ocho artistas, entre los que destaca Narciso Thomé.
Consistorio y Plaza Mayor
La Plaza Mayor de León tiene el encanto y empaque señorial de otras plazas
mayores españolas. Construida en dos fases, la primera hasta 1672 con
traza del padre Antonio Ambrosio, y la segunda hasta 1677, según planos de
Francisco del Piñal, el recinto de perímetro ligeramente trapezoidal fue
la solución urbanística adoptada después de un incendio que arrasó varias
manzanas del caserío de la ciudad antigua. Lugar de encuentro en el León
más típico, en ella siguen congregándose, igual que hace diez siglos, los
agricultores y vendedores que hacen posible un renovado mercado semanal.
El Ayuntamiento ha sabido mantener y potenciar este secular mercado de los
miércoles y sábados después de una reciente mejora urbanística de la plaza
que incluyó, además, un aparcamiento subterráneo.
El primero de los nombres que se le impuso a este recinto fue el de plaza
del Pan ya que en sus inmediaciones andaban a hornadas de hogazas de a 8
libras los panaderos. La plaza presenta pórticos y arcadas sobre pilares
de piedra que soportan dos plantas de viviendas, la primera unida por un
balcón corrido y la segunda con balcones independientes. Fue coso taurino,
lugar de ejecuciones y escenario de los fastos de la Corte isabelina. En
este lugar se dio el grito de guerra contra los franceses en 1810. En esta
plaza se tomaba el pulso de la ciudad hasta tiempos bastante recientes.
El Consistorio, nombre engañoso porque apenas sirvió de sede municipal a
lo largo de los siglos, es el elemento más barroco de la plaza. El
Mirador, ‘balcón’ o palco municipal, sustituyó a la Casa de la Panadería y
es el típico palacete torreado con chapiteles en los extremos. Por
cronología y estilo pertenece al barroco incipiente. Fue construido entre
1674 y 1677 con la participación de Simón de Vayas, Francisco del Piñal y
Pedro del Hoyo. Sirvió de cuartel de milicia, sede del peso de la ciudad,
escuela pública municipal, sede de los juzgados, sede del Archivo
Municipal, almacén y Casa de Socorro, entre otros usos. En sus
dependencias tienen su sede en la actualidad un taller municipal de artes
plásticas y la Junta de Cofradías de la Semana Santa. Su condición de
balconada de autoridades cobra protagonismo durante las procesiones,
especialmente en la del Encuentro.
Plaza de la Inmaculada
Situado en el centro de la plaza Circular del ensanche, plaza que divide
en dos la gran vía que va desde la plaza de Santo Domingo a la de San
Marcos.
La imagen está esculpida en piedra blanca, y es obra del escultor
astorgano Marino Amaya, conocido en el mundo entero como el escultor de
los niños. Marino nos ha dejado aquí una muestra excelente de su maestría
en el arte de la escultura.
La imagen descansa sobre alto pilar de base cuadrada de piedra sillería
almohadillada, llevando en cada cara embebida una pilastra lisa de capitel
corintio. Se ensanchaban las bases para descansar en un cubo que tiene en
cada esquina adosadas dos pilastras almohadilladas.
Es obra del arquitecto Cañas del Río.
Este monumento fue inaugurado el 3 de junio de 1956.
En esta misma plaza podemos encontrar el edificio que hoy es sede de la
Subdelegación del Gobierno de la ciudad.
Plaza de Guzmán el Bueno
Alonso Pérez de Guzmán nació en León, hacia el año 1256. Le había confiado
el rey Sancho IV la defensa de la plaza de Tarifa, contra las pretensiones
del infante don Juan, que llegó a reinar en León, tres años, y que asedió
la plaza; al no poder rendirla, ni con amenazas, ni ofrecimientos,
exasperado de no poder someter tan sublime lealtad, acudió al recurso más
bárbaro.
Apoderándose del hijo de Gúzman, lo presenta al padre ante los muros de la
fortaleza, con el siguiente dilema : " o la entrega de la plaza, o la
muerte del hijo ". Trágica fue la contienda en el corazón de Guzmán, entre
el amor paternal, y la fidelidad prometida; pero, arrojando el puñal, dijo
: " no engendré yo hijo que fuese contra mi tierra ", destacado triunfo de
la palabra dada con el sacrificio de su hijo.
Por ello el rey le dió el sobrenombre de "El Bueno", y el señorío de
Sanlúcar. En un año de mucha hambre, abrió las paneras de su casa para dar
pan a los pobres, y por eso dicen que se le empezó a llamar EL BUENO.
En el año 1894, la provincia de León le levantó una estatua a la entrada
de la ciudad, desde la estación de ferrocarril.
La estatua, en bronce, representa a Guzmán el Bueno con escudo sostenido
con la mano izquierda, y con la derecha tiene un puñal en actitud de
arrojar. Es una buena obra del escultor Aniceto Marinas.
Plaza del Grano
En la parte baja del barrio de San Martín, se creó una plaza en zona
llana, desde el límite del barrio hasta cerca del Camino Francés de
Santiago.
Conserva todo el tipismo leonés, a pesar de la indiferencia de los que
desprecian las cosas antiguas, y se va defendiendo a pesar de las nuevas
construcciones.
Está en un barrio de gran devoción a María, a la " Morenica del Mercado ",
como se conoce a la antigua del Camino.
Dan a esta plaza los ábsides románicos de la iglesia donde se venera esta
Virgen, y es una de las plazas más originales y bonitas del antiguo León,
y, por la noche, una de las más atrayentes y pintorescas.
En esta plaza se hacía el mercado de los granos, así como el del pan y
otras cosas, y se pregonaban las ordenanzas de las pesas y medidas, de las
de caza y pesca, de zapateros y curtidores, etc.
Fue plaza de toros con corridas bien sonadas, como la de 1663, festejando
haber traído lluvia la Virgen.
Al pie de la cruz se cantaba la Salve por los cofrades de Santa María " in
sábato ". La Cruz de Piedra era considerada como el rollo o picota de la
ciudad, e indica, según la tradición, el sitio exacto donde se apareció la
Virgen un 9 de febrero. En 1889 se compuso la peana de piedra.
La fuente del Grano esta situada enfrente del ábside de la iglesia.
Representa la confluencia en la ciudad de los ríos Bernesga y Torío.
Se compone de un pedestal cuadrado, sobre el cual se eleva una columna,
con base ática y capitel con hojas de acanto y espadaña, en lo alto dos
bellos escudos de la ciudad. Unidos a la columna dos niños, de gran
tamaño, que debajo de sus brazos cruzados por la espalda tienen una
máscara de león, que vierte agua en abanico en una taza, que desde ella va
oculta a dos caracolas.
Se terminó y colocó esta fuente en el año 1769. Las esculturas las ejecutó
Félix Cusac, ayudándole el leonés José Velasco.
Plaza de Toros
En esta recientemente restaurada Plaza de Toros se llevan a cabo las
tradicionales corridas y novilladas que se celebran durante las Fiestas y
Ferias de la Ciudad.
Pero no solo eso, también es habitual la celebración de conciertos
musicales y actos culturales que requieran gran capacidad de aforo.
Barrio Húmedo
No es el exceso de agua, antes al contrario, es la abundancia de típicos
lugares donde degustar los vinos de la tierra acompañados por un
imaginativo repertorio de suculentas tapas lo que ha bautizado con nombre
tan peculiar a este encantador recinto leonés.
Es el corazón del casco antiguo medieval, y se extiende en torno a la
plaza de San Martín, popularmente conocida como Plaza de las Tiendas.
Callejas y plazuelas, rincones, arcadas y soportales crean un ambiente tan
ajeno al tumulto de la gran ciudad, que el visitante reencuentra el
insólito placer del paseo sosegado, junto con la animación de los
mercados, el comercio y el tapeo. Sus angostas calles recuerdan en el
nombre su origen gremial: Zapaterías, Platerías, Azabachería…
Recomendable la parada en los bares y mesones del lugar, donde los chatos
en vasos de grueso cristal y las generosas tapas son preludio idóneo para
el almuerzo o la cena en cualquiera de los múltiples restaurantes que
hacen del Barrio Húmedo un enclave gastronómico de primer orden.
Al oscurecer, la vida no se detiene. Es el turno de la gente joven, que
disfruta de este lugar tan singular, remozando con su bullicio las rancias
piedras, testimonios de la historia de León.
Murallas Romanas
Aún quedan en pie muestras de las antiguas murallas romanas, que
encerraban el recinto de la Ciudad en un cuadrilátero que fue rodeado de
construcciones y más tarde deformado en las restauraciones de Alfonso V y
Alfonso IX, con apertura de nuevas entradas a la Ciudad.
Están regularmente conservadas desde la Torre llamada de los Ponces,
detrás de la Plaza Mayor, hasta Puerta Castillo, y desde aquí hasta la
Torre de San Isidoro.
Su fábrica de canto rodado y argamasa con muchos sillares grandes y
consevando en grandes lienzos su sillarejo primitivo.
TORRE DE LOS PONCE
Esta hermosa Torre ha resistido con bastante gallardía la acción del
tiempo.
Pertenece a la vieja muralla romana.
Los fundadores del linaje de estos Ponces de León fueron los Condes Don
Ponce de Cabrera y Don Ponce de Minerva, éste oriundo de Francia,
mayordomo de Alfonso VII y fundador del Monasterio de Sandoval, Gobernador
de las Torres de la Ciudad. A este último se debe el nombre que aún
conserva la torre
Palacio de Conde Luna
Situado en la plaza del Conde, llamada así por el palacio. Plaza mandada
construir por Alfonso XI, a principios del siglo XIV.
Este palacio-fortaleza esta situado en el ángulo suroeste de la muralla
antigua. Actualmente este trozo de muralla está bastante destrozado y lo
tapan las casas construidas, adosadas a ella y con entrada por la Rúa y la
del Conde de Rebolledo; no obstante, el cubo del ángulo, bastante bien
conservado, se puede observar entre unas casas bajas.
De este viejo palacio del siglo XIV, se conserva el cuerpo central de la
fachada. Está construido de piedra sillería y tiene cerca de once metros
de ancho. La portada es gótica con díntel sobre modillones, un gran arco
apuntado cobija el tímpano, y se encuadra en ancho molduraje.
Hay tres escudos en el tímpano : el central, el de los Quiñones, en su
aspecto más primitivo, caracterizado por dibujarse los veros en forma de
castillos...
Conserva una portada de piedra en estilo mudéjar, del siglo XIV. Hay un
amplio balcón a manera de galería de tres arcos llanos, a medio punto,
sobre columnas de estilo ramirense, con sus fustes de mármol blanco y los
de los extremos estriados en espiral, y así mismo dos capiteles corintios
con doble fila de hojas lisas. Sirve para descarga otro gran arco agudo,
que en su tímpano tiene tablero rehundido liso.
Existe también una torre, del siglo XVI, en un ángulo de la plaza que
lleva el nombre del conde.
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